ZARZA LA MAYOR EN LA FERIA RAYANA DE IDANHA-A-NOVA

ZARZA LA MAYOR EN LA FERIA RAYANA DE IDANHA-A-NOVA

24 de julio de 2026
Emilio Arroyo Bermejo
CRONISTA OFICIAL DE ZARZA LA MAYOR

Zarza la Mayor está presente en la Feria Rayana de Idanha-a-Nova (Portugal) y así traspasa fronteras para dar a conocer patrimonio, tradiciones, gastronomía y la recientemente declarada Fiesta de Interés Turístico Regional del Domingo de los Tiros.
De este modo, desde el día 22 al 26 de julio, en un stand de la feria, se podrá conocer Zarza la Mayor a través de mapas turísticos de la localidad, con información de la Reserva Tajo-Internacional a la que pertenecemos, dípticos y tripticos informativos del Domingo de los Tiros, folleto del Centro de Interpretacion «La Encomienda dePeñafiel», abanicos, llaveros, vestimenta tradicional zarceña, representación gastronómica con la cazuela de arroz, pan, bollería local y miel, además de microvideos sobre el Domingo de los Tiros y el patrimonio local, sirviendo de fondo del stand una maravillosa imagen nocturna de Zarza la Mayor.

El hecho de estar presente en este tipo de eventos engrandece a Zarza, nos damos a conocer y en este caso se fortalecen las relaciones institucionales de colaboración, relación y convivencia con el vecino y amigo pueblo portugués.
Ánimo, Zarza la Mayor te espera en Idanha-a-Nova.

Emilio Arroyo Bermejo
CRONISTA OFICIAL DE ZARZA LA MAYOR

EXPOSICIÓN DE DOCUMENTOS HISTÓRICOS

EXPOSICIÓN DE DOCUMENTOS HISTÓRICOS

Emilio Arroyo Bermejo
CRONISTA OFICIAL DE ZARZA LA MAYOR

En las dependencias del Ayuntamiento de Zarza la Mayor, hasta el próximo día 1 de septiembre, los zarceños que lo deseen y visitantes en general, pueden conocer la exposición documental «DEL ARCA DE LAS TRES LLAVES A LA NUBE», exposición organizada y montada por el Servicio de Archivos Municipales dependiente de la Diputación Provincial de Cáceres.
El tríptico elaborado para la ocasión expresa lo siguiente:
«En esta muestra que se puede ver desde el 14 de julio al 1 de septiembre en el Ayuntamiento de Zarza la Mayor, se exhiben diversos documentos relevantes para la historia del municipio, ya sea por su antigüedad, su contenido, su belleza estética o por reflejar actividades y momentos particulares de la vida municipal».
Encabeza la exposición cuatro infografías tituladas «Productores de la Documentación», «Historia de los Ayuntamientos», «El Origen de los Archivos Municipales» y «Funciones de los Archivos».
Los documentos se presentan alojados en dos vitrinas adecuadamente iluminadas, legajos que se extienden desde 1768 hasta 1950.
Correspondiente a la década de 1768 a 1779, ofrece la exposición el «Expediente para las operaciones de reclutamiento y reemplazo». De 1778 encontramos las «Cuentas de propios y arbitrios», para llegar a 1837 y conocer el «Expediente de subasta y remate del aprovechamiento de hierbas de invierno de los terrenos de propios de la Dehesa de Abajo». Otro de los documentos que ofrece la muestra corresponde al «Libro de Actas de Sesiones del Pleno» correspondiente al año 1860.
El resto de documentos se encuadran en la primera mitad del siglo XX. Así encontramos de 1901 y 1902 el «Expediente instruido para la extinción de la langosta» en la campaña de esos años. Del mismo año, 1902, contamos con el «Expediente para el nombramiento del practicante en cirugía menor Agapito Terrón Almeida». De 1913 reserva la exposición el «Expediente de nombramiento de guarda particular jurado a Juan Alejo Pantrigo» propuesto por Mariano Rosellón Prieto. Antes de alcanzar la segunda década del XX, en 1918 hallamos la «Solicitud de Isidro Clavero Vinagre para atender el trabajo de mantenimiento del reloj de la villa». De 1932 se presenta el «Expediente de subasta de 61 docenas de huevos aprehendidas por la fuerza de carabineros de la villa y adjudicados a Francisco Barriga Rosado». Se cierra cronológicamente la exposición, con el documento de 1950 correspondiente al «Plano del Proyecto de Escaleras de Acceso al campanario de la Iglesia Parroquial de San Andrés Apóstol» realizado por el arquitecto Fernando Hurtado Collar.

