por Juan Pedro Recio Cuesta | Abr 14, 2026 | Agenda Cultural, Artículos
SUCEDIÓ UN 13 DE ABRIL…PERO DE 1996. LA FIESTA DEL CEREZO EN FLOR EN TORNAVACAS.
En la década de 1990, Tornavacas acogió importantes eventos como el paso de la Vuelta Ciclista a España (el 2 de mayo de 1990) o la XIV Semana de Extremadura en la Escuela (el 11 de mayo de 1991).
Pero aprovechando que hoy 13 de abril se cumplen 30 años de la Fiesta del Cerezo en Flor de 1996, viajamos al pasado más reciente de Tornavacas para recordar aquel multitudinario evento celebrado el día 13 de abril de 1996 que reunió a miles de personas en nuestro pueblo.
El texto al completo se puede leer en: https://senderosdelahistoria.blogspot.com/2026/04/historias-de-tornavacas-xxvii-sucedio.html
por Emilio Arroyo Bermejo | Abr 13, 2026 | Agenda Cultural, Artículos
Emilio Arroyo Bermejo
CRONISTA OFICIAL DE ZARZA LA MAYOR
Hablar o escribir sobre Zalama y La Pista es revivir dos templos de la diversión y buenos momentos vividos por los zarceños en estos establecimientos que bien merecen ser nombrados como «instituciones de la diversión».
Nos remontamos a 1948, cuando el 13 de junio se inaugura Zalama bajo la propiedad de Don Francisco Gundín González. Ese día un programa extenso hacía preveer lo que Zalama con el paso del tiempo sería. El programa de inauguración estuvo a la altura que la ocasión merecía.
Sesión vermut a las 11 horas con la orquesta «Cacharra», seguida de distintos solos de violín, trompeta, acordeón y piano abrieron los actos de inauguración. A las 15 horas fue la sesión café la que cogió el testigo con conciertos de divos y para finalizar, a las 19 horas, gran baile con dos orquestas. No faltó detalle. El mostrador fue dirigido por Antonio Aparicio, con un equipo de camareros vestidos a la última, porteros, botones y limpiabotas.
ZALAMA respondía a las primeras letras de ZARZA LA MAYOR y la edificación se erigía como un bello edificio simétrico en su fachada, destacando los ventanales con arcos de medio punto, que daban luminosidad al bar y los dos óculos situados en los laterales del piso superior.
Recuerdan los mayores las sesiones vermut de los domingos después de misa, cuando desde la balconada del salón emitía música una gramola, también la nombran con picú (pick-up) y los clientes, entre bebida y bebida, escuchaban música y algún que otro baile se producía. También se recuerda el banquete que se celebró en Zalama el 20 de septiembre de 1964 con motivo de la declaración- nombramiento de Hijo Adoptivo de Zarza la Mayor en la persona del doctor don José Perianes Carro y que a su vez se le dedicó la avenida que lleva su nombre y que por cierto, el cubierto o menú, costó a los asistentes 315 pesetas.
Llega el año 1967 y Zalama pasa a manos de Anastasio Herrero Rabasco y Mercedes Pardo Montero tras un traspaso del anterior propietario don Francisco Gundín González.
Anastasio (1934-2023), era hijo de Ricardo Herrero Perianes y Amparo Rabasco que vivieron en la calle Abajo número 17. Mercedes (1933-2021), era hija de Marcelo Pardo Almeida y María Montero Pulido, matrimonio que además de Mercedes tuvo otros hijos como Clementa, Obdulia y Eulogio. La familia de Mercedes vivió en la Plaza y posteriormente en la calle Sargento García Luceño, número 16, hoy calle La Reverencia.
Pero Anastasio y Mercedes, antes de hacerse con Zalama ya habían regentado un bar en la Plaza número 2 (como di cuenta en la crónica del 14 de noviembre de 2025 con el título «Un bar con tres propietarios en la Plaza») y tras ello, comienzan a dirigir Zalama, naciendo en Zalama la hija menor, Mari, el 22 de agosto de 1968. El hijo mayor, Ricardo, había nacido el 12 de febrero de 1959 y Marcelo el 8 de agosto de 1961.
