LAS ÁNIMAS BENDITAS DEL PURGATORIO
31 de octubre de 2026
Emilio Arroyo Bermejo
CRONISTA OFICIAL DE VALDASTILLAS
A finales del siglo XVII existían registros de diferentes cofradías en Valdastillas. Al menos la nómina estaba configurada por seis cofradías con un gran auge en el XVI y el XVII y que en el siglo XIX razones como las desamortizaciones, el cambio de mentalidad con la implantación del estado liberal que supuso la reducción de las prácticas religiosas, hace que en 1859 se certifique , por el supervisor, que estas cofradías no tienen actividad alguna.
Una de esas seis cofradías en Valdastillas era la de las Ánimas Benditas del Purgatorio.
Las cofradías o hermandades de ánimas eran asociaciones religiosas católicas de gran raigambre en España, cuyo origen generalizado se consolidó entre los siglos XV y XVI cuyo objetivo primordial era ofrecer sufragios (misas, rosarios y oraciones) por las benditas Ánimas del Purgatorio para "acortar su tiempo de sufrimiento" y facilitar su llegada a la gloria eterna. Además se encargaban de custodiar las velas, las andas y organizar los entierros de los cofrades y vecinos, asegurando que nadie muriese desamparado espiritualmente y actuaban como redes de ayuda mutua, gestionando limosnas, tierras y censos para socorrer a los más necesitados o costear el aceite de las lámparas que ardían de forma permanente ante el altar de las ánimas.
Y así en Valdastillas se celebraban oficios y algún que otro Ofertorio para recaudar fondos.
Ejemplos de función asistencial de esta cofradía es el sucedido en Valdastillas en 1677 cuando un pastor de los frailes del convento de Tabladilla murió y toda la hermandad le acompañó en su sepelio.
En ciertos periodos transitaron por Valdastillas mendigos que si fallecían en la localidad eran enterrados de limosna y en los asientos de la muerte figuraban como "Charitas Dei".
El culto a las Ánimas en Valdastillas "para que los fieles encomienden a Dios las almas del Purgatorio" consistía, por mandato de la cofradia, en ofrecer un toque especial de campana al anochecer y una novena a las Ánimas los primeros nueve días del mes de noviembre.
Podemos constatar expedientes de venta de fincas rústicas procedentes de la Cofradía de las Ánimas del Purgatoiro de Valdastillas en 1856 sirviendo de ejemplo los siguientes:
-Un celemín de tierra, al sitio de Boronal capitalizado en 48 reales.
– Un huerto de cuatro celemines, al Camino Real, arrendado en 48 reales y capitalizado en 324 reales.
– Dos morales en Olivar de Vicente García de la Calle, al camino de Navaconcejo; un moral en huerto de Zacarias Baños, en el Chorrillo; dos morales en la pared del Olivar de dicho Vicente García; y otro moral perdido a los Machaderos, todo término de Valdastillas de la Cofradía de Ánimas del mismo pueblo. Lo lleva arrendados Don Miguel Carrillo en 4 reales y se capitaliza en 180 reales.
– A finales de 1861 se establece el pliego de condiciones para el arrendamiento de dos bienes de la Cofradía de las Ánimas para el período comprendido entre el 1 de 1862 y el 31 de diciembre de 1865.
Otro hecho que hizo enfriar ciertas costumbres fue la prohibición a las mujeres en 1734 de llorar en las honras fúnebres en la iglesia hecho que contrarió a las plañideras por cuyos llantos recibían dádivas.
La política desamortizadora liberal hace aminorar la importancia de la cofradía de las Ánimas Benditas del Purgatorio cuqueña y en noviembre de 1859 se certifica su desaparición por haber vendido sus propiedades la Nación, aunque se sigue encargando a los curas de la parroquia que intenten revivir dicha Hermandad, pero ya sin éxito.
En estos días de los Santos y los Difuntos honremos y recordemos a nuestros seres queridos en el Campo Santo de Valdastillas que por el empeño de los habitantes del lugar presenta una bella estampa de decoro y cuidado.

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