Valdetorres, tierra de agua y vida

Valdetorres, tierra de agua y vida

Valdetorres, tierra de agua y vida: el río Guadámez y el paraje
de «El Pico»

Por Valentín Casco Fernández
Cronista Oficial de la Villa de Valdetores (Badajoz)

El agua, una riqueza natural de Valdetorres

Valdetorres es una población cuya historia, paisaje y riqueza natural no pueden comprenderse sin tener en cuenta un elemento esencial: el agua.

Situada en las Vegas Altas del Guadiana, en una tierra fértil de la provincia de Badajoz, nuestra localidad ha mantenido desde antiguo una estrecha relación con los ríos, arroyos y terrenos que la rodean.

El agua ha sido fuente de riqueza, sustento
para sus habitantes, recurso para la agricultura y lugar de encuentro y esparcimiento para generaciones de valdetorreños.

Hablar de Valdetorres es hablar del Guadiana, del río Guadámez y del arroyo Chaparral, tres referencias fundamentales para entender la configuración de nuestro territorio y la importancia que el medio natural ha tenido en la vida de sus gentes.

Esta presencia de agua ha contribuido a
modelar el paisaje, favorecer los cultivos y crear espacios de gran atractivo, en los que la naturaleza y la memoria colectiva se dan la mano.

La abundancia de agua constituye uno de los grandes valores de nuestro término municipal. En una región como Extremadura, donde las condiciones climáticas alternan periodos de lluvias con
largos meses de calor y sequía, disponer de ríos, arroyos y tierras vinculadas a la vega ha representado históricamente una ventaja de enorme importancia.

El agua ha sido indispensable para el desarrollo de la agricultura, actividad que ha marcado durante siglos la economía y la identidad de Valdetorres. Las tierras de su entorno, favorecidas por la proximidad de los cursos fluviales y por las posibilidades de aprovechamiento de los recursos hídricos, han permitido el desarrollo de cultivos que forman parte de nuestro paisaje y de nuestra tradición agraria. Huertas, olivares, viñedos y, en las zonas de regadío, otros cultivos propios de las Vegas Altas, reflejan esa relación entre el trabajo del hombre y la generosidad de la tierra.

Pero la riqueza del agua no debe medirse únicamente por su utilidad económica. También se encuentra en el valor ecológico de las riberas, en la vegetación que acompaña a los cauces, en la presencia de aves y otras especies, y en la belleza de unos paisajes que cambian con las
estaciones. El agua es, en definitiva, patrimonio natural y una parte esencial de la identidad de nuestro pueblo.

El río Guadámez y «El Pico»: un lugar en la memoria de los valdetoreños

Entre los espacios vinculados al agua destaca especialmente el río Guadámez, conocido por los vecinos de Valdetorres, en el paraje al que nos referimos, con el nombre popular de «El Pico». Más
allá de su dimensión geográfica, este lugar posee un significado humano y sentimental que merece ser recordado y transmitido a las nuevas generaciones.

El Guadámez forma parte del paisaje cotidiano e histórico de nuestro municipio. Sus aguas y sus riberas han ofrecido un entorno natural en el que el hombre ha encontrado recursos, descanso y contacto directo con la naturaleza. En el paraje de «El Pico», el río se convierte también en
protagonista de los recuerdos de muchos valdetorreños, que conservan en su memoria las jornadas de baño, los encuentros con familiares y amigos y aquellos días de verano en los que
acercarse al agua suponía una de las formas más agradables de combatir el calor.

Para muchas personas, el río continúa siendo una auténtica playa natural. Cuando llegan las altas temperaturas estivales, sus aguas constituyen un lugar de recreo al aire libre, donde pequeños y
mayores comparten momentos de diversión y convivencia. No se necesitan grandes instalaciones ni complejos equipamientos: basta el agua, la sombra, el paisaje y la compañía de los seres queridos para convertir una jornada junto al Guadámez en un recuerdo imborrable.

Aquellos baños pasados y presentes forman parte de una historia popular que no siempre aparece recogida en los
documentos escritos, pero que permanece viva en la memoria de quienes los disfrutaron. Son recuerdos transmitidos de padres a hijos, relatos de una infancia vinculada al campo y al río, y testimonios de una forma de vida en la que la naturaleza constituye uno de los principales espacios de ocio.

