Los carnavales son una fiesta con gran arraigo en muchos de nuestros pueblos. En Tornavacas así lo siguen siendo. El suyo no es un carnaval de grandes comparsas, ni de grandes desfiles, pero sí es una festividad que, hasta tiempos bastantes recientes, ha conservado elementos culturales de interés. El Carnaval en Tornavacas, como en otras tantas poblaciones de la España rural, ha experimentado muchas transformaciones en tiempos recientes. De las tradiciones existentes aún sigue perdurando la de los quintos, pero no así otras que ya desaparecieron hace tiempo, como, por ejemplo, la del trapajonero.

Coincidiendo con la llegada de los carnavales de 2026, rescatamos un artículo escrito en verano de 2025 y que apareció publicado en la revista “Al Higuín”. Este artículo está dedicado a este personaje carnavalesco que tiene, además, una estrecha relación con otras muchas de las mascaradas y/o fiestas de invierno que aún se conservan en otros lugares y que se celebran, principalmente, a lo largo de los meses de enero y febrero.

Portada de la revista

Esta iniciativa de sacar del olvido a la figura del trapajonero se la debemos a Luis Pelaz, quien coordinó la revista y ofreció datos de interés sobre esta figura carnavalesca, y a Germán Mira, quien realizó la ilustración de la portada que también nos habla de otra tradición ya desaparecida como es el juego de “Al higuín”.

El texto escrito sobre el trapajonero comienza así:

“Todos conocemos al Jarramplas de Piornal. Toda España conoce al Jarramplas, incluso fuera de nuestras fronteras. Menos conocido es el Taraballo de Navaconcejo, pero ahí sigue. Y aún menos conocemos al olvidado Jarramachis de Valdastillas.

Todos estos personajes carnavalescos del Valle del Jerte tienen algo en común: divertir a la chavalería.

Bien, pues nuestro pueblo, Tornavacas, también tenía unos personajes muy similares y que cumplían la misma función: los trapajoneros”

El texto al completo, por su interés, se puede leer a continuación:

En varias ocasiones se ha intentado recuperar esta figura, como, entre otras fechas, en los carnavales de 2001, pero la iniciativa no ha llegado a cuajar definitivamente.

Crónica escrita por Emilio Llorente sobre las fiestas de Carnaval celebradas en diferentes poblaciones del Valle. Diario HOY, 27/02/2001.

En lo que se refiere al juego de “Al higuín”, en el trabajo “Los carnavales en la provincia de Cáceres” publicado en 1995 en la Revista de Folklore por parte de José María Domínguez Moreno, se nos dice lo siguiente:

Una herencia del mundo clásico pervive en el popular juego conocido en TORNAVACAS por el alhiguín, que el Domingo Gordo hace acto de presencia en sus calles. Un hombre disfrazado lleva un higo paso atado a una cuerda que pende de una larga caña. Los muchachos que le siguen procuran, mediante saltos, cogerlo con la boca, al tiempo que el disfrazado, que no deja de mover el palo, salmodia insistentemente:

Al higo, al higuín
con la mano, no,
con la boca sí.

Leyendo estas líneas, seguro que a muchos os vienen recuerdos de la celebración del Carnaval en tiempos pasados (como, por ejemplo, las canciones típicas de estas fechas). Otra festividad más de Tornavacas, también cargada de un importante poso cultural digno de conservar y recordar.