EPÍSCOPOS PLACENTINOS DE LOS SIGLOS XVI AL XIX EN LA PARROQUIA DE SANTA MARÍA DE GRACIA DE VALDASTILLAS

EPÍSCOPOS PLACENTINOS DE LOS SIGLOS XVI AL XIX EN LA PARROQUIA DE SANTA MARÍA DE GRACIA DE VALDASTILLAS

Emilio Arroyo Bermejo
CRONISTA OFICIAL DE VALDASTILLAS

La parroquia de Santa María de Gracia de Valdastillas, perteneciente al arciprestazgo de Cabezuela del Valle, es una de las más de doscientas parroquias que tiene la Diócesis de Plasencia, parroquias ubicadas en las provincias de Cáceres, Salamanca y Badajoz.
La advocación de la parroquia cuqueña es mariana, con la denominación de Nuestra Señora de Gracia o de la Anunciación, cuya festividad se celebraba el 25 de marzo (nueve meses antes del nacimiento de Jesús) sacando la imagen en procesión, hecho que con el paso de los años su culto ha decaído.
Esta edificación religiosa es el fruto del interés de Valdastillas en el siglo XVI por tener un servicio espiritual y su necesidad de autoafirmación como poblado en creciente y constante desarrollo unido a su incremento demográfico, lo que hace que para su definitiva construcción, además de la financiación por parte del Concejo se tenga que acudir a la generosidad de la diócesis de Plasencia, más concretamente a dos de sus obispos que ocuparan la silla episcopal en los años de construcción, convirtiéndose en dos mecenas, patrocinio común en el Renacimiento, primero Gutierre de Vargas Carvajal y a la muerte de este, su sucesor, Pedro Ponce de León.
Gutierre de Vargas Carvajal nació en Madrid en 1506 y fallece en Jaraicejo en 1559, vigésimo noveno obispo de Plasencia desde 1524 hasta su muerte en 1559, destacando por ser un gran impulsor de iglesias rurales de la diócesis entre las que se encuentra la de Valdastillas.
El sucesor en la silla episcopal placentina fue Pedro Ponce de León (Córdoba 1510-Jaraicejo 1573), trigésimo obispo de Plasencia desde1560 hasta su muerte en 1573 y como su antecesor, también gran impulsor de la construcción de iglesias con aportación de su propio pecunio como ocurrió con la de Valdastillas.
Ámbos epíscopos dejaron su impronta en la edificación valdastillense. Gutierre de Vargas Carvajal hizo colocar su escudo episcopal en la fachada principal de la Iglesia de Valdastillas, encima de la puerta de arco de medio punto, debajo de la espadaña del esquilón. Por su parte, Pedro Ponce de León dejó su huella colocando su escudo en el exterior de la edificación, concretamente encima de la puerta, actualmente tapiada, del lado del evangelio.
Todo apunta a que sin este concurso la construcción se hubiera alargado en el tiempo pues el Concejo y la Parroquia disponían de escaso caudales para afrontar su término, cosa que, por el contrario, las diferentes cofradías locales, se encontraban más boyantes económicamente y con posesión de bienes de otro tipo.
Tras la construcción de la iglesia, obra arquitectónica del XVI y que en las centurias siguientes sufriera alguna que otra reforma a expensas de la situación económica del momento, la misma comienza su andadura bajo la jurisdicción diocesana y del prelado de turno.
Las parroquias recibían y reciben la visita pastoral de su obispo y en ocasiones la de visitadores del obispado, tradición que no tiene un carácter meramente administrativo o fiscalizador, sino que también es un encuentro fraterno y cercano para fortalecer la fe de los fieles, animar a los sacerdotes y evaluar el estado de la comunidad, buscando revitalizar la labor evangelizadora y la comunión eclesial, ademas de incluir la comprobación de los libros parroquiales, el inventario de bienes y la conservación del templo, entre otros aspectos.

