FRANCISCO RIVERO
Hoy 27 de agosto de 2015 estaba de vacaciones y de trabajo “muy cerquita” de España, concretamente en la isla china de Taiwán, a la que fui invitado por la oficina de turismo que esta isla tiene en Francfort del Meno. Como no quería ir solo a un viaje tan largo invité a mi amigo y compañero Diego Caballos, excelente profesional de la fotografía periodística, al servicio de la agencia Efe durante décadas, hoy ya retirado del periodismo gráfico activo como un servidor del periodismo informativo.
Por esta zona del mundo, sólo he estado en cuatro sitios: La isla de Hainan, en el golfo de Tonkin, junto a Vietnam, de la que realicé, en 1997, un estudio turístico, que aún no ha sido publicado, pero sí fue entregado a las autoridades turísticas del territorio; Hong Kong cuando todavía era inglés y Macao, posteriormente, ya cedido a China por Portugal y hoy es el lugar del mundo donde más se juega, superando en movimiento económico a Las Vegas. En Taiwán tuve una excelente guía turística, Helena Hsieh, que habla un buen español por haber vivido en Paraguay. En cierta ocasión vino a España y tuve el gusto de saludarla personalmente.
Durante el viaje a Taiwán, conocida por los portugueses como Isla Formosa (isla Hermosa), al principio del siglo XVI. Los españoles estuvimos también allí, en la parte norte de la isla y construimos un fuerte, el Castillo de Santo Domingo, una histórica fortaleza de ladrillos rojos, levantada en 1628 y cuya primera bandera que aparece es la actual española, después viene la holandesa, pues los neerlandeses nos la arrebataron en 1642. incluso sirvió’ como lugar del consulado británico.
Recorrí la capital y su famoso edificio Taipei 101, que, desde 2004 hasta 2009, fue el bloque más alto del mundo y los famosos mercados nocturnos de comida. También estuve en el magnífico monumento donde esté enterrado el general Chiang Kai-shek, que iban a ver chinos procedentes de la China comunista. Hubo un singular desfile de soldados taiwaneses, ofreciéndoles sus respetos, mientras había un absoluto silencio.
También paseé por la parte central de la isla y hasta el Lago del Sol y la Luna, un interesante y atractivo destino turístico de Taiwán, donde vive una tribu autóctona del lugar: los Thao. Con ellos disfruté un día comiendo su propia comida y viéndoles bailar sus danzas autóctonas. En el centro del lago está la pequeñísima isla de Lalu, sagrada para los thao.
Para saber más:
El viaje de la vida: Recuerdos de un viaje por Taiwán

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