por Emilio Arroyo Bermejo | Sep 5, 2026 | Agenda Cultural, Artículos
5 de septiembre de 2026
Emilio Arroyo Bermejo
CRONISTA OFICIAL DE VALDASTILLAS
Desde hoy día 5 de septiembre entramos en Valdastillas en los prolegómenos de las fiestas patronales en honor al Cristo de la Victoria, imagen venerada en la Ermita del Humilladero, con motivo de la festividad de la Exaltación de la Cruz.
Devoción cuqueña que se inicia con la novena a la que cada tarde se acercan a pie los cuqueños hasta la ermita edificada en el siglo XVII y que en el Interrogatorio de la Real Audiencia de Extremadura de 1791 se dice: » En este lugar (refiriéndose a Valdastillas) ni su término no hay otra ermita que de una donde se benera un Santísimo Christo Cruzificado…»talla barroca en madera policromada datada en el siglo XVII, composición con un alto grado de naturalismo representando los efectos dramáticos de la Pasión con sus heridas, regueros de sangre, tonos que recuerdan el sufrimiento y cubierto sólo el cuerpo del Cristo con un paño de pureza, hechos que favorecen la meditación, la devoción, uniendo, la imagen, valor artístico e instrumento de espiritualidad.
La ermita y su construcción respondió a una manda testamentaria de Bartolomé Martín, quien, en su testamento dejó una aportación económica para el levantamiento de la misma.
Hoy el Cristo de la Victoria forma parte de un tríptico iconográfico de gran belleza representando la escena del Calvario. El Cristo de la Victoria se encuentra flanqueado por la Virgen María y San Juan Evangelista, el discípulo amado, cuadro y tradición iconográfica basado en el relato de la Crucifixión.
Históricamente, como queda atestiguado en documentos del XVIII, esta ermita corría a cargo de la Cofradía de la Vera Cruz o de la Pasión y la noche de Jueves Santo este espacio se llenaba de solemnidad, pues los hermanos de la cofradía procesionaban con túnica y capillo siendo flagelados hasta llegar a la ermita, aunque al final de las fatigas se disponía un refrigerio de reposición. También el día de la Cruz Bendita, 3 de mayo, la misma cofradía celebraba misa, sermón y procesión hacia la ermita del Humilladero.
Pues sí, esta tarde a a las 19 horas dará comienzo la novena al Cristo de la Victoria en la ermita del Humilladero y allí sus hijos recordarán:
«Santísimo Cristo del Humilladero:
Hoy viene tu pueblo, tu cruz a adorar;
pues quiere que sea el santo Madero
su escudo, su gloria, su casa y su altar»
Y tras los nueve días, Valdastillas llegará al día 14, misa de campaña, procesión hacia el pueblo, rico ofertorio por la tarde y traslado de nuevo al Cristo de la Victoria hacia su ermita del Humilladero, sin no antes pujar los brazos delanteros y traseros de las andas para meter al Cristo a su ermita hasta el año venidero.
Esta fiesta religiosa de mucha raigambre e identidad en Valdastillas y para los cuqueños, se convierte en una muestra de agradecimiento al final del ciclo agrario anual y con la mente, el trabajo y la ilusión puesta en la próxima campaña agrícola, sustento económico de esta localidad enclavada en las estribaciones de la Sierra de Tormantos, a caballo entre la cumbre y la hondonada del siempre fértil y caudaloso río Jerte y pueblo flanqueado por dos monumentos naturales, las gargantas Bohonal y Marta.
El Cristo os opera, devoción, tradición y diversión al alcance de el que quiera compartir con nosotros desde hoy hasta el día 14 y en especial los días 11, 12, 13 y 14, con un extenso programa de actividades religiosas, culturales, gastronómicas, festivas y musicales.
Valdastillas preservando su identidad y tradición.
