LA QUIEBRA DEL CASTAÑO EN VALDASTILLAS EN EL SIGLO XVIII

LA QUIEBRA DEL CASTAÑO EN VALDASTILLAS EN EL SIGLO XVIII

24 de junio de 2026
Emilio Arroyo Bermejo
CRONISTA OFICIAL DE VALDASTILLAS

En la crónica publicada el pasado día 20 de mayo de 2026 bajo el título «Valdastillas Vive la Cerecera», haciendo un repaso histórico de cómo llega la expansión del cultivo del cerezo, aludía a que con la aparición, en el siglo XVIII, de la quiebra del castañar propiciada por la enfermedad de la tinta, afección que produjo que el castaño fuera atacado por hongos que parasitaban y dañaban las raíces y la base del tronco bloqueando la circulación de la savia y nutrientes, ocasionando daños económicos irreparables en la región, hizo que hubiera que focalizar la atención y el trabajo en otro cultivo, el cerezo.
Así, esta crisis histórica del siglo XVIII afectó al Valle del Jerte y zonas aledañas de la cual Valdastillas no se libró.
Durante el siglo XVIII y sobre todo en las décadas centrales del mismo, la economía agraria de Valdastillas adquiere una aceptable posición, pero los años posteriores suponen una ruina pues ya azota la tinta generando malignas consecuencias.
El catastro del Marqués de la Ensenada de 1752, refiriéndose al reparto de cultivos en la localidad cuqueña, refiere que el cultivo del castaño, medido en fanegas, representaba el 63% de las tierras cultivadas, el olivo el 11, 7 %, la vid el 6,3%, el regadio el 6,8 %, los frutales el 5,6%, los prados el 4,8 % y las Moreras el O’ 5 %.
Estos datos refrendan el cuantioso daño económico que provocó la tinta, pues el 63 % de las tierras cultivables los vecinos de Valdastillas las tenían orientadas hacia el cultivo del castaño, árbol que destrozó la epidemia y se llevó por delante un producto que hasta se llegó a consumir en la Corte. El precio de la castaña era elevado, llegando a cambiarse el producto por el trigo, a razón de cuatro fanegas de trigo por una de castaña.

Esta quiebra afectó estrepitosamente a Valdastillas, sobre todo en el último cuarto del siglo XVIII y tan difícil era la situación que el Concejo le pide a Plasencia, por data, concesión de terreno público para explotar los amplios baldíos valdastillanos, que ocupaban una superficie de 4200 fanegas y que eran de aprovechamiento comunal de los vecinos de la ciudad de Plasencia y de su alfoz,
territorio rural o conjunto de aldeas que dependían administrativamente y jurídicamente de Plasencia, elevándose solicitud para anexionar los baldíos cercanos a la dehesa boyal de Valdastillas y así aumentar la extensión de terreno cultivable.
Pero el camino no fue fácil, las gestiones se prolongaron en el tiempo y se gravó con una carga de 100 maravedíes a favor de los Propios de la Ciudad. Tanto se alargaron los trámites que se había solicitado en 1776 y no fue hasta 1782 cuando se ratifica por data los baldíos solicitados, unos en la umbría y otros en la solana, entregando la Carta-Data y despacho.
Pero lo que parecía solucionado, volvió a encontrar una reclamación por parte del pueblo de El Torno, alegando que baldíos entregados a Valdastillas habían sido de El Torno. Hubo litigio en los tribunales placentinos, pero al final Valdastillas y El Torno optaron por la concordia, se pusieron de acuerdo en cuanto a algún baldío y así en 1785 el litigio se dio por concluido.
A pesar de disponer de más terreno con el sistema de datas, la realidad es que otra parte de la propiedad terrícola de Valdastillas estaba en manos muertas, convirtiéndose en bienes fuera del mercado o amortizados, lo que impedía aumentar el espacio cultivable.
Los pegujaleros posteriormente vuelven a recurrir al sistema de datas, pero con condiciones mucho más gravosas y con otro sistema de recaudación, pues ahora no sería el ayuntamiento placentino el encargado de recaudar los tributos a cada vecino, sino que el ayuntamiento placentino se lo cobraría al ayuntamiento de Valdastillas y luego este se lo cobraría de forma individual a sus vecinos. Recordar que a mitad de la centuria este mismo sistema de cobro también afectó a Piornal por lo que ambos municipios pleitearon con Plasencia, fallando la Real Chancillería vallisoletana a favor de Plasencia en 1754.
Los gravámenes eran elevados, por lo que se optó por rompimientos ilícitos de terreno, con el fin de aumentar el patrimonio cultivable, lo cual no era fácil, pues Plasencia estaba alerta y mandaba comisionados e impedía los prohibidos rompimientos y apoderamientos imponiendo multas.
Ante ello, se facilita terrenos de los Propios, pero también con múltiples dificultades, y vuelven a aparecer litigios, hasta el punto de que en 1776 se niega a Valdastillas utilizar el producto de los castaños regoldanos (no injertos) suponiendo otro nuevo inconveniente.
Pero el agricultor no se da por vencido e intenta recuperar los castañares perdidos saneándolos, labrando y abonando los pies, resultando todo el esfuerzo estéril. Recurren, como en épocas anteriores, al reparto de tierras por data, pero aún así el reparto es escaso, pues mucha parte de la propiedad sigue estando en manos de propietarios foráneos y propiedades eclesiales.
La solución se centra en recuperar los cultivos tradicionales como la producción hortelana, vitivinícola, oléicola y frutícola y de esta manera, tomar el peso de la producción agrícola de Valdastillas aquellos productos, que según recogía el Catastro del Marqués de la Ensenada de 1752, ocupaban un menor porcentaje de implantación, pero que ahora, debido a la fatídica tinta, no quedaba más remedio que recuperar en una fracción mayor.

