por Manuel García Cienfuegos | Ene 11, 2026 | Artículos
Cronista Oficial de Montijo y Lobón
La timidez de la luz invernal se posa sobre los flameros y esgrafiados exteriores del convento de San Francisco. La blanca belleza de la nieve ha cubierto la ciudad. La lluvia bautiza el empedrado de la Ronda de las Almenas, Altamirano, Plaza de los Moritos, calleja de los Mártires, del Castillo, de la Academia, plazuela de las Jerónimas, San Pedro, Santa Clara, Sofraga, San Miguel, Parra, ruinas de Santo Domingo y la Plaza Mayor. Las gárgolas lloran mirando al suelo.
El invierno es una tarta de frío donde la memoria se hace pulso, corazón, amor y familia. Porque la memoria así lo dicta. Se alegran las puertas: Triunfo, Coria, San Juan, Vera Cruz, San Andrés y Santiago, abriéndose a la hospitalidad del paisanaje. La calle Tiendas muestra su actividad comercial. El testimonio impreso habla de un pasado gremial trujillano: Carnicerías, Romanos, Herreros. Olleros, Sillería, Tintoreros, Zurradores, Cambrones, Ballesteros, Cabreros y Canteros. Las decisiones desacertadas silenciaron el nombre del Horno de los Corrales, que ahora rescato.
Estoy en la Plaza Mayor. No hay visitante que se resista en sacar imágenes de tan extenso, monumental y populoso espacio. Arquitectura civil y religiosa. Casas del Concejo, palacio de Chaves Cárdenas, casa del Peso Real, de la Cadena, iglesia de San Martín. Palacios del Marqués de la Conquista, Duque de San Carlos y Marquesado de Piedras Albas, con gracejo florentino en su logia. Palacios y casas capaces, amplias, sólidas y robustas. Camino por los portales, que dan cobijo columnas de diversos órdenes. Portal del paño, del pan, verdura y lienzo.
En la plaza, nuestro fotógrafo colorea las emociones. Plaza tostada por el sol, en esta tierra que dice ser extrema en sus extremos. Desde el alma, dura y tierna, sosegada las más veces, inquieta menos, siempre tenaz en su ser. La historia, aquí, no ha perdido impulso, se expande en conquistas, acontecimientos, reivindicaciones, festejos, y celebraciones. Punto de encuentro y admiración desde su hermosura. Testigo de cortejos y emociones. Francisco Pizarro todo lo conoce, por eso calla.
Deseo observar su fachada norte, porque entre dos torres del castillo, vigila el lucero del alba y de nuestra esperanza, la Virgen de la Victoria. Que así efigia el escudo de la ciudad en la que tantas grandezas y bellezas quedan.
(Del libro “Trujillo, alma y luz”, año 2024, del fotógrafo trujillano Adolfo García Jiménez, editado por Palacio de los Barrantes Cervantes-Fundación Obra Pía de los Pizarro. Textos, Manuel García Cienfuegos).
por Manuel García Cienfuegos | Ene 9, 2026 | Agenda Cultural
Cronista Oficial de Montijo y Lobón
Hoy Eugenio Hermoso y en el intermedio Pedro de Valencia. Llamada antes de la Cárcel porque en ella estuvo el depósito carcelario hasta que éste fue trasladado al Ayuntamiento. En el Catastro de Ensenada (año 1753) se inscribe: “Casa de un piso que sirve de Cárzel situada enla calle deeste nombre, tiene de frente veinte y dos varas, y de fondo nueve, linda a la drcha Pedro Domínguez, y a la izquierda haze esquina a dicha calle”.
Calle comercial desde la antigüedad por excelencia. En los primeros años del siglo XIX se decía sobre la cárcel: “Está compuesta por tres calabozos de bastante extensión, dos de ellos son comunes y el otro para personas de alguna detención”. En 1843, según señala Pascual Madoz en su obra Diccionario Geográfico Estadístico de España, la cárcel estaba ya en el Ayuntamiento. En medio de la calle Cárcel estuvo y está una plazuela pequeña, que en tiempo la llamaron de Romanones (1863-1950) y ahora del humanista zafrense Pedro de Valencia (1555-1620).
