LA ZARZA RECIBE LA BALIZA DIGITAL DEL PROYECTO ART POINTS, QUE PERMITE MEJORAR LA VISITA E INTERPRETACIÓN AL ENCLAVE DE ARTE RUPESTRE DE LA CALDERITA

LA ZARZA RECIBE LA BALIZA DIGITAL DEL PROYECTO ART POINTS, QUE PERMITE MEJORAR LA VISITA E INTERPRETACIÓN AL ENCLAVE DE ARTE RUPESTRE DE LA CALDERITA

La consejera de Cultura, Turismo, Jóvenes y Deportes de la Junta de Extremadura en funciones, Victoria Bazaga, entregó ayer jueves, 19 de febrero, las balizas digitales del proyecto ART POINTS, una iniciativa que permitirá mejorar la visita y la interpretación de enclaves de arte rupestre en entornos rurales, reforzando así la protección, divulgación y puesta en valor de uno de los patrimonios más singulares y valiosos de la comunidad autónoma, según informa en su web la Consejería de Cultura.

Extremadura es, según el Itinerario Cultural del Consejo de Europa ‘Caminos de Arte Rupestre Prehistórico’, del que es socio fundador, la región con mayor concentración de estaciones de arte rupestre esquemático de la Península Ibérica, con más de mil enclaves que abarcan desde el Neolítico hasta la Edad del Bronce e incluso la Edad del Hierro. El proyecto ART POINTS, impulsado por la Asociación Caminos de Arte Rupestre Prehistórico y financiado por el Programa Experiencias de Turismo España del Ministerio de Industria y Turismo con fondos Next Generation, tiene como objetivo dotar de audioguías y señalética a enclaves que carecen de servicio permanente de guía o mediación cultural. A través de un sistema de balizas con códigos QR y tecnología NFC, apoyado por una web y una aplicación móvil, los visitantes pueden acceder a información rigurosa, vídeos y recreaciones gráficas que facilitan la comprensión y disfrute del patrimonio.

En Extremadura, el proyecto recoge diez puntos visitables distribuidos por toda la geografía regional, entre los que se encuentran el abrigo de La Calderita en La Zarza, la Cueva de Maltravieso en Cáceres, la Ruta de los Petroglifos Hurdanos, enclaves en Las Villuercas, Cabeza del Buey y La Serena, entre otros. Estos espacios, integrados en paisajes de gran valor natural, constituyen auténticos museos al aire libre y forman parte de una red cultural que, según la asociación del Itinerario Cultural Europeo, recibe más de 1,2 millones de visitantes al año en España.

La actuación de la Junta en materia de arte rupestre se articula a través de la Dirección General de Bibliotecas, Archivos y Patrimonio Cultural en tres líneas estratégicas:

– la investigación, mediante programas coordinados por técnicos especializados y el uso de metodologías avanzadas de documentación digital en 2D y 3D incorporadas a la Carta Arqueológica de Extremadura.

– la divulgación, con el apoyo a publicaciones científicas como el Corpus de Arte Rupestre en Extremadura y la colaboración con universidades y programas de posgrado.

– la puesta en valor turística y cultural, ámbito en el que se enmarca el proyecto ART POINTS.

Además, la Junta trabaja ya en la organización de un Curso Internacional de Formación para Guías especializados en Arte Rupestre, que se celebrará por primera vez en Extremadura, concretamente en Cabeza del Buey, a finales de año. Esta iniciativa, enmarcada en el proyecto INTERREG-SUDOE TupART, reforzará la profesionalización del sector y consolidará la comunidad como un referente en la gestión y difusión del patrimonio prehistórico.

Enlace a la web de ART POINTs: https://artpoints.prehistour.eu/

Fuente: https://www.juntaex.es/w/extremadura-impulsa-la-digitalizacion-del-arte-rupestre-con-nuevas-herramientas?inheritRedirect=true

LAS CANDELAS Y SAN BLAS EN LA ZARZA (BADAJOZ)

LAS CANDELAS Y SAN BLAS EN LA ZARZA (BADAJOZ)

Cronista Oficial de La Zarza

Los días 2 y 3 de febrero se celebran las fiestas de las Candelas y San Blas, respectivamente. Días de perrunillas, galletas de máquina, bollos de chicharrones, magdalenas…y hornazos con huevo y chorizo. Ambas fiestas tienen referencias documentales en La Zarza.