Con esta exposición documental propiamente zarceña, ya es la tercera vez, en lo que va de año, que se presentan expociones itinerantes en Zarza la Mayor.

Del 16 al 22 de enero de 2026, en el Centro de Interpretación «La Encomienda de Peñafiel», se pudo visitar la exposición correspondiente al CIRCUITO DE EXPOSICIONES (AGCEX) Asociación de Gestión Cultural Extremadura, de la Red Maraña, como proyectos colaborativos en la comarca del Valle del Alagón propiciada por la Diputación Provincial de Cáceres. Con el título «Nombre de Mujer», 12 paneles rindieron homenaje a mujeres destacadas artística y culturalmente, ofreciendo breves pinceladas de sus vidas, vidas que han contribuido a que las mujeres alcancen el lugar que les corresponde en los ámbitos de la vida social y cultural.
De igual forma, del 2 al 10 de abril pasado, también en el «Centro de Interpretación la Encomienda de Peñafiel», pudimos disfrutar de la exposición «La tradición oral en Extremadura», exposición que recogía muestras de expresiones populares de la tradición oral como los refranes, las supersticiones, los acertijos, los trabalenguas, los romances, las canciones, los cuentos, las leyendas, los juegos, las fiestas, las rimas infantiles, los motes, las oraciones, la gastronomía, el habla popular, también dentro del circuito de exposiciones itinerantes que recorrió la Mancomunidad Rivera de Fresnedosa bajo la gestión de la Red «Maraña» de la Asociación de Gestores Culturales de Extremadura y la participación de la Mancomunidad Rivera de Fresnedosa, la Diputación Provincial de Cáceres y el Ayuntamiento de Zarza la Mayor ofreciendo el local.
Con esta nueva oferta «Del arca de las tres llaves hasta la nube», hasta el 1 de septiembre, Zarza la Mayor tiene la oportunidad de conocer una representación del fondo documental existente en el Archivo Municipal, que muy cuidadosamente presenta el Servicio de Archivos Municipales de la Diputación Provincial de Cáceres con la colaboración del Excelentísimo Ayuntamiento de Zarza la Mayor.
Esta interesante propuesta debe ser conocida y valorada por los zarceños, así que acercarse a ella cuesta poco, perdérsela sería un error teniéndola tan cerca.