En 1829, la calle la Cárcel, tenía veintidós casas. En los Repartimientos de la Contribución Territorial, Industrial y del Comercio de 1852, figuran viviendo en ella los cameranos Diego Ángel Codes y Gabriel de la Riva. En 1884 viven en la calle, Luis y Vicente Melara (sangradores), Narciso Santé (médico), Alonso Gragera Rodríguez (sastre), y los comercios de Toribio Alonso Liébana, Manuel Romero Álava (camerano), Miguel Lena Bote y Mariano Diez de Lanzas, y cinco años más tarde la farmacia de Hipólito Bautista Guzmán.
En el actual edificio LentiAudio, antes Óptica Nueva Visión, estuvo la cárcel, también la farmacia de Diego Alonso Codes, hijo de Francisco Alonso Llinas, que fue alcalde de Montijo (1895-1897), nieto paterno de Toribio Alonso Liébana (natural de Puebla de Sello-León y miembro de la Junta Revolucionaria constituida en Montijo con motivo del pronunciamiento de La Gloriosa 1/X/1868) y Antonia Llinas Caballero (Villar del Rey). Farmacia que, años más tarde, fue traspasada a Tomás Domínguez. Hay referencias a establecimientos de Antonio Amador, la tocinería El Cumbreño y Antonio Muñoz Jiménez con la imprenta y papelería El Compás.
En los años cincuenta y sesenta del siglo XX fueron, entre otros, sus comercios: Calzados Pérez, Tejidos Agreda, María Blanco, la Portuguesa, géneros de punto. Estudio Imperial, fotógrafo Visam. Confecciones Marcelino Colino Estévez. Pescadería Miguel Cuéllar, Banco Español de Crédito. Simón Lavado Navia y su Arca de Noé, todo un referente. Ricardo Vinagre, frutería y heladería. Farmacia Tomás Domínguez, La Marquesina, tejidos y confecciones (la única tienda que pervive). Droguería y perfumería Pedro Juan Cortés, Alfonso Gómez Preciado, carnicería, luego de los hermanos Joaquín y Pedro Gómez y la Farmacia Rodríguez. Después lo hicieron Lumar, dulcería y pastelería, Frutería Cabo, Antonio Ortega (Shanghai), Joyería Pérez y Óptica Nueva Visión, hoy LentiAudio.
Las dos fotografías muestran el pasado y el presente. La antigua habla de la instantánea de una procesión del Domingo de Resurrección, presentando al fondo la casa de la familia Codes, y en la esquina a la derecha el edificio de Calzados Pérez que estaba construyéndose. Las gárgolas de los edificios y la fila de mujeres y niños que formaban el cortejo procesional, donde se aprecian dos estandartes y las imágenes de San Juan, María Magdalena y la Virgen del Rosario. (Foto cedida por Ángel Rodríguez q.e.p.d). La actual está tomada por Urbano Delfa Sanguino desde la primera planta del Casino, agradeciéndole su cesión.
Recordad que “cuando el olvido inunda la sociedad, la memoria se achica y el pasado se empequeñece”.
por Manuel García Cienfuegos | Ene 5, 2026 | Agenda Cultural, Artículos
Pasado mañana miércoles, 7 de enero, habrá en el Seminario un Encuentro del Presbiterio Diocesano, en el que cuatro sacerdotes celebran sus bodas de oro sacerdotales (50 años de la ordenación); entre ellos se encuentra el sacerdote D. Manuel Malagón Martínez, que es emérito en la actualidad. Nació en Deifontes (Granada) el 22/I/1952, trasladándose su familia a Valdelacalzada en los años del desarrollo del Plan Badajoz, fue ordenado en Badajoz el 13/VI/1976.
