RUTA AL CASTILLO DE FERNÁN CENTENO-HERNÁN CENTENO-HORNACENTENO
24 de marzo de 2026
Emilio Arroyo Bermejo
CRONISTA OFICIAL DE ZARZA LA MAYOR
La tarde de ayer, 23 de marzo, se presentaba apasionante. El objetivo, aunque difícil, por la dificultad del terreno, no impidió que nos acercaramos y coronaramos la mole del Castillo de Fernán Centeno a través de la umbría, fortificación situada en la sierra de la Garrapata, mirando a Moraleja y a Zarza la Mayor.
Así que de la mano de José Luis Pascual Blanco (hostelero, conocedor del terreno) que fue nuestro guía, Pepe San Andrés Belmonte ( amigo, maestro en ejercicio y fotógrafo por afición), Abel Hernández Gazapo (Graduado en Turismo y exalumno mío) y yo, cogimos destino al objetivo a través de la carretera Zarza-Moraleja, desviándonos por la entrada a la finca "Los Canchos de Ramiro" para, a su puerta, dejar el vehículo y emprender la gesta a pie y con bastón en mano.
Toda una gesta subir y coronar el Castillo por la umbría.
Orientados por la valla que circunda la finca "Los Canchos de Ramiro" y sirviéndonos de medios de orientación técnica y con la ayuda y dirección de nuestro guía y amigo José Luís, comenzamos la subida, una fuerte pendiente pedregosa de unos 500 metros, que gracias a la ayuda de bastones, pudimos colmar para luego poder llanear por otros 500 metros aproximadamente, en la base de los roquedos, donde la sombra nos acompañaba agradeciendo la frescura después del sofoco de la subida tras salvar matorrales y maleza propio del terreno.
Tras disfrutar de la frescura de la umbría, otra dificultad nos esperaba. Alcanzar y coronar la fortificación seguía presentando el riesgo de caminar por piedras caídas de la construcción, que sin lugar a dudas, suponía otro apasionante momento hasta la coronación total.
Y así fue. Tras pasar por un "cuchillo" o grieta, a la que se accedía con dificultad y con una estrechez de escasos 50 centímetros llegamos al objetivo.
Gervasio Velo y Nieto en su libro "Castillos de Extremadura", 1968, refiriéndose a este castillo escribe: "…se erguía en un cerro de la Dehesa de Benavente en los límites de las encomiendas de Zarza la Mayor y Moraleja y su poseedor Centeno…lo entregó en 1474 a Hernando de Monroy…"
El mismo autor y en la misma obra referenciada dice: "…hace la figura de un torreón, llamado el Castillo de Hernán Zenteno…" indicando la existencia de una concavidad que pudiera haber servido de caballerizas.
Para los cuatro supuso una gran satisfacción, aunque por mi parte con un poco de miedo si se tiene un poco de vértigo.
La gesta mereció la pena.
Y merece la pena alcanzarlo por las enormes vistas que se otean desde el lugar, viéndose desde la umbría Moraleja, Santibáñez el Alto, Casas de Don Gómez, Coria, Rivera de Gata, Cachorrilla, Pescueza y Canchos de Ramiro y desde el lado de la solana, Zarza la Mayor, la Dehesa de Benavente, el pantano de Benavente o la Raposera y Portugal.
Mahatma Gandhi en 1922 refirió: "La satisfacción reside en el esfuerzo, no en lo que se obtiene. Un esfuerzo total es una victoria completa". El esfuerzo de llegar fue la victoria.
Solamente una consideración. Si alguien decide " conquistarlo" es mejor hacerlo con alguien que conozca el terreno, lo demás es de "ser un atrevido".
Gracias a José Luis Pascual Blanco por su tiempo, por ser un gran guía y por su disposición en todo momento.
Una experiencia inolvidable en la Raya zarceña.
Irrepetible momento para un zarceño.
Emilio Arroyo Bermejo.





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