El mural es un homenaje a las mujeres que, durante años, con esfuerzo y sacrificio, desempeñaron labores y oficios en un lugar tan querido por el vecindario de la localidad. Mujeres que cargaron agua, que lavaron, que cuidaron, que trabajaron incansablemente para sacar adelante a sus familias. El Gobierno Municipal por todo ello les ha dedicado el mural, junto con los que fueron aguadores. Agradecen a Fefi Rodríguez y Mari Carmen Álvarez por el trabajo del desarrollo de las láminas, y a Eloísa Sández por sus aportaciones e ideas que se plasman en el mural.
En el verano de 2025, el alcalde, Roberto Romero, me solicitó en calidad de Cronista Oficial de Lobón un informe sobre la conveniencia de instalar el mural en el llamado Paraje de la Fuente, que ahora transcribo.
RESTOS ROMANOS Y CONVENTO FRANCISCANO
El Paraje de la Fuente natural de María Cristina es una hondonada, pequeño valle en el que afloran varios manantiales alimentados por torrenteras, situada al mediodía de la población, en medio de algunos restos arqueológicos que testifican la presencia romana.
Las crónicas santiaguistas cuentan que en el lugar hubo una capilla que tuvo adosada un hospital bajo la advocación al señor Santiago, fundado por la voluntad del comendador santiaguista Diego de Alvarado, ordenando ser enterrado en ella y su mujer.
Varias son las fuentes bibliográficas que también confirman la presencia de la capilla y hospital, entre otros, Moreno de Vargas, Reyes Ortiz de Tovar, Pascual Madoz, Aurora Ruiz Mateos, Navarro del Castillo y Rodríguez Mateos. Edificios que deben su fundación al comendador Diego de Alvarado, siendo su nieto, del mismo nombre, el que lo cedió el 8 de abril de 1562, con una huerta, para que allí se levantara el cenobio franciscano. El mismo año de la donación comenzó su fábrica, consignando la condesa mil ducados.
La primera comunidad de franciscanos observantes llegó a Lobón en 1564. El convento fue colegio de Artes. Entre sus moradores distinguidos figuran, fray Baltasar Pacheco y fray Juan Mateo Reyes Ortiz de Tovar, autor de la obra del siglo XVIII: “Partidos triunfantes de la Beturia Túrdula” de interés para la historiografía extremeña.
El convento de Santiago acusó las secuelas de las tropas francesas y la borrasca de la Desamortización y Exclaustración. Debido ello los franciscanos dejaron en 1835 su casa de Lobón, en la que vivieron y propagaron el carisma de San Francisco de Asís, doscientos setenta y un años. Desde 2016 el equipo de gobierno del Ayuntamiento apostó por la recuperación y puesta en valor de sus ruinas, mediante Escuelas-Taller dirigidas por los arqueólogos José Ángel Salgado Carmona y María Teresa Carrasco Gutiérrez. Las Escuelas Taller ha sido un proyecto de arqueología y restauración del patrimonio histórico y natural, contando con la financiación de la Junta de Extremadura, Consejería de Educación y Empleo, Servicio Extremeño Público de Empleo y Ayuntamiento de Lobón. Junto a ello la ayuda de los Fondos Europeos (EDUSI).
FUENTE DE MARÍA CRISTINA
La fuente ha servido como fuente pública para la población de Lobón. Debido a su orografía, doscientos cincuenta y ocho metros de altitud, situado en lo alto de unos montes cortados, a modo de atalaya, por los que se asoma al río Guadiana y divisando una amplia comarca cruzada por las aguas de éste, resulta uno de los enclaves estratégicos más destacados de la zona. La altitud dificultaba al vecindario la apertura de pozos en sus viviendas, de ahí el papel que a lo largo de la historia jugó esta fuente pública.
La fuente es referenciada a lo largo de los siglos en la documentación municipal, especialmente en las Normas de Buen Gobierno, fijando la prohibición de lavar en ella, pasar las caballerías y arrimarlas a la fuente, pues su destino siempre fue para el consumo humano.
El 14 de diciembre de 1929, desde el Ayuntamiento se daba cuenta de los trabajos de reparación que se estaban haciendo en la Fuente Pública, acordándose nombrarla Fuente de María Cristina, reina regente y madre del rey Alfonso XIII.
El 19 de abril de 1931 (II República) la fuente pasa a llamarse “Fuente Pública” por acuerdo del Consistorio. El gobierno municipal desde la Junta Gestora constituida el 13 de agosto de 1936, volvió a nominarla "Fuente de María Cristina” hasta nuestros días.
La Corporación Municipal ha propiciado gracias a varios Talleres ocupacionales restauraciones en la fuente y su paraje, convirtiendo su área en merendero con mesas, bancos y barbacoas, todo realizado en mampostería. Junto con servicios, senderos hormigonados peatonales y zonas verdes.
En el Paraje natural de la Fuente de María Cristina tiene lugar al mediodía del Viernes Santo, todos los años, la crucifixión y muerte de Cristo, dentro de la Pasión Viviente de Lobón, que este año ha llegado a su trigésimo novena edición.
También el Paraje de la Fuente acoge el Belén Viviente, la celebración del Día de la Chaquetía (1 de noviembre), junto con la repoblación del cerro con plantas autóctonas gracias a la colaboración de ADENEX y la actividad Escuela de la Naturaleza.
MURAL A LOS AGUADORES Y LAVANDERAS
Por todo ello el Ayuntamiento estima conveniente significar aún más el Paraje natural de la Fuente con la construcción de un mural cerámico que contenga escenas de los aguadores que tomaban agua de su manantial para distribuirla entre la población, hasta que se construyó en la década de los sesenta en el Depósito de Aguas en el Paseo del Pico. Cuando el agua dejó de ser potable de la Fuente de María Cristina, fue utilizado el espacio por las lavanderas, que también lo hicieron antaño en La Higuerilla, camino que partía desde el Paraje de la Fuente. Pues como homenaje a los aguadores y lavanderas y para que se perpetúen en la Memoria, el Ayuntamiento, con acertado criterio, proyecta construir un mural cerámico alusivo a estos dos oficios perdidos, pero que tuvieron su importancia en la vida de la villa Lobón.
Mural que redunda en la conservación del patrimonio histórico y etnográfico de Lobón. Favoreciendo con ello los servicios públicos que presta a la ciudadanía el Paraje Natural de la Fuente de María Cristina, y con ello el turismo como fuente de recurso local, conjuntamente con el templo parroquial, convento y Balcón de Extremadura, como puntos de referencia.

Manuel García Cienfuegos
Cronista Oficial de Montijo y Lobón
cienfuegos@cronicasdeunpueblo.com