NAZARENO, EL HUERTO DE JUEVES SANTO EN SAN BARTOLOMÉ Y LA FAMILIA BRITOS

NAZARENO, EL HUERTO DE JUEVES SANTO EN SAN BARTOLOMÉ Y LA FAMILIA BRITOS

Emilio Arroyo Bermejo
CRONISTA OFICIAL DE ZARZA LA MAYOR

El 10 de mayo de 1883 nace en Zarza la Mayor Juan Britos Pulido, hijo de Anacleto Britos y Agustina Pulido. Juan Britos Pulido muere en 1960 con 77 años. Juan Britos Pulido contrae matrimonio con Teresa Barroso y tienen una sola hija, Petra Britos Barroso.
La hija de Juan Britos Pulido, Petra Britos Barroso se casa con Francisco Montero Rodríguez (piconero y leñador) y tienen cuatro hijos: Ascensión (Chon, vive en Zarza), Francisca (vive en Barcelona), María Teresa (desde la pandemia vive en Zarza), Hermenegildo y Eulogio (ambos fallecidos). Tanto Chon como María Teresa viven en el Altozano y María Teresa lo hace en la casa de sus padres.

Familia vinculada al Altozano, vecinas de Nazareno, como así dice el poema dedicado por un amigo a Juan Britos Pulido:
“Nazareno bendito,
vecino del Altozano,
pariente de los paletas,
Y de Juan Britos primo hermano”.

El 6 de julio de 2025 pasé la tarde conversando con María Teresa Montero Britos, nacida el 10 de diciembre de 1946, una de las hijas de Petra Britos Barroso y a la vez nieta de Juan Britos Pulido, con el fin de conocer de “primera mano” el significado de esta crónica que desde el verano pasado ha estado reservada hasta este momento, día previo al Jueves Santo. Quería adentrarme en el Nazareno del Altozano, la elaboración del Huerto de Jueves Santo en la ermita de San Bartolomé y la vinculación de la familia Britos con Nazareno, la ermita, el Huerto y su cuidado.
Juan Britos Pulido se dedicaba a tareas del campo. En la primavera era un gran esquilador y su pasión era construir el Huerto de San Bartolomé una semana antes de Jueves Santo para lucir esplendoroso el día del Amor Fraterno en la ermita del Altozano. La cercanía física de la familia a la ermita propiciaba aún más esa dedicación, afecto, cariño y cuidado que siempre mantenía la familia Britos.
Eran tiempos en los que no existía una estructura que aguantara el arco del huerto. Para ello, Juan Britos acarreaba cañas de los huertos circundantes y aportaciones de otros, para que con cuerdas fuera entrelazando el cañizal y así dar forma, después de un trabajo laborioso, al armazón donde se colocaría el monte y la flores para que estuviera debidamente adornado. Cada año el armazón se construía de nuevo y en esa tarea siempre participaban sus hijas e hijos y posteriormente nietos, como así recuerda María Teresa Montero Britos.
Eran días de respeto, silencio, entrega, pasión, servicio, la devoción de una familia, los Britos, que vivían el momento como algo excepcional y con profundo recogimiento.
Relata María Teresa: “cuando mi abuelo ya tenía construido el armazón del arco, mi padre, Francisco, se iba al campo a buscar el monte y lo traía hecho haces en el burro y luego mi abuelo, Juan Britos, muy cuidadosamente lo colocaba en el armazón de cañas”.
El proceso continuaba con los adornos, para lo cual la hija y nietas salían por el Altozano y las calles del pueblo a buscar flores, calas (trompetones) y macetas para adornar el entorno del Huerto.
Recuerda María Teresa que en la fachada de la ermita, en el espacio más próximo a la casa contigua de la ermita en dirección al Reducto ,los niños del barrio del Altozano realizaban también otro arco con monte, simulando el del Huerto en el que colocaban estampitas y adornos.

