por Emilio Arroyo Bermejo | Ene 28, 2026 | Noticias
CRONISTA OFICIAL DE ZARZA LA MAYOR
Divulgar las excelencias de nuestros pueblos, presentarlas como excelentes oportunidades turísticas y acercarlas al viajero es el contenido de esta nueva crónica.
Los dias 28 y 29 de octubre del pasado año, fruto de la intención y propuesta de la Diputación de Cáceres y la Reserva de la Biosfera Tajo Internacional, se grabó un video promocional de la Reserva en lo que se refiere a Zarza la Mayor, y que en otras fechas se fue haciendo con las 14 localidades de la parte española que la configuran.
A lo largo de estos dos días, 28 y 29 de octubre, el técnico en la materia visitó Zarza la Mayor y realizó las tomas de nuestra monumentalidad, espacios emblemáticos, rutas y atractivos gastronómicos. El día 28 fue dedicado a la grabación de las tomas de video por distintos lugares zarceños, esos bellos monumentos y espacios que prestigian a Zarza la Mayor y el día 29 se dedicó a la grabación de aspectos gastronómicos, ruta al Castillo de Peñafiel y la grabación de voz basada en un texto oral que acompaña las imágenes.
Para ello se contó con las siguientes colaboraciones, que aportaron su granito de arena, para, a través de este video, promocionar Zarza y divulgar nuestro patrimonio, lugares y delicias gastronómicas:
– Mario Suárez Zabala, Diputación Cáceres.
– Antonio Piris, cámara y fotógrafo, videógrafo, filmmaker.
– Susana Luis Pinheiro (Técnico de Turismo del Centro de Interpretación La Encomienda de Peñafiel) y Juan Antonio Caro del Corral (ambos, redacción del guión).
– Emilio Arroyo Bermejo, Cronista Oficial de Zarza la Mayor. (Voz).
– Josefita Núñez Pallés, (elaboración de una “cazuela”).
– Complejo Valle Grande, (elaboración de prueba de cerdo).
– Unión Panadera Zarceña, (elaboración de panes, bollo cuasimodo y dulces).
– Daniela Paniagua Perianes, Fefi Chaparro Gutiérrez y Ángela Hurtado Canales, (caminantes en la ruta al Castillo de Peñafiel).
-Excmo. Ayuntamiento de Zarza la Mayor, (Disponiendo los medios necesarios).
El video recoge todos los pueblos de la Reserva de la Biosfera Tajo Internacional, con una propuesta de planes para cada una de las localidades, lo que supondrá un impulso turístico para la zona y también para Zarza la Mayor.
Hoy, día 27 de enero de 2026, en la localidad de Salorino se han presentado los vídeos, acto en el que hemos estado presente Susana Luis Pinheiro, Técnico de Turismo del Centro de Interpretación La Encomienda de Peñafiel de Zarza la Mayor y yo como Cronista Oficial de Zarza.
Un excelente trabajo que seguro será del agrado del público y que redundará en beneficio de la promoción y divulgación turística de nuestro pueblo.
Nosotros ya hemos visto el vídeo, nos ha parecido maravilloso en todo su conjunto. Espero que sea de vuestro agrado cuando tengáis la posibilidad de visionarlo.
(La foto corresponde a la entrega de la mascota de la cigüeña personalizada para Zarza la Mayor).
por Emilio Arroyo Bermejo | Ene 23, 2026 | Artículos
(Las fotografías corresponden a los escudos episcopales de los obispos Gutierre Vargas de Carvajal y Pedro Ponce de León situados en la fachada principal y lateral del templo).
CRONISTA OFICIAL DE VALDASTILLAS
Valdastillas, localidad jerteña situada en la ladera de la Sierra de Tormantos, concede a su Parroquia la advocación de Santa María de Gracia, designación que el obispo Casas y Souto le otorga en su visita pastoral girada en 1881.
Pero la edificación se levantó en el siglo XVI , situada en un altozano en la parte superior de la localidad y a escasos metros del abside de la misma, se encuentra el Cementerio Municipal.
Localidad en sus orígenes ligada a Ojalvo, levanta la edificación en obra de mampostería con refuerzos de granito, con portada de medio punto a los pies y otra, en la actualidad, tapiada en el lado del evangelio, destacando , en su interior, dos retablos de azulejos talaveranos del XVI y en el exterior, a sus pies, su torre en forma de prisma a cuatro aguas, con acceso desde el exterior de la edificación y con cuatro vanos donde se alojan las campanas y lugar desde donde se otea el Valle del Jerte en todo su esplendor avistando hasta la capital placentina.
