DON PABLO MORÁN ALEMÁN, FARMACÉUTICO

DON PABLO MORÁN ALEMÁN, FARMACÉUTICO

28 de julio 2026
Emilio Arroyo Bermejo
CRONISTA OFICIAL DE ZARZA LA MAYOR

En el siglo XX en Zarza la Mayor se conceden varias licencias de apertura de farmacias en la localidad. En la segunda mitad del siglo XX tres de estas farmacias corresponden a farmacéuticos cuya procedencia era zarceña. Don Luís
Gundín Hurtado, con su farmacia en la calle Concejo, don Pablo Morán Alemán, con su farmacia en la calle Abajo y la farmacia de don Nicolás Alemán de Sande en la calle Concejo. Anteriormente José María Álbaro, Francisco Perianes y Rafael Moro, entre otros, también pusieron al servicio de Zarza su sabiduría y buen hacer a nivel farmacéutico.
Las farmacias de don Luis Gundín y de don Pablo Morán cerraron por jubilación mientras que la farmacia de don Nicolás Alemán pasó a manos de doña Isabel Fidela Fernández Loro, hasta la actualidad.
En el libro que publiqué en 2014 «Homenaje a Zarza la Mayor y sus gentes.Recuerdos de mi infancia y juventud» ya glosé la figura de don Nicolás Alemán de Sande en las páginas 89, 90 y 91.
Pero hoy el foco se dirige a don Pablo Morán Alemán, hijo de Agustín Morán y Teresa Alemán. Don Pablo nace el 25 de enero de 1907 y tiene dos hermanos, Benjamín y Miguela. Benjamín estuvo casado con María Pallés y tuvieron tienda de ultramarinos en la calle Concejo, además de propiedades agrícolas.
Don Pablo contrae matrimonio con Dionisia de Sande Morán, su prima hermana, nacida el 24 de noviembre de 1906, hija de Mauricio de Sande y Nicolasa Morán. Dionisia de Sande tuvo una sola hermana, Casilda, que casaría con don Enrique Hurtado Gundín, veterinario.
Don Pablo Morán Alemán y doña Dionisa de Sande Morán en su matrimonio tienen tres hijos y otro que no llegó a nacer por muerte gestacional. La primera en nacer fue Teresa, el 28 de julio de 1935, (concretamente hoy cumple 91 años, a la cual felicito y deseo cumpla muchos más), luego nació Nicolasa, muriendo con 4 años y posteriormente nació Miguel, falleciendo al mes, nació sietemesino.
La familia de don Pablo procedía de la calle Concejo, pero al casarse se asentaron en la calle Abajo números 7 y 9, correspondiendo el número 7 a la farmacia y el 9 a la vivienda, que constaba de dos pisos, zaguán, muy fresquito, grandes salas y corral.
Pero antes, don Pablo tuvo que formarse academicamente y para ello estudió en el Colegio San Antonio o Franciscanos de Cáceres y posteriormente licenciarse en farmacia en Salamanca.
Durante la guerra sirvió como farmacéutico militar y la orden de 27 de mayo de 1939 establece su ascenso al empleo de farmacéutico segundo en el mismo destino, desarrollando toda su labor farmacéutica en Zarza la Mayor hasta su jubilación a inicios de los 70.
Eran épocas de las fórmulas magistrales en las farmacias con la elaboración de jarabes, pastillas, etc. A Don Pablo le gustaba asistir a reuniones del Colegio de Farmacéuticos de Cáceres e incluso, en ocasiones, viajaba a Madrid a estos encuentros, haciéndose cargo de la farmacia su esposa, doña Dionisia, con la ayuda del mancebo y su hija Teresa.
Con don Pablo, en la farmacia, trabajó de mancebo Teodoro Pérez Ferreira que habia iniciado los estudios de farmacia y que se casó con Fernanda López Gazapo, siendo padres de Marcelina Pérez López.
Al tratarse de familias que poseían fincas como El Olivar Grande (término de Alcantara), Valdefontes, El Barrero, Las Mayas, cercas y «tapaos» por distintos lugares del término, en la familia Morán de Sande se hacía necesario tener un hombre de confianza, Jerónimo, que además de atender las tierras, estuviera al tanto del ganado, como las ovejas.
En el Olivar Grande tenían vivienda en la que pasaban ciertos periodos y don Pablo, para atender la farmacia, se desplazaba 11 kilómetros de ida y otros de vuelta cada día a lomos de un caballo y allí, en esa propiedad, su hija Teresa disfrutaba con su amiga María Teresa, natural de Madrid, que había vivido en Zarza porque su padre fue Guardia Civil, hasta el punto de que los padrinos de bautizo de María Teresa fueron en su día don Pablo y doña Dionisia.
