EL CEMENTERIO MUNICIPAL DE ZARZA LA MAYOR Y SU CRUCERO31 de octubre de 2026
Emilio Arroyo Bermejo
CRONISTA OFICIAL DE ZARZA LA MAYOR

Mañana y pasado mañana, días 1 y 2 de noviembre, celebramos las festividades de Todos los Santos y los Difuntos, festividades asociadas a los cementerios como lugar de descanso eterno.
En Zarza la Mayor, antes de tener el cementerio actual, los enterramientos se hacían en la iglesia y alrededores, en los terrenos contiguos a la ermita de San Antón o San Antonio Abad ( actual Centro de Identidad la Encomienda de Peñafiel) y en algunos casos en el Castillo y en San Bartolomé, hasta que en 1885 se decide el lugar de construcción del actual cementerio, aunque parece ser que en principio no iba situado en la actual ubicación y debido a algunos inconvenientes como la calidad del terreno y algún perjuicio a los derechos de algunos vecinos, se acordó, por unanimidad, que se edificara por encima de los hornos de ladrillo, tejar, haciendo, que al final, se situase en el lugar actual.
Y así fue cuando en 1886 se inauguró el actual cementerio bajo la advocación y nombre de "Nuestra Señora de la Piedad", Madre afligida por la muerte de su Hijo, Madre que acoge, donde fueron trasladados todos los restos procedentes del anteriormente mencionado cementerio de San Antón.
Fue construido por albañiles de la familia de los Requejos y bendecido por el párroco Don Nemesio Mateos Ollero el 11 de julio de 1886, siendo alcalde Don León Gazapo de Sande. Don Nemesio Mateos Ollero, natural de Casar de Cáceres que falleció el 30 de agosto de 1891, a pesar de llevar ya construido el cementerio cinco años, fue la última persona enterrada en la ermita del Castillo, según lo atestigua una lápida que se encuentra en mencionada ermita, en la nave, antes del presbiterio en el lado de la espístola. La primera persona enterrada en el Cementerio de la Piedad fue Juan Ruiz Cáceres el 17 de julio de 1886, seis días después de su bendición.
El cementerio ha sufrido diferentes remodelaciones y ampliaciones y en actas municipales podemos encontrar solicitudes de terrenos por diferentes familias para construirse sus enterramientos. Así en 1897 un vecino solicita tres metros de terreno para construir un panteón previo pago de lo acordado al Ayuntamiento. En 1939 otro vecino solicita cuatro metros de terreno y se le concede a diez pesetas por metro. En el año 1956 nuevamente otro vecino solicita construir un nicho por valor de 100 pesetas.

Además de los panteones, galerías de nichos y alguna sepultura en tierra, reposo eterno de los zarceños, desde el día 8 de diciembre de 2012, a la entrada del Cementerio hay un monolito de granito en el que se lee: “ A los que dieron su vida por la libertad fusilados en el verano de 1936” y se escriben los nombres de dieciséis personas, con el siguiente epitafio: “Nombres escritos, tumbas vacías, os seguimos buscando”.
Cuenta el cementerio con 69 cruces de forja de bonita fábrica que coronan otros tantos panteones, una mesa-altar de cantería para la celebración de la misa el día de los Difuntos, un crucero y una bella entrada que tuvo que ser trasladada con motivo de la ampliación del campo santo por su parte izquierda, entrada con arco de medio punto, arco coronado por tres cruces en granito. En la puerta reza "Cementerio Municipal".
Situado en el centro del recinto sagrado, nada más entrar por la puerta principal se observa y conserva un artístico crucero. Encontramos en dos trabajos excelentes descripciones de mencionado crucero. Así en 2021 en el libro titulado "Cruceros y Cruces de término de la Provincia de Cáceres, historia, arte y tradiciones" editado por la Editora Regional de la Junta de Extremadura, los autores José Antonio Ramos Rubio y Óscar San Macario Sánchez (compañeros cronistas de este que escribe) glosan el crucero y recientemente, en 2026 los autores Emilio Arroyo Bermejo y el nombrado anteriormente José Antonio Ramos Rubio en la obra "Zarza la Mayor. Memoria histórica y paisaje de un pueblo fronterizo" editada por el Excmo. Ayuntamiento de Zarza la Mayor, en su página 237, describen el crucero que responde a las resumidas siguientes características:
Crucero compuesto por dos gradas cuadrangulares, un fuste cilíndrico y liso rematado con un capitel con acanaladuras y querubines alados con rostros sonrientes. Sobre el capitel, en el anverso, se presenta una cruz floreada representando la Crucifixión. El Crucificado mantiene la boca entreabierta, facciones enjutas, barba rizada y gran corona de espinas unida a la desnudez corporal del crucificado sólo cubierta por un paño femoral. En el reverso, una Virgen con corona acompañada con el Niño Jesús. La Virgen lleva a su Hijo en el brazo izquierdo y el Niño lanza su mano derecha intentando acariciar el rostro de su Madre.
Se trata de una obra de arte popular esculpida en granito y mármol respondiendo a una composición en la que además de las gradas, pedestal, fuste o varal y el capitel con volutas, querubines alados o calaveras viene completada con una Cruz situando un Crucificado en el anverso y una Virgen María en el reverso.
Por tanto nos encontramos un bloque compacto en el que unido a la misma Cruz se encuentran Madre e Hijo.
Hoy el Cementerio Municipal de Zarza la Mayor presenta una estampa envidiable acorde con lo que merecen los seres queridos de todos los zarceños, encontrando allí su descanso eterno.
D.E.P.
Emilio Arroyo Bermejo
CRONISTA OFICIAL DE ZARZA LA MAYOR