Los desafíos medioambientales recurrentes con los riesgos del cambio climático

El 12 de octubre de 2026 se ha publicado en “La Liga Hispano Árabe” un amplio reportaje sobre los incendios forestales en España, en la que participo con una entrevista que me hizo semanas atrás el doctor Al-Tayeb Al-Sadi.

La Liga Hispano Árabe es una entidad y plataforma informativa con sede en Madrid, cuyo objetivo principal es abrir y fortalecer puentes de cooperación económica, cultural y de comunicación entre el mundo árabe y España.

Dr. Al-Tayeb Al-Sadi

12 de octubre de 2026

Los incendios forestales que España ha presenciado en el periodo reciente no fueron los primeros de su tipo, sino muchos países del mundo, especialmente los europeos, y ya no se trata solo de un fenómeno estacional asociado al aumento de las temperaturas durante el verano, sino que se ha convertido en uno de los desafíos medioambientales y económicos más graves que enfrenta el continente europeo ante la aceleración de los efectos del cambio climático, ya que los países del sur de Europa, liderados por España, Francia, Grecia y Portugal, presenciaron este verano una oleada de incendios sin precedentes que obligaron a las autoridades Se han llevado a cabo evacuaciones a gran escala en cientos de miles de hectáreas de bosques y tierras de cultivo, mientras los bomberos europeos han seguido compitiendo contra el tiempo para evitar que el fuego se extienda a las zonas residenciales.

Los datos más recientes del Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales (EFFIS), parte del Centro Europeo Conjunto de Investigación (JRC), revelan que la temporada de incendios forestales en Europa sigue batiendo récords; a fecha del 29 de julio de 2026, el área afectada por incendios alcanzó unas 434.976 hectáreas, superando la superficie registrada en el mismo periodo de 2025, que es la peor desde que comenzaron a registrarse los datos, y también superó la media de superficie quemada en los últimos veinte años (2006-2025), reflejando una escalada sin precedentes en tamaño y la magnitud de los incendios generan una creciente preocupación sobre sus impactos medioambientales y económicos, especialmente en los países del sur de Europa, y concretamente en España, mientras que la Comisión Europea ha advertido sobre las condiciones de alto riesgo que siguen ocurriendo en gran parte de la península ibérica, incluido el norte de España, como resultado de las olas de calor, el aumento de las temperaturas y la disminución de las precipitaciones, que incrementan la probabilidad de que los incendios se produzcan y propaguen.

España es uno de los países europeos más afectados este año, ya que los datos europeos muestran que el país ha registrado decenas de incendios importantes desde el inicio de la temporada, mientras que decenas de miles de hectáreas han ardido en varias regiones, incluyendo Castilla, León, Andalucía, Aragón y Cantabria, lo que requirió la participación de miles de bomberos, unidades de emergencia y aeronaves especializadas en combatir incendios. Viento y temperaturas estándar.

Las instituciones de la Unión Europea subrayan que las frecuentes olas de calor y las sequías prolongadas, junto con la acumulación de vegetación seca en muchas zonas rurales, han hecho que los incendios forestales sean más intensos y generalizados que nunca, lo que llevó al Parlamento Europeo a pedir el fortalecimiento de las capacidades conjuntas de respuesta europea y la ampliación de la flota de aeronaves y bomberos dedicadas a combatir incendios forestales, especialmente después de que en 2025 se quemaron más de un millón de hectáreas dentro de la UE, la cifra más alta en los últimos años.

A pesar de las enormes pérdidas medioambientales, los impactos económicos no son menos graves, afectando a los sectores agrícola, turístico e infraestructuras, así como a los altos costes de las operaciones de extinción de incendios y rehabilitación de las zonas afectadas, y los informes internacionales han advertido que la continuación de este fenómeno podría imponer desafíos crecientes a las economías europeas y requerir una mayor inversión en prevención, alerta temprana y gestión forestal, en lugar de limitarse a responder tras incendios.

La total solidaridad de Egipto con España ante los incendios forestales se produjo durante una llamada telefónica entre el presidente egipcio Abdel Fattah El-Sisi y el presidente del Gobierno español Pedro Sánchez, expresando sus sinceras condolencias a las familias de las víctimas y deseando una pronta recuperación a los heridos, subrayando la disposición de Egipto para proporcionar un posible apoyo a la parte española en la gestión de los efectos de los incendios.

El experto español en turismo, Dr. Juan Francisco Rivero, miembro de la Real Academia Europea de Doctores, confirmó a la Universidad Árabe Española que los incendios forestales, a pesar de su magnitud, aún no han tenido un impacto significativo en el sector turístico español, señalando que sus efectos se han concentrado en las zonas afectadas y no se reflejan ampliamente en el movimiento turístico del país.

Rivero señaló que la solución reside en adoptar una política integral de gestión forestal nacional basada en la limpieza periódica, la vegetación seca, el mantenimiento de una flota de aviones de extinción de incendios y la adquisición de aeronaves más sofisticadas, aprovechando al mismo tiempo el pastoreo natural de los animales para reducir la acumulación de pastos inflamables. Prevención periódica dentro de los bosques.

Hamdi Zaki, exconsultor egipcio de turismo en España, Portugal y Estados Unidos, pide el lanzamiento de una iniciativa internacional representada en la celebración de una conferencia global para debatir el fenómeno de los incendios forestales, y sugirió que sea acogida por la Biblioteca de Alejandría, como institución científica y cultural capaz de reunir a expertos e investigadores de diferentes países del mundo.

Zaki explicó que la conferencia propuesta incluirá expertos de España, Francia, Alemania, Grecia, Estados Unidos, China y otros países, para debatir las mejores prácticas en prevención de incendios forestales, sistemas de alerta temprana, gestión de crisis y el uso de tecnologías modernas e inteligencia artificial para predecir incendios y reducir sus efectos, con el fin de alcanzar recomendaciones prácticas que apoyen la cooperación internacional ante uno de los desastres medioambientales más graves que el mundo está presenciando hoy.