Una epidemia agrícola hace cambiar los designios de un pueblo, transforma sus modos de vida, pero el tesón del cuqueño busca nuevas posibilidades agrarias y pasados los años, la implantación del cerezo, de forma progresiva, sobre todo en el siglo XX y más en los últimos cincuenta años, el cerezo ha supuesto un ingente motor económico que ha colocado a Valdastillas y al Valle del Jerte en los circuitos internacionales, poniendo en valor su fruto estrella, su oro rojo, la cereza.

 

Montijo. Capilla de San Juan Bautista

Montijo. Capilla de San Juan Bautista

Manuel García Cienfuegos
Cronista Oficial de Montijo y Lobón
cienfuegos@cronicasdeunpueblo.com

A propósito de la festividad de San Juan Bautista. Al entrar en la iglesia de San Pedro Apóstol por la puerta que da al mediodía, el visitante se encuentra frente a tres capillas. Escribo sobre la más próxima a la capilla mayor, situada al lado del Evangelio, que antaño tuvo el nombre de San Juan Bautista, fundada en 1608 por el matrimonio Juan Pérez Gragera, el hidalgo, y María Sánchez Gragera, la rica, teniendo por patronos el Cabildo de la villa. Dispusieron que además que ésta se dotara de una capellanía y una obra pía para casar huérfanas, previéndola con un capital de mil cuatrocientos ducados.
Al fallecer el matrimonio fundador la capilla de San Juan pasó a su hermano Bartolomé Sánchez Gragera, y posterior a sus hijos Pedro Gragera y Sancho González, éste casado con Catalina Rodríguez Moreno, padres de Leonor Martín Gragera, mujer del Capitán de caballos, Toribio Mateo Gragera, abuelos paternos del I Conde de la Torre del Fresno, don Toribio Diego Gragera Bérriz Gragera, (Rama Gragera-Torrefresno). Leonor Martin Gragera fue enterrada en la capilla el 18/XII/1715.
Con los años, la administración de la capilla tomó otra rama familiar: Gragera-Asensio-Barrena y posterior Bootello de San Juan Gragera-Mendoza. Dando comienzo con Pedro Gragera, casado con Catalina López, prosigue su hijo Juan Pérez Gragera, continúa en el hijo de éste, Martín Asensio Gragera, pasando a Pedro Gragera Asensio, de éste a su hermano, el presbítero Juan Pérez Gragera, y de éste a su sobrina María Joaquina Gragera Mendoza.
Con ésta última la capilla llega a la familia Bootello de San Juan-Gragera Mendoza. Tomando entonces la advocación de la Sagrada Familia. El 24/XI/1700, miembros de la Real Chancillería de Granada, llegan a la villa de Montijo requiriendo la presencia del cura párroco Rodrigo Alfonso Barrena y Gragera, de la Orden de Santiago, y del Capitán de caballos corazas, Diego San Cebrián de la Quadra, testigos que habían depuesto en la probanza de la Ejecutoria por parte de los hermanos Sancho y Alonso Gragera, describiendo el ornato de la capilla. En la parte exterior de la cornisa de la capilla, con letras mayúsculas de oro un rótulo que decía “Híçola María Sánchez, mujer de Juan Pérez Gragera el hidalgo, año de 1608”. Por la parte interior de la cornisa otro rótulo del mismo género de letras que decía “Internatus mullerum non su rexit Mayor Joane Baptista (no ha surgido entre los nacidos de mujer uno mayor que Juan el Bautista).