Por ello, «El Pico» merece ser considerado no solamente como un paraje fluvial, sino también como un lugar de memoria colectiva. En sus aguas y en sus orillas se encuentran las experiencias personales de numerosas generaciones de vecinos de Valdetorres.

Un paisaje de agua, vegetación y belleza

El encanto de estos parajes reside asimismo en la armonía entre el agua y la vegetación. Las riberas, los cañaverales, los árboles y los reflejos que se forman sobre la superficie del río ofrecen
una estampa de gran atractivo, especialmente durante las primeras y últimas horas del día.

En el paisaje de «El Pico», el agua adquiere una dimensión visual y emocional. El movimiento de la corriente, la vegetación de las orillas y la luz que se refleja sobre el cauce componen una imagen serena, capaz de recordarnos la importancia de conservar los espacios naturales que forman parte de nuestro patrimonio.

El río Guadámez constituye, además, un elemento de interés para quienes desean conocer una Extremadura menos conocida, en la que la riqueza natural no se limita a los grandes espacios
protegidos o a los enclaves turísticos más divulgados. También se encuentra en los pequeños parajes locales, en los caminos que conducen a la ribera y en aquellos lugares que los vecinos han incorporado a su vida cotidiana a lo largo del tiempo.

A ello se suma la proximidad del Guadiana y del arroyo Chaparral, que completan un entorno en el que el agua ha tenido una presencia determinante. Esta realidad permite comprender mejor la
importancia del territorio de Valdetorres, situado en una zona donde la relación entre los cauces fluviales, las tierras de cultivo y los asentamientos humanos ha sido fundamental.

De la riqueza agrícola al patrimonio natural y cultural

La abundancia de agua ha de entenderse como un recurso que exige responsabilidad. Los ríos han proporcionado beneficios a las poblaciones, pero también recuerdan, mediante las crecidas y los desbordamientos, que son sistemas naturales dinámicos que deben respetarse.

La conservación de sus cauces, la protección de las riberas y la prevención de la contaminación son cuestiones esenciales para garantizar que las generaciones futuras puedan seguir disfrutando de estos espacios.

En la actualidad, el valor del Guadámez y de parajes como «El Pico» puede contemplarse desde una perspectiva más amplia. A su importancia agrícola se añaden sus posibilidades ambientales,
educativas, recreativas y turísticas. Su conocimiento puede contribuir a divulgar la riqueza natural de Valdetores y a reforzar el sentimiento de pertenencia de sus habitantes.

Sería deseable que los recuerdos relacionados con los antiguos baños del río se recogieran mediante testimonios orales, fotografías familiares y relatos de quienes conocieron aquel lugar en
distintas épocas. De esta manera, la memoria de «El Pico» podría conservarse como parte de la historia local, junto a otros elementos patrimoniales que explican la evolución de nuestro
municipio.

El patrimonio de un pueblo no está formado exclusivamente por sus monumentos, sus documentos históricos o sus restos arqueológicos. También lo constituyen sus paisajes, sus
costumbres, sus lugares de reunión y aquellos espacios naturales que han acompañado la vida de sus vecinos. El río Guadámez reúne muchas de estas dimensiones: naturaleza, aprovechamiento
económico, tradición y recuerdos compartidos.

Valdetorres, un pueblo unido al agua

Como Cronista Oficial de la Villa de Valdetorres, considero que debemos prestar una atención especial a esta riqueza natural, tantas veces presente en nuestra vida cotidiana que corremos el
riesgo de no valorar suficientemente su importancia.

El Guadiana, el Guadámez y el arroyo Chaparral forman parte de una geografía que ha condicionado nuestra historia y ha contribuido a configurar el paisaje que hoy conocemos. Sus aguas han favorecido la actividad agrícola, han enriquecido el entorno natural y han ofrecido a los
valdetorreños espacios de encuentro y recreo.

Entre todos ellos, «El Pico» ocupa un lugar particular por su vinculación con los baños estivales y con los recuerdos de tantas personas que encontraron allí descanso, diversión y convivencia.