En casa de don Pablo trabajó, durante 25 años, Petra Britos Barroso y posteriormente su hija, María Teresa Montero Britos, siendo madrina de bautizo de María Teresa, la hija de Don Pablo y doña Dionisia y por eso a María Teresa le pusieron el nombre de su madrina.
Don Pablo era un gran aficionado a los toros, acudiendo todos los años a algún festejo a la Feria de San Isidro de Madrid, así como a los festejos de las Ferias de San Fernando en mayo y San Miguel, en septiembre, en la capital cacereña.
Además, a don Pablo le gustaba pasear con amigos como Casimiro Bermejo Navarro y Juan Navarro de Sande, entre otros.
La familia disponía de coche de caballos (conocido familiarmente como «la serré») que lo conducía Jerónimo y que era guardado en el tejarón del Reducto. Como curiosidad, pasados los años, el yerno de don Pablo, Francisco Bote Puerto, cambió el coche de caballos por un camión de paja, una pena para la familia.
A doña Dionisia le gustaba coser y guisar, pero le apasionaba atender la farmacia cuando su marido salía de viaje.
La familia veraneaba en la paradisiaca localidad salmantina de Candelario, buscando la brisa fresca de las estribaciones de la Sierra de Béjar.
La hija del matrimonio, Teresa, nace el 28 de julio de 1935. Va a la escuela, sita en el Ayuntamiento, con doña Antonia Pantrigo López y juega con la sobrina de doña Antonia, hija de Don Julián Pantrigo López, Maria del Carmen Pantrigo Casado. Además de ir a la Escuela Nacional, le da clases particulares la maestra doña Rosa Broncano Carrasco, que por aquellos años ejercía como Maestra Nacional en Zarza la Mayor.
Recuerda Teresa a sus amigas, entre ellas, Pura Pascual, Vicenta Pantrigo Antúnez, Blanca Bermejo Gazapo y añora los paseos por Zarza, ir a coser al campo, la fábrica, la villa Leandrita, jugar a las cartas con sus amigas en la sala de su casa y después en la farmacia, ir al baile a la Pista, al cine de Don Mario, vestirse en los carnavales todos los domingos desde el día de San Antón (17 de enero) hasta el martes de carnaval, muchos recuerdos de Teresa.
Y en esas partidas de carta le surge el amor a Teresa de una forma muy curiosa.
Como Teresa era prima hermana de las hijas de don Enrique Hurtado Gundín(veterinario), un día que estaban jugando a las cartas en casa de don Enrique, concretamente 16 amigas, llegó el que era veterinario en Alcántara para ver a su compañero zarceño y don Enrique le presentó a todas las mozas sin saber que el joven veterinario de Alcántara se enamoraría de su sobrina Teresa. Corría el año 1958. Pasados las años fructifica el amor y el 3 de mayo de 1963 contraen matrimonio en Guadalupe, Francisco Bote Puerto y Teresa Morán de Sande a los pies de la Morenita en plenas Villuercas.
Francisco Bote Puerto es natural de Alcuéscar (14 de noviembre de1932 – 20 de junio de 2020) y veterinario de profesión con destinos en Hurdes, Alcántara, Santa Cruz de la Sierra, Talaván, recalando en Cáceres al contraer matrimonio y terminando su vida laboral, con 62 años, en 1994 en la Oficina Veterinaria de Trujillo.
Teresa y Francisco tienen un hijo, Miguel Ángel, nacido el 21 de febrero de1964, licenciado en derecho, empresario autónomo ( dedicado principalmente a la agricultura y a la ganadería), está casado y tiene tres hijos.
La casa familiar en Zarza después de la jubilación de don Pablo, en la década de los 70, es habitada por el doctor don Pedro José Broncano Arévalo, en la que el mismo espacio que ocupaba la farmacia se convierte en la consulta del doctor Brocano Arévalo. Pasado los años, a principios de los 2000 pasa a manos de otra propiedad.
A la jubilación de don Pablo, la familia se traslada a Cáceres y se sitúan, durante un año, aproximadamente, en la conocida y concurrida avenida cacereña de la Virgen de la Montaña, para posteriormente, por problemas de salud de doña Dionisia, se trasladan al domicilio de su hija Teresa, sito en la calle Periodista Sánchez Asensio (actual calle de los Multicines) y a la muerte de doña Dionisia, su marido siguió viviendo con su hija.
Doña Dionisia fallece el 14 de diciembre de 1973 y don Pablo el 17 de junio de 1982, siendo enterrados ambos en el panteón familiar del Cementerio de Zarza la Mayor.

