por Manuel García Cienfuegos | Ene 21, 2026 | Artículos, Noticias
Cronista Oficial de Montijo y Lobón
Las Confederaciones Hidrográficas del Guadiana y Tajo han dado a conocer la situación en la que se encuentran los embalses a través de sus respectivos partes con fecha 19 de enero de 2026. Así, el embalse del Cijara está en el 59,7% de su capacidad; García Sola en el 61,6%; Orellana en 73,5; pantano de La Serena, el más grande España y el tercero de Europa, tiene el 64,9% de su capacidad; Alange 31,2; Tentudía 88,0%.
Por lo que respecta a la comarca de Lácara (afecta a la zona de Montijo y sus poblaciones) Canchales 89,6%; Horno Tejero, 91,2 y Boquerón, 75,9%.
Los embalse de la cuenca del Guadiana ofrecen al 19 de enero una ocupación de su capacidad de agua embalsada del 61,0%, frente al 40,9% que tenían el año pasado en esta misma fecha.
En cuanto a los embalses de mayor capacidad en la cuenca del Tajo; Gabriel y Galán tiene el 62%, Alcántara 65% y Valdecañas el 53%. El total de los embalses, según datos de la Confederación Hidrográfica del Tajo, tienen, al 19 de enero, el 61% de agua embalsada. La totalidad de los embalses de España están al 19 de enero de 2026 en el 57,20%.
por Manuel García Cienfuegos | Ene 21, 2026 | Artículos
Cronista Oficial de Montijo y Lobón
El interior del edificio del Ayuntamiento de Montijo muestra la presencia del hombre en tiempos antiguos en su término. Así lo indica esta lápida sepulcral en la escalera de acceso a la primera planta, procedente de la villa romana de Torreáguila. Alusiva al enterramiento de Maxomma y Dulcisus que fallecieron en la paz del Señor el 28 de abril del año 566 y el 31 de julio de 572. Lápida encontrada en la necrópolis que se levantó al noroeste de la villa en el siglo VI.
Su texto: “Maxomma sierva del Señor que vivió ochenta y un años, descansó en la Paz del Señor el día cuatro de mayo del año seiscientos cuatro (28 de abril de 566). Dulcisus, siervo del Señor que vivió noventa y tres años, descansó en la Paz del Señor el 1 de las Kalendas de agosto del año seiscientos diez (31 de julio de 572). Epundius”.
La inscripción se realizó sobre una pieza de ornamentación de la antigua villa de Torreáguila, una plancha de mármol veteado procedente de las canteras de Estremoz (Portugal). Por su ubicación próxima al río, los cadáveres, colocados de cubito supino con los brazos sobre el abdomen, se encontraron muy deteriorados.
por Manuel García Cienfuegos | Ene 16, 2026 | Artículos
Cronista Oficial de Montijo y Lobón
Los mártires Fabián y Sebastián fueron santos muy venerados en Extremadura. Protectores contra la peste, plaga muy frecuente y extendida en la Edad Media. Las terribles epidemias de peste de comienzos del siglo XVI, en especial la de 1507 que diezmó considerablemente la población, hicieron invocar de nuevo la protección de estos santos con la construcción de santuarios a ellos consagrados. Lobón, Puebla de la Calzada, Torremayor y La Garrovilla tuvieron ermitas dedicadas al culto de los Mártires.
Los visitadores de la Orden Militar de Santiago, en 1550, son quienes escriben las primeras noticias sobre la ermita de los Mártires, siendo la historiografía local la encargada de estudiarla. Para que nuevamente las fuentes documentales pormenoricen en el libro de cuentas de la cofradía, años 1734-1828, las vicisitudes de la misma. Los Mártires padecieron las secuelas del terremoto de Lisboa, teniendo que descomponer la ermita, siendo trasladadas las imágenes a la parroquia de San Pedro, hasta que finalizaron las obras y el cura párroco reconociéndolas encontró la ermita decente. Después llegó la borrasca desamortizadora de Mendizábal que desestabilizó el culto y el patrimonio.