Zalama tenía un salón con un techo muy alto, todo lo alto que era el edificio y desde la vivienda, del piso de arriba, salía la balconada antes referenciada y Marcelo recuerda, «yo me asomaba para ver a la gente bailando».
Zalama, ya de la mano de Anastasio y Mercedes, sufrió algunas remodelaciones, como la bajada del techo del salón, obra realizada por el conocido constructor Alipio para colocar el cuadro de luces por el técnico audiovisual «Carrasco». La pista de baile, tras la reformas, quedó de 118 metros cuadrados como indica la memoria descriptiva visada el 19 de diciembre de 1980. Se sustituyeron los bancos de la discoteca por sillones bajos más cómodos; se construyó de forma elevada la sala del pinchadiscos y se eliminó el escenario, (que debajo tenía un sótano donde se guardaba la bebida). También se quitó la cocina del corral y se creó la discoteca de verano tras eliminar el escenario, discoteca veraniega con forma triangular a la que se accedía desde el salón y con el paso del tiempo este espacio de la discoteca de verano se convirtió en un pub. Cambios que exigían los tiempos.
Son momentos en los que Zalama necesita más espacio y adquieren la casa contigua, además de tener alquilada a los herederos de Blanca Bermejo Gazapo una casilla para almacén de bebidas en la Travesía de Sequeros.
Zalama ofreció bodas, bautizos y comuniones, bailes infantiles, eventos diversos siempre de la mano de excelentes cocineras como Carmen, Antonia y Julia y camareros como Mariano, Justo, los hermanos Juan y Julián y otros procedentes de Moraleja. Al mando de los botones, pinchando discos, Méñito, Simón y Fernando, entre otros, pusieron ritmo a los jóvenes y no tan jóvenes en Zalama y después en La Pista.
Pero llega el año 1975 y Anastasio y Mercedes compran al sr. Aquilino Cortés Pedraza La Pista, un espacio amplísimo con bar, salón, vivienda, baile de verano y huerta. El espacio del baile de verano sirvió en alguna ocasión como cancha de voleibol para un gran equipo femenino que poseía Zarza y el día de la jubilación del maestro don Julián Pantrigo López, este espacio acogió una tabla de gimnasia ofrecida por sus alumnos como despedida.
Son los años de desarrollo en Zarza, Zarza como nadie vive los buenos momentos y el «ojo clínico» de los Herrero-Pardo lo advierte y comienza una etapa de trabajo, de mucho esfuerzo para dar lo mejor a Zarza.

A partir de estos momentos, la familia dirige Zalama y La Pista y en poco tiempo, Ricardo va teniendo más edad y se hace cargo de Zalama y Marcelo, con 14 años, se instala con sus padres en La Pista y comienzan los años de esplendor de este buque insignia zarceño. La Pista no era sólo el bar, era la parada del coche de línea «El Directo», era el restaurante donde muchos zarceños celebraron sus bodas, comuniones, bautizos ,quintas, cotillones de nochevieja, mítines políticos, reuniones de asociaciones, encuentros de cazadores, en resumidas cuentas, un pulmón vital en la vida de los zarceños.
Pero La Pista cambió su nombre, al menos en los papeles. Vicente Guillén Olgado le sugirió a Anastasio ponerle al negocio el nombre «Marimar», en honor a sus tres hijos, eligiendo la primera sílaba de sus nombres para configurar la nueva denominación, pero a decir verdad, el negocio siguió llamándose La Pista para el común de los zarceños.
El ajetreo en La Pista era constante, llegó a haber hasta dos bodas diarias, una a medio día y otra por la noche, las barras estaban repletas de clientes, no se encontraba un velador en la terraza, actividad que se alargaba hasta bien entrada la madrugada las noches de verano y muchos días, por la ausencia de lavavajillas, estuvieron fregando vasos hasta las 9 de la mañana.

