ESCAPADAS DE UN CRONISTA
28 de febrero de 2026
Emilio Arroyo Bermejo
CRONISTA OFICIAL DE ZARZA LA MAYOR Y VALDASTILLAS

Los cronistas oficiales tenemos la función de divulgar de forma oral o escrita a través de crónicas o publicaciones más extensas, lo competente a las localidades de las que ostentamos esa digna y apasionante función, pero también podemos dar a conocer, mejor, debemos dar a conocer, las grandezas de otras latitudes, al menos yo lo hago, sobre todo si se trata de la grandilocuencia que encierran los pueblos y ciudades de Extremadura.
Hoy ha tocado salir del triángulo habitual (los que me conocen saben qué es el triángulo) y los pies, mejor las ruedas, me han transportado hasta la ciudad capital de la comarca natural de Zafra-Rio Bodión.
Estar en Zafra es estar en esa ciudad señorial conocida como la "Sevilla la Chica" en la que caminar por sus calles es un nuevo descubrimiento, una ciudad con cierta tendencia andaluza por su disposición, mezcla de elementos arquitectónicos y acicalada con el blanqueamiento de sus edificaciones, bien merece pisarla y realizar una parada a los pies del Palacio de los Duques de Feria o Alcázar-Castillo de Zafra del siglo XV y que desde 1968 es Parador Nacional.
Asequible el caminar por la ciudad, calles llanas, con zona comercial y ensanche propiciado, fundamentalmente, por el desarrollo urbanístico de las cinco últimas décadas del siglo XX y su interés turístico, todo concentrado dentro de su casco histórico, por cierto, bien conservado y puesto en valor.
Salir de la Plaza España y a nada de adentranos en la calle Sevilla, nos encontramos con una maravilla, el Monasterio de Santa María del Valle, Museo Santa Clara, espectacular la adecuación del Monasterio ahora Museo, con un rico repertorio de pinturas, objetos litúrgicos, reliquiarios…
Plazas Grande y Chica porticadas donde poder ver en la Chica la "Vara de Medir", representación gráfica en granito de los moldes de la vara de medir tradicional (aproximadamente 84 centímetros) utilizada en sus mercados y ferias.
Abandonar la Plaza Chica y encaminarse hacia la Puerta de Jerez y en su interior observar a Nuestro Señor de la Humildad y la Paciencia, impregna devoción. Puedes proseguir el camino hacia el Monasterio de la Encarnación y Mina y adentrándose por la Puerta de Badajoz llegar a la coqueta y diminuta capilla del Cristo del Pozo, para luego caminar hacia la Plaza del Pilar Redondo y observar la suntuosidad de la fachada de la Casa Consistorial.
Avanza a la Parroquia de Nuestra Señora de la Candelaria y a nada, vuelve a adentrarte en la Grande o Chica y una buena caña, un buen caldo o cualquier otro líquido puede acompañar la variedad gastrónomica que ofrece Zafra. En sus plazas y alrededores sus restaurantes te esperan con una carta variada y apetitosa para el paladar del viajero.
La tarde puede dedicarse a visitar en el ensanche de la ciudad, la Plaza de Toros inaugurada en 1844, el Museo de la Historia y la Medicina en Extremadura y el Centro de Interpretación Conjuntos Históricos de Extremadura y de vuelta, próximo a la Plaza Grande, la casa donde nació Dulce Chacón, el Monasterio de Santa Catalina y el Hospital de Santiago y así dar por finalizada la jornada cultural y dejar tiempo para el asueto y brindar por el día vivido, tapeando por sus templos culinarios cuando se encienden las primeras farolas en la Plaza Chica.
Zafra se convierte cada año, en octubre, en el epicentro de la ganadería con su Feria Internacional Ganadera, además, esta ciudad, en consideración a su patrimonio, en 1965 fue declarada conjunto histórico artístico de interés nacional.
Recomendable visita.
Mañana, rumbo a Los Santos de Maimona, allí me espera el Capricho de Cotrina, pero eso es otra historia.

Emilio Arroyo Bermejo
CRONISTA OFICIAL DE ZARZA LA MAYOR Y VALDASTILLAS