Emilio Arroyo Bermejo
CRONISTA OFICIAL DE ZARZA LA MAYOR

EL AGUA COMO FUENTE DE VIDA EN VALDASTILLAS

EL AGUA COMO FUENTE DE VIDA EN VALDASTILLAS

Emilio Arroyo Bermejo
CRONISTA OFICIAL DE VALDASTILLAS

Valdastillas es sinónimo de agua, naturaleza exuberante, cerezos, ciruelos, robles, castaños, senderismo, arquitectura popular, gastronomía, tradición, un lugar para disfrutar de todo lo bueno que la madre naturaleza ofrece, en un terreno labrado y trabajado con el sudor de sus habitantes, con el esfuerzo de los cuqueños.
En estas fechas estivales en las que las temperaturas arrecian, encontrar el líquido preciado en los campos y calles, que en otras zonas se convierte en una aventura imposible, en Valdastillas se hace presente a cada paso que das encontrando ese agua que refresca, revitaliza, regula la temperatura, transporta nutrientes y elimina toxinas mejorando la energía mediante una hidratación adecuada.
Enclavado Valdastillas en las estribaciones de la Sierra de Tormantos, en pleno Valle del Jerte, es un lugar ideal para iniciar rutas senderistas y de paso conocer la localidad visitando su iglesia parroquial del siglo XVI bajo la advocación de Santa María de Gracia, edificación fruto del mecenazgo de los obispos placentinos Gutierre Vargas de Carvajal y Pedro Ponce de León y también admirar su arquitectura tradicional y vernácula, encontrar el frescor en los soportales de la plaza, admirar los murales en fachadas ejecutados gracias al programa Muro Crítico en 2023 de la Diputación Provincial, con obras de Galleta María, Ricardo Romero y César Goce y saliendo de la localidad, dirección al vecino pueblo de Cabrero, encontrarse con la Ermita del Humilladero y observar la talla del Cristo de la Victoria, obra barroca del siglo XVII.
Pero volviendo al origen de esta crónica, Valdastillas es agua, pues ya el 26 de octubre de 2025 en un artículo que publiqué en el Periódico Extremadura en la sección del Blog del Cronista bajo el título «Valdastillas, entre dos gargantas», daba fe, escrita, de que el pueblo cuqueño está flanqueado por agua, por la garganta Bohonal y por la garganta Marta.
Así que el senderista y el visitante podrá calmar su sed y sudor en estas gargantas y en fuentes públicas, (imposible nombrar todas), diseminadas por el término municipal, al pie de los caminos que circundan y bordean la localidad.
Si un baño te quieres pegar a la garganta Bohonal irás y allí en su piscina natural, refugiado de la exuberante vegetación, también encontrarás el alivio a tu sed en una pequeña fuente al lado de la corriente de la garganta y aderezar el paseo tomando el aperitivo o merienda en el merendero que allí se ubica. También podrás bañarte en la excelente piscina municipal en los terrenos colindantes al sitio del Calvario, con instalaciones perfectamente adecuadas a la movilidad del usuario.
Si el paseo lo diriges hacia la Agrupación de Cooperativas, aliviarás la sed en la Fuente de Juan Gil y antes de llegar a ella, desde los balcones que ofrece la carretera, podrás otear el Valle del Jerte dirección Plasencia y vislumbrar el agua del pantano placentino en el cauce del río Jerte que aguas arriba, en el término de Valdastillas, también podrás encontrar para darte un buen chapuzón.
De Valdastillas a la Nacional 110, CC 233, a la derecha, abandonando la carretera y adentrándose en el terreno por un camino estrecho mirando a la garganta Bohonal, encontrarás la Fuente Blanca y en el Camino Real que también lleva a la Nacional 110 te espera la Fuente de los Alisillos, además en la bajada al Jerte, siguiendo la CC 233, arribarás a la Fuente Romana.
A los pies del Cristo de Valdastillas encontrarás la conocida Fuente de la Ermita, a la que se accede bajando una leve rampa perfectamente acondicionada, para desde allí, llegar a otro de los paraísos cuqueños, la Garganta Marta, donde poder refrescarte, meter los pies el cansado senderista, observar y tener el placer de vivenciar el funcionamiento del lagar de Tío Alicio, hoy de propiedad municipal y tomar ricas viandas en el merendero, sin olvidar de acercarse a la pasarela que nos facilita ver la cascada de Marta en todo su esplendor.
Si optas por adentrarte y conocer la localidad, cosa que recomiendo, el agua también la vas a encontrar en su recorrido. En el barrio antiguo del pueblo, barrio alto, podrás observar la Charca o Chorrera, corriente continua de agua, donde antaño se lavaban las tripas para la matanza y que a la vez era lavadero, agua que una vez aliviada discurre hasta la Fuente del Cuco, en pleno centro de la localidad, lugar donde descansar en sus bancos y refrescar tus manos, cara y cuello a través de su agradable chorro de agua.
Sombra encontrarás en los soportales de la plaza, donde podrás observar el agua encauzada en su lento discurrir. Saliendo de la plaza, hasta el conocido Muro, también una fuente, bancos y sombra te acompañarán y si está pronta la marcha, quizás alguna cantimplora o garrafa de agua podrás llevar de la Fuente de la Cooperativa que encontrarás a la salida de Valdastillas en dirección a Piornal.
Muchos topónimos encierra Valdastillas, lugares que reivindican su protección y recuerdo.
Caminar por los campos cuqueños al amanecer, sorprenderse de las corrientes de agua que acompañan tus pasos, sentir en la piel el frescor que desprende su flora es una experiencia que debes vivirla en cualquier época del año, resultando ahora, en el estío, si cabe, más gratificante.