En la memoria colectiva de Zarza quedan los recuerdos, la figura de don Pablo y doña Dionisia, el chirriar del cancel que daba acceso a la botica, el olor propio del establecimiento, las fórmulas magistrales y los medicamentos que allí se dispensaban, todo un cúmulo de recuerdos al inicio de la calle Abajo de la mano de la familia Morán de Sande.

 

ZARZA LA MAYOR EN LA FERIA RAYANA DE IDANHA-A-NOVA

ZARZA LA MAYOR EN LA FERIA RAYANA DE IDANHA-A-NOVA

24 de julio de 2026
Emilio Arroyo Bermejo
CRONISTA OFICIAL DE ZARZA LA MAYOR

Zarza la Mayor está presente en la Feria Rayana de Idanha-a-Nova (Portugal) y así traspasa fronteras para dar a conocer patrimonio, tradiciones, gastronomía y la recientemente declarada Fiesta de Interés Turístico Regional del Domingo de los Tiros.
De este modo, desde el día 22 al 26 de julio, en un stand de la feria, se podrá conocer Zarza la Mayor a través de mapas turísticos de la localidad, con información de la Reserva Tajo-Internacional a la que pertenecemos, dípticos y tripticos informativos del Domingo de los Tiros, folleto del Centro de Interpretacion «La Encomienda dePeñafiel», abanicos, llaveros, vestimenta tradicional zarceña, representación gastronómica con la cazuela de arroz, pan, bollería local y miel, además de microvideos sobre el Domingo de los Tiros y el patrimonio local, sirviendo de fondo del stand una maravillosa imagen nocturna de Zarza la Mayor.

El hecho de estar presente en este tipo de eventos engrandece a Zarza, nos damos a conocer y en este caso se fortalecen las relaciones institucionales de colaboración, relación y convivencia con el vecino y amigo pueblo portugués.
Ánimo, Zarza la Mayor te espera en Idanha-a-Nova.