La cama del Huerto se hacía con monte dándole forma, ahora es una estructura de madera.
No podemos olvidar y quedar atrás el rito de vestir a Nazareno, al que vestían el día antes. Juan Britos Pulido, ayudado por su hermana Epifania y por Mercedes Pardo, prima de Petra Britos Barroso y posteriormente Isabel Caro, hija de Epifania, y tambien con la ayuda de Victoriana Hurtado Perianes lo hacían con una delicadeza llamativa y cuidadosa, hasta el punto de que tanto en la elaboración del Huerto como en el rito de vestir a Nazareno, no estaba permitido entrar en la ermita a nadie más que a los que estaban realizando las tareas de colocación, pues en la gatera de la puerta de la ermita se ponía un tablón para que nadie viera como se construía y colocaba, ya que se trataba de una tarea que exigía recogimiento cristiano.
La ropa de la cama del Huerto, compuesta por sábanas blancas y la colcha lila, así como las camisas de Nazareno se guardan en un cofre-arcón que en su día regalaron los vecinos de la ermita.
A pesar del paso del tiempo, Chon y María Teresa siguen ahí, a los pies de Nazareno en memoria de su abuelo Juan y su madre Petra. Posteriormente lo vistió Petra Hurtado Repecho y le ayudaba Belén del Corral Tadeo.
La limpieza de la ermita corre a cargo de la mayordomía y en el caso de que no haya mayordomo lo hace la cofradía del Nazareno y es ahora la cofradía quien lo viste.
La conversación con María Teresa continúa. Permanentemente le embarga la emoción y el recuerdo. Y deriva en recordarme aspecto que hoy ya no existen. El día de Jueves Santo por la noche había un viacrucis por el mismo recorrido de la procesión de la tarde que había llevado a Nazareno y a la Dolorosa por Plaza Mayor, Callita, Reverencia, Plazuela, Concejo, Vitigudino, Fortín, Cruz de los Caídos, Santo Cristo, Cañada, Castillo, San Antonio, Plazuela, Reverencia y Plaza Mayor, para dejar a la Dolorosa en la iglesia y proseguir con Nazareno hasta el Altozano.
Y recordando, María Teresa recuerda que el Cristo Yacente y la urna que en la actualidad se encuentra en el Presbiterio octavado de la Iglesia Parroquial de San Andrés, hoy Bien de Interés Cultural en la Categoría de Monumento, este Cristo y urna se encontraba en la ermita de San Bartolomé, al igual que la urna menos pesada que es con la que procesionaba el Cristo Yacente y el Viernes Santo, la Dolorosa salía de la iglesia para buscar a su Hijo Yacente a San Bartolomé para en la iglesia tener los Santos Oficios y posteriormente procesionar por Zarza y al final volver a la ermita de Nazareno.
Cuenta María Teresa que la urna no estaba en la ermita de San Bartolomé colocada de forma elevada en algún altar, sí encima de unas poyatas, por lo que pensó que cuando volviera al pueblo, (ella residió muchos años en Santa Coloma de Gramanet), quería hacer algo para que esa situación cambiara, pero cuando regresó la urna ya no estaba en la ermita, había sido trasladada a la Iglesia Parroquial pues se había retirado el retablo y “se había colocado allí para rellenar”.
Relata María Teresa que además de que la ermita ya no alberga la urna con el Cristo Yacente, también en la ermita había una imagen de San Pedro del Cielo con unas llaves bastante grandes, imagen de grandes dimensiones, que dejó de estar en la ermita.
María Teresa, hija de Chon y bisnieta de Juan Britos Pulido, recuerda que su madre le contó que antes la vitrina de Nazareno siempre tenia echada la llave y que su bisabuelo, Juan Britos, colocaba la llave a los pies de la urna del Cristo Yacente.
Los descendientes de Juan Britos Pulido, ahí siguen, hoy quizás de otra forma, pero presente la tradición en sus vidas. Abren diariamente la ermita, se preocupan de su limpieza diaria, pendientes de sus humedades pues María Teresa termina diciendo: “Hemos vivido toda la vida con ÉL (Nazareno) y es de familia”, “lo sentimos, sentimos a Nazareno” y “lo respetamos como lo hicieron nuestros abuelos y nuestros padres”.
Otro motivo más de orgullo zarceño por la defensa de las tradiciones.

PASIÓN VIVIENTE EN VALDASTILLAS

PASIÓN VIVIENTE EN VALDASTILLAS

Emilio Arroyo Bermejo
CRONISTA OFICIAL DE VALDASTILLAS

Desde 1996 Valdastillas y sus calles siguen acogiendo la representación viviente de la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo.
Hay que retrotraerse a los primeros años de la década de los 90, cuando un grupo de jóvenes acudió a Casas del Castañar a ver la escenificación de la Pasión Viviente de la vecina localidad jerteña, lo que supuso el acicate definitivo para que desde 1996 hasta este 2026, Valdastillas y sus gentes hayan puesto en escena distintos pasajes del sufrimiento de Cristo hacia la Cruz y posterior Resurrección.