Al principio no tenían máquina de hacer hielo y en una ocasión Anastasio trajo un carro de paja para meter debajo las barras de hielo, para que no se descongelaran e ir partiendo los trozos, tarea que realizaban Antonio Rosellón y Fidel, pariente de la familia, hasta que compraron un fabricador de hielo. La primer cafetera que compraron para La Pista costó 500.000 pesetas.
En La Pista, trabajaron de camareros, durante años, los hermanos Piris, Santiago y José, Ramón de Ceclavin y otros.
La Pista de verano también tuvo su expansión. Se colocó un cuadro de luces (también lo colocó «Carrasco), se construyó un segundo escenario, pues algunos años, en la feria, había dos orquestas, con una gran afluencia de público, tanto cuando había discoteca como cuando había orquesta, por lo que había que controlar el acceso de las entradas, distinguidas entre caballero y señorita, tarea que realizaron tanto en Zalama como en La Pista personas como José Módenes, Juan Piris Palomino o Flores Pedraza Manuel.
El 24 de agosto de 1981 la discoteca de verano acogió al grupo de rock andaluz «Alameda», marcando un hito en la comarca y en varias ocasiones actuaron «Los Tarantos», además de buenas orquestas por San Bartolomé.
Pero a Mercedes no le asusta nada, su sonrisa lo puede todo y se arremanga para poner un kiosco a pie de avenida y desde allí endulzar con las golosinas, polos y helados a los niños a la entrada y salida de la escuela y además ofrecernos ricos churros diariamente y los fines de semana invernales regados los churros con un rico chocolate.

Zalama y La Pista es la vida de Anastasio, Mercedes, Ricardo, Marcelo y Mari.
Zalama y la Pista es esfuerzo, tesón y trabajo de una familia luchadora que muy bien define la hija menor con estas palabras: » viví mi infancia en La Pista, en una familia trabajadora, humilde, emprendedora, mis padres siempre nos inculcaron el amor al trabajo» y «nunca se cerraba Zalama, nunca se cerraba La Pista, siempre trabajar, trabajar y trabajar».
Marcelo no sale de La Pista. La Pista es su casa, su ser, mantiene diariamente la cafetera encendida, goza allí, recuerda, se emociona y en su memoria sus padres y hermano.
Cuántos momentos vividos en Zalama y La Pista, bailes y primeros o definitivos amores entre sus paredes, deliciosos manjares en sus mesas, cuántos eventos para el recuerdo, en definitiva, memoria colectiva de un pueblo que siempre estará agradecido a todo lo que significaron y al buen hacer de sus gestores.
Ricardo (+ 2021), Mercedes (+2021) y Anastasio (+2023) ya marcharon, pero su legado perdura y Zarza los recuerda con emoción y respeto.
Siempre Zalama, siempre La Pista.
Otro motivo más de orgullo zarceño.
por Carmen Calderón Berrocal | Abr 13, 2026 | Agenda Cultural, Artículos
María del Carmen Calderón Berrocal
Doctora en Historia, especialista en Ciencias y Técnicas Historiográficas.
Academia Andaluza de la Historia, correspondiente por Extremadura.
Cronista Oficial de Cabeza la Vaca, Badajoz.
Resumen
El presente artículo analiza la tradición del Entierro de la Sardina en el municipio de Cabeza la Vaca (Badajoz, Extremadura), entendida como una manifestación festiva vinculada al cierre del ciclo carnavalesco. Se estudian sus elementos rituales, su dimensión simbólica y su función social dentro del contexto de las celebraciones populares de la región. Asimismo, se sitúa esta práctica en relación con otras festividades carnavalescas y rituales tradicionales de Extremadura, destacando su valor como expresión de identidad comunitaria y continuidad cultural.
Palabras clave
Carnaval, Cabeza la Vaca, Entierro de la Sardina, cultura popular, ritual festivo, Extremadura
Abstract
This paper analyzes the “Entierro de la Sardina” tradition in Cabeza la Vaca (Badajoz, Extremadura, Spain), understood as a festive ritual marking the end of Carnival celebrations. The study examines its symbolic elements, social function, and cultural significance within local popular festivities. It also contextualizes this practice within broader carnival traditions and ritual celebrations in Extremadura, highlighting its role in community identity and cultural continuity.