Bartolomé de Ocampo y Mata, obispo de Plasencia entre 1699 y 1703 en el libro de visitas de la Cofradía del Dulce Nombre de Jesús de Valdastillas , el 22 de octubre de 1701, reconoció las cuentas y aprecia que la cofradía no tiene estatutos ni está el listado de los cofrades.
El obispo Francisco de Pérez y Porras (epíscopo placentino de 1715 a 1720), en su visita pastoral, detecta errores en las cuentas de la parroquia por no pasar antes los controles obligados sin ser entregadas previamente al Notario o Escribano, ni estar firmadas por el Mayordomo y solo tener la firma del cura párroco. Este mismo obispo, refiriéndose a la cofradía del Dulce Nombre de Jesús, le pide a sus mayordomos que presenten cuentas claras, sobre todo en lo referido a la venta de frutos de las heredades.
En 1726 realiza visita pastoral a Valdastillas el obispo Francisco Laso de la Vega y Córdoba (episcopado 1721-1728), quien tras decir misa cantada se acercó al Sagrario y dio a adorar al Santísimo Sacramento, luego se aproximó procesionalmente con el clero a la pila Bautismal. Posteriormente se cantaron varios responsos, saliendo en procesión alrededor de la iglesia y cantando de nuevo responsos frente al osario.
En algunos casos, los obispos no acudían a estas visitas pastorales. Este es el caso de la visita de 1740 en la que el visitador Alejandro Sierra y Dávila actúa en el nombre del obispo del Plasencia entre 1739 y 1742, Pedro Manuel Dávila Tapia y Cárdenas.
Valdastillas cuenta con Libro Becerro de la Fábrica de su iglesia, ejemplar donde se asentaban todas las posesiones, heredamientos y tributos de todas las fábricas, beneficios y capellanías de la iglesia y los visitadores constantemente «invitan» a los párrocos a anotar en el libro Becerro los bienes eclesiásticos y datos económicos.
El obispo Pedro Gómez de la Torre en sus tres años de episcopado (1756-1759) visita Valdastillas en 1759 y en ella aprecia que en una tablilla que se colocaba en la sacristía con las funciones y atenciones de la parroquia, esta no ofrece claridad por lo que pide mejorar el contenido. En esta misma visita Gómez de la Torre se preocupa por la vida y costumbre del clérigo, pidiéndole decoro externo con vestimenta arreglada, mandato que ya venía del anterior obispo José Ignacio Rodríguez Cornejo (episcopado en Plasencia entre 1750 y 1756).
Las devociones marianas fueron centro de interés en la visita girada en 1881 por el obispo Pedro Casas y Souto ( obispo placentino entre1876-1906) quien sugirió el rezo del Ángelus por la mañana, al medio día y por la noche y que en esta misma visita el prelado Casas Souto alude a la Gracia de la Virgen María por la Anunciación y de ahí el nombre de Parroquia de Nuestra Señora de Gracia de la Anunciación.
Todas estas visitas pastorales y las que efectuaban para administrar el Sacramento de la Confirmación, estaban cargadas de boato y protocolo siendo recibidos los mitrados a las puertas de la iglesia por los clérigos locales y comarcales, autoridades como el alcalde, regidores, escribanos y parroquianos en general, con la común estampa de la feligresía inclinándose hacia el obispo para besarle el anillo episcopal que portaba en la mano derecha como señal de respeto.

YA SOMOS FIESTA DE INTERÉS TURÍSTICO REGIONAL

YA SOMOS FIESTA DE INTERÉS TURÍSTICO REGIONAL

Emilio Arroyo Bermejo
CRONISTA OFICIAL DE ZARZA LA MAYOR

Hoy, día 29 de junio de 2026, el DOE (Diario Oficial de Extremadura) publica la Orden de 18 de junio de 2026 por la que se declara Fiesta de Interés Turístico de Extremadura la Fiesta «Domingo de los Tiros» en Zarza la Mayor.