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por Emilio Arroyo Bermejo | Ago 27, 2026 | Agenda Cultural, Artículos
27 agosto 2026
Emilio Arroyo Bermejo
CRONISTA OFICIAL DE ZARZA LA MAYOR
Ver amanecer en Zarza el día 27 de agosto es sinónimo de silencio, quietud que embarga a un pueblo tras el ajetreo de unos días de ferias, porque yo la sigo llamando la «Feria de San Bartolomé».
Y es sinónimo de despedida, de cierre de ventanas, de mirar por última vez tu casa, la casa de tus padres o tus abuelos, de maleteros abiertos sin no antes despedir a los tuyos, los que están y los que gozan del sueño eterno y de despedirse de la Madre, la Madre de Sequeros a la que los zarceños vamos cuando llegamos y cuando nos vamos.
Los coches comienzan a dejar huecos en las calles, las viandas del pueblo abren paso en los repletos maleteros, las lágrimas afloran cuando rebasas el Puente de los Dos Arroyos, la Huerta de los Sillones, la fábrica o el Pilar, pero siempre queda el recuerdo, ese recuerdo que te aferra a la tierra, a tus raíces, a tu ser, a tu gente, en definitiva, a lo nuestro.
Y Volverán, volveremos como en la rima LIII dice Gustavo Adolfo Bécquer, aunque en este caso, no hay ruptura, el amor es correspondido:
«Volverán las oscuras golondrinas
en tu balcón sus nidos a colgar,
y otra vez con el ala a sus cristales
jugando llamarán».
Buen viaje, zarceño, marchas de Zarza, pero te llevas el recuerdo.
por Emilio Arroyo Bermejo | Ago 25, 2026 | Artículos
25 de agosto de 2026
Emilio Arroyo Bermejo
CRONISTA OFICIAL DE VALDASTILLAS
Asentada la localidad jerteña de Valdastillas a media ladera en las estribaciones de la Sierra de Tormantos, más próxima a la hondonada del río Jerte que a las cumbres de la sierra, su arquitectura tradicional ha estado determinada por las características climáticas del lugar, los materiales del entorno y por el buen hacer de cuqueños, que a base de estructuras arquitectónicas basadas en el entramado, construían sus edificaciones, unas con uso habitacional y otras con finalidad agroganadera.
Ubicado Valdastillas en una zona con contrastes a nivel térmico y pluviométrico, hace que sus construcciones se adecuen a esos parámetros para conseguir unas condiciones óptimas de habitabilidad humana y animal.
Para ello se recurría a materiales autóctonos, los que la madre naturaleza ofrecía para luego «moldear» la mano del cuqueño.
Así, para conseguir esa estructura arquitectónica del entramado se recurría a la calidad maderera del lugar, prestancia que ofrecía el castaño y el roble y que ensamblada con el adobe, en sus diferentes representaciones cromáticas, conseguían un maridaje digno de ser observado y valorado en la actualidad y que poco a poco, si no se actúa, irá desapareciendo, pues son cada vez menos las representaciones de este tipo que vamos teniendo al alcance de nuestra vista.

Unido al entramado, reservado para los pisos altos, la mampostería, más que el sillar, se utilizaba para las plantas bajas con el fin de mitigar la humedad. El uso del sillar se circunscribe a esquinas y vanos en jambas y dinteles, sin más uso que en alguna casa más solariegas y en la construcción del templo parroquial de Santa María de Gracia y en su torre exterior.

Las sierras valdastillenses ofrecían una madera de gran calidad, excelencia que brindaba tanto el roble como el castaño, a pesar de las crisis del castañar por la enfermedad de la tinta en el XVIII (aspecto que ya he tratado en otra crónica), convirtiéndose en suprema la madera procedente de los castaños regoldos tal y como aseveró el racionero de la Catedral de Plasencia, Merino de Vargas, el que defendía que eran las mejores maderas para la construcción «las vigas no se hallan mejores de otras maderas (…) porque nunca cimbran ni tronchan» como bien recogió el reconocido etnógrafo Fernando Flores del Manzano en sus obras.

Luis Pablo Merino de Vargas documentó las plagas de castañares y el avance de la plaga iniciada en 1726 y su expansión por la comarca y la ribera del Jerte y a su vez, sus escritos se centraron en los fuertes daños económicos que la tinta produjo en la región.
