Pablo Iglesias Aunión
Cronista Oficial Puebla de la Calzada
El llamado Domingo de Ramos constituye, sin lugar a duda, el umbral solemne de la Semana de Pasión, la antesala litúrgica de la Semana Santa, esa semana mayor del calendario cristiano que culmina en la proclamación jubilosa del triunfo de la vida sobre la muerte en el Domingo de Resurrección. Resuena entonces, con fuerza imperecedera, la pregunta paulina: «¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón?» (1 Cor 15, 55), síntesis suprema de la esperanza cristiana.
Puebla de la Calzada escenifica con admirable fidelidad los distintos episodios finales de la vida terrena de Jesucristo a través de una Semana Santa profundamente enraizada en la tradición, en la piedad popular y en la vivencia comunitaria de la fe. Prueba de ello fue la reciente presentación del cartel anunciador de esta Semana Mayor, celebrada en la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Concepción, acto que marca simbólicamente el inicio del camino espiritual hacia la Pascua.
En este contexto, este sábado 28 de febrero ha correspondido el protagonismo a la «Asociación Parroquial de Jesús en su Entrada Triunfal en Jerusalén», popularmente conocida como la Borriquita. Se trata de una corporación relativamente joven en la historia cofrade local, nacida a finales del siglo XX y comienzos del XXI, fruto del impulso renovador que vivió la Semana Santa poblanchina en aquellos años. Su creación respondió al deseo de recuperar, dignificar y consolidar la celebración del Domingo de Ramos dentro del marco litúrgico de la Iglesia, dotándola de una procesión propia que aunase solemnidad, participación y sentido catequético.
Aunque Puebla de la Calzada cuenta con una antigua y rica tradición cofrade, la procesión específica de la Borriquita careció durante siglos de una organización estable. Será en esta etapa reciente cuando se estructure como asociación parroquial, animada por un profundo espíritu catequético, juvenil y familiar, entendiendo la familia como la primera parroquia en la vida del creyente.
La Asociación ha sabido articular con acierto los grandes pilares de toda Semana Santa viva y auténtica: la solemnidad litúrgica, la dimensión popular, la implicación de niños y jóvenes, la iniciación progresiva en la vida cofrade y el fortalecimiento del sentimiento comunitario en este caso, en torno a la parroquia de Nuestra Señora de la Encarnación, donde actualmente se venera la imagen titular. No es casual que la Asociación se encuentre hoy en proceso canónico de transformación en Hermandad-Cofradía, signo inequívoco de su consolidación y madurez dentro del panorama cofrade extremeño.
Especial mención merece la gala benéfica celebrada como decimos, en la noche en la noche del sábado 28 de febrero, en la que el arte, la emoción y la entrega generosa de cuantos participaron de manera altruista lograron conmover y entusiasmar al público asistente. Fue una velada en la que la belleza estética se unió al compromiso social, reflejo del carácter pedagógico y formativo que define a esta Asociación.
En coherencia con esa vocación educativa, la Junta Directiva quiso subrayar su compromiso con el cuidado del entorno regalando al Ayuntamiento de Puebla de la Calzada, en la persona de su alcalde Juan María Delfa Cupido y a todos los que actuaron en la Gala Benéfico, un olivo, árbol profundamente simbólico tanto en la liturgia del Domingo de Ramos como en la identidad cultural y paisajística de Extremadura. Un gesto sencillo, pero cargado de significado: paz, esperanza, arraigo y continuidad.
Es innegable el enorme trabajo que viene desarrollando esta joven corporación, sostenida por la entrega silenciosa y constante de sus miembros. Todo apunta a que su labor será pronto reconocida con la erección canónica como Hermandad-Cofradía, ampliando así los horizontes pastorales, culturales y espirituales del pueblo cristiano de Puebla de la Calzada.
Porque, al fin y al cabo, la Semana Santa no es únicamente memoria ritual, sino presencia viva de la fe, testimonio comunitario y herencia espiritual transmitida de generación en generación. Y en ese camino, la Borriquita poblanchina avanza con paso firme, ilusionado y fecundo.
![]()
Comentarios recientes