Un largo camino, en el que a través de una reivindicación unánime de todo un pueblo, del equipo de gobierno, de los partidos políticos con representación municipal, las asociaciones locales, el trabajo de muchas personas elaborando memoria, divulgando el evento, colaborando en la organización y apoyando todas las iniciativas propuestas, han dado como culmen el que, a fecha de hoy, somos Fiesta de Interés Turístico Regional, reconocimiento y galardón que pone en valor nuestro día grande, nuestro Domingo de los Tiros.
En apenas un año Zarza la Mayor consigue dos reconocimientos extraordinarios en el ámbito cultural, pues al reconocido hoy en el DOE, hay que unir y recordar que el pasado 3 de junio de 2025 el decreto 50/2025 de la Consejería de Cultura, Turismo, Jóvenes y Deportes de la Junta de Extremadura, establecia que “Se declara Bien de Interés Cultural la Iglesia Parroquial de San Andrés de Zarza la Mayor (Cáceres) con la categoría de Monumento”, resolución publicada en el DOE del 9 de junio de 2025.
El camino hacia la consecución de la declaración de Fiesta de Interés Turístico de Extremadura para el «Domingo de los Tiros» ha tenido varias fases.
Con anterioridad, equipos de gobierno con apoyo plenario de los partidos políticos representados en el Consistorio solicitaron la declaración, realizando todos los trámites que exigía
el Decreto que lo establece.
En ningún momento decayó la intención de seguir luchando por la consecución, que hay que recordar no es fácil y de nuevo, el pasado día 29 de diciembre en el pleno extraordinario del Ayuntamiento de Zarza la Mayor, en el punto tercero del orden del día, se trató el asunto «Aprobación propuesta de Alcaldía para solicitar a la Junta de Extremadura la declaración del Domingo de los Tiros como Fiesta de Interés Turístico Regional».
El día 30 de diciembre el Ayuntamiento, en redes sociales, comunicaba lo siguiente:
«Nos complace anunciar, que en el pleno celebrado ayer 29 de diciembre de 2025, se aprobó por unanimidad de todos los miembros presentes de la Corporación Municipal, solicitar formalmente a la Dirección General de Turismo de la Junta de Extremadura, la Declaración de Fiesta de Interés Turístico Regional para nuestro Domingo de los Tiros».
Y con esta aprobación únanime de los tres partidos representados en la Corporación Municipal (Levanta, Partido Popular, Partido Socialista Obrero Español) se dio el pistoletazo de salida para la elaboración y preparación de toda la documentación, sujeto a las diferentes fases que establece el decreto.
La declaración de Fiestas de Interés Turístico de Extremadura viene determinada por el Decreto 152/1997 de 22 de diciembre y publicado en DOE (Diario Oficial de Extremadura) en el número 149 de 27 de diciembre de 1997.
Atendiendo a lo que mencionado decreto dispone, en el artículo 1, en el que se establece el concepto, a la vez indica que las manifestaciones consideradas como Fiestas de Interés Turísticas en Extremadura deben suponer la integración y participación de la sociedad local, la afluencia e integración de visitantes y turistas, la potenciación de valores como la autoestima, convivencia, tolerancia y reconocimiento de la diversidad.
El artículo 2 establece los requisitos relativos a originalidad de la celebración, valor cultural, gastronómico o ambiental, la antigüedad mínima (que en nuestro caso era tener una antigüedad mínima de diez años), la capacidad para atraer visitantes de fuera de la región y que la celebración sea de forma periódica.

Tras el acuerdo plenario, el Ayuntamiento inició los trámites al que atiende el artículo 3 y así preparó la documentación requerida en cuanto a la descripción detallada de la celebración, justificación de los requisitos enumerados en los artículos anteriores, la información gráfica relativa al acontecimiento festivo y cuantos otros datos consideraron de interés y fue el 2 de enero de 2026 cuando el Ayuntamiento formuló la solicitud, acompañada de toda la documentación, instando a la declaración de la fiesta.
Presentada toda documentación hubo que esperar al segundo «corte» que es cuando se recibió la visita, el Domingo de los Tiros, por parte de los técnicos de quienes dependía el informe de la declaración y esperar al otorgamiento mediante Orden de la Consejería de Cultura, Turismo, Jóvenes y Deportes , a propuesta de la Dirección General de Turismo oído el Consejo de Turismo y definitivamente ser publicado en el Diario Oficial de Extremadura.
Y tras este recorrido y ser publicada en el DOE la Orden de 18 de junio en base a los antecedentes de hecho, fundamentos de derecho y resolución oficial, hoy podemos afirmar que ya ¡SOMOS FIESTA DE INTERÉS TURÍSTICO DE EXTREMADURA!.

