Festividad del Sagrado Corazón de Jesús

Festividad del Sagrado Corazón de Jesús

Manuel García Cienfuegos
Cronista Oficial de Montijo y Lobón
cienfuegos@cronicasdeunpueblo.com

Junio sabe, tras el Corpus Christi, a escapulario, novena, turnos de vela, y a jaculatoria antigua: “Sagrado Corazón de Jesús, en vos confío”. Los primeros documentos localizados que hablan de la presencia del Sagrado Corazón de Jesús en Montijo, hasta la fecha, se remontan a 1873, año en el que esta asociación se hace cargo, a instancias del Ayuntamiento, del Hospital de pobres de Nuestro Padre Jesús Nazareno.
En marzo de 1925 fue entronizada la imagen del Sagrado Corazón de Jesús en las Escuelas Nacionales, Ayuntamiento y Comunidad de Labradores. Era la Dictadura de Primo de Rivera, siendo alcalde Laureano Alarcón Pérez y párroco arcipreste, Juan Pérez Amaya. Actos que contaron con la presencia del obispo de Badajoz don Ramón Pérez Rodríguez, quien también confirmó a un nutrido grupo de niños. En la Comunidad de Labradores se sirvió un almuerzo íntimo, sirviéndose el siguiente menú: Entremeses variados, tortilla a las finas hierbas, ternera a la jardinera, merluza con salsa tártara, menestra de Bruselas y pavo trufado. De postre mantecados, galletas, frutas y quesos. Vinos de Rioja, champagne, café y licores.
Por la tarde-noche se inauguró en el Teatro Calderón de la Barca la Mutualidad Escolar, que contó con varias actuaciones de los escolares: Amalia Torres, Emilia González, Catalina Gragera, Gabriel Domínguez, Juan Manuel González., Federico y Fermín Bravo, Juanita Barco, Trinidad González, Gabriel Domínguez, José Martínez, Emilio Fuentes y Alfonso del Viejo. En el intermedio y para recaudar fondos para la Mutualidad se rifó un perrito que tocó en suerte al joven de Puebla de la Calzada, Andrés Conejo Casillas, hijo de Sancho Conejo de Coca, alcalde, diputado nacional y provincial, seguidor de Maura y hermano político del Marqués de la Vega. El acto terminó cantándose el Himno de la Previsión, con letra del escritor cacereño Juan Luis Cordero. (Imagen del Corazón de Jesús en el convento del Santo Cristo del Pasmo, clarisas franciscanas, de Montijo).

 

Montijo. La Velá de San Antonio, 12 de junio

Montijo. La Velá de San Antonio, 12 de junio

Manuel García Cienfuegos
Cronista Oficial de Montijo y Lobón
cienfuegos@cronicasdeunpueblo.com

En el tintero de la memoria fluye el tiempo enredado entre las manos de nuestras abuelas, que nos contaban con paciencia las santas devociones de sus antepasados: “San Antonio bendito, búscame un novio, que venga derechito al matrimonio”, “San Antonio bendito, dame un marido, que no fume tabaco, ni beba vino». Hoy miro atrás con ojos de niño las imágenes que un tiempo modeló, sobre aquel prodigio que nos trajo la vida. A la velá, a la velá, a la velá…

Así contaba el periódico escolar “Alborada” del Grupo Escolar 14 de abril”, hoy Colegio Público Virgen de Barbaño, en julio de 1934 cómo era y vivían la “Velá de San Antonio”, que se celebraba el 12 de junio, víspera de la festividad del santo paduano. Vayamos al texto: “Para las mozas hay verbena y las niñas la celebramos haciendo el día antes muñequitos, peces, tijeras, perros, gatos, barriles y macetas que adornamos con plumas y muchas cosas más que luego vendemos por alfileres, Según es la pieza de bonita así es el número de alfileres que se da por ella. Por la tarde ponemos en las puertas de nuestras casas un banco que hace las veces de mostrador y sobre él las figuras; detrás se sienta las que las vende con un mosquero de papel para darle a las moscas y se dice: “La velá, la que no compre se va”.
El periódico escolar “Alborada” era una de las técnicas del pedagogo francés Celestine Freinet, introducidas en Montijo por el maestro Maximino Cano Gascón que llegó procedente de Las Hurdes.
Los franciscanos llegaron en 1943 para quedarse en el convento de San Antonio, asumiendo la organización de la novena y la Velá en honor de San Antonio con la ayuda de la familia Thomas, mayordomos a finales del s. XIX del santo paduano. Los franciscanos se marcharon de Montijo en 1967. La Velá desapareció hasta que fue recuperada con la llegada de los Ayuntamientos democráticos.