Por agua no será, Valdastillas tendrás que visitar.
Emilio Arroyo Bermejo
CRONISTA OFICIAL DE VALDASTILLAS

LA VIRGEN DEL CARMEN EN ZARZA LA MAYOR

LA VIRGEN DEL CARMEN EN ZARZA LA MAYOR

16 de julio de 2026
Emilio Arroyo Bermejo
CRONISTA OFICIAL DE ZARZA LA MAYOR

Zarza la Mayor no tuvo ni tiene tradición marinera. Aunque estamos entre dos ríos, el Alagón y el fronterizo Eljas, agua dulce, nuestra relación con el mar se circunscribe a la de aquellos intrépidos zarceños que decidieron surcarlo, que algunos hubo, unos obligados y otros buscando mejorar sus condiciones de vida, u otros que sirvieron a España en la Armada y por último, los que realizan viajes de placer por esas aguas en constante movimiento de pleamar y bajamar.
Pero la cuestión de este cŕonica no es esa, aunque aventuro que pronto, en mis letras, habrá algo de ello.
Como hoy se celebra la Virgen del Carmen, vaya por delante mi felicitación a quienes hoy celebran su onomástica, a los hombres y mujeres del mar y a la Armada Española por ser su patrona.
He de decir que en nuestra parroquia contamos con dos imágenes de la Virgen del Carmen. Una la encontramos en el templo parroquial de San Andrés Apóstol, (Bien de Interés Cultural en la categoría de Monumento) y la otra se ubica en el Altozano, en la ermita de San Bartolomé.
La devoción hacia la Virgen del Carmen en Zarza la Mayor debe venir de antaño, pues en el acta municipal de 31 de diciembre de 1860 consta que, varias personas, de forma verbal, presentaban la intención voluntaria de optar a las mayodomías, hasta 28, de los santuarios de esta parroquia, entre las que se encontraba la Virgen del Carmen , mayordomía que el 16 de julio del año 1861, recaería en Antonio Gumersindo Cáceres.
Centrándonos en la iconografía, la imagen de la Virgen del Carmen que se encuentra en la iglesia, antes de estar en su ubicación actual, estuvo en un retablo que existía en el lugar que hoy ocupa, en una hornacina de obra, el Sagrado Corazón de Jesús, en el lado de la epístola, en el brazo derecho del transepto mirando de frente el presbiterio. Este retablo que menciono es el que hoy alberga y aloja a Nuestra Señora del Castillo en su ermita, lógicamente después de una esmerada conservación. Tras las reformas sufridas en el templo parroquial a finales de la década de los 60, esta imagen de la Virgen del Carmen se ubicó en el Altar Mayor, en el presbiterio, en el lado del evangelio, sobre una peana debajo de la imagen del titular de la parroquia, San Andrés Apóstol, el martirizado en cruz de aspa. El paso de los años hizo que en 2017 se creyese la necesidad de restauración de la imagen y así en el taller placentino de José Luis Talaván se procedió a su restauración, gracias a la aportación económica de la feligresía y por la cuantía de 1300 euros, la imagen goza de una estampa preciosa.
Hoy esta imagen ha cambiado de ubicación. Con los cambios efectuados a primeros de 2026 por el nuevo párroco don Roberto Rodríguez Santibáñez, la imagen ha sido trasladada a un muro del lado del evangelio, sobre una peana en alto, completando el cuadro iconográfico la imagen de San José y debajo de ambas, los confesionarios, debajo de la Virgen del Carmen el confesionario del coadjutor y debajo de la iconografía de San José el confesionario del párroco.
Pero también a la Virgen del Carmen la encontramos en San Bartolomé, ubicada en el Altar Mayor, sobre una corrida repisa al lado derecho del retablo de San Bartolomé, si se mira de frente.
Entre ambas imágenes hay similitudes y diferencias. La representación iconográfica es la misma, ambas portan en su brazo izquierdo al Niño Jesús y de sus brazos derechos pende un escapulario. Las diferencias radican en el tamaño, vestimenta, policromía y el color de la tez.
La imagen de la iglesia es de mayor tamaño, con una policromía cuidada, sin vestimenta y la tez blanca. Mientras, la ubicada en el Altozano, presenta menor estatura, imagen de vestir de cuello hacia abajo y tez más oscura, al igual que el Niño.
Las coronas son diferentes, mientras la imagen de la iglesia tiene una corona imperial con cruz y el Niño no posee corona, la Virgen del Carmen de San Bartolomé luce diadema troquelada con rayos y estrellas al igual que el Niño, pero acorde, ambas, a su tamaño, faltándole a las dos diademas algunas estrellas. Además, la Virgen del Carmen del templo parroquial posee a sus pies un séquito de angelitos que engrandece el cuadro iconográfico.
Dos imágenes, distintas representaciones para una misma devoción, también conocida como la Estrella del Mar.
¡Feliz día del Carmen!.