Keywords
Carnival, Cabeza la Vaca, Burial of the Sardine, folk culture, festive ritual, Extremadura
1. Introducción
El Entierro de la Sardina constituye una de las manifestaciones más representativas del cierre del ciclo carnavalesco en numerosos municipios españoles. En el caso de Cabeza la Vaca, esta celebración adquiere un carácter especialmente participativo y comunitario, integrando elementos de teatralización, sátira social y ritual simbólico.
La fiesta se desarrolla tradicionalmente en el último tramo del Carnaval o durante el Domingo de Piñata, momento en el que se escenifica el final de la alegría carnavalesca y el inicio simbólico del periodo de Cuaresma.
2. Desarrollo ritual de la celebración
El acto central consiste en la elaboración de una figura simbólica de sardina, construida con materiales ligeros como cartón, paja y elementos pirotécnicos. Esta figura es posteriormente portada en un cortejo festivo que recorre las calles del municipio.
El desfile adopta la forma de una procesión paródica en la que los participantes visten indumentaria de luto de manera exagerada, representando de forma humorística un funeral. A lo largo del recorrido se integran comparsas, música de charanga y participación vecinal activa.
En algunos casos, el itinerario culmina con la lectura de un “testamento de la sardina”, pieza humorística en la que se alude a acontecimientos locales o situaciones del año transcurrido.
3. La quema como elemento simbólico
El momento final de la celebración se desarrolla en un espacio público, generalmente la plaza del municipio, donde la figura de la sardina es incinerada.
Este acto posee un fuerte valor simbólico, ya que representa la clausura del ciclo carnavalesco y la transición hacia el periodo de Cuaresma. La quema se acompaña habitualmente de música, petardos y participación colectiva, reforzando su dimensión festiva.
4. Dimensión social y comunitaria
El Entierro de la Sardina en Cabeza la Vaca se caracteriza por su elevada implicación vecinal. La participación no se limita a los organizadores, sino que involucra a familias, asociaciones locales y población infantil.
Tras el acto central, la celebración suele prolongarse en espacios de sociabilidad como bares o plazas, consolidando su función como elemento de cohesión social.
En algunas ediciones se incorporan actividades complementarias, como la Tirada de Cántaros, dirigida especialmente al público infantil, lo que refuerza el carácter intergeneracional de la festividad.
5. Contexto regional y comparativo
La celebración de Cabeza la Vaca se inserta en un contexto más amplio de carnavales en la provincia de Badajoz y en Extremadura. Destacan, entre otros:
- El Carnaval de Badajoz, de proyección internacional y gran participación masiva.
- El Carnaval de Fregenal de la Sierra, de carácter más local y familiar.
- El Carnaval de Zafra, con fuerte presencia de comparsas y concursos.
Asimismo, Extremadura conserva un amplio repertorio de fiestas tradicionales con elementos rituales, como Jarramplas (Piornal), Las Carantoñas (Acehúche), Los Jurramachos (Montánchez), Los Escobazos (Jarandilla de la Vera), La Encamisá (Navalvillar de Pela) o El Peropalo, entre otras.
Estas celebraciones comparten elementos simbólicos vinculados a ciclos estacionales, rituales de renovación y tradiciones de origen precristiano.
6. Conclusiones
El Entierro de la Sardina en Cabeza la Vaca constituye una manifestación cultural de gran valor etnográfico, en la que confluyen elementos rituales, festivos y sociales. Su carácter participativo refuerza la identidad comunitaria y contribuye a la transmisión de tradiciones locales.