Tras la demolición de la ermita de Montijo, a finales del XIX, en los años ochenta del pasado siglo eran visibles en el patio de la casa del núm. 15 de la calle Muñoz Torrero, restos de cimentación y un muro de la ermita. Hoy testimonia su recuerdo la calle que lleva su nombre, cercana a ella.
Con el paso de los años el barrio de El Cotorrillo, donde estuvo la ermita, fue derivando en El Bayonal, debido al bayón (Typha latifolia) que se criaba en los charcos de la zona, entre ellos el llamado de la Rosa. Sería conveniente que el Ayuntamiento informara en un monolito sobre El Cotorrillo y la ermita de Los Mártires, para que perviviera así su memoria.
por Manuel García Cienfuegos | Ene 14, 2026 | Artículos
Cronista Oficial de Montijo y Lobón
Una inscripción oficiaba el milagro: “Seizo el Teatro el año 1904”. Ese año la Sociedad Obrera “La Defensa” compró una casa en la calle Mérida que acabó siendo la “Casa del Pueblo”. El Teatro Calderón de la Barca fue fundado en el año 1904 por una veintena de accionistas. El alma de ellos fue el artista y empresario, Álvaro Torres Rodas (Montijo, 1886-1940), quien traería obras de teatro, zarzuela, varietés, bailes de sociedad, conciertos, copla, cante flamenco, y las primeras proyecciones en 1914 de cine mudo, y, posteriormente el cine sonoro.
Después apareció “La Concha”, sucursal de verano del Calderón. Que abría puntualmente el 29 de junio inaugurando las proyecciones de verano. Luego gestionaron el Calderón y La Concha los hermanos Torres, Juan y José. Un día la inscripción desapareció, como desaparecieron el escenario, los camerinos y la máquina de proyectar.
En su fachada tres puertas y tres ventanas ojivales. Arriba, en su frontispicio, un ojo de buey y la inscripción “Teatro Calderón de la Barca”. Su vestíbulo era ancho, elegante, y nada tenía que envidiar con los que lucían las salas de cine de la capital. El telón, la concha, la pantalla y los genios del arte dramático: Calderón de la Barca y Lope de Vega.
Abajo, sobre un suelo de madera, el patio de butacas. Arriba, gradas de madera sin respaldo. Territorio bautizado y bendecido con el nombre de “gallinero”. Una tiranta de hierro, al alcance de los más ágiles y atrevidos que emulaban la acrobacia de Tarzán de los monos, atravesaba aquel paraíso superior, aquella república gobernada por el desorden y el pataleo. Y miles, miles de películas. Y actores, muchos actores. Por el pasillo corría la luz buscando la pantalla. Allí aparecían, reencarnados en cada proyección, las emociones, las aventuras, las guerras, las lágrimas, los besos y los héroes. Los que se iban a la otra vida y los que se quedaban.
A mediados de los años setenta del siglo pasado, desapareció este templo de la cultura. cambiando de funcionalidad al ser vendido para una tienda de muebles. En la actualidad el edificio acoge en su planta baja una tienda comercial, y en las dos superiores los Juzgados de Primera Instancia e Instrucción núms, 1 y 2.
por Manuel García Cienfuegos | Ene 12, 2026 | Noticias
Cronista Oficial de Montijo y Lobón
Son varias las vidrieras situadas en el lateral izquierdo de la nave del templo (fachada norte). En una de ellas aparece la firma de su autor “Ramón Casillas”, con taller en Navalcarnero (Madrid), desde donde trabajó para el Instituto Nacional de Colonización (INC) y para el IRYDA (Instituto Nacional de Reforma y Desarrollo Agrario).
Se trata de vitrales sobre estructura de hormigón de marcado carácter abstracto y geométrico, con composiciones geométricas de color. Datan de los primeros años de la década de los setenta del siglo pasado. Ramón Casillas cuenta con vidrieras hechas en su taller para las iglesias de los pueblos de colonización de Guadajira (parroquia de San José Obrero) y Alvarado (parroquia de San Miguel Arcángel) en Badajoz. También en la iglesia de Santa María del Pilar de Casar de Miajadas (Cáceres).
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