UNA HISTORIA DE CINE: EL CINE DE DON MARIO EN ZARZA LA MAYOR

UNA HISTORIA DE CINE: EL CINE DE DON MARIO EN ZARZA LA MAYOR

Emilio Arroyo Bermejo
CRONISTA OFICIAL DE ZARZA LA MAYOR

El cine, como séptimo arte, es un poderoso agente de cambio y cohesión, transmite valores, fomenta la educación emocional, genera identidad colectiva y despierta la denuncia de injusticias.
En nuestra comarca gozamos, antaño, del privilegio de contar con varios cines que de una forma u otra cumplían con esos objetivos, rememorarlos y recordarlos es parte de nuestro deber. Así, Coria tenía el Cine Mendo, Acehúche el cine Avenida, en Piedras Albas el Roel/Mari-Emi y el Ideal Cinema en Ceclavín, por nombrar algunos.
Pero Zarza la Mayor no estuvo ajena a esta tendencia. Contamos en diferentes etapas del siglo XX con tres representaciones: el cine de María Montero en la calle San Juan, el Cine-Teatro «El Clavero» (Cine Zarza), también conocido como teatro Bofill por ser su propietario Serapio Bofill Rivas, sito en la actual Plaza Mayor y el «Cinema Salamanca» en terrenos de la conocida, antiguamente, como La Calcinada, hoy Avenida Doctor Perianes Carro.

Pero hoy mis letras van dedicadas al Cine de Don Mario, el «Cinema Salamanca», un proyecto familiar pensado en los años 40 y puesto en funcionamiento a finales de esa década por el empeño de Don Mario Guillen Carbayo, médico de profesión en nuestra localidad.
Sin el ímpetu y los fondos personales necesarios, la obra no hubiera sido una realidad.
Pero hay que retroceder en el tiempo y para ello debemos recordar la figura y personalidad de don Mario.
Don Mario Guillén Carbayo nace el 12 de abril de 1902 en Aldeaseca de la Armuña, entidad local menor dependiente de Villares de la Reina (Salamanca). Hijo de Valentín Guillén Nacarino, (tesorero en la hacienda de Salamanca) y Aurelia Carbayo Pérez. El padre de don Mario murió joven quedando viuda su madre, Aurelia, maestra de profesión y que dado el poco sueldo que por la época cobraban los maestros, dejó de ejercer y montó una pescadería y así logró dar estudios a sus dos hijos, Mario y José.
Tanto Mario como su hermano José, estudian Medicina en Salamanca y tras ello, don Mario ejerce la profesión en Zarza la Mayor y su hermano, don José, lo hace, entre otros lugares en Aliseda, donde se casa.
Don Mario termina la carrera a los 23 años, en la orla de la Facultad de Medicina de Salamanca reza la fecha de 1925.
Don Mario gozó de tener un solo destino profesional y ese es Zarza la Mayor, localidad a la que llega acompañado de su madre, pero todavía soltero, muriendo su madre en Zarza el 16 de diciembre de 1942 a la edad de 70 años y siendo enterrada en el Cementerio Municipal de Zarza.
En sus años de estudios en Salamanca don Mario conoció a la joven María Luisa Olgado Macías, estudiante de Bachillerato, natural de Arroyo de la Luz, nacida en 1905, hija de Ángel Olgado y Vicenta Macías. Don Mario y doña María Luisa contraen matrimonio en Arroyo de la Luz fijando su residencia matrimonial en Zarza, primero de arriendo en la calle Concejo n⁰ 56, en la casa que luego fue vivienda de Juan Navarro de Sande y Josefa Millagros Ballestero Rubio, donde nacen los tres hijos del matrimonio Guillén-Olgado, Mari Luz, Vicente y Valentín, para posteriormente trasladarse a la misma calle Concejo n⁰ 61, vivienda que compraron a la familia de don José Perianes Carro.