Esta edificación reliigosa es el fruto del interés de Valdastillas en tener un servicio espiritual y su necesidad de autoafirmación como poblado en creciente y constante desarrollo unido a su incremento demográfico, lo que hace que además de la financiación por parte del Concejo se tengan que acudir a la generosidad de la dióceis de Plasencia, más concretamente a dos de sus obispos que ocuparan la silla episcopal en los años de construcción, convirtiéndose en dos mecenas, primero Gutierre de Vargas Carvajal y a la muerte de este, su sucesor, Pedro Ponce de León.
Adentrémonos en estas dos figuras del Renacimiento:
Gutierre de Vargas Carvajal nació en Madrid en 1506 y fallece en Jaraicejo en 1559, siendo obispo de Plasencia entre 1524 y hasta su muerte. El mismo año 1924 fue ordenado sacerdote, concretamente el 25 de mayo y ese mismo año, el 8 de noviembre fue ordenado obispo a la edad de 18 años. Hijo de un consejero de los Reyes Católicos. Su vida se mueve entre la relajación moral, llegando a tener un hijo, y la espiritualidad tras asistir al Concilio de Trento donde conoce a jesuitas como Diego Laínez.
Murió de gota en Jaraicejo a la edad de 53 años y a pesar de ser obispo de Plasencia, a su muerte fue enterrado en Madrid en la capilla de Santa María y San Juan de Letrán. De su epíscopo debido a que » fue muy inteligente en el arte de la arquitectura…» destaca por ser un gran impulsor de iglesias rurales de la diócesis entre las que que se encuentra la de Valdastillas.
En 1534 promovió en Jaraicejo un sínodo diocesano en el que se plantearon reformas para ser elevadas en el Concilio de Trento al que asistió y que comenzó en 1545.
Educativamente Gutierre de Vargas Carvajal también juega un papel importante pues en 1555 funda el Colegio de la Compañía de Jesús en Plasencia, el llamado colegio de Santa Ana. Un año después funda el Convento de las Capuchinas y el Santuario del Cristo de las Batallas y asistencialmente su buen hacer posibilita la creación del Hospital de la Cruz.
El mecenazgo de Gutierre de Vargas también se extiende a financiar una expedición naval que llegó a denominarse «Armada del Obispo de Plasencia» que partiría de Sevilla en 1539 con el fin de colonizar y evangelizar la Patagonia.
En recuerdo de su episcopado en la actualidad hay una ruta denominada «Ruta Obispo de Vargas Carvajal» en las que las diputaciones provinciales de Badajoz y Cáceres junto al Obispado de Plasencia, han unido objetivos con el fin de dar a conocer los recursos existentes entre Plasencia y Guareña pasando por Jaraicejo, lugar de residencia veraniega de los obispos placentinos y lugar donde murió Gutierre y su sucesor Ponce de León.
El sucesor en la silla Episcopal placentina fue Pedro Ponce de León (Córdoba 1510-Jaraicejo 1573), siendo obispo de Plasencia entre 1560 hasta su muerte en 1573.
Antes de ser obispo placentino lo fue de Ciudad Rodrigo durante 10 años. En la diócesis de Plasencia continuó con la labor de su predecesor dando notable importancia al arte en las vertientes de arquitectura, escultura y platería. Impulsor de iglesias, con aportación de su propio pecunio, así como de la remodelación del Palacio Epsicopal y el Relicario de plata de la Catedral de Plasencia. A su muerte, fue trasladado desde Jaraicejo para ser enterrado en la catedral placentina.
Ámbos epíscopos dejaron su impronta en la edificación valdastillense.Gutierre de Vargas hizo colocar su escudo episcopal en la fachada principal de la Iglesia de Valdastillas, encima de la puerta de arco de medio punto, debajo de la espadaña del esquilón. Por su parte, Pedro Ponce de León dejó su huella colocando su escudo en el exterior de la edificación, concretamente encima de la puerta, actualmente tapiada, del lado del evangelio.
Todo apunta a que sin este concurso la construcción se hubiera alargado en el tiempo pues el Concejo y la Parroquia disponían de escaso caudales para afrontar su término, cosa que, por el contrario, la diferentes cofradías locales, se encontraban más boyantes económicamente y con posesión de bienes de otro tipo.