El trabajo de estos años ha sido inmenso, desde la confección de todos los trajes que celosamente se guardan en la Asociación de Mujeres locales «Balcón del
Valle», la colaboración de otras asociaciones, personas a título individual, dinamización cultural y el propio ayuntamiento han hecho posible las ediciones pasadas y nuevamente se nos presente, mañana día de Jueves Santo, a las 9 de la noche, una nueva edición de la Pasión Viviente por las cautivadora calles de Valdastillas.

El recorrido histórico de esta representación nos lleva hasta 1996 año en el que se representa por primera vez por iniciativa de los miembros del equipo de fútbol local siendo la figura de Cristo representado por Zacarías Salgado Iglesias.
Durante estos 30 años, salvo alguno, como por ejemplo el año de la pandemia, el esfuerzo y dedicación de todo un pueblo ha hecho que se convierta la Pasión Viviente Cuqueña en una tradición permanente, excelentemente vivida con espíritu cristiano por todos los actores, organizadores y pueblo en general.
La representación recoge esos momentos del dolor de Jesús acompañado de todos los personajes que las escenas precisan, Jesús, apóstoles, Judas, Pedro, Centurión, Romanos, Pilatos, Pueblo, Cirineo, ladrón Gestas, ladrón Dismas, María, María Magdalena, Verónica y Barrabás, papeles excelentemente defendidos por los actores cuqueños.

Momentos íntimos cargados de religiosidad y recogimiento acompañados de saetas perfectamente cantadas para la ocasión en puntos estratégicos del recorrido. Estampas sobrecogedoras impregnan de emoción y sentido cristiano a todos los presentes. Partiendo de la Iglesia Parroquial de Santa María de Gracia, donde se representa el pasaje de la Última Cena y por las bellas calles empinadas y tortuosas de la localidad, Jesús avanza hacia el Calvario no sin antes producirse momentos sobrecogedores en espacios únicos de las calles de Valdastillas, hasta llegar al Calvario, perfectamente ornamentado en un huerto rodeado de olivos a las afueras de la localidad. El silencio, el orden, la iluminación de las calles, el buen hacer de los actores y la buena organización dan cumplida respuesta a un evento que año tras año congrega a más fieles tanto del pueblo como de localidades cercanas.

Si en 1996 la figura de Cristo fue representada por Zacarias Salgado Iglesias, hecho que repitió en más ocasiones, otros vecinos de Valdastillas también gozaron del orgullo de representar a Cristo avanzando hacia la Cruz.
Así, Miguel Ángel Domínguez Alonso lo representó en una ocasión y en varias hizo de Judas. Miguel Ángel de su experiencia dice: «siempre me quedé con la sensación de aportar y ayudar, sobre todo porque todos los ensayos previos facilitaban las relaciones entre los vecinos del pueblo y me sentía contento porque estaba aportando a la dinamización cultural». Eran momentos muy deseados por los actores pues Miguel Ángel dice: » Yo pensaba cuando eran los ensayos, esta tarde nos va a salir mejor, nos vamos a probar los trajes…era una ilusión» y «me sentía bien porque estaba aportando más a mi pueblo».
Por otro lado José Ramón Herrero Domínguez, actual alcalde de la localidad, hizo el papel de Jesucristo en dos ocasiones, una antes de ser alcalde y otra siendo alcalde. José Ramón de la experiencia vivida dice: » hizo mucho frío e incluso subido en la Cruz nevó. Tengo muchos sentimientos, orgullo, satisfacción por representar la Pasión de Cristo en tus propias carnes y ponerte en el lugar del suplicio que pasaría el Señor».
En la nómina también está Ernesto Sánchez Rufo que ha representado a Cristo en tres ocasiones y en muchas ediciones hizo el papel de ladrón soportando también la crucifixión y en esta edición por razones laborales escenificará el papel de romano. Ernesto afirma: » siempre he intentado hacerlo desde el respeto y con seriedad», para continuar diciendo » no es un papel al uso como estamos acostumbrados en teatro, hay mucho respeto al interpretar lo que pudo pasar Jesús en aquellos momentos y mi objetivo siempre fue remover sentimientos».
En la época en que Ernesto representó a Cristo, se incorporaron otras escenas de la Pasión, lo que supuso reescribir el guión con el fin de ir avanzando y mejorando por las distintas escenas de la Pasión de Cristo.