La Fiesta de La Candelaria o de las Candelas se celebra en recuerdo al pasaje bíblico de la Presentación del Niño Jesús en el Templo de Jerusalén y la purificación de la Virgen María después del parto, para cumplir la prescripción de la Ley del Antiguo Testamento. La fiesta es conocida y celebrada con diversos nombres: la Presentación del Señor, la Purificación de María, la fiesta de la Luz y la fiesta de las Candelas; todos estos nombres expresan el significado de la fiesta. Cristo, la Luz del mundo presentada por su Madre en el Templo, viene a iluminar a todos como la vela o las candelas, de donde se deriva el nombre de Candelaria.

Sobre el año 1400, una imagen de la Virgen que representaba esta advocación, fue hallada a orillas del mar por dos pastores guanches de la isla de Tenerife. Tras el hallazgo y su identificación iconográfica con la Presentación del Niño Jesús y la Purificación de María, la fiesta comenzó a celebrarse con carácter mariano en 1497.

Sus orígenes se encuentran en Oriente con el nombre del Encuentro. En el siglo VI se extendió por Occidente, llegando a celebrarse en Roma con carácter penitencial. En Jerusalén se celebraba una procesión con velas encendidas hasta la basílica de la Resurrección. Otros autores comentan que esta fiesta tuvo su origen en la antigua Roma, donde la procesión de las candelas formaba parte de la fiesta de las Lupercalia.

Documentalmente nos consta que el Ayuntamiento de La Zarza, en la primera mitad del siglo XIX, reservaba una partida del presupuesto anual, dentro del apartado “festibidades de Iglesia”, para pagar al párroco la misa votiva celebrada cada 8 de septiembre en el santuario de la Virgen de las Nieves, al fraile o sacerdote que predicaba la Cuaresma, y también para pagar la cera de la “función” de la Candelaria. Tenemos muchos ejemplos, así en el 1 de febrero de 1810 se pagaron 146 reales al cerero Esteban Pérez Barba, vecino del Almendro, por el mayordomo de propios municipales Juan Rodríguez Montero. En 1813 se pagaron 144 reales al mismo por 8 libras y media de cera, al igual que en 1814. En 1818 se abonaron 80 reales a Antonio Meneses, vecino de Zafra, por el mayordomo Mauricio Flores. El 25 de enero de 1821, el mayordomo Félix Romero pagó a Esteban Fernández, vecino del lugar del Castaño, 80 reales por 6 libras y media de cera: 5 a 13 reales, y la otra y media a 10 reales, para su distribución entre el estado eclesiástico y la corporación municipal. En 1824, otros 80 reales al mismo, por 7 libras y media. En 1827, el mayordomo Clemente Rodríguez pagó 80 reales a Alonso Pérez, por 7 libras de cera a 11 reales y 17 maravedíes cada una. En 1830, Pedro Mª Pérez abona 80 reales a Matías Antúnez, vecino de Alosno, por 6 libras y media de cera. Por último, en 1830 se pagan de nuevo 80 reales a Alonso Pérez, vecino de Puebla de Sancho Pérez, por el depositario de propios Fernando Delgado, por 7 libras de cera.

San Blas o Blas de Sebaste fue médico, obispo de Sebaste (Armenia) y mártir cristiano. Hizo vida eremítica en una cueva en el bosque del monte Argeus, que convirtió en su sede episcopal. Fue torturado y ejecutado en la época del emperador romano Licinio, durante las persecuciones cristianas del siglo IV. Su culto se extendió por Oriente y Occidente. San Blas tiene el honor de ser uno de los catorce santos auxiliadores. Se le considera patrón de los enfermos de garganta y de los otorrinolaringólogos.

Según la tradición, San Blas era conocido por su don de curación milagrosa, que aplicaba tanto a personas como a animales. Salvó la vida de un niño que se ahogaba al clavársele en la garganta una espina de pescado. Este sería el origen de la costumbre de bendecir las gargantas el día de su fiesta.

