por Manuel García Cienfuegos | Oct 31, 2025 | Artículos
El interior de las iglesias y sus aledaños acogían los cuerpos de los difuntos. Se pensaba que los enterramientos en el interior del templo hacían más efectivos los sufragios, al facilitar el recuerdo de los muertos y favorecer la intercesión de los santos. Dependiendo de la posición social, a pesar que la muerte a todos nos iguala, se ocupaban o no lugares preeminentes dentro de estos recintos sagrados.
Así, los hombres y mujeres de Montijo se enterraron en las iglesias de San Isidro (primera parroquia documentada), la actual de San Pedro Apóstol y ermita de Jesús Nazareno (hospital de pobres y transeúntes). Especificando los anotadores parroquiales en las actas de defunciones, expresiones como: se enterró en la grada de arriba, grada de abajo, en la capilla, en la puerta, en el exterior, etc.
Una Real Cédula, en 1787, de Carlos III prohíbe los enterramientos intramuros, ordenando la construcción de cementerios fuera de las ciudades. Sin embargo, no sería hasta el siglo XIX, al fenecer el Antiguo Régimen, cuando se construye el primer cementerio en Montijo. Las autoridades buscaban con los nuevos recintos mejores condiciones higiénicas y espacios más amplios.
Caso especial es el del convento del Santo Cristo del Pasmo de las hermanas pobres de Santa Clara (religiosas clarisas) que desde la fundación del convento se enterraban en él. Primero en el coro bajo y desde comienzos del siglo pasado en un espacio habilitado colindante con la huerta.
CEMENTERIO CATÓLICO (HOY PARQUE MUNICIPAL)
Fue el 28 de junio de 1807 cuando se inauguró el cementerio de Montijo, del que era propietario la Iglesia, promocionando su construcción la VI condesa de Montijo, María Francisca de Sales de Portocarrero Guzmán y Zúñiga, que pasaba aquellos días de obligado destierro impuesto por Manuel de Godoy en su casona de labranza, vieja casa de la Encomienda, pidiendo que el cementerio tuvieses una capilla para así honrar el lugar y los que se enterrasen en él. Cementerio que se situó en el norte de la población (actual parque municipal) y del que dijo Madoz, en 1848, que “al norte, en una altura, un cementerio que no ofende a la población”.
Basta con practicar un rastreo por los acuerdos inscritos en las actas de las sesiones municipales en el último tercio del siglo XIX para ver la preocupación e interés de las autoridades sobre el cementerio y el poco espacio del que se disponía al ir creciendo la población. Cuando llegaba alguna epidemia las carencias se acentuaban. No sería hasta 1914, siendo alcalde Francisco Rodríguez Cavero, cuando los responsables municipales deciden construir un nuevo cementerio, basándose que el que ocupaba el actual parque municipal se encontraba en mal estado, se había quedado pequeño y estaba ya muy próximo a él la población.
CEMENTERIO MUNICIPAL (1914)
El 27/junio/1914 el Ayuntamiento compró 10.643 m2 de terreno rústico a Amparo Lorenzo Codes, que segrega de una finca de su propiedad, sita en el camino de La Roca de la Sierra, ajustándose el precio de la compra-venta en 5.125 pesetas, cuyo destino era construir sobre esta finca el cementerio municipal. Días más tarde, el 10 de julio, fueron adjudicadas las obras proyectadas por el arquitecto provincial Ventura Vaca a Modesto Cabezas de la Riva en el precio de 25.600 pesetas. Ventura Vaca (1855-1938) realizó, entre otros, los proyectos del paseo del campo de la iglesia y el Matadero Municipal de la calle Virgen de Barbaño. Sin embargo, la construcción de los primeros nichos (diecisiete grupos de tres nichos) fue adjudicada el 30/abril/1915 al maestro de obras José Marín Rodríguez. El primer sepulturero fue José Arnela, al que el Ayuntamiento le ajustó un salario diario de dos pesetas.