Gracias al mecenazgo del Renacimiento del XV y del XVI, fundamentalmente, podemos contar con obras de arte para el gozo y disfrute de los amantes de la arquitectura, escultura, pintura, platería y en general todas las artes, como el caso que nos ha ocupado, en Santa María de Gracia en la bella Valdastillas jerteña.
por Emilio Arroyo Bermejo | Ene 21, 2026 | Artículos
CRONISTA OFICIAL DE ZARZA LA MAYOR
Dionisio Montero Prieto y Ángela Viera Jiménez, matrimonio, viven en la Plaza nº 18. La vivienda procedía, por herencia, de la familia de Ángela. Dionisio nació en 1896 y fallece con 54 años en 1950. Por su parte, Ángela nació con el siglo, en 1900 y murió en 1969, con 69 años. Prematuras muertes la de ambos, dejando cuatro hijos: José, Gumersindo, Isabel y Cándido.
Con el paso de los años, los hijos van abriendo horizontes y se casan, menos el pequeño que se queda soltero. José se casa con Verónica Famoso Bueso, procedente de Casillas de Coria; Gumersindo contrae matrimonio con la zarceña Concepción (Chon) Núñez Marcos e Isabel lo hace con Pedro Famoso Bueso, hermano de Verónica, mujer de José.
Volviendo al principio del relato, Dioniso se dedicó toda su vida a la agricultura, vida de labradores, hasta que en un momento del pasaje compró la huerta de la Grera, una finca de una hectárea y media, aproximadamente, que contaba con una parte de huerta y otra parte de “tapao”. Allí, Dionisio cultivaba toda clase de productos hortelanos, lechugas, cebollas y toda clase de verduras, además de una notable producción de naranjas, productos regados por los tres pozos que suministraban el líquido preciado obtenido a través del varal de la alberca y posteriormente con un motor de agua. La huerta ofrecía el sustento alimenticio familiar y además permitía poder vender en su casa los productos a todos aquellos zarceños que quisieran disfrutar de sus ricas cualidades, teniendo siempre el reclamo de los productos situados en la puerta de la casa.
La muerte de Dionisio con 54 años desmorona de alguna forma la vida familiar. A partir de aquí será Ángela la que coja las riendas con sus cuatro hijos y ésta, en honor y recuerdo a su marido, se “arremanga” y no quedándole más remedio, lucha por sacar a sus hijos adelante y diariamente acude a la huerta, camino del Montón de Trigo y tras trabajar en ella, ofreciéndole todos los cuidados que la huerta merece, Ángela emprende la vuelta a Zarza cargada con el baño de cinz apoyado en la rodilla en la cabeza, cargado de productos hortícolas para el sustento familiar y la venta.
Los hijos de Ángela ayudan a su madre, pero el azote de la emigración hace que José, Isabel y Cándido decidan abrir horizontes y marchan a Bilbao. Solo Gumersindo queda en Zarza, pues con el paso del tiempo la casa de la Plaza 18, morada de Dionisio y Ángela le toca a Gumersindo y es aquí donde establece su vivienda familiar junto a su mujer, Concepción (Chon) (1932-2020) y a sus hijos Dionisio (fallecido en 2019) y paula (Pauli). Ante esta circunstancia de la emigración de tres de los hijos de Dionisio y Ángela, será Gumersindo quien se hará cargo de la Huerta de la Grera, aunque él no es el propietario, la propiedad es de sus hermanos Isabel y Cándido. A la muerte de Gumersindo en 1990, con 58 años, la huerta se arrendó al menos a dos arrendatarios y posteriormente la vendieron a un zarceño con el objetivo, este último, de unir la huerta con otra propiedad contigua que poseía.
Por la casa de Dioniso y Ángela pasaba mucha gente a comprar productos de la huerta, Ángela era muy espléndida y dadivosa, Pauli, su nieta, dice “mi abuela Ángela era generosa y buena y estamos muy orgullosos de ella”.
La vivienda se convertía también en parada de las portuguesas para ejercer el contrabando tan propio de la época, de tal forma que en la Plaza nº 18, dejaban los productos para desde allí ser vendidos por el pueblo.
La vivienda también acogió durante muchos años la visita del dentista “Los Olivenzas”, procedentes de Brozas un par de días por semana y también era la casa, el lugar donde se guardaba la llave de la iglesia de la puerta del lado del evangelio, hecho que dejó de suceder cuando se colocó una nueva cerradura a la puerta con una llave pequeña.
Ángela tenía un don, una habilidad para sanar algún daño ocular que cualquier zarceño presentara, siendo común acudir a su casa personas, que, dadas las tareas agrícolas, alguna mota pudiera introducírseles en los ojos ante lo cual Ángela era “mano santa”.