También nos consta la presencia de San Blas en La Zarza, en el retablo de la antigua ermita de los Santos Mártires San Fabián y San Sebastián, hoy ermita de Ntra. Sra. de las Nieves. Ya en la temprana fecha de 1508, los visitadores de la Orden de Santiago ordenaron al mayordomo que Pedro Nieto, oficial o maestro de cierto renombre en la comarca de Mérida, pintase las imágenes de San Sebastián, San Fabián y San Blas de “buena pintura”, por 2.200 maravedíes. Las “pinturas” o cuadros se realizarían al óleo sobre lienzo, con una altura de 10 palmos (unos 2,10 m.) y una anchura de 6 ó 7 palmos (entre 1,25 y 1,45 metros) que en 1511 ya habrían sido acabadas. Sería un retablo sencillo y de modestas proporciones, que daría solemnidad al altar, donde la figura de San Sebastián estaría en el centro y “la ropa de las tres imágenes [Fabián,
Sebastián y Blas] sean finas; doradas las diademas, cenefas y mitra”.

LA ERMITA DE LOS SANTOS MÁRTIRES SAN FABIÁN Y SAN SEBASTIÁN DE LA ZARZA

LA ERMITA DE LOS SANTOS MÁRTIRES SAN FABIÁN Y SAN SEBASTIÁN DE LA ZARZA

Cronista Oficial de La Zarza

El día 20 de enero se celebra la festividad de San Fabián (20º Papa de la Iglesia Católica entre 236-250 d. C.) y San Sebastián (soldado romano, 256-288 d. C.), patrones invocados contra la peste, cuya ermita se encontraba a las afueras de La Zarza, y que con el paso del tiempo, dio lugar a la actual ermita de Nuestra Señora de las Nieves.

Las ermitas son una de las manifestaciones materiales más importantes de la piedad popular. La ermita era un edificio de reducido tamaño, normalmente alejado o a las afueras de un núcleo urbano, en sus ejidos o arrabales. El pueblo acude a ellas en acción de gracias, petición de rogativas y sobre todo en momentos críticos de epidemias, sequías o plagas, como lo harían los zarceños de los siglos XVI y XVII. El origen, por tanto, de las ermitas y de su culto, nace de la incapacidad del ser humano para comprender lo que para ellos no tenía explicación lógica o científica.

A partir del siglo XV se desarrolla un progresivo culto a los santos, al sentir el pueblo la necesidad de tener protectores contra los males que le afligen. Es entonces cuando esta devoción directa entre el pueblo y los santos se refuerza, materializándose muchas veces en la construcción de una ermita. Así ocurrió en La Zarza con la ermita de San Fabián y San Sebastián. De igual modo, cuando esta devoción desaparece, las ermitas se abandonan o se transforman, como nuestra ermita que pasa de la devoción de los Mártires a la de la Virgen de las Nieves.

La ermita de los Santos Mártires de La Zarza

El edificio se comenzó a construir a finales del siglo XV, según las noticias obtenidas de las Visitas que la Orden de Santiago realizó a La Zarza.

En 1494 va a comenzar su edificación, pues “están juntos todos los materiales para ello” ya que “hermita en este lugar ni en su término no la ay, salvo los cimientos de una que el concejo comienza agora a haser”. Ya se habría elegido al maestro de obras y comprados los materiales por parte del mayordomo, que solían ser materiales baratos y abundantes en el entorno, como piedras, ladrillos y sillares para esquinas y portadas.

En 1498, la ermita tenía construidos dos arcos de ladrillo cubiertos de madera tosca y teja. No poseía propios para satisfacer sus gastos públicos, sino que se mantiene con las limosnas de los fieles. El mayordomo, Juan Bravo, era el encargado de la administración de los gastos de la cofradía religiosa y de su funcionamiento.

En 1503 era su mayordomo Toribio Hernández.

En 1508, la ermita es una capilla de dos arcos, que no tiene ninguna imagen porque se “blanqueaba” (esto indica que la ermita estaba enjalbegada, o que ya existían representaciones pictóricas de los Mártires y que al encalar las paredes las hubiesen tapado. Este blanqueo puede ser fruto de alguna epidemia de peste, uno de cuyos remedios era utilizar la cal como desinfectante). Era su mayordomo Alonso Martín.