Emilio Arroyo Bermejo
CRONISTA OFICIAL DE ZARZA LA MAYOR

EXPOSICIÓN DE DOCUMENTOS HISTÓRICOS

EXPOSICIÓN DE DOCUMENTOS HISTÓRICOS

Emilio Arroyo Bermejo
CRONISTA OFICIAL DE ZARZA LA MAYOR

En las dependencias del Ayuntamiento de Zarza la Mayor, hasta el próximo día 1 de septiembre, los zarceños que lo deseen y visitantes en general, pueden conocer la exposición documental «DEL ARCA DE LAS TRES LLAVES A LA NUBE», exposición organizada y montada por el Servicio de Archivos Municipales dependiente de la Diputación Provincial de Cáceres.
El tríptico elaborado para la ocasión expresa lo siguiente:
«En esta muestra que se puede ver desde el 14 de julio al 1 de septiembre en el Ayuntamiento de Zarza la Mayor, se exhiben diversos documentos relevantes para la historia del municipio, ya sea por su antigüedad, su contenido, su belleza estética o por reflejar actividades y momentos particulares de la vida municipal».
Encabeza la exposición cuatro infografías tituladas «Productores de la Documentación», «Historia de los Ayuntamientos», «El Origen de los Archivos Municipales» y «Funciones de los Archivos».
Los documentos se presentan alojados en dos vitrinas adecuadamente iluminadas, legajos que se extienden desde 1768 hasta 1950.
Correspondiente a la década de 1768 a 1779, ofrece la exposición el «Expediente para las operaciones de reclutamiento y reemplazo». De 1778 encontramos las «Cuentas de propios y arbitrios», para llegar a 1837 y conocer el «Expediente de subasta y remate del aprovechamiento de hierbas de invierno de los terrenos de propios de la Dehesa de Abajo». Otro de los documentos que ofrece la muestra corresponde al «Libro de Actas de Sesiones del Pleno» correspondiente al año 1860.
El resto de documentos se encuadran en la primera mitad del siglo XX. Así encontramos de 1901 y 1902 el «Expediente instruido para la extinción de la langosta» en la campaña de esos años. Del mismo año, 1902, contamos con el «Expediente para el nombramiento del practicante en cirugía menor Agapito Terrón Almeida». De 1913 reserva la exposición el «Expediente de nombramiento de guarda particular jurado a Juan Alejo Pantrigo» propuesto por Mariano Rosellón Prieto. Antes de alcanzar la segunda década del XX, en 1918 hallamos la «Solicitud de Isidro Clavero Vinagre para atender el trabajo de mantenimiento del reloj de la villa». De 1932 se presenta el «Expediente de subasta de 61 docenas de huevos aprehendidas por la fuerza de carabineros de la villa y adjudicados a Francisco Barriga Rosado». Se cierra cronológicamente la exposición, con el documento de 1950 correspondiente al «Plano del Proyecto de Escaleras de Acceso al campanario de la Iglesia Parroquial de San Andrés Apóstol» realizado por el arquitecto Fernando Hurtado Collar.

Con esta exposición documental propiamente zarceña, ya es la tercera vez, en lo que va de año, que se presentan expociones itinerantes en Zarza la Mayor.

Del 16 al 22 de enero de 2026, en el Centro de Interpretación «La Encomienda de Peñafiel», se pudo visitar la exposición correspondiente al CIRCUITO DE EXPOSICIONES (AGCEX) Asociación de Gestión Cultural Extremadura, de la Red Maraña, como proyectos colaborativos en la comarca del Valle del Alagón propiciada por la Diputación Provincial de Cáceres. Con el título «Nombre de Mujer», 12 paneles rindieron homenaje a mujeres destacadas artística y culturalmente, ofreciendo breves pinceladas de sus vidas, vidas que han contribuido a que las mujeres alcancen el lugar que les corresponde en los ámbitos de la vida social y cultural.
De igual forma, del 2 al 10 de abril pasado, también en el «Centro de Interpretación la Encomienda de Peñafiel», pudimos disfrutar de la exposición «La tradición oral en Extremadura», exposición que recogía muestras de expresiones populares de la tradición oral como los refranes, las supersticiones, los acertijos, los trabalenguas, los romances, las canciones, los cuentos, las leyendas, los juegos, las fiestas, las rimas infantiles, los motes, las oraciones, la gastronomía, el habla popular, también dentro del circuito de exposiciones itinerantes que recorrió la Mancomunidad Rivera de Fresnedosa bajo la gestión de la Red «Maraña» de la Asociación de Gestores Culturales de Extremadura y la participación de la Mancomunidad Rivera de Fresnedosa, la Diputación Provincial de Cáceres y el Ayuntamiento de Zarza la Mayor ofreciendo el local.
Con esta nueva oferta «Del arca de las tres llaves hasta la nube», hasta el 1 de septiembre, Zarza la Mayor tiene la oportunidad de conocer una representación del fondo documental existente en el Archivo Municipal, que muy cuidadosamente presenta el Servicio de Archivos Municipales de la Diputación Provincial de Cáceres con la colaboración del Excelentísimo Ayuntamiento de Zarza la Mayor.
Esta interesante propuesta debe ser conocida y valorada por los zarceños, así que acercarse a ella cuesta poco, perdérsela sería un error teniéndola tan cerca.

