Santiago León: uno de los guerrilleros carlistas más temidos del norte extremeño

Santiago León: uno de los guerrilleros carlistas más temidos del norte extremeño

El nombre de Santiago León, casi 200 años después de su muerte, aún sigue presente en la memoria colectiva de muchos habitantes del valle (y, de manera especial, de los pueblos de Tornavacas, Jerte y Cabezuela).

Santiago León, pese a la errónea creencia que aún sigue existiendo, no era ni un bandolero ni un fugitivo que andaba en la sierra. Santiago Sánchez de León (ese era su nombre completo), nació en Cabezuela en 1790 y ha pasado a la Historia por ser uno de los más destacados militares y jefes de guerrilla que hubo en el valle en la primera mitad del siglo XIX.

Inició su carrera militar, cuando contaba con poco más de 18 años, en la Guerra de la Independencia (1808-1814). Más adelante, estuvo a punto de tomar Plasencia durante el Trienio Liberal (1820-1823), momento histórico en el que fue firme defensor de Fernando VII. Y su carrera militar alcanzó su punto álgido en la Primera Guerra carlista (1833-1840), momento en el que apoyó al Infante don Carlos y en el que se convirtió en uno de los jefes guerrilleros más temidos de todo el norte de Extremadura.

Santiago León siempre contó con mucha ascendencia en estas tierras. Muestra de ello es que en noviembre de 1836 fue el líder del alzamiento carlista que triunfó en el valle. En aquellos momentos consiguió poner bajo sus órdenes a unos 400 paisanos que formaron parte de su guerrilla.

La historia vital de Santiago León finalizó en junio de 1838. Atrincherado en un paraje de las sierras del término de Tornavacas y contando ya con unos pocos hombres a sus órdenes, fue localizado (por una supuesta traición que forma parte de la rica tradición oral del Jerte) y herido de gravedad por un disparo. Seguidamente, fue trasladado hacia Jerte, en donde acabó falleciendo, no sin antes –como aún resuena dentro de la memoria colectiva local– ser arrastrado por el pueblo, atado a una bestia, como castigo y escarnio público a su rebeldía.

Con su muerte –producida de una manera innoble para un militar de su talla–, se acabó no solo con un simple jefe de guerrilla que había proclamado lealtad a la persona de don Carlos, sino con un militar que, por su recorrido y sus acciones, tiene ya un puesto de honor entre los personajes ilustres de la comarca del Valle del Jerte.

Enlace al artículo: https://www.elperiodicoextremadura.com/caceres/2026/05/28/santiago-sanchez-leon-guerrillero-carlista-130717796.html

 

Cabezuela del Valle y Tornavacas (Valle del Jerte), en el programa de radio «DE PASEO POR ESPAÑA»

Cabezuela del Valle y Tornavacas (Valle del Jerte), en el programa de radio «DE PASEO POR ESPAÑA»

Juan Pedro Recio Cuesta
Licenciado en Historia.
Doctorando en Historia Contemporánea.
Cronista Oficial de la Villa de Tornavacas.
Web personal: http://senderosdelahistoria.blogspot.com.es/

 

Este jueves 28 de mayo, a las 11 de la mañana, se emite el programa «DE PASEO POR ESPAÑA», en el cual las poblaciones de Cabezuela del Valle y Tornavacas (Valle del Jerte), serán las protagonistas.

El programa de radio se retransmite online en RADIOCADENA SPAIN www.radiocadenaspain.es y www.radiocadenaspain.com

 

EL TEJADO DE LA PUERTA DE LOS PIES O «DE LAS MUJERES» DE LA IGLESIA DE NUESTRA SEÑORA DE LA ASUNCIÓN DE TORNAVACAS

EL TEJADO DE LA PUERTA DE LOS PIES O «DE LAS MUJERES» DE LA IGLESIA DE NUESTRA SEÑORA DE LA ASUNCIÓN DE TORNAVACAS

Ahora que se han iniciado las necesarias obras de restauración del retablo dedicado a San Ramón Nonato, situado en la parte trasera de la Iglesia, bajo la zona del coro, y del que pronto hablaremos -ya que al desmontarlo han quedado al descubierto elementos y piezas de interés-, se me vienen a la memoria decenas de curiosidades y pequeñas historias que están directamente relacionadas con el que es, sin duda, el monumento religioso más importante e imponente de Tornavacas: la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción.

Nuestra Iglesia, casi con total seguridad, es la más antigua de todas las iglesias del Valle del Jerte, pues así lo acreditan referencias al templo que se remontan a la primera mitad del siglo XIII (década de 1230).

Con el paso de los siglos, la Iglesia ha experimentado diferentes reformas tanto en su exterior como en su interior.