A partir de entonces comenzaron los enterramientos en este nuevo recinto, el actual, y al traslado de los restos del otro cementerio que desde el Ayuntamiento lo convirtió en una glorieta, iniciándose así las obras del actual Parque Municipal. Junto a ello tres maestros de obras: José Marín Rodríguez, Antonio Cabezas Martín y Modesto Cabezas de la Riva presentaban, febrero de 1927, en el Ayuntamiento de Montijo un proyecto para construir una nueva barriada de casas entre el clausurado Cementerio y el camino de La Roca de la Sierra, casas que acogieron las actuales calles Isaac Peral, Virgen de Guadalupe, Adelardo Covarsí, prolongación de Reyes Católicos y Tentudía.
Manuel García Cienfuegos
Cronista Oficial de Montijo y Lobón
por Emilia Ramos Silva | Oct 20, 2025 | Artículos
A lo largo de mis años como cronista de Valdelacalzada siempre he escuchado a alguna persona preguntar: ¿y por qué de los obreros no se habla?
Piensan que la historia los ha marginado de la misma forma que los marginó el Instituto Nacional de Colonización. Todo esto porque ellos, tal vez por desconocimiento, no se sienten incluidos en el vocablo colono/a (persona que coloniza un territorio o habita en una colonia) y, por otra parte, si difícil fue conseguir el lote para los colonos, más aún lo fue para ellos. De hecho, algunos jamás lo consiguieron como me contaba un vecino la semana pasada refiriéndose a su madre viuda con dos hijos y que tras solicitarlo tres veces nunca obtuvo respuesta.
En la Circular número 337 sobre la adjudicación de viviendas y huertos familiares para obreros en los pueblos del INC se dice lo siguiente: “Tan importante como la designación de colonos en las zonas objeto de actuación de este Instituto es la de obreros agrícolas con huerto familiar que van a ocupar las viviendas que a este efecto se construyan en los nuevos pueblos”. Se considera en la circular que los huertos familiares permanecerán indisolublemente unidos a las viviendas correspondientes. De la misma manera se recoge que la adjudicación se efectuará a las entidades municipales. Por tanto, las adjudicaciones de viviendas de obreros y huertos familiares, no se hacían de manera definitiva como los lotes de los colonos.
En esta misma circular se establecen los requisitos necesarios para acceder a una vivienda de obrero:
-Tener una edad comprendida entre veintitrés y cincuenta años.
-Ser casado con hijos.
-Estar entre obreros fijos o eventuales que residan en el área de influencia del poblado (chozos o residencias similares)
– Haber sido cultivadores de tierras expropiadas.
– Ser obreros de los términos municipales afectados por los nuevos pueblos.
En el Proyecto de viviendas de obreros agrícolas para Valdelacalzada realizado por el arquitecto Miguel Herrero Urgel y el aparejador Fernando Salazar Mora en marzo de 1955 se habla de las normas recibidas por la Dirección General del Instituto Nacional de Colonización para que se redacte con urgencia un proyecto para la construcción de viviendas de obreros. En dicho proyecto se contempla la construcción de dos tipos de viviendas, una de planta baja y otra de dos plantas. Tanto una como otra disponen de cocina comedor, tres habitaciones, servicio y despensa. En la de tipo II de planta alta se añade además una terraza cubierta. Las de una planta dispondrán de 45 metros cuadrados de edificación y 65 de patio, las de dos plantas tendrán 65 metros cuadrados tanto la vivienda como el patio, según la circular 300 de 1953.En concurso restringido las obras se conceden a la empresa José María Padró. S A según vemos en el boletín del estado:
BOE 163 del 12 de junio de 1955
Como resultado del concurso restringido convocado en 25 de abril de 1955 para las obras de «Construcción de 100 viviendas de obreros agrícolas en el nuevo pueblo de Valdelacalzada», en la zona regable de Montijo (primera parte) (Badajoz). cuyo presupuesto de contrata asciende a cinco millones quinientas ocho mil trescientas siete pesetas con cincuenta y un céntimos (5 508.307.51 ptas.), con fecha 3 del corriente la Dirección General de Colonización ha resuelto adjudicar dichas obras a José María Padró. S A., en la cantidad de cuatro millones ochocientas veintiocho mil treinta y una pesetas con cincuenta y cuatro céntimos (4 828.031.54 pesetas), con una baja que supone el 12.35 por 100 de) presupuesto antes indicado, y en el plazo de ejecución de ocho meses.