Los visitadores de la Orden de Santiago decretaron un mandato al mayordomo: que Pedro Nieto, oficial o maestro de cierto renombre en la comarca de Mérida, pintase las imágenes de San Sebastián, San Fabián y San Blas de “buena pintura”, apalabradas con el pintor por 2.200 maravedíes. Las “pinturas” o cuadros se realizarían al óleo sobre lienzo, con una altura de 10 palmos (unos 2,10 m.) y una anchura de 6 ó 7 palmos (entre 1,25 y 1,45 metros) que en 1511 ya habrían sido finalizadas. Sería un retablo sencillo y de modestas proporciones, que daría solemnidad al altar, donde la figura de San Sebastián estaría en el centro, vestido como un caballero con su espada y “buenas ropas de colores” y “la ropa de las tres imágenes sean finas; doradas las diademas, cenefas y mitra” (no es la imagen prototípica de San Sebastián que estamos acostumbrados a ver, en la que aparece semidesnudo con las manos atadas a un árbol y cubierto su cuerpo de saetas en recuerdo de su martirio, como la escultura de San Sebastián que se ubica en un altar lateral de la posterior ermita de las Nieves). Se proporcionará al pintor la madera y los lienzos. También mandaron, ya que la ermita tenía dinero, se construyera el cuerpo de la nave de tapia de piedra y lo demás de tapia de hormigón con sus “rafas” o pilares de ladrillo.

En 1515, tenemos una capilla de dos arcos blanqueada, con vigas de madera que sujetan los cañizos sobre los que se asientan las tejas. En el altar, un retablo pintado en lienzo con las imágenes de los Mártires. Era el mayordomo Gonzalo Martín. Las limosnas y los cultivos de secano, sobre todo trigo y cebada, fueron las principales vías de financiación de la ermita en estos primeros tiempos. Los visitadores mandaron que continuasen las obras y que se vendiese el trigo y la cebada cuando su precio fuese más elevado, cuyo importe también se destinará a la obra.

En 1550, la ermita es de mediano tamaño, con una capilla cubierta de madera de pino, donde hay un altar con un retablo de madera pintada con las tres imágenes (San Sebastián, San Fabián y San Blas). El mayordomo fue Martín Alonso.

En 1556, la ermita es mediana, de una nave sobre cuatro arcos de ladrillo, que supone cinco tramos, cubierta a caña junta sobre cuartones de pino y cabrios, con una capilla mayor redonda maderada de pino, por lo tanto la cabecera es semicircular siguiendo la tradición romana, y suelo de cal. Tiene un altar al que se sube por tres peldaños, con un retablo con las imágenes sobre lienzos. El mayordomo fue Pedro Alonso.

En la Visita de 1604 se señala que la ermita se encuentra en el “ejido ansarero”, terrenos públicos no cultivados donde los vecinos soltaban los patos u otras aves de corral. La ermita tenía la puerta orientada al mediodía o sur (a la actual calle de la Virgen), el cuerpo estaba sobre cuatro arcos de ladrillo que descansan en los muros laterales y sustentan la techumbre, cubierta de madera tosca, cabrios y cañizos. La capilla estaba cubierta de madera de pino a manera de artesones, accediendo a la capilla por tres gradas, con un retablo pintado donde están San Sebastián y San Fabián. Las puertas se conservaban en muy buen estado.

En definitiva, se trataba de una sencilla construcción rectangular de una sola nave con escasa iluminación, sobria en cuanto a su volumen, con sentido útil del espacio, con escasa presencia de elementos decorativos, en definitiva, arquitectura popular. Sebastián Sánchez fue el mayordomo en 1604.

No tenemos noticias de cómo se celebraban y en que consistían las fiestas en honor de San Sebastián y San Fabián el 20 de enero, pero sí sabemos que el mayordomo pagó diez reales a dos mujeres para arreglar y adornar la ermita para el día de los Mártires.

Un siglo después, por Cédula Real del rey Felipe V, fechada en Madrid el 20 de diciembre de 1726, se autoriza la construcción de la actual ermita de Nuestra Señora de las Nieves sobre la antigua de los Mártires, finalizando las obras en 1730.

SAN MARTÍN DE TOURS, PATRÓN DE LA ZARZA

SAN MARTÍN DE TOURS, PATRÓN DE LA ZARZA

Cronista Oficial de La Zarza

Hoy, 11 de noviembre, se celebra la fiesta de San Martín de Tours, patrón de La Zarza.