Cuando el 3 de enero a través de una de mis crónicas escribia «Zarza merece este reconocimiento, nuestra tradición lo indica, la originalidad está fuera de duda y es el mejor de los momentos de potenciación de valores positivos de autoestima y convivencia. El Domingo de los Tiros es parte de nuestro patrimonio cultural inmaterial, patrimonio que mimamos, respetamos, vivimos y divulgamos los zarceños con gran orgullo», lo hacía desde el convencimiento del tesoro que poseemos como pueblo y que con esta declaración queda demostrado, afianzado y reconocido.
Pues hoy ya es una realidad, el esfuerzo de todo un pueblo, la ilusión en el proyecto, las aportaciones desinteresadas, la pasión y el sentimiento con que lo hemos vivido los zarceños encaminados a la consecución de la distinción, es motivo de orgullo colectivo, pues Zarza atesora y guarda mucho patrimonio material, pero también el patrimomio inmaterial de Zarza es inmenso y está declaración lo certifica.
Mi recuerdo y dedicación a todos los zarceños que nos precedieron, zarceños desde el Castillo hasta el Ejido, desde la Conceja hasta la carretera, ellos seguro también están orgullosos de lo conseguido.
OTRO ORGULLO ZARCEÑO.
¡VIVA EL DOMINGO DE LOS TIROS FIESTA DE INTERÉS TURÍSTICO REGIONAL!

LA QUIEBRA DEL CASTAÑO EN VALDASTILLAS EN EL SIGLO XVIII

LA QUIEBRA DEL CASTAÑO EN VALDASTILLAS EN EL SIGLO XVIII

24 de junio de 2026
Emilio Arroyo Bermejo
CRONISTA OFICIAL DE VALDASTILLAS

En la crónica publicada el pasado día 20 de mayo de 2026 bajo el título «Valdastillas Vive la Cerecera», haciendo un repaso histórico de cómo llega la expansión del cultivo del cerezo, aludía a que con la aparición, en el siglo XVIII, de la quiebra del castañar propiciada por la enfermedad de la tinta, afección que produjo que el castaño fuera atacado por hongos que parasitaban y dañaban las raíces y la base del tronco bloqueando la circulación de la savia y nutrientes, ocasionando daños económicos irreparables en la región, hizo que hubiera que focalizar la atención y el trabajo en otro cultivo, el cerezo.
Así, esta crisis histórica del siglo XVIII afectó al Valle del Jerte y zonas aledañas de la cual Valdastillas no se libró.
Durante el siglo XVIII y sobre todo en las décadas centrales del mismo, la economía agraria de Valdastillas adquiere una aceptable posición, pero los años posteriores suponen una ruina pues ya azota la tinta generando malignas consecuencias.
El catastro del Marqués de la Ensenada de 1752, refiriéndose al reparto de cultivos en la localidad cuqueña, refiere que el cultivo del castaño, medido en fanegas, representaba el 63% de las tierras cultivadas, el olivo el 11, 7 %, la vid el 6,3%, el regadio el 6,8 %, los frutales el 5,6%, los prados el 4,8 % y las Moreras el O’ 5 %.
Estos datos refrendan el cuantioso daño económico que provocó la tinta, pues el 63 % de las tierras cultivables los vecinos de Valdastillas las tenían orientadas hacia el cultivo del castaño, árbol que destrozó la epidemia y se llevó por delante un producto que hasta se llegó a consumir en la Corte. El precio de la castaña era elevado, llegando a cambiarse el producto por el trigo, a razón de cuatro fanegas de trigo por una de castaña.