Doña María Luisa procedía de una familia que poseía propiedades agrícolas en Arroyo de la Luz y en su matrimonio atendía las labores familiares, encantándole el cuidado de las flores y plantas que tenían en el corral que poseía la casa, corral con estrada por la calleja que comunica Concejo con la Plaza Mayor y que se conocía como «La calleja de don Mario». Doña María Luisa gozaba de la amistad de Josefa Rubio Andrade y de Josefa Ballestero, entre otras, además de ser muy devota de San Antonio.

Don Mario ejerció toda su vida profesional en Zarza. En su propia casa tenía la consulta. El zaguán servía de sala de espera y la sala situada a la derecha de la edificación ocupaba la consulta. Solía visitar a los enfermos después de desayunar y tras ello, iniciaba la consulta diaria. Aunque los enfermos mejoraban, él seguía visitándolos, hasta el punto que cuando se trataba de niños, ya los padres le decían: «no se preocupe don Mario, que el niño ya está por ahí jugando». Tras su jubilación, parte de su instrumental formó parte de alguna exposición.
Le gustaba mucho el fútbol, del Real Madrid, amaba la zarzuela y siendo niño disfrutaba viendo a su padre tocar la bandurria. Le gustaba escuchar la radio, tenía una telefunken y en la época de la Guerra Civil la gente acudía a su casa a escuchar el parte de guerra.
Los años pasan y nacen los hijos, Mari Luz el 20 de octubre de 1928, Vicente el 16 de octubre de 1930 y Valentín el 30 de abril de 1933. Pero además de los hijos del matrimonio, hay que recordar a Lucía Durán Paniagua, que desde muy joven fue la asistenta de la familia a la que siempre consideraron como una más, pues en todo momento vivió con ellos hasta su muerte.
Mari Luz estudia enfermería y ejerce en el Hospital de Cruces en Bilbao y posteriormente, hasta su jubilación, lo hace en la antigua Residencia Sanitaria de Cáceres, actual Hospital San Pedro de Alcántara donde llegó a ser supervisora.
Los dos varones, Vicente y Valentín, son escolarizados en Zarza siendo alumnos de maestros como don Felipe Vega Fabián y don Carlos Fernández Barbero, para luego marchar a estudiar a los Salesianos de Salamanca.
Pasan los años y Vicente y Valentín se casan con dos zarceñas. Vicente lo hace el 12 de julio de 1957 con María del Pilar Rubio Andrade (12 de octubre de 1929- 22 de enero de 2017), hija de Antonio Rubio de Sande y Emilia Andrade Prieto , de cuyo matrimonio nacen cinco hijos, Mario Jorge, Marisé, Emilio, Jesús Antonio y María del Pilar.


Por su parte Valentín se casa en Zarza el 3 de octubre de 1958 con Carmen de Sande Rosellón (15 de mayo de 1933 – 29 de mayo de 2024), hija de Pedro de Sande y Sande y de Clementa Rosellón Andrade, de cuyo matrimonio nacen Luis María (Luismari), María Luz (Mariluz), Pedro y María Luisa (Marisa).

Don Mario cuando se jubila, junto a su mujer, su hija y Lucía, se trasladan a vivir a Cáceres y se asientan en la conocida avenida de Antonio Hurtado, n⁰ 14. Don Mario fallece el 21 de abril de 1977 a los 75 años, su mujer muere en 1990 con 85 años y su hija María Luz fallece el 26 de julio de 2022 a la edad de 96 años. Los tres encuentran su reposo eterno en Arroyo de la Luz.

