EL AGUA COMO FUENTE DE VIDA EN VALDASTILLAS
18 de julio de 2026
Emilio Arroyo Bermejo
CRONISTA OFICIAL DE VALDASTILLAS
Valdastillas es sinónimo de agua, naturaleza exuberante, cerezos, ciruelos, robles, castaños, senderismo, arquitectura popular, gastronomía, tradición, un lugar para disfrutar de todo lo bueno que la madre naturaleza ofrece, en un terreno labrado y trabajado con el sudor de sus habitantes, con el esfuerzo de los cuqueños.
En estas fechas estivales en las que las temperaturas arrecian, encontrar el líquido preciado en los campos y calles, que en otras zonas se convierte en una aventura imposible, en Valdastillas se hace presente a cada paso que das encontrando ese agua que refresca, revitaliza, regula la temperatura, transporta nutrientes y elimina toxinas mejorando la energía mediante una hidratación adecuada.
Enclavado Valdastillas en las estribaciones de la Sierra de Tormantos, en pleno Valle del Jerte, es un lugar ideal para iniciar rutas senderistas y de paso conocer la localidad visitando su iglesia parroquial del siglo XVI bajo la advocación de Santa María de Gracia, edificación fruto del mecenazgo de los obispos placentinos Gutierre Vargas de Carvajal y Pedro Ponce de León y también admirar su arquitectura tradicional y vernácula, encontrar el frescor en los soportales de la plaza, admirar los murales en fachadas ejecutados gracias al programa Muro Crítico en 2023 de la Diputación Provincial, con obras de Galleta María, Ricardo Romero y César Goce y saliendo de la localidad, dirección al vecino pueblo de Cabrero, encontrarse con la Ermita del Humilladero y observar la talla del Cristo de la Victoria, obra barroca del siglo XVII.
Pero volviendo al origen de esta crónica, Valdastillas es agua, pues ya el 26 de octubre de 2025 en un artículo que publiqué en el Periódico Extremadura en la sección del Blog del Cronista bajo el título "Valdastillas, entre dos gargantas", daba fe, escrita, de que el pueblo cuqueño está flanqueado por agua, por la garganta Bohonal y por la garganta Marta.
Así que el senderista y el visitante podrá calmar su sed y sudor en estas gargantas y en fuentes públicas, (imposible nombrar todas), diseminadas por el término municipal, al pie de los caminos que circundan y bordean la localidad.
Si un baño te quieres pegar a la garganta Bohonal irás y allí en su piscina natural, refugiado de la exuberante vegetación, también encontrarás el alivio a tu sed en una pequeña fuente al lado de la corriente de la garganta y aderezar el paseo tomando el aperitivo o merienda en el merendero que allí se ubica. También podrás bañarte en la excelente piscina municipal en los terrenos colindantes al sitio del Calvario, con instalaciones perfectamente adecuadas a la movilidad del usuario.
Si el paseo lo diriges hacia la Agrupación de Cooperativas, aliviarás la sed en la Fuente de Juan Gil y antes de llegar a ella, desde los balcones que ofrece la carretera, podrás otear el Valle del Jerte dirección Plasencia y vislumbrar el agua del pantano placentino en el cauce del río Jerte que aguas arriba, en el término de Valdastillas, también podrás encontrar para darte un buen chapuzón.
De Valdastillas a la Nacional 110, CC 233, a la derecha, abandonando la carretera y adentrándose en el terreno por un camino estrecho mirando a la garganta Bohonal, encontrarás la Fuente Blanca y en el Camino Real que también lleva a la Nacional 110 te espera la Fuente de los Alisillos, además en la bajada al Jerte, siguiendo la CC 233, arribarás a la Fuente Romana.
A los pies del Cristo de Valdastillas encontrarás la conocida Fuente de la Ermita, a la que se accede bajando una leve rampa perfectamente acondicionada, para desde allí, llegar a otro de los paraísos cuqueños, la Garganta Marta, donde poder refrescarte, meter los pies el cansado senderista, observar y tener el placer de vivenciar el funcionamiento del lagar de Tío Alicio, hoy de propiedad municipal y tomar ricas viandas en el merendero, sin olvidar de acercarse a la pasarela que nos facilita ver la cascada de Marta en todo su esplendor.
Si optas por adentrarte y conocer la localidad, cosa que recomiendo, el agua también la vas a encontrar en su recorrido. En el barrio antiguo del pueblo, barrio alto, podrás observar la Charca o Chorrera, corriente continua de agua, donde antaño se lavaban las tripas para la matanza y que a la vez era lavadero, agua que una vez aliviada discurre hasta la Fuente del Cuco, en pleno centro de la localidad, lugar donde descansar en sus bancos y refrescar tus manos, cara y cuello a través de su agradable chorro de agua.
Sombra encontrarás en los soportales de la plaza, donde podrás observar el agua encauzada en su lento discurrir. Saliendo de la plaza, hasta el conocido Muro, también una fuente, bancos y sombra te acompañarán y si está pronta la marcha, quizás alguna cantimplora o garrafa de agua podrás llevar de la Fuente de la Cooperativa que encontrarás a la salida de Valdastillas en dirección a Piornal.
Muchos topónimos encierra Valdastillas, lugares que reivindican su protección y recuerdo.
Caminar por los campos cuqueños al amanecer, sorprenderse de las corrientes de agua que acompañan tus pasos, sentir en la piel el frescor que desprende su flora es una experiencia que debes vivirla en cualquier época del año, resultando ahora, en el estío, si cabe, más gratificante.
Por agua no será, Valdastillas tendrás que visitar.
Emilio Arroyo Bermejo
CRONISTA OFICIAL DE VALDASTILLAS





Comentarios recientes