En un contexto más amplio, esta celebración forma parte del rico patrimonio festivo de Extremadura, donde perviven rituales de origen antiguo adaptados a formas contemporáneas de sociabilidad y cultura popular.
por Manuel García Cienfuegos | Abr 13, 2026 | Agenda Cultural
Manuel García Cienfuegos
Cronista Oficial de Montijo
La conferencia lleva por título “Ojos, corazón y cerebro. Cómo las enfermedades cardiovasculares pueden afectar a tu visión”. Será el miércoles 29 de abril, en el Salón Social del Casino de Montijo, a las 18,30 h. Actividad que está organizada por el Club Rotary Vegas Bajas. Entrada libre hasta completar aforo. ¿Sabías que a través de una revisión ocular se pueden detectar muchas enfermedades e incluso prevenir otras? ¿ y de cómo unas enfermedades pueden influir en nuestra visión?
El doctor Israel Gómez Sánchez es natural de Montijo (1986), se formó en la Universidad de Extremadura, promoción de 2010. Médico cirujano oftalmólogo, especialista en Cirugía oculoplastica, Retina quirúrgica, Cirugía de cataratas y Blefaroplastia. Es Máster de retina de Barraquer, Master de medicina estética, rotación de oculoplastica en Michigan y de retina en Frankfurt. Asiduo participante en Congresos Internacionales.
Desde el Club Rotary Vegas Bajas agradecemos al Dr. Gómez Sánchez y al Casino Montijo las facilidades dadas para la exposición de esta conferencia.
Uno de los lemas de Rotary ¡Unidos para hacer el bien!, se hace aquí realidad. Desde el Club Rotary Vegas Bajas seguiremos abordando problemas humanitarios, promoviendo la paz, la salud, la educación, el medio ambiente y la ética. Estáis todos invitados.
por Pablo Iglesias Aunión | Abr 13, 2026 | Agenda Cultural
Pablo Iglesias Aunión.
Cronista de Puebla de la Calzada.
El pasado 10 de abril, la Casa de la Cultura de Puebla de la Calzada se convirtió en escenario de encuentro entre literatura, memoria y emoción con la presentación de “Tiempos de sacrificio». La Horcajada”, la nueva novela de Juan García Santamaría.
El autor, natural de Ávila y afincado en Madrid, ofrece en esta obra un relato intenso que sumerge al lector en las complejas vivencias humanas y sociales de un entorno rural castellano durante los duros años de la posguerra. A través de una narrativa cargada de sensibilidad, la novela entrelaza historias con contexto histórico, dando voz a una época marcada por el sacrificio y la resiliencia.
El acto no solo sirvió para dar a conocer la obra, sino también para reafirmar el compromiso cultural de la localidad. El Ayuntamiento de Puebla de la Calzada continúa apostando firmemente por iniciativas que fomentan la lectura y el acceso a la cultura, con una programación constante de presentaciones literarias y actividades vinculadas al mundo del libro.
Desde el Ayuntamiento se insiste en una idea clara: el progreso de un pueblo pasa, sin duda, por reconocer el valor fundamental de la cultura y, en particular, de los libros como herramienta de crecimiento colectivo. Una apuesta que, una vez más, se hace tangible en citas como esta, donde la literatura se convierte en punto de encuentro para toda la comunidad.

por Juan Pedro Recio Cuesta | Abr 12, 2026 | Agenda Cultural
Durante este fin de semana (del viernes 10 al domingo 12 de abril), la localidad de Casas del Castañar (Valle del Jerte) acoge la clausura de la Fiesta del Cerezo en Flor, declarada de Interés Turístico Nacional.
De entre las muchas e interesantes actividades programadas, resaltamos la recreación, a los pies de la Iglesia de San Juan Bautista, del ya extinto poblado de Asperilla, núcleo medieval matriz de Casas del Castañar.
Un núcleo que debió de ser uno de los primeros del valle en aparecer tras la fundación de Plasencia y situado, durante siglos, a los pies del Camino Real del que ahora podemos saber mucho más gracias a la interesante investigación «El Castañar de Asperilla. Historia de dos iglesias«, cuyas autoras son Teresa Herrero Iglesias y Pilar Sánchez Arias.
Juan Pedro Recio Cuesta
Licenciado en Historia.
Doctorando en Historia Contemporánea.
Cronista Oficial de la Villa de Tornavacas.
Web personal: http://senderosdelahistoria.blogspot.com.es/
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