Esta quiebra afectó estrepitosamente a Valdastillas, sobre todo en el último cuarto del siglo XVIII y tan difícil era la situación que el Concejo le pide a Plasencia, por data, concesión de terreno público para explotar los amplios baldíos valdastillanos, que ocupaban una superficie de 4200 fanegas y que eran de aprovechamiento comunal de los vecinos de la ciudad de Plasencia y de su alfoz,
territorio rural o conjunto de aldeas que dependían administrativamente y jurídicamente de Plasencia, elevándose solicitud para anexionar los baldíos cercanos a la dehesa boyal de Valdastillas y así aumentar la extensión de terreno cultivable.
Pero el camino no fue fácil, las gestiones se prolongaron en el tiempo y se gravó con una carga de 100 maravedíes a favor de los Propios de la Ciudad. Tanto se alargaron los trámites que se había solicitado en 1776 y no fue hasta 1782 cuando se ratifica por data los baldíos solicitados, unos en la umbría y otros en la solana, entregando la Carta-Data y despacho.
Pero lo que parecía solucionado, volvió a encontrar una reclamación por parte del pueblo de El Torno, alegando que baldíos entregados a Valdastillas habían sido de El Torno. Hubo litigio en los tribunales placentinos, pero al final Valdastillas y El Torno optaron por la concordia, se pusieron de acuerdo en cuanto a algún baldío y así en 1785 el litigio se dio por concluido.
A pesar de disponer de más terreno con el sistema de datas, la realidad es que otra parte de la propiedad terrícola de Valdastillas estaba en manos muertas, convirtiéndose en bienes fuera del mercado o amortizados, lo que impedía aumentar el espacio cultivable.
Los pegujaleros posteriormente vuelven a recurrir al sistema de datas, pero con condiciones mucho más gravosas y con otro sistema de recaudación, pues ahora no sería el ayuntamiento placentino el encargado de recaudar los tributos a cada vecino, sino que el ayuntamiento placentino se lo cobraría al ayuntamiento de Valdastillas y luego este se lo cobraría de forma individual a sus vecinos. Recordar que a mitad de la centuria este mismo sistema de cobro también afectó a Piornal por lo que ambos municipios pleitearon con Plasencia, fallando la Real Chancillería vallisoletana a favor de Plasencia en 1754.
Los gravámenes eran elevados, por lo que se optó por rompimientos ilícitos de terreno, con el fin de aumentar el patrimonio cultivable, lo cual no era fácil, pues Plasencia estaba alerta y mandaba comisionados e impedía los prohibidos rompimientos y apoderamientos imponiendo multas.
Ante ello, se facilita terrenos de los Propios, pero también con múltiples dificultades, y vuelven a aparecer litigios, hasta el punto de que en 1776 se niega a Valdastillas utilizar el producto de los castaños regoldanos (no injertos) suponiendo otro nuevo inconveniente.
Pero el agricultor no se da por vencido e intenta recuperar los castañares perdidos saneándolos, labrando y abonando los pies, resultando todo el esfuerzo estéril. Recurren, como en épocas anteriores, al reparto de tierras por data, pero aún así el reparto es escaso, pues mucha parte de la propiedad sigue estando en manos de propietarios foráneos y propiedades eclesiales.
La solución se centra en recuperar los cultivos tradicionales como la producción hortelana, vitivinícola, oléicola y frutícola y de esta manera, tomar el peso de la producción agrícola de Valdastillas aquellos productos, que según recogía el Catastro del Marqués de la Ensenada de 1752, ocupaban un menor porcentaje de implantación, pero que ahora, debido a la fatídica tinta, no quedaba más remedio que recuperar en una fracción mayor.

Una epidemia agrícola hace cambiar los designios de un pueblo, transforma sus modos de vida, pero el tesón del cuqueño busca nuevas posibilidades agrarias y pasados los años, la implantación del cerezo, de forma progresiva, sobre todo en el siglo XX y más en los últimos cincuenta años, el cerezo ha supuesto un ingente motor económico que ha colocado a Valdastillas y al Valle del Jerte en los circuitos internacionales, poniendo en valor su fruto estrella, su oro rojo, la cereza.

 

LA VELADA Y DÍA DE SAN JUAN

LA VELADA Y DÍA DE SAN JUAN

23 de junio de 2026
Emilio Arroyo Bermejo
CRONISTA OFICIAL DE ZARZA LA MAYOR

Mañana se celebra en Zarza la Mayor el día de San Juan, pero hoy la localidad, a los pies de su ermita, celebra la tradicional velada con su hoguera, ponche, dulces, bailes y música.
Juan el Bautista (y no confundirlo con Juan el Apóstol, el discípulo amado y a la vez evangelista), nace el año 6 antes de Cristo, primo de Jesús que administra el bautismo como sacramento central de su vida pastoral. En los libros sagrados se nos presenta como el Ministro que bautizó a Jesús y que según el evangelio de San Lucas, se produce cuando tiene 30 años aproximadamente.