Don Mario, el médico, era un gran aficionado al cine y ese gusto le llevó a convertirse en empresario cinematográfico, acompañado de su cuñado, hermano de su mujer, Ángel Olgado que era Policía Secreta en Madrid.
Y así el sueño se hace realidad. En la segunda mitad de la década de los 40, tras adquirir los terrenos a don Francisco Gundín y bajo la dirección técnica del aparejador zarceño Fernando Perianes Presumido (1908-1985), se erige tan noble edificación bajo el nombre de «Cinema Salamanca», aunque era conocido por el «Cine de Don Mario», entrando primero en funcionamiento el cine de invierno y más adelante el cine de verano.
El edificio se construye con piedra traída fundamentalmente de las proximidades de Sequeros y de terrenos en la carretera de Moraleja tras rebasar el cementerio. La piedra fue acarreada en los carros de Juan Pascual Vicente y Reyes Antúnez, cobrando los propietarios de las carretas 100 pesetas por viaje, ofreciendo el edificio una solidez y bella pátina asombrosa desde cualquier punto que se observe.
Y así, el 31 de diciembre de 1946 la Delegación de Industria de la Provincia de Cáceres resuelve y autoriza a don Mario Guillén Carbayo a «instalar una industria de SALÓN DE CINEMATÓGRAFO EN ZARZA LA MAYOR» como así se publica en el Boletín Oficial de la Provincia de Cáceres de fecha 24 de enero de 1947.
Y será bajo la dirección de don Mario cuando sus hijos Vicente y Valentín comienzan a poner en funcionamiento el cine, un edificio que contaba con bar, patio de butacas (98 butacas), platea, escenario y camerino, además del conocido «gallinero» y la cabina de proyección.
Pero el espíritu empresarial del doctor no se queda ahí. Don Mario se asocia a Antonio Herrero González para gestionar el Ideal Cinema de Ceclavín constituyendo un tándem empresarial elogiado en la zona.
Y así fue desarrollándose este proyecto que se convirtió en realidad.
Los viajantes cinematográficos les ofrecían catálogos de películas que la familia Guillén seleccionaban y pedían según la época. Las películas llegaban al principio a Zarza a través de los coches de línea y posteriormente un empresario madrileño las iba distribuyendo por los pueblos. La familia Guillén recibía las películas en una sacas que contenían las cintas, debidamente recogidas, en unas cajas circulares de lata. Tras ello, la película, antes de la emisión, había que desenrollar la cinta y colocarla en la bobina teniendo que unir las cintas si la película era muy larga y si no entraba en una bobina, había que colocar otra bobina y eso hacía que en la proyección se diera paso al descanso. El «Cinema Salamanca» contaba con una máquina de proyección marca Superson y el cine de Ceclavin tenía una máquina Ossa.
Pero el día de la proyección, al inicio de la actual calle Vitigudino, confluencia con Concejo, se colocaban las carteleras con distintas secuencias de la película y en una pizarra se escribían, con tiza, aspectos como el título de la película y hora de proyección. Bonito momento que se vivía en la esquina de la intersección de esas calles, lugar al que acudía el público para adquirir la información.
Y llegada la tarde-noche, el señor Vicente y el señor Valentín se encargaban de la proyección, que se realizaba normalmente, sobre todo al principio, los domingos y lunes, con la misma entrada para los dos días, de tal forma que se pasaba una película el domingo en Zarza y esa misma película se pasaba el lunes en Ceclavin y la que se había pasado el domingo en Ceclavin sería el lunes cuando se proyectaba en Zarza.
Pero también surgían dificultades que hoy resultan ser una anécdota. Cuando la luz llegaba a Zarza procedente del Alagón (Juan Casas), esta era «muy pobre» y don Mario tuvo que comprar un generador-motor a gasolina para que funcionara el arco voltáico, pero con frecuencia se paraba, lo que despertaba los silbidos del público, cosas propias del momento, hasta que la compañía eléctrica Pitarch se hizo cargo de la gestión eléctrica en Zarza y todo quedó solucionado. ¿Se imaginan los silbidos y pataleos en el gallinero?…Don Mario lo pasaba muy mal cuando esto se producía.
Al cine se accedía con entrada que había que adquirir en la taquilla y al principio hubo abono, con reserva de butacas, como por ejemplo los que disponían familias como Melchor Plaza Hernández y su esposa Juana Canales Placeres y los maestros-matrimonio don Julián Pantrigo López y doña María Casado Lanchares.
Para acceder al patio de butacas había que hacerlo a través de una puerta con arco de medio punto y al gallinero a través de unas anchas escaleras que partían al lado de la taquilla.
En Zarza gustaban especialmente las películas del oeste, las de cante y baile, sobre todo películas españolas.
Pero el cine no ofreció solo películas. El «Cine de Don Mario» ofreció actuaciones de Rafael Farina, Antonio Molina, El Príncipe Gitano, Manolo Escobar y la Niña de la Puebla, entre otros. El cine también acogió teatro, como las obras ofrecidas por la compañía familiar «Fonseca», que permanecían en Zarza durante varios días ofreciendo obras teatrales distintas cada jornada. Además, acogió obras de grupos de teatro locales e infantiles y sus propietarios ofrecieron sus instalaciones, en diferentes ocasiones, para galas benéficas.
El año 1977 el cine acogió el Pregón con motivo de las fiestas del Resucitado y la Virgen de Sequeros a cargo de don Valeriano Gutiérrez Macías y en 1979 pregonó a la Virgen de Sequeros el zarceño Emilio Rubio Pérez.