No hay que olvidar que Ángela Viera Jiménez era hija de Gumersindo Viera y Máxima, oribes por tradición familiar de generaciones anteriores, con el taller en la calle Concejo por donde pasaron también algunos zarceños como aprendices. Gumersindo Viera y Máxima tuvieron varios hijos que murieron al poco de nacer, otros como Gerardo, Dionisio y María murieron a la veintena y los que sí sobrevivieron fueron Jacinto y Ángela. Jacinto Viera Jiménez (11 de septiembre de 1893-17 enero 1982, rememorada su vida en el libro “35 biografías familiares zarceñas”) fue el digno sucesor de la tradición familiar hasta casi sus últimos días, tarea que también aprendió su hermana Ángela, aunque no la desarrolló profesionalmente.
Pasan los años y la familia no se desprende de sus recuerdos, con mimo conservan objetos y herramientas de la orfebrería y una báscula de precisión con sus pesas para el oro, así como la romana o báscula con la que Ángela y las generaciones posteriores pesaban las delicias que cultivaban en la huerta de la Grera.
Ángela, José, Dionisio (+ 2019), Paula (Pauli) y Pedro, sienten un orgullo enorme por sus abuelos Dionisio y Ángela, los recuerdan con cariño, rememoran sus vicisitudes y encuentran como lugar de referencia la casa familiar, la que fuera de Dionisio y Ángela, vivienda pegando con la parte del ábside de la iglesia parroquial de San Andrés Apóstol de Zarza la Mayor.
Gracias a Isabel, hija de Dionisio y Ángela, a Pauli y a sus primos por ofrecerme la posibilidad de hacer este trabajo. El mejor homenaje que podemos hacer a nuestros antepasados es el que les ofrecemos con el recuerdo.
(Las fotografías corresponden a Ángela Viera Jiménez, Dionisio Montero Prieto, peso y balanza de precisión).
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por Emilio Arroyo Bermejo | Ene 16, 2026 | Agenda Cultural
CRONISTA OFICIAL DE ZARZA LA MAYOR
Desde hoy día 16 al 22 de enero de 2026, de martes a domingo de 9 a 14 horas, en el Centro de Interpretación «La Encomienda de Peñafiel» se podrá visitar la exposición correspondiente al CIRCUITO DE EXPOSICIONES (AGCEX) asociación gestión cultural Extremadura, de la Red Maraña, como proyectos colaborativos en la comarca Valle del Alagón propiciado por la Diputación Provincial de Cáceres.
Con el título «Nombre de Mujer», 12 paneles rinden homenaje a mujeres destacadas artística y culturalmente, ofreciendo breves pinceladas de sus vidas, vidas que han contribuido a que las mujeres alcancen el lugar que les corresponde en los ámbitos de la vida social y cultural.
Nos acercarán lo paneles a mujeres del mundo de las letras como María Goyri, Carmen Conde, Walda Lucenqui, María de Maeztu o Josefa Martín Luengo; María Moliner, María Zambrano, María Teresa León, Zenobia Camprubí, Rosa Chacel o Dulce Chacón.
También hay espacio para artistas como María Blanchart y Maruja Mallo (pintoras), Tórtola Valencia, Raquel Meyer (bailarinas), Encarnación López “La Argentinita” y Carmen Amaya (bailaoras), María Guerrero y Margarita Xirgu (actrices) o Rosario Pi y Pilar Miró (directoras de cine).
Interesante propuesta la que nos ofrece Diputación Provincial de Cáceres con la colaboración del Ayuntamiento de Zarza la Mayor. Acercarse a ella cuesta poco, perdérsela sería un error teniéndola tan cerca.
por Emilio Arroyo Bermejo | Ene 14, 2026 | Agenda Cultural
CRONISTA OFICIAL DE ZARZA LA MAYOR
La parroquia de San Andrés Apóstol de Zarza la Mayor contaba con dos esculturas del siglo XVIII que se encontraban postergadas en el baptisterio, encima de lo que fue el altar mayor del retablo que poseía la iglesia antes de las reformas de finales de los 60 y principios de los 70.
Se trataba de dos iconografías, imágenes que se encontraban en un estado deplorable de conservación, de ahí el hecho de que estuvieran retiradas al culto.
Por un lado, San Roque, que fue un hombre que, por su robustez en su nacimiento y bautismo, recibió el nombre de Roca, patrón de los contagiados por epidemias, especialmente por la peste y la cólera, terrible azote de los pueblos de la Edad Media ante lo que Roque ayudó haciendo de médico, enfermero y hasta de sepulturero. El santoral tiene reservado el día 16 de agosto como su día.