D. Manuel Malagón Martínez ha servido en la Parroquia de San Pedro Apóstol de Montijo, la de Santa María del Prado de la Roca de la Sierra, Ntra. Señora de Gracia de Talavera la Real, San José Obrero en el Cerro de Reyes de Badajoz y la de La Santa Cruz de Arroyo de San Serván. También tuvo tareas pastorales junto con otro compañero, Andrés Cruz Barrientos, en el Centro Penitenciario de Badajoz. Llegó a la Parroquia del Cerro de Reyes un mes antes de la tragedia de la riada que sufrió la capital.
Sus años en Montijo son muy recordados, especialmente por los jóvenes de aquella época, en la que coincidió de párroco con D. José Zambrano Blanco, hermano del fundador del Instituto Secular Hogar de Nazaret. Un cura joven con 24 años y el párroco con 71, mentalidad de antes del Vaticano II y posterior que trajo aires renovadores para la Iglesia.
D. Manuel Malagón celebró Eucaristías participativas en la ermita de Jesús, organizando encuentros de Cristo Vive. Destacó su labor hacia los más desfavorecidos, en las barriadas Juan XXIII y El Valle, donde dejó su impronta; en la última ayudó al equipo de fútbol C.D. El Valle. Se implicó en la cultura con la Agrupación Cultural Agla, creando las ofrendas florales a Ntra. Señora de Barbaño, Patrona de Montijo, en el último domingo de mayo y el día 7 de septiembre… y tantas otras acciones pastorales y sociales.
Colaboró con el Centro Juvenil Domingo Savio de Puebla de la Calzada. Hace un año participó en el homenaje a D. Crescencio Fernández Utrero, párroco que fue durante 40 años en Valdelacalzada, descubriendo un retablo cerámico en el interior de la parroquia de la Sagrada Familia. Ahora, en ocasiones, celebra la Eucaristía en el convento del Santo Cristo del Pasmo (Montijo), de religiosas clarisas franciscanas.
D. Manuel Malagón Martínez tuvo su casa abierta para todos sin mirar procedencia o creencias. Durante su estancia en Badajoz su vivienda fue en muchas ocasiones alojamiento para internos que salían del Centro Penitenciario durante los fines de semana.
D. Manuel Malagón Martínez: gran persona y un buen sacerdote, querido y admirado donde ha sido destinado. Entregado al servicio de los demás, sencillo, generoso, cercano, humilde y cariñoso. Enhorabuena por estos 50 años de vida sacerdotal.
Manuel García Cienfuegos
Cronista Oficial de Montijo y Lobón
por Manuel García Cienfuegos | Ene 5, 2026 | Agenda Cultural
En el corazón de la comarca de las Vegas Bajas, en Guadiana, el domingo 4 de enero, a las 12 de la mañana, se representará en la Plaza Mayor, el Auto de los Reyes Magos, obra del siglo XII, de autor anónimo, que a principios de los años cincuenta los colonos procedentes de Helechosa de los Montes, trajeron al pueblo, representando dicha obra por primera vez en el año 1955. Han sido bastantes las veces que se ha vuelto a representar la misma y en este próximo 2026 la Asociación Cultural de Teatro y Tradiciones el Barracón de Guadiana, vuelve a ponerla en escena.
Desde la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Guadiana y la Asociación antes mencionada, invitan a los vecinos de Guadiana y pueblos de la comarca, para que asistan a esta obra que se representará en la Plaza Mayor, con tres escenarios, más la Rondalla y el grupo de baile.
Cronista Oficial de Montijo y Lobón
por Manuel García Cienfuegos | Dic 23, 2025 | Noticias
En la plenitud de este tiempo, a dos días de la Navidad, dejo testimonio gráfico del belén instalado en la capilla del convento del Santo Cristo del Pasmo, de las religiosas clarisas de Montijo. Todos los años nos regalan un belén pletórico de figuras, instalado con sumo cuidado y paciencia. Las clarisas manifiestan esta bella tradición que inició por primera vez San Francisco de Asís, en Greccio (Italia), en 1223.
Manuel García Cienfuegos
Cronista Oficial de Montijo y Lobón
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