Recuperar su memoria es también reconocer una parte de nuestra historia social, esa que no siempre figura en los libros, pero que permanece en las conversaciones, en las fotografías
antiguas y en el recuerdo de nuestros mayores.

Valdetorres posee una riqueza que va más allá de sus tierras de cultivo. Es también un pueblo de ríos, riberas y paisajes ligados al agua. Una riqueza natural que debemos conocer, cuidar y transmitir, porque forma parte de nuestra identidad y constituye un legado para quienes vendrán después.

El agua ha dado vida a nuestra tierra; el Guadámez ha formado parte de la vida de
nuestros vecinos, y «El Pico» permanece en la memoria de Valdetorres como uno de esos lugares donde naturaleza, historia y sentimientos se encuentran.

RESTAURACIÓN DEL CUADRO DE ÁNIMAS

RESTAURACIÓN DEL CUADRO DE ÁNIMAS

Recientemente se ha dado a conocer la restauración del “Cuadro de Ánimas” de Hinojal, por parte de dos excelentes restauradoras, Raquel Flores Cruz, con formación en Conservación y Restauración de Bienes Culturales, y Janire Sancho Templado, con el Grado de Conservación y Restauración por la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Sevilla, en su taller de la ciudad de Cáceres por sugerencia del sacerdote responsable de la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción Luis Vidal Arias Moreno, quien tuvo a bien ponerme en contacto con estas dos profesionales que me elaboraron el siguiente informe del cuadro y me facilitaron varias fotografías de cómo estaba antes de su restauración y del estado final.
La obra, del siglo XVIII, pertenecía a la ermita de San Juan (hoy reconvertida en la Plaza Mayor en casa particular) y que en 1928 se convirtió en parroquia provisional, al estar el edificio de la iglesia de la Asunción en obras mandadas hacer por el obispo Feliciano Rocha Pizarro, natural de Hinojal. Ese mismo año fue nombrado obispo auxiliar de Toledo con el cardenal Pedro Segura, quien anteriormente había sido obispo de Coria.

Veamos el informe de las restauradoras.
La obra que ha sido restaurada se trata de un cuadro de Ánimas de grandes dimensiones (2,70m x 1,60m), rematada con un marco en madera con tallas en las esquinas y calles. El cuadro se encuentra en la iglesia parroquial de Hinojal, pero desconocemos si se trata de su ubicación original.
El daño principal que presentaba la obra era una aureola en la zona inferior izquierda provocada por una gotera y que había degradado la policromía hasta el punto de no poder apreciar lo representado en el lienzo. El daño afectaba tanto a la policromía como a la preparación, dejando a la vista en soporte de tela de lino.

Otro daño importante era la pérdida de capa pictórica en partes importantes del perímetro del cuadro causada por el deterioro mecánico del mismo y la importante rotura con pérdida del soporte de tela en la zona inferior izquierda.

El lienzo sufría deformaciones y debilitamiento estructural debido a exposición prolongada a humedad lo que ha provocado fisuración (craquelado) en algunas zonas y pérdida de policromía. A estos daños debemos añadir los provocados por el envejecimiento natural de los materiales como los barnices oxidados y envejecidos, ligera capa de suciedad superficial no adherida.
El bastidor que soporta el lienzo no se encontraba en buen estado, a lo que había que añadir que su tamaño no se ajustaba a las dimensiones del marco.
Respecto al marco, éste se encontraba totalmente repintado en tonos marrones y con las tallas cubiertas de purpurina. Algunas tallas habían sufrido pérdidas de soporte especialmente evidentes en la zona central derecha
Por todos estos daños la intervención realizada era importante para evitar que los materiales continuaran degradándose y seguir perdiendo policromía.
El primer paso ha sido la retirada del lienzo respecto del bastidor para posteriormente separar el lienzo del bastidor, lo que nos permite tratar cada elemento por separado.
Al lienzo se le realizó una primera limpieza mecánica y controlada mediante aspiración para retirar la suciedad no adherida, lo que nos permitió comprobar el mal estado del soporte, por lo que decidimos reentelar. El primer paso es proteger la capa pictórica con un empapelado para posteriormente, y previa limpieza del reverso, adherirla a un tejido de lino que ya había sido tratado también.
El estado del bastidor no era bueno, por lo que se decidió sustituirlo por otro nuevo que se ajustara a las medidas del marco y que pudiera soportar la correcta tensión de la tela evitando deformaciones.
Tras la limpieza química de la capa pictórica para retirar los barnices oxidados y la suciedad adherida, se estucaron todos los desprendimientos hasta dejar la superficie perfectamente enrasada. Posteriormente se procedió la reintegración de las lagunas mediante acuarela por ser una técnica estable y reversible. La intervención del lienzo termina con el barnizado que protege la obra.
Respecto al marco, se retiraron los repintes en tonos marrones y purpurinas, con medios químicos y mecánicos, que ocultaban la policromía original. Se repusieron las tallas desaparecidas y que interferían en la contemplación de la obra con técnicas igualmente reversibles.
Una vez limpia la superficie se estucaron las lagunas y se reintegraron acorde al original para dar unidad al conjunto.
El paso final es la colocación del lienzo en el marco ajustándolo por el reverso.
Raquel Flores y Janire Sancho