Pero el actor cuqueño que se lleva la palma es Ángel Domínguez Palacios por el número de veces que ha interpretado a Jesús y que lo vuelve a escenificar en esta edición de 2026 a la edad de 60 años, recordando que la primera vez que lo hizo superaba los 30 años. Durante todo este periodo Ángel volvió a recorrer las calles de Valdastillas cargado con la Cruz en múltiples ocasiones y también escenificando otros papeles cuando no hacía de Jesús.
Angél expresa lo siguiente: «siento mucha emoción, ves a todo el pueblo junto aunque he tenido que aguantar frío, viento, pero merece mucho la pena hacerlo…»

Que las tradiciones perduren, que el esfuerzo de todo un pueblo se valore, que las ganas no falten y que se vaya produciendo el relevo generacional tan necesario en la vida como en la defensa de lo autóctono y las tradiciones.

Valdastillas os espera, una experiencia inolvidable inundará vuestros corazones, una experiencia para vivirla in situ, mañana, jueves 2 de abril a las 21 horas saliendo de la iglesia parroquial de Santa María de Gracia de Valdastillas.
Con las ganas e ilusión que pone todo un pueblo el éxito está asegurado.
Valdastillas con la cultura.

RUTA AL CASTILLO DE FERNÁN CENTENO-HERNÁN CENTENO-HORNACENTENO

RUTA AL CASTILLO DE FERNÁN CENTENO-HERNÁN CENTENO-HORNACENTENO

Emilio Arroyo Bermejo
CRONISTA OFICIAL DE ZARZA LA MAYOR

La tarde de ayer, 23 de marzo, se presentaba apasionante. El objetivo, aunque difícil, por la dificultad del terreno, no impidió que nos acercaramos y coronaramos la mole del Castillo de Fernán Centeno a través de la umbría, fortificación situada en la sierra de la Garrapata, mirando a Moraleja y a Zarza la Mayor.
Así que de la mano de José Luis Pascual Blanco (hostelero, conocedor del terreno) que fue nuestro guía, Pepe San Andrés Belmonte ( amigo, maestro en ejercicio y fotógrafo por afición), Abel Hernández Gazapo (Graduado en Turismo y exalumno mío) y yo, cogimos destino al objetivo a través de la carretera Zarza-Moraleja, desviándonos por la entrada a la finca «Los Canchos de Ramiro» para, a su puerta, dejar el vehículo y emprender la gesta a pie y con bastón en mano.


Toda una gesta subir y coronar el Castillo por la umbría.
Orientados por la valla que circunda la finca «Los Canchos de Ramiro» y sirviéndonos de medios de orientación técnica y con la ayuda y dirección de nuestro guía y amigo José Luís, comenzamos la subida, una fuerte pendiente pedregosa de unos 500 metros, que gracias a la ayuda de bastones, pudimos colmar para luego poder llanear por otros 500 metros aproximadamente, en la base de los roquedos, donde la sombra nos acompañaba agradeciendo la frescura después del sofoco de la subida tras salvar matorrales y maleza propio del terreno.
Tras disfrutar de la frescura de la umbría, otra dificultad nos esperaba. Alcanzar y coronar la fortificación seguía presentando el riesgo de caminar por piedras caídas de la construcción, que sin lugar a dudas, suponía otro apasionante momento hasta la coronación total.
Y así fue. Tras pasar por un «cuchillo» o grieta, a la que se accedía con dificultad y con una estrechez de escasos 50 centímetros llegamos al objetivo.

Gervasio Velo y Nieto en su libro «Castillos de Extremadura», 1968, refiriéndose a este castillo escribe: «…se erguía en un cerro de la Dehesa de Benavente en los límites de las encomiendas de Zarza la Mayor y Moraleja y su poseedor Centeno…lo entregó en 1474 a Hernando de Monroy…»
El mismo autor y en la misma obra referenciada dice: «…hace la figura de un torreón, llamado el Castillo de Hernán Zenteno…» indicando la existencia de una concavidad que pudiera haber servido de caballerizas.

