Puede verse en la Sala Centinela del Teatro Municipal de Montijo hasta el próximo lunes, 27 de abril. Fue inaugurada en la tarde ayer. Ha sido creada y montada por Julia Coco Castón de la Biblioteca Municipal, con motivo de la Feria del Libro y la Tradición Oral. En esta experiencia el libro deja de ser solo un objeto de lectura para convertirse en un objeto de admiración. La presente exposición transforma el papel, la tinta y la encuadernación en nuevas formas narrativas, dando volumen ak mensaje y las palabras.
Estas obras, creadas a partir de ejemplares dañados o expurgados, nos recuerdan que la literatura es un ente vivo. Aquí la escultura no busca destruir el libro, sino liberarlo de su estructura tradicional, otorgándole una nueva vida física y visual. Cada pliegue, corte y ensamblaje es una reinterpretación de las historias que habitaron estas páginas, invitando al espectador a una experiencia sensorial.

UNA FUSIÓN DE LO VISUAL Y LA LITERATURA
La invención del libro es la historia de una batalla contra el tiempo. Nuestra intención es motiva a los lectores para que abran su campo de interés y no se conformen con leer siempre aquello que les gusta. Sino que se aventuren a indagar y probar autores, géneros o tendencias literarias que o bien desconocen o no han estado a su alcance.
Hemos realizado una selección de lecturas variadas y de temáticas sugerentes para incitarles a adentrarse en la literatura sin prejuicios y estamos seguros de que saldrán de la experiencia gratamente sorprendidos. Hablar de libros es hablar de Bibliotecas. Y hablar de Biblioteca es hablar de bibliotecarios.
En un principio los libros eran rollos de papiro que se apilaban en los estantes. Fue entonces cuando surgió la necesidad de bibliotecarios que ordenaran, catalogaran y conservaran tan exquisitos tesoros.
Durante mucho tiempo se privó a la gente del conocimiento. Se decía que los libros “contenían ideas nocivas”. En un mundo en el que las glorias de la gran Biblioteca de Alejandría no son más que destellos de un sueño lejano, mantener las colecciones y la universalidad del acceso al conocimiento, es más necesario que nunca.

EL LIBRO ES LA HISTORIA COLECTIVA
Alejandría fue el lugar donde aprendimos a preservar los libros del abrigo de las polillas, del óxido, del moho y de los bárbaros. Es por eso que hemos querido mostrar que un libro, aún después del viejo, deteriorado, desfasado y ya sin vida útil para lo que fue escrito, aún sirve. Debemos a los libros la supervivencia de las mejores ideas de la humanidad. Conocerlas ha inspirado a todas las generaciones.
Hubo un tiempo en que el libro era un tesoro muy preciado. Tanto interés provocaba el libro y era tanto su valor que se tomó moneda de cambio y, con ello, surgió la quema de libros y la destrucción de las bibliotecas, como forma de dañar la gloria de las ciudades que las contenían.
El libro es la historia colectiva, la pasión callada y compartida de personas unidas por su lealtad a la lectura. Gente común que no registra la Historia, olvidados y anónimos, que luchan por el futuro.
Enhorabuena, Julia.

Manuel García Cienfuegos
Cronista Oficial de Montijo y Lobón
cienfuegos@cronicasdeunpueblo.com