LA VELÁ DE LA SAN ANTONIO EN LOS QUEHACERES Y LOS DÍAS
La mañana es clara y fresca. La plazuela está tranquila, revolotean los pájaros. La preside la “casa grande”, segura, ancha, portentosa, fuerte, bien hecha. Las familias Thomas y Carbonell, sus dueños, fraguaron su actividad en la industria del corcho. Los Thomas, en sus inicios, descarnaban los alcornoques de la Muela y San José de Morante, enviando el corcho a la industria taponera.
Allí, en aquellos cortijos se daban jornales a hombres, mujeres y niños. Allí se entregaban a la siega, se cuidaban las bestias, se daba de hierro en las besanas. Allí, en medio de las encinas faenaban las piaras de cochinos y los rebaños de ovejas. Allí, el humo canino de las carboneras salía por las troneras anunciando que estaba listo el carbón, la carbonilla y el cisco. Junto a los cortijos, los pavos, las gallinas y los perros. Aperadores, labradores, aparceros, mozos, manaderos, braceros, jornaleros, zagales y rapas, vivieron los quehaceres y los días en medio de los surcos, los barbechos y las rastrojeras; entre la siembra, la escarda y la siega.
En el silencio de sembrados, encinas y caminos, se proclamaba “Paz y Bien”. Sus dueños daban gracias con el saludo de sus caridades. La familia Thomas fue a finales del siglo XIX mayordoma de la capilla de San Antonio. Después, junto a ella, en el año 1943 entregaron a los franciscanos, casa para vivir y huerta para trabajar. Teresa, Josefa, Ruperto, Joaquín, Trinidad, Petra y Juan, abrieron bienes y hacienda a los hijos de San Francisco, para que éstos impartieran formación religiosa y cultural para el pueblo.
Es 12 de junio, en la plazuela hay un montón de leña; encima de ella están colocando dos enormes figuras hechas de cartón y tela, de pronunciadas cabezas, frentes despejadas, ojos saltones y vivos colores en los ropajes. Esta noche, con el fuego, arderán como la tea. Allí anda el padre Claudio dando instrucciones. En un rincón, los carpinteros colocan un pequeño tablado para la Banda de Música de don Andrés Mena. En la acera que va a la plaza, frente a la capilla, hay varios puestos para la venta de roscas, pestiños y empanadas. Dicen que Paco, el dulcero, ha hecho aún más grandes los bastones de caramelo.
Junto a la esquina de la calle Carreras han plantado un firme puntal, un palo muy largo que será enjabonado cuando caiga la tarde para hacerlo resbaladizo; es la cucaña. En el interior de la capilla, Francisco Antolín y el padre Plácido ponen azucenas en las andas de San Antonio; este año lo van a sacar a la calle. El Ayuntamiento ha contratado una pirotecnia. Habrá cohetes. Todo sea por el santo y para mayor gloria del seráfico San Francisco.
Es la velá de San Antonio, último día de su novena. En el tintero de la memoria fluye el tiempo enredado entre las manos de nuestras abuelas, que nos contaban con paciencia las santas devociones de sus antepasados. “San Antonio bendito, búscame un novio, que venga derechito al matrimonio”. Al anochecer, ante la cámara de Visam, miran las mocitas risueñas, con labios rojos, pronunciados rizos, ojos brillantes, caras pensativas… muchachas que esperan… ¡Lástima que todo saliese en blanco y negro! A la velá, a la velá, a la velá… Hoy miro atrás con ojos de niño las imágenes que un tiempo modeló, sobre aquel prodigio que nos trajo la vida. A la velá, a la velá, a la velá…

 

Patrimonio de Barbaño, que permanezca siempre

Patrimonio de Barbaño, que permanezca siempre

Manuel García Cienfuegos
Cronista Oficial de Montijo y Lobón
cienfuegos@cronicasdeunpueblo.com

Con el nuevo entramado de canales y acequias que buscaban inundar de fertilidad las tierras (Plan Badajoz), surgieron nuevos pueblos, a una y otra orilla del Guadiana, entre ellos, Barbaño. Por decreto del Ministerio de la Gobernación de fecha 30/XI/1956, fue constituida en Entidad Local Menor dependiente del Ayuntamiento de Montijo y con una zona de influencia de 1.237 hectáreas.
En 1957 se decía que Barbaño tenía capacidad para sesenta colonos y varios obreros agrícolas, con viviendas para cada uno de ellos, además de los edificios públicos del Ayuntamiento, Escuela Nacional, casas para los maestros y casa parroquial; mientras tanto vienen sirviéndose de la ermita de Ntra. Señora de Barbaño, Patrona de Montijo, hasta que se termine el templo parroquial.


Barbaño fue construido por la empresa Construcciones Civiles (COVILE). Fue inaugurado el 6/X/1956 por el general Franco en su visita por las Vegas Bajas del Guadiana. Desde pequeño me llamaron la atención estas figuras que adornan los acerados del pueblo.