Pero el cine no lo conformó solo la familia Guillén. Hubo otras personas que desarrollaron su trabajo en el «Cinema Salamanca». El bar que estaba situado al lado izquierdo, en la antesala del cine, con una barra de obra muy alta, lo llevaron personas como don Julián Pantrigo López, Anastasio Herrero Rabasco, Atilano Jorge Salgado y Marcos Borrero Requejo junto a su José María con el puesto de las golosinas. En la taquilla estuvo Justo de Alba Jiménez y de portero Claudio Palomino y su mujer Santiaga Prieto, que también realizaba la limpieza del local, sin olvidar a los acomodadores Pedro de Alba que era herrero y Ambrosio Zango.
La oficina administrativa estaba en la casa de la familia Guillén Olgado, en la sala contraria a la de la consulta del doctor. Allí don Mario hacía las gestiones administrativas y el señor Valentín, con su máquina de escribir Olivetti, escribía las cartas a las empresas cinematográficas y cumplimentaba los documentos de gestión.
Los hermanos Guillén Olgado, Vicente y Valentín, también diversificaron sus actividades laborales, tuvieron taxi juntos, que al final se quedó Valentín, durante años tuvieron una DKV para llevar a trabajadores al Salto de Alcántara y también para realizar viajes sobre todo al norte en los años de la emigración, todo ello combinado con la atención al campo y al ganado. Vicente, por el año 1976, gestionó el molino y mezcladora que se instaló en el antiguo local de la Casa Cuartel de la calle Altozano, y en 1978 Vicente fue nombrado presidente de la Cámara Agraria Local y ya, en la etapa democrática, fue concejal del Ayuntamiento. Vicente fallece el 15 de marzo de 2017.
Pero vino la enfermedad del cine, aparece la televisión y dice Valentín y «la furia de las discotecas» y el cine desapareció.
Las dificultades y la ausencia de relevo generacional hace que los Guillén-Olgado vendan, como dice Valentín, «nuestra vida», porque así fue y en 1999 toda la propiedad del cine es comprada por Fidel Paniagua Perianes.
A lo largo de la conversación que mantuve con el señor Valentín el día 22 de mayo aprecié en él nostalgia, recuerdo, emoción, le afloraron las lágrimas pero también nacieron en él sonrisas, las sonrisas propias de unos buenos momentos vividos y de entrega a un pueblo como Zarza, ofreciendo a través del cine, entretenimiento, ocio y diversión, tanto en la sala de invierno como en las bonitas noches de verano.
Don Mario en el recuerdo, siempre será la casa de Don Mario, la calleja de Don Mario y el cine de Don Mario.
Siempre será el cine, siempre en el recuerdo el chascar de las pipas, la evocación del pataleo del gallinero, el descanso, las primeras manitas de los enamorados en la oscuridad de la emisión, siempre el cine de don Mario en la memoria de los zarceños.
Gracias a la familia Guillén-Olgado.
Otro motivo más de orgullo zarceño.