Emilio Arroyo Bermejo
CRONISTA OFICIAL DE ZARZA LA MAYOR

EL AGUA COMO FUENTE DE VIDA EN VALDASTILLAS

EL AGUA COMO FUENTE DE VIDA EN VALDASTILLAS

Emilio Arroyo Bermejo
CRONISTA OFICIAL DE VALDASTILLAS

Valdastillas es sinónimo de agua, naturaleza exuberante, cerezos, ciruelos, robles, castaños, senderismo, arquitectura popular, gastronomía, tradición, un lugar para disfrutar de todo lo bueno que la madre naturaleza ofrece, en un terreno labrado y trabajado con el sudor de sus habitantes, con el esfuerzo de los cuqueños.
En estas fechas estivales en las que las temperaturas arrecian, encontrar el líquido preciado en los campos y calles, que en otras zonas se convierte en una aventura imposible, en Valdastillas se hace presente a cada paso que das encontrando ese agua que refresca, revitaliza, regula la temperatura, transporta nutrientes y elimina toxinas mejorando la energía mediante una hidratación adecuada.
Enclavado Valdastillas en las estribaciones de la Sierra de Tormantos, en pleno Valle del Jerte, es un lugar ideal para iniciar rutas senderistas y de paso conocer la localidad visitando su iglesia parroquial del siglo XVI bajo la advocación de Santa María de Gracia, edificación fruto del mecenazgo de los obispos placentinos Gutierre Vargas de Carvajal y Pedro Ponce de León y también admirar su arquitectura tradicional y vernácula, encontrar el frescor en los soportales de la plaza, admirar los murales en fachadas ejecutados gracias al programa Muro Crítico en 2023 de la Diputación Provincial, con obras de Galleta María, Ricardo Romero y César Goce y saliendo de la localidad, dirección al vecino pueblo de Cabrero, encontrarse con la Ermita del Humilladero y observar la talla del Cristo de la Victoria, obra barroca del siglo XVII.
Pero volviendo al origen de esta crónica, Valdastillas es agua, pues ya el 26 de octubre de 2025 en un artículo que publiqué en el Periódico Extremadura en la sección del Blog del Cronista bajo el título «Valdastillas, entre dos gargantas», daba fe, escrita, de que el pueblo cuqueño está flanqueado por agua, por la garganta Bohonal y por la garganta Marta.
Así que el senderista y el visitante podrá calmar su sed y sudor en estas gargantas y en fuentes públicas, (imposible nombrar todas), diseminadas por el término municipal, al pie de los caminos que circundan y bordean la localidad.
Si un baño te quieres pegar a la garganta Bohonal irás y allí en su piscina natural, refugiado de la exuberante vegetación, también encontrarás el alivio a tu sed en una pequeña fuente al lado de la corriente de la garganta y aderezar el paseo tomando el aperitivo o merienda en el merendero que allí se ubica. También podrás bañarte en la excelente piscina municipal en los terrenos colindantes al sitio del Calvario, con instalaciones perfectamente adecuadas a la movilidad del usuario.