Actualmente, tanto su estructura externa como la interna, proceden de la última importante reedificación de la Iglesia que se llevó a cabo a finales del siglo XVII (década de 1690). Pero en esa reedificación «sobrevivieron» dos elementos del templo anterior: la torre-campanario y la puerta trasera de la Iglesia, también conocida como la puerta de los pies (por situarse a los pies de la Iglesia) o «de las mujeres» (conocida así también porque era por donde accedían las mujeres al templo).

Esta puerta guarda una historia hoy ya difícil de averiguar si observamos su aspecto actual. Como decíamos, esta puerta es un elemento que procede del anterior templo medieval (y así nos lo indican tanto los documentos como el ligero apuntamiento que se observa en el arco de la misma) y hubo un tiempo, a finales del siglo XIX y principios del siglo XX, en la que estuvo cubierta por un tejado y un pequeño pórtico de madera.

Y, es que, según nos indican los libros de fábrica de la Iglesia, en el año de 1889 se encargó a los carpinteros Pedro Rodríguez y Gregorio Parra hacer un tejado «por cima [sic] de la puerta de las mujeres […] para evitar [que] entre agua en la Iglesia».

Un tejado, apoyado en un pequeño pórtico de madera, que allí estuvo hasta finales de la década de 1910, cuando se tuvo que desmontar para hacer por allí el camino vecinal, que conectó la Plaza de la Iglesia con la carretera, una obra que también llevó aparejada la reducción del imponente atrio que ocupaba gran parte de la plaza y del que ya hablaremos en próximas ocasiones.

Casas del Castañar: un museo al aire libre de arquitectura popular entre castaños centenarios

Casas del Castañar: un museo al aire libre de arquitectura popular entre castaños centenarios

Su arquitectura popular, el centro CIMBRA, el legado del Doctor Sayans, sus castaños centenarios y un entorno natural extraordinario, son algunas de las joyas que atesora esta localidad enclavada en la ladera de la umbría del Valle del Jerte.

Enlace al artículo: https://www.elperiodicoextremadura.com/caceres/2026/05/15/casas-castanar-museo-aire-libre-130255709.html

Llueve sobre mojado (una vez más) en el Valle del Jerte

Llueve sobre mojado (una vez más) en el Valle del Jerte

Las recientes lluvias registradas en gran parte del norte de Cáceres entre el sábado 9 y martes 12 de mayo (que han dejado, en algunas zonas, acumulados superiores a los 100 l/mm), han echado a perder cientos de miles de kilos de cerezas cultivadas en el Valle del Jerte y comarcas vecinas (principalmente de las variedades tempranas pero también de tiempo medio en las zonas más bajas y cálidas) que bien estaban a punto de recolectarse o se encontraban en pleno proceso de maduración.

Son momentos difíciles, pues detrás de cada cereza «rajada» por la lluvia hay mucho trabajo y miles de historias particulares. En estos momentos, es una obligación moral acordarse de los principales afectados por esta situación: los agricultores, que son los que mantienen vivo el valle, pues, en este lugar y en otros espacios próximos del norte cacereño, todo gira directa o indirectamente alrededor de este fruto que ya es seña de identidad de la fértil comarca regada por el río Jerte y que ya tiene un largo recorrido histórico en estas latitudes.

Esta situación no es nueva, pues, por desgracia, son muchas las campañas en las que los cereceros sufren los rigores de la impredecible e incontrolable meteorología. Si hacemos memoria, tanto en los tiempos más recientes como en décadas pasadas, raro es el año en el que no se producen pérdidas en un fruto que, además, es muy sensible a una letal combinación: la lluvia y las bajas temperaturas.

Aciagas fueron, entre otras, las cereceras de 1988 y de 1974, año este último en el que los mayores «no recordaban un fenómeno semejante desde 1940». En la jaula de madera, arropadas por helechos, podemos ver a las picotas dañadas por la lluvia. Diario HOY, 03/07/1974.

En estos días, una reflexión es compartida por muchos: para que el valle continúe siendo el lugar que es, necesitamos que se cuide a nuestros agricultores, quienes, pese a los reveses que sufren, siguen resistiendo año tras año. Que se les ayude en estas circunstancias desfavorables como así ya se lleva demandando décadas. Este tipo de economía es familiar, de pequeños propietarios y del trabajo de unos pocos meses depende el sustento de cientos de familias del valle durante todo el año.

Cerecera de 1997. Más de tres décadas pidiendo una herramienta que paliaría pérdidas: un seguro accesible para todos los agricultores. Diario HOY, 05/06/1997.

Cuidemos, a fin de cuentas, a los que nos alimentan, a los que han heredado de nuestros mayores el trabajo de la tierra y el cuidado de nuestro entorno, pues ellos son los que mantienen vivos, día a día, nuestros pueblos.