Que estas figuras, patrimonio de Barbaño, permanezcan siempre. Jhon Ruskin, escritor y crítico de arte, ha sido así de rotundo con el patrimonio: “Los antiguos edificios no son nuestros. Pertenecen en parte a los que los construyeron, y en parte a las generaciones que vendrán. Los muertos aún tienen algún derecho sobre ellos: aquello por lo que trabajaron…nosotros no tenemos derecho a destruirlos. Tenemos libertad de derribar lo que nosotros mismos hemos construido. Pero aquello por lo que otros hombres entregaron su fuerza, su salud y su vida, su derecho sobre ello, no acaba con la muerte”.

 

Montijo. Visita cultural en el Día del Senderismo de Extremadura 2026

Montijo. Visita cultural en el Día del Senderismo de Extremadura 2026

Manuel García Cienfuegos
Cronista Oficial de Montijo y Lobón
cienfuegos@cronicasdeunpueblo.com

Montijo se convirtió hoy domingo, 31 de mayo, en el epicentro del senderismo extremeño con la celebración del Día del Senderismo de Extremadura 2026, una jornada organizada por la Federación Extremeña de Montaña y Escalada (FEXME) junto al Grupo Senderista Vegas Bajas de Montijo. En ella participaron ciento setenta senderistas, que desafiaron la elevada temperatura de la mañana
El evento, enmarcado dentro del “Circuito Camina Extremadura” de la Junta de Extremadura, reunió a senderistas de toda la región en un ambiente que pretendió ir más allá de la práctica deportiva, apostando por un encuentro festivo, participativo y de convivencia entre clubes, asociaciones y aficionados. Además, la jornada sirvió como espacio de intercambio de ideas y debate sobre el presente y futuro del senderismo en Extremadura, reforzando los lazos entre los diferentes colectivos.
La programación incluyó rutas guiadas adaptadas a distintos niveles, talleres, charlas y actividades culturales, convirtiendo la cita en una experiencia completa tanto para senderistas habituales como para quienes desearon iniciarse en esta práctica.

RUTA CULTURAL
Entre las rutas destacó la dirigida por el Cronista Oficial de Montijo, Manuel García Cienfuegos, que desde la Caseta Municipal fue explicando a los 34 participantes la importancia de la caseta contra incendios y pozo de las eras, calle López de Ayala, plaza del Rey, Avenida Emperatriz, atrio, exterior e interior de la iglesia de San Pedro, plaza del Conde, interior de la ermita de Jesús, plaza de España, calle Eugenio Hermoso, interior de la capilla del convento del Santo Cristo del Pasmo, clarisas franciscanas y regreso a la Caseta Municipal. Más de tres horas en informar y narrar parte de la Historia de Montijo. García Cienfuegos hizo especial hincapié sobre la importancia, respeto y conservación del patrimonio.
Uno de los atractivos del día fue la propuesta gastronómica, profundamente arraigada en la tradición extremeña. Los participantes pudieron degustar de un desayuno a base de migas, plato emblemático de la región, seguido de una comida con caldereta típica, consolidando así el carácter social y festivo del encuentro.

 

 

El milagro del pozo, 30 de octubre de 1860

El milagro del pozo, 30 de octubre de 1860

Manuel García Cienfuegos
Cronista Oficial de Montijo y Lobón
cienfuegos@cronicasdeunpueblo.com

En el interior de la ermita de la Inmaculada Concepción, Patrona de Puebla de la Calzada, se conserva un exvoto pictórico que describe “El milagro del pozo”, obra del pintor zafrense José A. Álvarez, hecho en 1862. En él se narra el milagro que se obró (30/X/1860) sobre Juana Fernández Pinilla y su hija Catalina María Barbaño Fernández, que estuvieron, por una caída, cuatro horas en el pozo de la ermita, saliendo ilesas.


Publiqué en 2006 datos sobre el exvoto pictórico, su autor y datos de la familia: Toribio Barbaño Plaza, Juana Fernández Pinilla y Catalina María. Junto con datos relacionados con el pintor José Antonio Álvarez.

En este enlace podéis leer el trabajo que publiqué.
https://www.academia.edu/28222730/Un_exvoto_pict%C3%B3rico_en_la_ermita_de_la_patrona_de_Puebla_de_la_Calzada_El_milagro_del_pozo_30_X_1860

Este sábado, 30 de mayo, a las 20,30 h, la Hermandad de la Inmaculada invita a la celebración de una Eucaristía, al término de ésta tendrá lugar la inauguración del pozo del milagro por intercesión de la Virgen Inmaculada, en memoria y recuerdo de este suceso. El pozo que estuvo en la fachda exterior de la ermita que fue eliminado ha sido ahora recuperado.