Si el paseo lo diriges hacia la Agrupación de Cooperativas, aliviarás la sed en la Fuente de Juan Gil y antes de llegar a ella, desde los balcones que ofrece la carretera, podrás otear el Valle del Jerte dirección Plasencia y vislumbrar el agua del pantano placentino en el cauce del río Jerte que aguas arriba, en el término de Valdastillas, también podrás encontrar para darte un buen chapuzón.
De Valdastillas a la Nacional 110, CC 233, a la derecha, abandonando la carretera y adentrándose en el terreno por un camino estrecho mirando a la garganta Bohonal, encontrarás la Fuente Blanca y en el Camino Real que también lleva a la Nacional 110 te espera la Fuente de los Alisillos, además en la bajada al Jerte, siguiendo la CC 233, arribarás a la Fuente Romana.
A los pies del Cristo de Valdastillas encontrarás la conocida Fuente de la Ermita, a la que se accede bajando una leve rampa perfectamente acondicionada, para desde allí, llegar a otro de los paraísos cuqueños, la Garganta Marta, donde poder refrescarte, meter los pies el cansado senderista, observar y tener el placer de vivenciar el funcionamiento del lagar de Tío Alicio, hoy de propiedad municipal y tomar ricas viandas en el merendero, sin olvidar de acercarse a la pasarela que nos facilita ver la cascada de Marta en todo su esplendor.
Si optas por adentrarte y conocer la localidad, cosa que recomiendo, el agua también la vas a encontrar en su recorrido. En el barrio antiguo del pueblo, barrio alto, podrás observar la Charca o Chorrera, corriente continua de agua, donde antaño se lavaban las tripas para la matanza y que a la vez era lavadero, agua que una vez aliviada discurre hasta la Fuente del Cuco, en pleno centro de la localidad, lugar donde descansar en sus bancos y refrescar tus manos, cara y cuello a través de su agradable chorro de agua.
Sombra encontrarás en los soportales de la plaza, donde podrás observar el agua encauzada en su lento discurrir. Saliendo de la plaza, hasta el conocido Muro, también una fuente, bancos y sombra te acompañarán y si está pronta la marcha, quizás alguna cantimplora o garrafa de agua podrás llevar de la Fuente de la Cooperativa que encontrarás a la salida de Valdastillas en dirección a Piornal.
Muchos topónimos encierra Valdastillas, lugares que reivindican su protección y recuerdo.
Caminar por los campos cuqueños al amanecer, sorprenderse de las corrientes de agua que acompañan tus pasos, sentir en la piel el frescor que desprende su flora es una experiencia que debes vivirla en cualquier época del año, resultando ahora, en el estío, si cabe, más gratificante.

Por agua no será, Valdastillas tendrás que visitar.
Emilio Arroyo Bermejo
CRONISTA OFICIAL DE VALDASTILLAS