Las cosas no fueron bien, la empresa comienza a incumplir sus obligaciones. Los trabajadores, muchos de ellos adjudicatarios de las viviendas no recibían sus jornales y finalmente las obras se pararon.
La Dirección General del INC con fecha 3 de abril de 1957 por oficio 9373 acuerda rescindir el contrato a la empresa José María Padró SA para la construcción de las 100 viviendas de obreros agrícolas en Valdelacalzada y después de varios intentos para proceder a la liquidación conjunta de esta obra por medición de las dos partes de la obra ejecutada, lo que no se pudo lograr por incomparecencia de personas debidamente autorizadas por dicha Empresa, el Instituto puso en conocimiento del Gobernador Civil de la provincia de acuerdo con los artículos pertinentes del Pliego de Condiciones para la contratación de Obras Públicas, que nombró al arquitecto Luis Morcillo Villar con fecha 14 de julio de 1959, para que procediese a la medición de las obras ejecutadas por la Empresa rescindida. Lo que dicho técnico hizo así y presentó al Gobernador en mediciones visadas por el Colegio Oficial de Arquitectos el 3 de octubre de 1960 y basadas en dichas mediciones se presenta la liquidación.
Durante estos años algunas familias entraron a vivir en las casas sin finalizar, muchas de ellas sin ventanas y puertas.
Al mismo tiempo, en junio de 1957 se presenta el Proyecto reformado y de ampliación de 100 huertos para obreros agrícolas, coto escolar y huerto parroquial en Valdelacalzada siendo autor el ingeniero agrónomo Alejandro Martín, Martín y el perito agrícola, Casto Ríos Castillo.
El proyecto contempla la construcción de redes, acequias y caminos con una superficie cada huerto de 0-53-29 hectáreas.
Finalmente, el INC vuelve a sacar a concurso la terminación de las viviendas de obreros como así aparece en el BOE número 74 del 28 de marzo de 1961. Ministerio de Agricultura
‘RESOLUCION del Instituto Nacional de Colonización por la que se adjudica las obras de «Terminación de las de viviendas de obreros agrícolas en el pueblo de Valdelacalzada, en la zona regable de Montijo, primera parte (Badajoz). Como resultado del concurso restringido, convocado en 23 del febrero de 1961, para las obras de «Terminación de las 100 viviendas ·de obreros agrícolas en el pueblo de Valdelacalzada, en la zona regable de Montijo, primera parte (Badajoz), cuyo presupuesto de contrata asciende a un millón quinientas veintidós mil setecientas cuarenta y cinco pesetas con setenta y cuatro céntimos (1.522.745,74 pesetas), en el día de hoy, esta Dirección General ha adjudicado dichas obras a don Ricardo Gómez Sabaté, en la cantidad de un millón doscientas cuarenta y ocho mil seiscientas treinta y una pesetas con ocho céntimos ( 1.248.631,08 pesetas), con una baja que supone el 18,001341 por 100 del presupuesto antes indicado.
Una vez terminadas las viviendas, el Instituto Nacional de Colonización vuelve a adjudicar las casas ocurriendo el hecho de que hubo que cambiarse de vivienda ya que algunas familias se habían instalado en las que no les correspondía.
En los Planes de Explotación aparecen los nombres de los adjudicatarios. En los primeros tiempos encontramos el nombre del farmacéutico, hasta la concesión de farmacia, y de trabajadores de Colonización que luego se marcharon o adquirieron parcela. Lo cierto es que según el testimonio de algunos afectados hasta la década de los 80 no se consiguió el acceso a la propiedad que fue gestionado desde la Entidad Local Menor.