Para los cuatro supuso una gran satisfacción, aunque por mi parte con un poco de miedo si se tiene un poco de vértigo.
La gesta mereció la pena.
Y merece la pena alcanzarlo por las enormes vistas que se otean desde el lugar, viéndose desde la umbría Moraleja, Santibáñez el Alto, Casas de Don Gómez, Coria, Rivera de Gata, Cachorrilla, Pescueza y Canchos de Ramiro y desde el lado de la solana, Zarza la Mayor, la Dehesa de Benavente, el pantano de Benavente o la Raposera y Portugal.
Mahatma Gandhi en 1922 refirió: «La satisfacción reside en el esfuerzo, no en lo que se obtiene. Un esfuerzo total es una victoria completa». El esfuerzo de llegar fue la victoria.
Solamente una consideración. Si alguien decide » conquistarlo» es mejor hacerlo con alguien que conozca el terreno, lo demás es de «ser un atrevido».
Gracias a José Luis Pascual Blanco por su tiempo, por ser un gran guía y por su disposición en todo momento.
Una experiencia inolvidable en la Raya zarceña.
Irrepetible momento para un zarceño.

EXPOSICIÓN DE LA CUQUEÑA ELVIRA SANTAMARÍA PÉREZ

EXPOSICIÓN DE LA CUQUEÑA ELVIRA SANTAMARÍA PÉREZ

17 de marzo de 2026
CRONISTA OFICIAL DE VALDASTILLAS

La cuqueña afincada en Cáceres, Elvira Santamaría Pérez, presenta su obra pictórica en el Palacio de la Isla sito en la cacereña Plaza de la Concepción.
Elvira nace en el Ventorro de Ojalvo, aldea medieval matriz de Valdastillas, el 16 de septiembre de 1943.
Junto a sus padres, Máximo Santamaría Pérez (1917-2005) y Esperanza Pérez Peña (1923-2000) y a sus hermanos Adoración (Dori), Esperanza (Tita), Higinia (Gini) y Juan Carlos, vive su niñez en Valdastillas acudiendo a la escuela con doña Anselma Visitación Calvo. Su formación académica continúa en Piornal en la academia de don Miguel Cruz Sagredo hasta segundo de bachillerato, momento en el que se traslada a Plasencia para seguir estudios en el colegio «La Inmaculada Concepción», donde estudia el Magisterio de la Iglesia que le habilitaba para ejercer la carrera docente en centros educativos de la Iglesia Católica. Para poder ejercer como Maestra Nacional tuvo que realizar una convalidación en la Universidad de Salamanca en la Facultad de Filosofía y Letras.


Durante un tiempo, Elvira realiza sustituciones como docente, primero en 1964 en Valdastillas y posteriormente en Casas del Castañar y en las Escuelas Graduadas de la Puerta de Talavera en Plasencia.
Al casarse con José Luís Amador García se dedica a criar a sus hijos, María Elvira, Raúl Abel y Francisca Judith.


Cuando los hijos crecen, Elvira hace TCAE (Técnico en cuidados de auxiliares de enfermería), trabajando posteriormente en Caminomorisco de cocinera en la Escuela Hogar «Isabel de Moctezuma», para finalmente aprobar la oposición de Auxiliar de Enfermería y ser destinada hasta su jubilación en la Dirección General de Salud de Cáceres de la Consejería de Bienestar y Acción Social.


Espíritu inquieto, desarrolla una gran afición por la pintura y la escritura en verso. Desde niña, cuando vivía en el Ventorro siempre tuvo inquietudes pictóricas, siempre de forma autodidacta, expresando a través del pincel sus sentimientos y emociones.
Del 5 de marzo al 1 de abril de 2026, Elvira expone parte de su obra pictórica en el Palacio de la Isla. Veinticuatro piezas al óleo, acuarelas y técnicas mixtas exponiendo composiciones que transitan entre la abstracción y el simbolismo con un soporte en tela y lienzo.


«Retazos de una vida» es el recorrido por la vida artística de Elvira, quien con pincel en mano busca expresar y compartir, a través del cromatismo de su obra, sus emociones, experiencias y deseos.
Pero la vida artística de Elvira no termina en los pinceles. La pluma también está presente a través de los cien poemas de su vida en verso que tiene previsto que le publique alguna institución pública bajo el título «Los cerezos de la huerta».
El arte en Elvira se hace presente, no le faltan ganas para crear.
Deseamos una larga trayectoria creativa a esta cuqueña que añora y desea volver a su Ventorro -Ventorro que también pintó- y a su Cachonera a la orilla del río Jerte.

