El Premio Arturo Barea celebra su XXV aniversario con la entrega al ganador más joven de su historia, Fernando Pérez López. La Diputación de Badajoz ha anunciado así una nueva etapa a través de un acto que sienta un precedente en el certamen que organiza y financia, reconocido con 8.000 euros.
Gracias a “Un soldado español en la Guerra de África, 1859-1860”, Fernando Pérez recibió palabras de elogio por parte del diputado, Ricardo Cabezas y del representante del jurado e historiador, José María Lama.
Con Barea, confesó el protagonista, a colación de su trabajo derivado de un manuscrito que formó parte de un diario de campaña, “comparto el tipo de mirada, la de las cosas que se transmiten desde la carne propia y desde el barro, no desde los discursos oficiales que se dieron por sentado en épocas de desmemoria”.
“Mi investigación”, añadió, “se sitúa en ese barro, en un documento familiar que guardaron mi madre y sus hermanas y que perteneció a mi abuelo Pedro”, haciendo partícipe así a un público embelesado con la historia de un cuaderno atesorado con amor, a pesar del desconocimiento, cuyo relato ha servido para lanzar un mensaje: “Cuiden la documentación familiar, puede aportar mucho a nuestros periodos”, defendió Fernando Pérez