En ella estaba un retablo de madera con columnas doradas y lo demás estofado de oro y colorado, y en el nicho del medio del retablo una imagen de talla de San Juan Bautista y a los lados, de cuerpo entero, en lienzo pintado los apóstoles: San Pedro y San Pablo; y encima de este cuerpo otros tres lienzos pintados: en el medio, el Nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo, y a los lados Santa Águeda, y Santa María Magdalena. El retablo se veía coronado con una Santa Cruz.
En el arco frontal, pintado en la pared un escudo de armas, con un solo cuartel formado por cinco grajas (Gragera) negras en campo de oro, puestas en sotuer, en pie. También pintadas las imágenes de Nuestra Señora y San Esteban, los Evangelistas y otras. La remodelación hecha en la capilla por Joaquín Bootello de San Juan Gragera, acogió dos altares hechos de fábrica. El frontal con las imágenes de San Juan Bautista, San Joaquín y San Francisco Javier, y en el lateral la Sagrada Familia. Su hija Joaquina casó con Luis de Mendoza Villanueva, recayendo la administración de la capilla en esta familia, siendo cedida por Luis Alfonso de Mendoza Bootello y Tous de Monsalve en agosto de 1968 a la cofradía del Santísimo Cristo de la Agonía y María Santísima de los Dolores, entronizando en ella sus imágenes titulares. El Cristo de Limpias, trocado en la Agonía, y la Virgen, obra del escultor hispalense Francisco Buiza Fernández (Carmona, 1923-Sevilla, 1983), adquirida en 1967, concebida como imagen de Gloria y trocada por su imaginero en Virgen de Pasión.

 

LA VELADA Y DÍA DE SAN JUAN

LA VELADA Y DÍA DE SAN JUAN

23 de junio de 2026
Emilio Arroyo Bermejo
CRONISTA OFICIAL DE ZARZA LA MAYOR

Mañana se celebra en Zarza la Mayor el día de San Juan, pero hoy la localidad, a los pies de su ermita, celebra la tradicional velada con su hoguera, ponche, dulces, bailes y música.
Juan el Bautista (y no confundirlo con Juan el Apóstol, el discípulo amado y a la vez evangelista), nace el año 6 antes de Cristo, primo de Jesús que administra el bautismo como sacramento central de su vida pastoral. En los libros sagrados se nos presenta como el Ministro que bautizó a Jesús y que según el evangelio de San Lucas, se produce cuando tiene 30 años aproximadamente.


Estudiosos y algunos evangelios defienden que Jesús pudo ser discípulo de Juan y algunos discípulos de Jesús pudieron ser antes discípulos de Juan.
Fue mártir, decapitado como castigo por haber denunciado el matrimonio ilícito del rey con la esposa de su hermano.
San Juan Bautista en Zarza la Mayor es venerado en la ermita barroca de su nombre, obra arquitectónica construida con mampostería y sillares, datada en el siglo XVII, cuya génesis la debemos al mecenazgo de un Sande, don Juan de Sande, que ejercía de canónigo en el cabildo catedralicio de Coria. La ermita zarceña de San Juan es un templo religioso íntimamente unido a la casa solariega contigua, unidas ermita y vivienda por el pasadizo y siempre conocido arco de San Juan, constituyendo, ambas edificaciones, una de las estampas más bellas que posee Zarza la Mayor, quedando, como recuerdo, en ambas fachadas, escudos del linaje familiar del mecenazgo.
Arquitectónicamente bella y coqueta presenta la ermita una fachada con sillares dispuestos en tres calles con casetones rehundidos, dos cuerpos y un frontispicio partido donde se aloja la campana en su bonita espadaña. Planta de cruz latina, iluminada desde el exterior a través de óculos y la cúpula o linterna del crucero.