EMILIO ARROYO BERMEJO, CRONISTA OFICIAL DE ZARZA LA MAYOR Y VALDASTILLAS PREGONERO DE LA SEMANA SANTA DE ALCUÉSCAR 2026

EMILIO ARROYO BERMEJO, CRONISTA OFICIAL DE ZARZA LA MAYOR Y VALDASTILLAS PREGONERO DE LA SEMANA SANTA DE ALCUÉSCAR 2026

15 de Marzo de 2026

Queridos amigos:
Quiero compartir con vosotros el gran día que viví ayer en Alcuéscar con motivo de ser el pregonero de su Semana Santa 2026.
Cuando un ratito antes del acto entré en la preciosa iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, ya percibí la importancia del evento para Alcuéscar. Todo estaba precioso, no faltaba detalle, cada elemento ocupaba el lugar oportuno, todo estudiado con celo y mimo, como es la Semana Santa de Alcuéscar.


Acto ante la atenta mirada de la Virgen del Rosario a la que en su retablo mayor miran los alcuesqueños y a la que yo me encomendé y pedí protección para todo el pueblo de Alcuéscar antes de iniciar el pregón.
Todo dispuesto, hasta el más mínimo detalle.
Presidían el acto, detrás de la mesa presidencial, los tres estandartes de las tres cofradías alcuesqueñas, cofradía de los Dolores y Cristo Yacente, cofradía de Jesús Nazareno y cofradía de Nuestro Padre Jesús Crucificado.

La mesa presidencial estuvo compuesta por el Presidiente de la Unión de Cofradías Penitenciales y también párroco de Alcuéscar don Fernando Alcázar Martínez, el alcalde de Alcuescar don Dionisio Vasco Juez, el pregonero don Emilio Arroyo Bermejo, la hermana mayor de la cofradía de Nuestro Padre Jesús Crucificado doña Belén Rey Elena, la secretaria de la cofradía de la Virgen de los Dolores y Cristo Yacente doña Pilar Jiménez Rey, por ausencia de su hermana mayor doña Mari Luz Calvo Puerto y el hermano mayor de la cofradía de Jesús Nazareno don Luciano Borrego González.

Bajo la batuta y como presentadora del acto doña María de los Ángeles Fernández Torres, secretaria de la cofradía de Nuestro Padre Jesús Crucificado, comenzó el acto del Pregón y Presentación del Cartel de la Semana Santa 2026.
Se fueron sucediendo las intervenciones desde el ambón del Evangelio, intercalando intervenciones musicales a cargo del grupo Ceres London Trío.
Tras la oportuna salutación y presentación a cargo de Doña Maria de los Ángeles Fernández Torres, intervino en nombre de la Unión de Cofradías Penitenciales de Alcuescar, la hermana mayor de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Crucificado doña Belén Rey Elena, la cual presentó la próxima Semana Santa a la vez que hizo la presentación del pregonero don Emilio Arroyo Bermejo.
Acto seguido tomó la palabra el pregonero don Emilio Arroyo Bermejo quien hizo un recorrido por sus viviencias en Alcuéscar tras diez años de ejercicio docente en colegio «Doctor Huertas» de la localidad, para posteriormente iniciar el pregón de Semana Santa haciendo un recorrido de cómo se vive la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús desde el Miércoles de Ceniza hasta el Domingo de Resurrección y en Alcuéscar con la prolongación hasta el lunes de Pascua con la Jira.
A continuación intervino el alcalde de la localidad don Dionisio Vasco Juez, quien recordó los momentos vividos con el pregonero y elogió los grandes pasos que se están dando de colaboración para enaltecer aún más la Semana Santa alcuesqueña.

Por último intervino el presidente de la Unión de Cofradías Penitenciales de Alcuéscar y también párroco Don Fernando Alcázar Martínez, el que mostró su agradecimiento al pregonero, a la Unión de Cofradías, al Ayuntamiento y a toda la feligresía por el trabajo y mimo que aportan todas las partes para enaltecer la Semana Santa en la localidad.
Y como colofón, estando debidamente oculto el cartel de este año, se procedió a descubrirlo ante la atenta mirada de la feligresía y como respuesta un aplauso inundó el templo parroquial.
Como pregonero que he sido de esta bella Semana Santa, no me queda más que decir que ha sido un motivo de orgullo personal, cargado de una alta responsabilidad el hecho de haber elogiado de forma escrita y verbal los tesoros que guarda la Semana Santa de Alcuéscar, un pueblo que mima el momento y lo vive con fervor cristiano.
Eternamente agradecido al pueblo de Alcuescar, a la Unión de Cofradías, a la Parroquia, al Ayuntamiento y a todas las asociaciones que de una forma u otra intervienen en ella.
Que la Virgen del Rosario siga protegiendo al pueblo de Alcuéscar.

Emilio Arroyo Bermejo