LA VIRGEN DEL CARMEN EN ZARZA LA MAYOR

LA VIRGEN DEL CARMEN EN ZARZA LA MAYOR

16 de julio de 2026
Emilio Arroyo Bermejo
CRONISTA OFICIAL DE ZARZA LA MAYOR

Zarza la Mayor no tuvo ni tiene tradición marinera. Aunque estamos entre dos ríos, el Alagón y el fronterizo Eljas, agua dulce, nuestra relación con el mar se circunscribe a la de aquellos intrépidos zarceños que decidieron surcarlo, que algunos hubo, unos obligados y otros buscando mejorar sus condiciones de vida, u otros que sirvieron a España en la Armada y por último, los que realizan viajes de placer por esas aguas en constante movimiento de pleamar y bajamar.
Pero la cuestión de este cŕonica no es esa, aunque aventuro que pronto, en mis letras, habrá algo de ello.
Como hoy se celebra la Virgen del Carmen, vaya por delante mi felicitación a quienes hoy celebran su onomástica, a los hombres y mujeres del mar y a la Armada Española por ser su patrona.
He de decir que en nuestra parroquia contamos con dos imágenes de la Virgen del Carmen. Una la encontramos en el templo parroquial de San Andrés Apóstol, (Bien de Interés Cultural en la categoría de Monumento) y la otra se ubica en el Altozano, en la ermita de San Bartolomé.
La devoción hacia la Virgen del Carmen en Zarza la Mayor debe venir de antaño, pues en el acta municipal de 31 de diciembre de 1860 consta que, varias personas, de forma verbal, presentaban la intención voluntaria de optar a las mayodomías, hasta 28, de los santuarios de esta parroquia, entre las que se encontraba la Virgen del Carmen , mayordomía que el 16 de julio del año 1861, recaería en Antonio Gumersindo Cáceres.
Centrándonos en la iconografía, la imagen de la Virgen del Carmen que se encuentra en la iglesia, antes de estar en su ubicación actual, estuvo en un retablo que existía en el lugar que hoy ocupa, en una hornacina de obra, el Sagrado Corazón de Jesús, en el lado de la epístola, en el brazo derecho del transepto mirando de frente el presbiterio. Este retablo que menciono es el que hoy alberga y aloja a Nuestra Señora del Castillo en su ermita, lógicamente después de una esmerada conservación. Tras las reformas sufridas en el templo parroquial a finales de la década de los 60, esta imagen de la Virgen del Carmen se ubicó en el Altar Mayor, en el presbiterio, en el lado del evangelio, sobre una peana debajo de la imagen del titular de la parroquia, San Andrés Apóstol, el martirizado en cruz de aspa. El paso de los años hizo que en 2017 se creyese la necesidad de restauración de la imagen y así en el taller placentino de José Luis Talaván se procedió a su restauración, gracias a la aportación económica de la feligresía y por la cuantía de 1300 euros, la imagen goza de una estampa preciosa.
Hoy esta imagen ha cambiado de ubicación. Con los cambios efectuados a primeros de 2026 por el nuevo párroco don Roberto Rodríguez Santibáñez, la imagen ha sido trasladada a un muro del lado del evangelio, sobre una peana en alto, completando el cuadro iconográfico la imagen de San José y debajo de ambas, los confesionarios, debajo de la Virgen del Carmen el confesionario del coadjutor y debajo de la iconografía de San José el confesionario del párroco.
Pero también a la Virgen del Carmen la encontramos en San Bartolomé, ubicada en el Altar Mayor, sobre una corrida repisa al lado derecho del retablo de San Bartolomé, si se mira de frente.
Entre ambas imágenes hay similitudes y diferencias. La representación iconográfica es la misma, ambas portan en su brazo izquierdo al Niño Jesús y de sus brazos derechos pende un escapulario. Las diferencias radican en el tamaño, vestimenta, policromía y el color de la tez.
La imagen de la iglesia es de mayor tamaño, con una policromía cuidada, sin vestimenta y la tez blanca. Mientras, la ubicada en el Altozano, presenta menor estatura, imagen de vestir de cuello hacia abajo y tez más oscura, al igual que el Niño.
Las coronas son diferentes, mientras la imagen de la iglesia tiene una corona imperial con cruz y el Niño no posee corona, la Virgen del Carmen de San Bartolomé luce diadema troquelada con rayos y estrellas al igual que el Niño, pero acorde, ambas, a su tamaño, faltándole a las dos diademas algunas estrellas. Además, la Virgen del Carmen del templo parroquial posee a sus pies un séquito de angelitos que engrandece el cuadro iconográfico.
Dos imágenes, distintas representaciones para una misma devoción, también conocida como la Estrella del Mar.
¡Feliz día del Carmen!.