Siguiendo con los materiales al uso para la constitución del entramado, los armazones de roble o castaño se rellenaban con adobes compuestos de barro y paja que se fabricaban con moldes o «mencales» para dar forma y luego ponerlos al sol a secar, destacando en Valdastillas buenos obradores de los mismos.
Esta arquitectura «ecológica», aferrada al terruño, supuso y debería suponer una de las señas de identidad de Valdastillas, una personalidad que todavía se puede encontrar paseando por las vericuetas y empinadas calles cuqueñas del barrio antiguo de la localidad antes de adentrarse en el ensanche urbanístico.

Bonita estampa la que ofrecen estas construcciones cuqueñas que aderezadas por las solanas, arropadas por sus bellos tejaroces y aliñadas por la curvada teja árabe, confieren, al lugar, la posibilidad de transportarnos a un pasado, que si no se remedia, puede caer en el olvido visual y reservarse exclusivamente al recuerdo.
Valdastillas, una arquitectura ecológica y vernácula.
por Emilio Arroyo Bermejo | Ago 21, 2026 | Agenda Cultural, Noticias
21 de agosto de 2026
Emilio Arroyo Bermejo
CRONISTA OFICIAL DE ZARZA LA MAYOR
Con motivo de las Ferias de San Bartolomé en Zarza la Mayor, el Ayuntamiento de la localidad, con la colaboración de la Comisión de Festejos, la Universidad Popular de Zarza la Mayor “Juan Cancio” y las diferentes asociaciones locales, ha diseñado un denso programa de actividades a desarrollar entre los días 22 al 26 de agosto de 2026.
El pistoletazo de salida será mañana, día 22 en el que, a partir de las 12 horas, se realizará el tradicional encierro de mansos a caballo en la Plaza de Toros de la localidad. Momento esperado del día será la concentración de peñas a partir de las 19 horas y a continuación, pasacalles amenizado con charanga hasta llegar a la Plaza del Rollo. Ya, por la noche, a las 23 horas, Don José María Pascual Montero realizará el pregón de fiestas desde el balcón del consistorio zarceño en la Plaza Mayor, para que, a partir de las 00, 30 horas, dar rienda a la música a través de una sesión dj con Pedro Sojo y dj Lobo.
El domingo, día 23, abre el programa la suelta y lidia de vaquillas al estilo tradicional en la Plaza del Rollo a partir de las 6.30 horas. Nuevamente, a las 20 horas, en la misma plaza, encierro infantil amenizado por una charanga, para cerrar la jornada con verbena popular con la orquesta “Gaudí” en la Plaza Mayor a las 23.30 horas.
El lunes, día 24, festividad de San Bartolomé, a las 11, 30 horas, desembarco de las reses que se lidiaran por la tarde en la Plaza de Toros. A las 12 horas, misa en su ermita en honor a San Bartolomé para, a continuación, producirse la suelta y lidia de vaquillas en la Plaza del Rollo, amenizada por charanga que después acompañará los vinos de los zarceños por los distintos bares de la localidad. A las 19 horas, Festejo Taurino Mixto en la Plaza de Toros para los rejoneadores Sebastián Fernández y Joao Telles (hijo) y para el novillero Pedro Herrera, con la ganadería Ribeiro Telles y Campotajo. Cierra la jornada una verbena popular amenizada por la orquesta “Cañón”.
El martes día 25 se abre con suelta y lidia de vaquillas a partir de las 6.30 horas en la Plaza del Rollo y a las 18, 30 horas, en la Plaza de Toros, espectáculo de recortes y Grand Prix. El día 25 finaliza con verbena popular a cargo de la orquesta “Clanzero”.
El colofón a las ferias se dedica a los niños para lo cual, a partir de las 17,30 horas, en la Plaza Mayor, podrán disfrutar de Parque Acuático y Cañón de Espuma.