La labor que desarrollaron estos obreros fue fundamental para el crecimiento y desarrollo de Valdelacalzada. Muchos fueron tractoristas, guardas, o trabajadores del Instituto Nacional de Colonización, otros trabajadores que vinieron por su cuenta a trabajar, bien en la construcción, bien en los cortijos de la zona. Por tanto, el proceso de selección fue muy diferente al que se realizó en el caso de los colonos.
Las viviendas eran pequeñas, aunque las familias fueran muy numerosas, como lo eran en aquellos años. Tenían un patio al que no había acceso. En la actualidad estas viviendas están siendo compradas por la segunda generación de inmigrantes, estos llegados de otros países y que se van asentando definitivamente en la población.
FUENTES:
Circulares 300 y 337 del INC. Centro de Estudios Agrarios. Consejería de Agricultura.
Proyectos de viviendas de obreros agrícolas y de huerto familiares. CEA. Consejería de Agricultura.
Testimonios de familias.
Emilia Ramos Silva. Cronista Oficial de Valdelacalzada
por Manuel García Cienfuegos | Oct 19, 2025 | Artículos
Nacido en Alcántara (Cáceres) en 1499, en el seno de una familia noble. Juan de Garavito (nombre de pila) en su más temprana juventud sintió fuertemente la llamada vocacional en la Orden Franciscana. Abandonó sus estudios en Salamanca en 1515 e ingresó en el monasterio de San Pedro de Majarretes, donde al tomar los hábitos tomó el nombre de Pedro. De carácter humilde, encontró su camino espiritual en la vida monástica más austera y sencilla, predicando la humildad como un camino inquebrantable para conseguir todos los parabienes celestiales y alcanzar la vida eterna. Conoció a Santa Teresa de Jesús, trabando una sincera amistad y convirtiéndose a su consejero más allegado, animándola a emprender la dura tarea de reformar la Orden del Carmelo y ayudándola con la creación de diversos monasterios Descalzos. De hecho, Santa Teresa se convirtió en la primera escritora en relatar una biografía de San Pedro de Alcántara.
Su fama se extendió por toda Extremadura e incluso llegó hasta la Corte, solicitándole el Emperador Carlos V que fuese su confesor durante su retiro en el Monasterio de Yuste, honor que la humildad de Pedro de Alcántara declinó.
San Pedro de Alcántara fundó, entre otros, el convento de El Palancar (Pedroso de Acim, Cáceres), protagonizó la reforma de la observancia de los llamados franciscanos alcantarinos. En el cercano convento de San Isidro de Loriana y vinculado a la historia de Montijo se celebraron los definitorios provinciales de 1557 y 1559, siendo elegido San Pedro de Alcántara, Comisario Provincial.
Murió austeramente entre sus hermanos dando a gracias al Creador, el 18 de octubre de 1562 en Arenas de San Pedro (Ávila). Fue canonizado en 1669 por Clemente IX. En 1675 fue nombrado patrón de la diócesis de Coria (hoy Coria-Cáceres). El Papa Juan XXIII declaró el 22 de febrero de 1962 a San Pedro de Alcántara patrono principal de la región, junto a la Virgen de Guadalupe, por su breve “Commune patrae solum”, celebrándose su festividad el 19 de octubre.
Fue la Diputación Provincial de Cáceres la que, a mediados del siglo XX, promovió erigir una estatua pública en honor al santo. El encargo recayó en Enrique Pérez Comendador (Hervás,1900-Madrid,1981), uno de los grandes escultores extremeños del siglo. El San Pedro cacereño, en la fachada exterior de la concatedral Santa María de Cáceres, es un bronce de unos 2,5 metros y 650 kilos, fundido en la casa Hermanos Codina (Madrid), a partir de un modelo previo tallado en cedro que hoy conserva el museo dedicado al escultor en Hervás, su localidad natal.
Pérez Comendador prestó a San Pedro de Alcántara su propio rostro y compuso el cuerpo siguiendo las descripciones clásicas del fraile asceta, que aprieta una cruz contra el pecho y tiene los ojos cerrados en una expresión que transmite una gran serenidad y recogimiento.