Estudiosos y algunos evangelios defienden que Jesús pudo ser discípulo de Juan y algunos discípulos de Jesús pudieron ser antes discípulos de Juan.
Fue mártir, decapitado como castigo por haber denunciado el matrimonio ilícito del rey con la esposa de su hermano.
San Juan Bautista en Zarza la Mayor es venerado en la ermita barroca de su nombre, obra arquitectónica construida con mampostería y sillares, datada en el siglo XVII, cuya génesis la debemos al mecenazgo de un Sande, don Juan de Sande, que ejercía de canónigo en el cabildo catedralicio de Coria. La ermita zarceña de San Juan es un templo religioso íntimamente unido a la casa solariega contigua, unidas ermita y vivienda por el pasadizo y siempre conocido arco de San Juan, constituyendo, ambas edificaciones, una de las estampas más bellas que posee Zarza la Mayor, quedando, como recuerdo, en ambas fachadas, escudos del linaje familiar del mecenazgo.
Arquitectónicamente bella y coqueta presenta la ermita una fachada con sillares dispuestos en tres calles con casetones rehundidos, dos cuerpos y un frontispicio partido donde se aloja la campana en su bonita espadaña. Planta de cruz latina, iluminada desde el exterior a través de óculos y la cúpula o linterna del crucero.

En 1995 sufrió la ermita algunas reformas que ayudaron a mejorar sus condiciones, pero también estas mejoras taparon, al ser encaladas, las pinturas al fresco que existían en la bóveda.
Cuenta la ermita con dos imágenes del santo, una en la hornacina central de la fachada, escultura de características barrocas resaltando por su dramatismo y expresividad, elementos comunes en las obras escultóricas de la época. La otra imagen, es una talla policromada que se encuentra en una hornacina avenerada situada en el presbiterio y que antes era acogida en un retablo neogótico del XIX. El arte mueble de la ermita se completa con dos retablos neogóticos, procedentes de la Iglesia Parroquial que acogen a San Isidro Labrador y a Nuestra Señora de la Asunción.
La ermita de San Juan fue declarada monumento histórico en 1982, bien protegido por la ley 16/1985, de 25 de junio, de Patrimonio Histórico Español (BOE núm. 155, de 29 de junio de 1985).
Antaño los días de San Juan en Zarza eran día de feria de ganado y diversión y como tal la vivían los zarceños.
Prueba de ello es que el 24 de junio de 1914 quedó inaugurada la Plaza de Toros que hoy tiene Zarza y para la ocasión torearon cuatro toros de la ganadería del Campo de Salamanca los diestros Antonio Álvarez Gavilán (Alvarito de Córdoba 1880-1927) y ángel Fernández Pedraza (Angelete 1892-1931) natural de Baños de Montemayor.
Estos festejos, coincidiendo con la Feria de San Juan, se siguieron celebrando, pues en 1935, con la ganadería de German Dueñas, se llevó a cabo una novillada para el espada Chico de la Botica; en 1936, el día 24 de junio a las 8 de la mañana diana por la Banda Municipal de Plasencia, a las 12 concierto por la misma banda en la Plaza y por la tarde, con la misma ganadería se celebra una novillada para los espadas Juan García (Niño de la Alhambra) y Antonio Cáceres (Marcelo) y por la tarde- noche verbena popular; en 1939, diana por la mañana, concierto a las 11, novillada para Joselito Romero y concierto de la banda de música a las 21 horas en la Plaza y bailes en los salones de la localidad; y en 1942, dos novillos de Germán Dueñas para el espada Emiliano Astudillo.
Razones varias, con el paso del tiempo, fueron dando paso y más portagonismo a otras festividades en Zarza, pero a pesar de perder la feria de San Juan, el sentido religioso no lo ha perdido y esta celebración no ha decaído totalmente. Esta noche, como viene siendo tradicional, con el apoyo del Ayuntamiento, la estimable colaboración de la charanga de la localidad, la presencia de la vecindad, los mayordomos, la parroquia y todos los zarceños y visitantes que lo deseen, volverá a sonar la campana de la ermita como reclamo a la velada, a la hoguera en el atrio elevado del oratorio, a degustar dulces típicos y buen ponche maridado con buenos bailes al son de buena música por la charanga local con sus tambores y cornetas, para mañana, honrar a San Juan Bautista en su misa y procesión por las calles de Zarza.
Que celebremos la llegada del solsticio de verano, que se purifique y alejen los malos espíritus y las personas que se atrevan a saltar la hoguera, sean protegidas contra las malas energías y las personas que no lo hagan, con su presencia ante la hoguera, alcancen la protección necesaria.
Y felicidades por su onomástica, a los Juanes y Juanas.

