Fue en los años de la posguerra cuando dos comerciantes emprendedores, Ramón Lozano y Maximiliano Arrobas fundaron “La Marquesina”. Tejidos, pañería y mantas fueron los articulos, entre otros, en los comienzos. El fallecimiento de Maximiliano Arrobas hizo que Ramón Lozano quedara solo al frente del negocio, junto con sus hijos y jóvenes que deseaban aprender a ser “dependientes de comercio”.
La Marquesina Confecciones ha llegado a la tercera generación, pues Sergio Gragera Lozano, nieto del fundador, continua el comercio. La Marquesina pervive a pesar de los años. No podemos decir lo mismo de otros que desaparecieron. La lista es amplia para esa calle comercial por excelencia desde la antigüedad en Montijo: Calzados Pérez, hermanos Agreda, La Portuguesa, Visam, Marcelino Colino, Miguel Cuéllar, El Arca de Noé, Vinagre, Pastelería Lumar, Pedro Juan, Carnicería hermanos Gómez, las farmacias de Tomás Domínguez y Antonio RodrÍguez, entre otros muchos.
La Marquesina pervive en el mismo lugar de su fundación, antigua calle de La Cárcel, hoy Eugenio Hermoso. En ella, Sergio ofrece a la clientela todo tipo de ropa de hombre, con la especialidad en tallas grandes, también tiene una amplia gama de prendas en ropa laboral.
Felicidades, que sean muchísimos años más.
Manuel García Cienfuegos
Cronista Oficial de Montijo y Lobón



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