Aquí está el rito que todos los años cumple Antonio Balsera Sánchez, turronero de Castuera, familia que ha hecho del turrón su forma de vida. Al terminar la Feria y Fiestas Patronales nos siguen endulzando la vida, apurando estos días de septiembre, antes de hacer la feria y fiestas de la Virgen de Belén, patrona de Cabeza del Buey. Para entendernos, frente a los territorios del antiguo Bar El Portugués, hoy restaurante Ranieri. Esta familia que atesora ya la cuarta generación de turroneros lleva ochenta y dos años haciendo más dulce nuestra Feria. Que sean muchos más.
HISTORIA FAMILIAR
Juan Balserá Sánchez fue el primer turronero que llegó a Montijo, junto con su mujer Nicasia Sáchez García, era el año 1939, al finalizar la incivil guerra que enfrentó a los españoles. Juan aprendió el oficio de turronero de Inés Sánchez Morillo, su madre. El oficio de turronero, como otros ha pasado de padres a hijos. Compartió su vida y el oficio con Nicasia, su mujer y se lo transmitieron a Antonio, su hijo. Gente emprendedora que vieron en el turrón su profesión y con ella su fuente de ingresos.
Familias que han participado desde su elaboración artesanal, en el obrador, hasta su venta en las ferias. Turroneros que han conocido los diferentes cambios que ha tenido el Real de la Feria de Montijo: desde el Paseo, la Avenida, junto al Atrio de la iglesia de San Pedro, Avenida de Torremayor, junto a la iglesia de San Gregorio, Avenida de la Estación y finalmente en su actual ubicación.
Comenzaban en abril la Ruta de las Ferias con la de Sevilla, a las que le seguían, entre otras, las de Almadén, Chillón, Mérida, Montijo, Zalamea de la Serena y Cabeza del Buey. Madre e hijo, Nicasia y Antonio, me contaron en un artículo que les hice para la Revista de Feria de 2013, que los desplazamientos lo hacían en carros, a lomo de caballerías, en los vagones de tercera clase de los trenes de madera, y finalmente en camiones. “Nos juntábamos las familias de Castuera que íbamos a venir a la Feria para que el porte nos saliera más económico”. “Nosotros, en Navidad, estábamos en Ciudad Real. A Montijo, en esa fecha, instalaban los puestos el matrimonio José Morillo y Miguela Paredes. También el de Manuela Núñez”.
Manuel García Cienfuegos
Cronista Oficial de Montijo y Lobón
cienfuegos@cronicasdeunpueblo.com

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