Como Cronista Oficial de Zarza la Mayor deseo a todos los zarceños y a los que nos visiten, pasen unas maravillosas ferias de San Bartolomé, reine la alegría y la concordia desde la moderación y el respeto.
Y a los que tras las Feria tengan que volver a sus lugares habituales, buen viaje, Zarza siempre os espera.
por Emilio Arroyo Bermejo | Ago 16, 2026 | Agenda Cultural, Artículos
16 de agosto de 2026
Emilio Arroyo Bermejo
CRONISTA OFICIAL DE ZARZA LA MAYOR
Hoy, día 16 de agosto, el santoral está reservado para la veneración a San Roque. San Roque fue un hombre que, por su robustez en su nacimiento y bautismo, recibió el nombre de Roca, patrón de los contagiados por epidemias, especialmente por la peste y la cólera, terrible azote de los pueblos de la Edad Media ante lo que Roque ayudó haciendo de médico, enfermero y hasta de sepulturero.
En algunos pueblos de la provincia tienen al Santo como su patrón, Casas del Castañar y Piornal en el Valle del Jerte son claros ejemplos de la devoción de los fieles al considerarle el abogado contra las pestes y epidemias y dedicarle sus fiestas patronales.
La devoción hacia San Roque en Zarza la Mayor ya se contempla en el acta municipal de 31 de diciembre de 1860 pues en ella consta que, varias personas, de forma verbal, presentaban la intención voluntaria de optar a las mayordomías, hasta 28, de los santuarios de esta parroquia, entre las que se encontraba la de San Roque , mayordomía que el 16 de agosto del año 1861, recaería en el señor José Maese.

La iglesia parroquial de San Andrés Apóstol de Zarza la Mayor contaba con su escultura del siglo XVIII que durante muchos años se encontró postergada en el baptisterio, encima de lo que fue el altar mayor del retablo que poseía la iglesia antes de las reformas de finales de los 60 y principios de los 70. Anterior a este abandono, la iconografía de San Roque ocupó la hornacina situada en la calle izquierda del segundo cuerpo del retablo que cubría el ábside antes de las reformas mencionadas.
La imagen se encontraba en un estado deplorable de conservación, de ahí el hecho de que estuviera retirada al culto.
Pero ese abandono tuvo su fin, pues el 21 de noviembre de 2025, la imagen fue recogida de la Iglesia Parroquial de San Andrés con destino al taller en el que se le ejecutó la intervención necesaria, gracias a la Junta de Extremadura a través de la Consejería de Cultura, Turismo, Jóvenes y Deportes y al Centro de Conservación y Restauración de Bienes Culturales, interviniendo en la escultura y que, tras el estudio de patologías y la consecuente intervención, la imágen goza del necesario esplendor tras ser colocada, el mes de enero pasado, sobre una peana, en uno de los lados del presbiterio octavado del lado de la epístola, ensalzando así el cuadro escultórico del presbiterio, cumplimentado con el Cristo de la Esperanza, San Andrés Apóstol, San Blas Obispo, San Francisco Javier y a los pies del Cristo de la Esperanza, la urna con el Cristo Yacente.
Además de la intervención sufragada por la Junta de Extremadura, hay que poner en valor la labor realizada por la zarceña Janire Sancho Templado y su compañera laboral Raquel Flores Cruz, especialistas en conservación y restauración que le han devuelto una excelente estampa, tras abordar las patologías y efectuar el tratamiento necesario, para que hoy Zarza sume una nueva imágen escultórica, de carácter religioso, al patrimonio local para el disfrute de los zarceños y en especial para los devotos del santo.

Los detalles de las patologías e intervención posterior quedaron recogidos en la crónica que publiqué el 13 de enero de 2026 tras la recepción en la parroquia de la imagen de San Roque y la de San Blas Obispo.
Las fotografías certifican su estado anterior, el actual y su nueva ubicación.
Que los devotos zarceños de San Roque alcancen sus peticiones y que libre al mundo, y en especial a los países subdesarrollados en materia sanitaria y de salud, de epidemias y enfermedades.
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