(Fotografía: Altar de San Pedro de Alcántara en el convento de El Palancar)
Manuel García Cienfuegos
Cronista Oficial de Montijo y Lobón
por Francisco Rivero | Oct 10, 2025 | Artículos
Francisco Rivero
Cronista oficial de Las Brozas e Hinojal
A finales de septiembre se celebró en la que fuera capital del imperio inca, la ciudad de Cuzco, Perú, el congreso mundial del Skal, la asociación internacional de altos profesionales del sector turístico, en el que participan más de 300 profesionales llegados de todas las partes del mundo.
El acto oficial de apertura del congreso se celebró en los jardines de la Coricancha, que fuera el templo más importante del imperio inca, algo así como nuestro Vaticano católico. Abrió el acto inaugural la presidenta del Skal Cuzco, María del Pilar Salas, así como el alcalde de la ciudad cuzqueña, Luis Pantoja; el director de promoción de Turismo, Alfredo Fortes; la directora de Promperu, María del Sol Velásquez y cerró la presidenta del Skal Internacional, la australiana Denise Scrafton.
El viajero ha pasado por diversos lugares de Perú desde Lima, donde se hizo el hermanamiento oficial, entre Skal Lima y Skal Madrid. El acta la firmaron el presidente de Skal Lima, Jorge Jochamowitz y un servidor, como presidente de honor de Skal de Madrid. Fue todo un éxito, por el número de asistentes en el hotel limeño Nhow, y la presencia de diversas autoridades nacionales.
Por la tarde de ese día impartí una conferencia en la Cámara de Comercio de Lima sobre “La importancia de la comunicación. El acto estuvo organizado por la presidenta del Gremio de Turismo de la institución, Marienela Mendoza, buena amiga y excelente profesional de sector, con asistencia de la segunda vicepresidenta Gabriela Florini, esposa del presidente del sector de la gastronomía el chef Adolfo Perret, de los restaurantes Punto y Sal, pero que estaban ya cerrados, por lo que disfruté posteriormente, en otro restaurante de una rica cena de cocina peruano/japonesa.
Después fueron días de visitas turísticas, especialmente al centro de la ciudad de Lima, destacando las fotos ante la estatua del conquistador del imperio inca el extremeño Francisco Pizarro. También puedo presumir que, en plena misa, en la catedra de Lima, conseguí que me dejaran fotografiar la tumba de este personaje.
El día siguiente estuvo dedicado en la embajada de El Salvador en Perú, un servidor fue nombrado socio de honor de ACUPESAL, la Asociación Cultural Perú – El Salvador, en presencia del embajador salvadoreño Pablo Caballero.
Los días siguientes, el viajero pasó por lugares tan atrayentes como la ciudad de Cuzco, un laboratorio agrícola del mundo inca, la zona arqueológica de Moray y posteriormente a las interesantes salineras de Mora, muy cerca de la ciudad de Urubamba, en el Valle Sagrado de los incas. Para concluir durante una jornada completa en Machu Picchu, con doble ·ce”, que es como lo pronunciaban en la lengua quechua.
Fueron días tan interesantes que habrá que escribir más de una crónica sobre estas interesantes jornadas peruanas.
por ACROEX | Oct 9, 2025 | Artículos
Boletín de Investigación Histórico-Cultural
Este volumen presenta un abanico de rigurosos trabajos de investigación que abordan temas cruciales del patrimonio, la historia y el arte a cargo de los Cronistas oficiales de Extremadura.
Con contribuciones de José Antonio Ramos Rubio («Arte e Historia de las Fiestas Religiosas de Trujillo»), Fabián Lavado («Visita General del Obispo a la Villa de Zarza en 1818»), Mª del Carmen Calderón Berrocal y otros especialistas, el boletín ofrece una perspectiva multifacética:
- Estudios artísticos y religiosos: Análisis iconográfico y litúrgico.
- Archivística e Historia Social: Crónicas de visitas oficiales y actas históricas.
- Biografías: Rescate de figuras históricas y culturales.
- Patrimonio industrial y legado: Desde la minería hasta el teatro local.
por Manuel García Cienfuegos | Oct 9, 2025 | Artículos

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