Cronista Oficial Puebla de la Calzada
Si tuviera que definir a Agustín Velázquez Jiménez con una sola palabra, esa sería, sin duda, “caballero”. Sé que con ello quienes me conocen puedan decir que no soy objetivo porque me elogio de ser su amigo. Elegante y humilde en el trato, riguroso y corresponsable en lo profesional, Velázquez encarna la dedicación y el amor por la historia y la cultura que ha marcado toda su trayectoria. Su labor, aunque ya no se desarrolla en el Museo Nacional de Arte Romano de Mérida, sigue vigente en el Arzobispado de Mérida-Badajoz, donde se ocupa con maestría del patrimonio cultural. ¿Quién mejor que él para esta tarea hoy en día?
El pasado martes 27 de enero, el Centro Cultural “Santo Domingo” acogió la presentación del Cuaderno Emeritense nº 52, “Varia Arqueológica y Patrimonial”, un homenaje a Velázquez Jiménez en reconocimiento a su brillante carrera profesional y a su estrecha vinculación con la actividad desarrollada en la ciudad. Cabe recordar que fue él mismo quien, en 1989, impulsó la creación de esta serie de cuadernos del Museo Nacional de Arte Romano, financiados por la Asociación de Amigos del Museo, para dar continuidad a trabajos científicos inéditos.
Nacido en Mérida el 2 de septiembre de 1958, Velázquez es historiador, arqueólogo y especialista en patrimonio cultural. Su vida profesional ha estado profundamente vinculada al estudio, documentación y difusión del legado arqueológico de Augusta Emerita, la antigua ciudad romana que hoy conocemos como Mérida. Desde 1984, trabajó durante más de cuatro décadas en el Museo Nacional de Arte Romano, donde fue Jefe del Departamento de Documentación y responsable de la biblioteca y archivos del museo. Su labor incluyó la organización y digitalización de fondos, así como la coordinación de exposiciones y publicaciones científicas.
Velázquez es autor de numerosos estudios en arqueología e historia antigua, con especial atención a la epigrafía y la numismática emeritense. Entre sus obras recientes destaca La Ceca de Augusta Emerita, un exhaustivo catálogo de monedas romanas acuñadas en la ciudad que subraya la relevancia histórica de Mérida. Su trabajo le ha valido reconocimientos como el Premio Genio Protector de la Colonia Augusta Emerita, otorgado por su dedicación constante a la protección y puesta en valor del patrimonio emeritense.
Pero la vida de Agustín Velázquez no se limita al ámbito académico. También ha desempeñado un papel destacado en la esfera cofrade, al frente de la Junta de Cofradías de Mérida, institución que presidió hasta 2014. Su gestión se caracterizó por promover la unidad entre las hermandades y reforzar el compromiso social y cultural de la Semana Santa emeritense. De su mano, muchos tuvieron la oportunidad de vivir experiencias únicas, como la mía personal al ser, de su mano, Pregonero Oficial de la Semana Santa de Mérida. Tras su mandato, dejó el cargo al asumir el nombramiento de Delegado Episcopal para Patrimonio Cultural, un nuevo desafío que ha continuado desarrollando con la misma pasión de siempre.
Agustín Velázquez Jiménez representa una rara combinación de erudición, humildad y servicio. Su legado no solo se aprecia en libros, monedas o archivos, sino en la forma en que ha sabido transmitir amor por la historia, compromiso con la comunidad y respeto por la tradición. Sin duda, un caballero en todos los sentidos.
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