 

SAN ANTONIO DE PADUA Y SU ICONOGRAFÍA ZARCEÑA

SAN ANTONIO DE PADUA Y SU ICONOGRAFÍA ZARCEÑA

13 de junio de 2026
Emilio Arroyo Bermejo
CRONISTA OFICIAL DE ZARZA LA MAYOR

Hoy,13 de junio, se celebra la festividad de San Antonio de Padua (Lisboa 1195 – Padua 1231), sacerdote portugués, santo canonizado en 1232 y Doctor de la Iglesia Católica por Pío XII en 1946.

Cuenta Zarza la Mayor con dos imágenes del santo portugués y que antaño tuvo gran devoción en la localidad. Una imagen se encuentra en la Iglesia Parroquial de San Andrés y la otra en la ermita del Castillo.
La imagen sita en la iglesia parroquial estuvo colocada, en los últimos años, en la nave de la iglesia, en la hornacina del lado de la epístola contigua a la capilla del Santísimo, hornacina que acogía a San Francisco Javier como imagen central, a la izquierda a San Antonio de Padua y a la derecha a Santa Teresa de Jesús y que hoy es ocupada en su totalidad por la Inmaculada Concepción. En la actualidad, tras los cambios producidos en la parroquia a principios de 2026, la imagen de San Antonio de Padua ha pasado a ocupar, sobre una peana adosada al muro, un espacio en el transepto derecho, lado de la epístola, contiguo a la hornacina donde se encuentra el Sagrado Corazón de Jesús.
La otra imagen referida de San Antonio de Padua se encuentra en la ermita de la Virgen del Castillo, ermita que también tiene las advocaciones de la Asunción y de San Antonio y dada esta advocación, la imagen se encuentra en el presbiterio, en el lado de la epístola, al lado del retablo que acoge a Nuestra Señora del Castillo.
Ambas imágenes, de tamaño medio, presentan a San Antonio de Padua con el Niño en su brazo izquierdo, pero luego, ambas muestran diferencias. La presente en la parroquial de San Andrés está coronada y porta otros dos atributos del santo, como son el libro debajo del niño Jesús que representa la Biblia y el Evangelio (aludiendo la extensa sabiduría teológica del Santo) y el lirio blanco, simbolizando pureza y castidad. La imagen venerada en la ermita del Castillo es más humilde en la presentación de atributos, mostrando una composición sencilla y una policromía discreta acorde con el conjunto escultórico.
Indistintamente, las imágenes responden a una iconografía muy difundida en la religiosidad barroca, asociada a la intercesión y a la devoción popular.
Y tal era la devoción popular en Zarza que, desde antaño, San Antonio de Padua siempre tuvo mayordomía, pues como ejemplo, en un acta municipal de 31 de diciembre de 1860 se da cuenta de las peticiones verbales para la mayordomía de los santuarios para el año 1861, entre ellos el de San Antonio de Padua.
Y durante muchos años, la misa del Santo se celebró en la ermita de San Antonio, nombre que también adquiere la calle que nos lleva desde la emblématica Plazuela hasta la explanada del Calvario a los pies de la ermita del Castillo.
Y la tradición nos indica que el santo protege de los extravíos, pero la creencia más generalizada es que acogerse a él puede ser exitoso el hecho de encontrar pareja o mantener en buenas condiciones la que se posee.
Así, mientras se tira del cíngulo o cordón tres veces, se recita tradicionalmente esta formula:
«San Antonio Bendito, envíame pareja que venga, que tenga y que convenga».
Y la narrativa tradicional posee una canción que relata el milagro más popular de San Antonio , «La canción de los pajaritos», común en el folclore y las celebraciones religiosas hispanas, especialmente durante su festividad el 13 de junio.
La leyenda cuenta que los padres de San Antonio, siendo niño, le dejaron al cuidado de unas aves para que no se marcharan a los campos de cultivo recientemente sembrados por la siembra de verano, Antonio los dejó marchar ante el enfado de los padres, pero se produjo el milagro de San Antonio, pues este consiguió volver a recoger las aves.
Y así se cantaba:
«Mientras yo estoy en misa,
gran cuidado has de tener;
mira que los pajaritos
Todo lo echan a perder.
Entran en el huerto,
pican el sembrado,
Por eso te advierto,
Que tengas cuidado».

Continuemos con la tradición, honremos a San Antonio en su misa, suerte con el cordón y que las aves o agentes meteorológicos no destrocen las cosechas.
Y felicidades a todos los que hoy celebran su onomástica.