Y por otro lado la segunda imagen se creyó ser San Ramón Nonato pero una vez realizada la recuperación de la misma y una vez recibida en la parroquia, en la presencia de dos sacerdotes, ha determinado ser San Blas Obispo, por los atributos que posee, aunque le falta la mitra y el báculo, distintivos del episcopado.
San Blas Obispo fue torturado, ejecutado y decapitado en la época del emperador romano Licinio. Su patronazgo acoge a los enfermos de garganta y a los otorrinolaringólogos celebrando su fiesta el 3 de febrero.
El abandono al que estaban sometidas las dos imágenes ha tenido su fin.
El 21 de noviembre de 2025, ambas imágenes fueron recogidas de la Iglesia Parroquial de San Andrés, con destino al taller en el que se ha ejecutado la intervención necesaria gracias a la Junta de Extremadura a través de la Consejería de Cultura, Turismo, Jóvenes y Deportes y al Centro de Conservación y Restauración de Bienes Culturales interviniendo en el conjunto escultórico y que tras el estudio de patologías y la consecuente intervención, ambas imágenes gozarán de esplendor en la que será su nueva ubicación en la recientemente declarada Bien de Interés Cultural en la Categoría de Monumento, Iglesia Parroquial de San Andrés Apóstol de Zarza la Mayor.
Al tratarse de obras menores, para la restauración, se procedió por parte de la Consejería a invitar a tres empresas a ejecutar la intervención que requiriesen las imágenes y motivo de alegría, también para Zarza, fue el hecho de que una zarceña, Janire Sancho Templado, con el Grado de Conservación y Restauración por la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Sevilla y Raquel Flores Cruz con formación en Conservación y Restauración de Bienes Culturales, ambas con taller en Cáceres, se convirtieran en las restauradoras del conjunto escultórico.
Los técnicos en la materia afirmaron que el estado de la imagen de San Roque se encontraba en peores condiciones , pero en general, las patologías de ambas imágenes se centraban en suciedad generalizada, pulvurencia, ataques de xilófagos (termitas y carcomas), determinación de desprendimientos de fragmentos de madera, existencia de hongos que favorecen el pudrirse y cambio de tonalidades de colores, grietas, pérdida de volumen sobre todo en peanas, pliegues y dedos, alteraciones cromáticas, desprendimiento generalizado de la policromía por estar expuestas a un alto grado de humedad, oxidación de barnices, lagunas y cuarteados en el color.
Ante mencionadas patologías, se ha hecho necesaria una intervención consistente en desinsectación, fijación de la policromía, consolidación del soporte cerrando grietas, limpieza superficial, reintegración de las capas mediante estucado, para posteriormente reintegrar la policromía y dorado con técnicas reversibles, eliminación de elementos metálicos, reintegración volumétrica de las faltas (ojo de cristal) y como colofón, una protección final.
Todo este proceso se enmarca dentro de los convenios Junta de Extremadura-Iglesia Católica para el mantenimiento de bienes culturales en Extremadura.
Y ahora, el conjunto escultórico, tras la intervención y la certificación conforme a los criterios establecidos, ha llegado a Zarza la Mayor hoy día 13 de enero de 2023 a las 10 horas ante la presencia y recibimiento del párroco Don Roberto Rodríguez Santibáñez, miembros de la comunidad parroquial, familiares de la restauradora zarceña, el teniente de alcalde del Ayuntamiento de Zarza la Mayor Juan José Núñez Estévez, de lo cual doy fe, pues también me he encontrado en la recepción de ambas imágenes.
Agradecer la predisposición de la Consejería de Cultura, Turismo, Jóvenes y Deportes y el Centro de Conservación y Restauración de Bienes culturales de la Junta de Extremadura, así como a Don Javier Cano Ramos, director del Centro de Conservación por atender esta necesidad cultural y religiosa del patrimonio zarceño y que, muy amablemente, me ofreció la información necesaria para que pudiera realizar esta crónica para general conocimiento de todos los zarceños.
De igual forma, agradecer el trabajo de Janire Sancho Templado y Raquel Flores Cruz por la sublime, cuidadosa y esmerada intervención para que ambas imágenes luzcan su esplendor en nuestra iglesia parroquial de San Andrés Apóstol.
Zarza la Mayor está de enhorabuena, sumando estas dos imágenes escultóricas, de carácter religioso, al patrimonio local para el disfrute de los zarceños.
(Las fotografías certifican su estado anterior y el actual)

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