SACRAMENTO DE LA CONFIRMACIÓN EN VALDASTILLAS

SACRAMENTO DE LA CONFIRMACIÓN EN VALDASTILLAS

18 de octubre de 2026
Emilio Arroyo Bermejo
CRONISTA OFICIAL DE VALDASTILLAS

La parroquia de Santa María de Gracia de Valdastillas acogió ayer, sábado día 17, la imposición del Sacramento de la Confirmación a 15 jóvenes que han sido ungidos por este Sacramento de la iniciación cristiana después del Bautismo y la Eucaristía.
La parroquia valdastillense de Santa María de Gracia siempre estuvo muy unida a los espíscopos placentinos, pues dos de ellos, Gutierre Vargas de Carvajal y posteriormente Pedro Ponce de León, en la etapa renacentista, fueron los principales mecenas que posibilitaron erigir la Iglesia Parroquial de Valdastillas.
Múltiples han sido las visitas históricas por parte de los prelados placentinos, que ya di cuenta en la crónica de 4 de julio de 2026, hasta la que ayer realizó el obispo de Plasencia don Ernesto Jesús Brotóns Tena, obispo número 87 en la silla episcopal placentina y que fue nombrado obispo por el papa Francisco el 16 de julio de 2022, para tomar posesión el 15 de octubre de 2022 y adoptando como suyo el lema episcopal «Para que tengan vida» Jn 10, 10.
Con una iglesia abarrotada de feligreses, familiares y amigos de los confirmados, templo excelentemente adornado, diez jóvenes de Valdastillas y cinco jóvenes de El Torno han sido crismados con la señal de la cruz en su frente.
Una ceremonia participativa, presidida por el señor obispo y como concelebrantes el párroco de Valdastillas y El Torno, don Edén Martín Martín y el diácono diocesano don Javier Tovar Martín con la colaboración del sacristán de la parroquia don Constantino Serrano Sánchez.
Los confirmados participaron en la lecturas así como en las peticiones y agradecimientos con absoluta entrega y atención.
El prelado en su homilía estuvo muy cercano a los confirmados, disertando sobre el pasaje evangélico » dad al césar lo que es del césar y a Dios lo que es de Dios».
Al final de la celebración se cantó la Salve a Nuestra Señora de Gracia y al finalizar, siguieron las fotos de rigor con la compañía del señor obispo.
En los últimos quince años, además de esta, cuatro han sido las ocasiones en la que cristianos de la Parroquia de Valdastillas han sido confirmados.
En 2011, el 25 de septiembre el obispo diocesano don Amadeo Rodríguez Magro administró el Sacramento de la Confirmación a veinte cristianos de la parroquia.
En 2012 dos bautizadas en la Parroquia de Santa María de Gracia de Valdastillas, reciben del mismo prelado el Sacramento de la Confirmación en Plasencia en las parroquias de San Pedro y San Esteban respectivamente.
En 2013 fueron ocho cristianos cuqueños los que recibieron el Sacramento el día 12 de abril , pero esta vez en la parroquia de San Juan Bautista de Casas del Castañar, junto a otros jóvenes de la localidad vecina siendo presidida por el prelado Rodríguez Magro.
El mismo prelado, el 22 de noviembre de 2015 confirmó a una cristiana de Valdastillas en la parroquia de San Juan Bautista de Piornal.
Que los nuevos confirmados alcancen la fuerza especial del Espíritu Santo para vivir, proclamar y defender la fe cristiana con valentía, teniendo presente a Santa María de Gracia, Santa Lucía y el Cristo de la Victoria, celebraciones muy arraigadas en Valdastillas.