La iglesia parroquial de La Zarza está dedicada a San Martín, personaje histórico conocido como San Martín de Tours o San Martín Obispo. Nacido en 316 d. C., desde joven sirvió en el ejército romano. Siendo soldado ocurrió el episodio por el que es más conocido y motivo preferido para su representación iconográfica: Martín estaba en Amiens, cuando a las puertas de la ciudad, se encontró a un mendigo tiritando de frío, partió su capa en dos y le entregó la mitad al pobre. Abandonada la vida militar, Martín se bautiza. En el 371 es nombrado obispo de Tours, destacando por su caridad, la evangelización y la lucha contra el paganismo. Murió el 8 de noviembre de 397 en Francia; pero sus funerales se celebraron tres días después, el 11 de noviembre, de ahí que este sea el día de su conmemoración.

Hace más de 500 años, concretamente en1494 y 1498, y gracias a las Visitas de la Orden de Santiago, sabemos que en el altar mayor de la parroquia de San Martín de La Zarza, dentro de un tabernáculo pintado, se encontraba la imagen de San Martín realizada en madera “y a su espalda algunas historias religiosas pintadas en la pared”.

En1503, en el altar estaba la imagen de San Martín de madera “cubierta” con un manto de terciopelo.

En 1508, “hay un altar de la advocación de San Martín con manteles” y “que se pintase la imagen de San Martín con buena pintura por parte de un pintor conocido, que el gasto se pagase con la venta de un buey y de otras reses que tuviera la iglesia, si no llegara el dinero que el concejo ponga el resto”.

En 1511 existía “un altar dedicado a San Martín adornado con un frontal y manteles” y en1515 “hay un altar nuevo dedicado a San Martín adornado con un frontal y manteles…”.

En 1550, la capilla principal o mayor –la cabecera del templo-, contenía un retablo pequeño de tabla y dorado, en el medio del cual estaba la imagen “de bulto” de San Martín.

En 1556 “en la capilla mayor está un altar mayor, al cual se sube por seis gradas de ladrillo, en él está un retablo de talla y pincel [escultura y pintura] dorado antiguo, tiene ocho tableros de pincel y en el medio un tabernáculo donde está la imagen de bulto de San Martín”.

Por último, en 1605 “se accede al altar mayor por seis gradas de ladrillo, en el cual está un retablo de pincel con historias gozosas y gloriosas, y en medio un tabernáculo pintado y dorado dentro del cual está, de talla de bulto entero, dorada y pintada, la imagen del glorioso San Martín confesor, advocación de la dicha villa [de La Zarza]”.

LA ZARZA PROFUNDIZA EN LAS PINTURAS RUPESTRES DE LA CALDERITA EN EL HOMENAJE A EDUARDO HERNÁNDEZ-PACHECO

LA ZARZA PROFUNDIZA EN LAS PINTURAS RUPESTRES DE LA CALDERITA EN EL HOMENAJE A EDUARDO HERNÁNDEZ-PACHECO

El pasado sábado 11 de octubre, nuestro municipio acogió un acto de homenaje al geólogo y naturalista Eduardo Hernández-Pacheco y Estevan, uno de los grandes pioneros de la geología española.

El evento fue organizado por la Sociedad Geológica de España (SGE), a través de su Comisión de Geoarqueología, en colaboración con el Instituto Geológico y Minero de España (IGME-CSIC), la Universidad de Extremadura, la Universidad de Córdoba y los Ayuntamientos de La Zarza y Alcuéscar.

La jornada rindió tributo al legado científico y humano de Hernández-Pacheco, combinando divulgación, ciencia y patrimonio.

Tras la recepción institucional celebrada en el Ayuntamiento de La Zarza, presidida por el alcalde Francisco José Farrona Navas, geólogos, biólogos, arqueólogos e investigadores se desplazaron hasta el abrigo de las pinturas rupestres de La Calderita, donde se ofreció una explicación didáctica sobre el valor histórico y artístico de los grabados prehistóricos.

Las intervenciones estuvieron a cargo de los expertos José Julio García Arranz, Hipólito Collado Giraldo y David Martín Freire, quienes destacaron la importancia del enclave como ejemplo de arte rupestre esquemático y su relación con el trabajo de investigación desarrollado por Hernández-Pacheco a principios del siglo XX.

Ciencia, patrimonio y memoria se unieron en este homenaje para mantener viva la figura de uno de los padres de la geología española, cuyo legado sigue inspirando el estudio y la conservación del patrimonio natural y cultural de Extremadura.