 

Presentación en Cáceres del libro «Mi florido Valle del Jerte (1970-2025): ¿Tenemos más, pero somos más en  valores humanos?», del Profesor Tomás Calvo Buezas

Presentación en Cáceres del libro «Mi florido Valle del Jerte (1970-2025): ¿Tenemos más, pero somos más en valores humanos?», del Profesor Tomás Calvo Buezas

El martes 20 de octubre, en la Sala Pintores 10 de la Diputación Provincial de Cáceres, se presentará el libro Mi florido Valle del Jerte (1970-2025): ¿Tenemos más, pero somos más en valores humanos?, de Tomás Calvo Buezas, Catedrático Emérito de la UCM y Medalla de Extremadura.

La nueva obra del profesor Calvo Buezas aborda, desde una perspectiva sociológica, la evolución económica, social y cultural del Valle del Jerte entre 1970 y 2025.

En el acto de presentación, que tendrá lugar a las 18:00 en las citadas dependencias de la Diputación Provincial de la capital cacereña, intervendrán Miguel Ángel Morales, Presidente de la institución, José Luis Gurría Gascón, Catedrático de Geografía Humana, Marcelo Sánchez-Oro, representante de ACISE, Ángel Calle Collado, agricultor ecológico y profesor de la UNEx, Juan Pedro Recio Cuesta, Cronista Oficial de Tornavacas y Tomás Calvo Buezas, autor de la obra.

 

Monumento al piconero en Mirandilla (Badajoz)

Monumento al piconero en Mirandilla (Badajoz)

Manuel García Cienfuegos
Cronista Oficial de Montijo y Lobón
cienfuegos@cronicasdeunpueblo.com

Pronto llegarán días de brasero, de nieblas, de aliento traspasando las bufandas, de echar un cobertor en la cama. Serpenteará el rito del humo de las castañas asadas bajo los contraluces grises con los que nos obsequia el otoño. Pronto los sabores traerán dulce de membrillo, buñuelos de viento y huesos de santo. Hay cosas por las que parece que el tiempo no pasa, esas que se hacen, por la belleza que proclaman, eternas.
El monumento erigido en Mirandilla al piconero, se localiza en la entrada a la población llegando tras la salida de la Autovía de la Plata, ofrece el siguiente texto “En memoria de quienes trabajan y trabajaron la tierra y sus recursos. Entre todos estos oficios, el de piconero hizo singular al pueblo de Mirandilla”, marzo 2019. Piconeros que desde la honradez trajinan en las dehesas para llevar a casa un jornal con el que poder vivir. Suena el pregón: ¡Picón de encina, al buen picón!

 

 

Montijo. Quinto aniversario de la Orquesta Anam Camerata

Montijo. Quinto aniversario de la Orquesta Anam Camerata

Manuel García Cienfuegos
Cronista Oficial de Montijo y Lobón
cienfuegos@cronicasdeunpueblo.com

Anam Camerata está celebrando este mes su quinto aniversario. Esta agrupación, formada por músicos profesionales vinculados a Extremadura, ha conmemorado sus cinco años de trayectoria con una actuación en el Teatro Nuevo Calderón de Montijo, haciéndolo mañana domingo en Badajoz. El programa está dedicado a dos grandes nombres del repertorio sinfónico, Serguéi Rachmaninov y Piotr Ilich Tchaikovski, con el Concierto para piano n.º 2 de Rachmaninov y la Sinfonía número 5 de Tchaikovski. El concierto ha contado con la dirección musical de Miguel Morán y la participación como solista del pianista georgiano Alexander Kandelaki. Espectacular, (fotografías tomadas del Facebook del Teatro Nuevo Calderón-Montijo).