En 1995 sufrió la ermita algunas reformas que ayudaron a mejorar sus condiciones, pero también estas mejoras taparon, al ser encaladas, las pinturas al fresco que existían en la bóveda.
Cuenta la ermita con dos imágenes del santo, una en la hornacina central de la fachada, escultura de características barrocas resaltando por su dramatismo y expresividad, elementos comunes en las obras escultóricas de la época. La otra imagen, es una talla policromada que se encuentra en una hornacina avenerada situada en el presbiterio y que antes era acogida en un retablo neogótico del XIX. El arte mueble de la ermita se completa con dos retablos neogóticos, procedentes de la Iglesia Parroquial que acogen a San Isidro Labrador y a Nuestra Señora de la Asunción.
La ermita de San Juan fue declarada monumento histórico en 1982, bien protegido por la ley 16/1985, de 25 de junio, de Patrimonio Histórico Español (BOE núm. 155, de 29 de junio de 1985).
Antaño los días de San Juan en Zarza eran día de feria de ganado y diversión y como tal la vivían los zarceños.
Prueba de ello es que el 24 de junio de 1914 quedó inaugurada la Plaza de Toros que hoy tiene Zarza y para la ocasión torearon cuatro toros de la ganadería del Campo de Salamanca los diestros Antonio Álvarez Gavilán (Alvarito de Córdoba 1880-1927) y ángel Fernández Pedraza (Angelete 1892-1931) natural de Baños de Montemayor.
Estos festejos, coincidiendo con la Feria de San Juan, se siguieron celebrando, pues en 1935, con la ganadería de German Dueñas, se llevó a cabo una novillada para el espada Chico de la Botica; en 1936, el día 24 de junio a las 8 de la mañana diana por la Banda Municipal de Plasencia, a las 12 concierto por la misma banda en la Plaza y por la tarde, con la misma ganadería se celebra una novillada para los espadas Juan García (Niño de la Alhambra) y Antonio Cáceres (Marcelo) y por la tarde- noche verbena popular; en 1939, diana por la mañana, concierto a las 11, novillada para Joselito Romero y concierto de la banda de música a las 21 horas en la Plaza y bailes en los salones de la localidad; y en 1942, dos novillos de Germán Dueñas para el espada Emiliano Astudillo.
Razones varias, con el paso del tiempo, fueron dando paso y más portagonismo a otras festividades en Zarza, pero a pesar de perder la feria de San Juan, el sentido religioso no lo ha perdido y esta celebración no ha decaído totalmente. Esta noche, como viene siendo tradicional, con el apoyo del Ayuntamiento, la estimable colaboración de la charanga de la localidad, la presencia de la vecindad, los mayordomos, la parroquia y todos los zarceños y visitantes que lo deseen, volverá a sonar la campana de la ermita como reclamo a la velada, a la hoguera en el atrio elevado del oratorio, a degustar dulces típicos y buen ponche maridado con buenos bailes al son de buena música por la charanga local con sus tambores y cornetas, para mañana, honrar a San Juan Bautista en su misa y procesión por las calles de Zarza.
Que celebremos la llegada del solsticio de verano, que se purifique y alejen los malos espíritus y las personas que se atrevan a saltar la hoguera, sean protegidas contra las malas energías y las personas que no lo hagan, con su presencia ante la hoguera, alcancen la protección necesaria.
Y felicidades por su onomástica, a los Juanes y Juanas.

 

La leyenda de Las Encantás

La leyenda de Las Encantás

Manuel García Cienfuegos
Cronista Oficial de Montijo y Lobón
cienfuegos@cronicasdeunpueblo.com

Hoy, 23 de junio, víspera de la festividad de San Juan Bautista, se celebra la leyenda que oímos a nuestros antepasados. Festejo, marcha, ruta y rito puesto en valor hace unos años (2007) desde el Ayuntamiento, impulsado por el afán de la que fue archivera municipal, Antonia Gómez Quintana (qepd), bajo el nombre de Ruta de las Encantás que tiene su origen en la “Leyenda de las Encantás”.
¿De qué se trata? Cuenta la leyenda que tres hermanas aparecían durante la noche de San Juan bailando en una charca en el camino viejo de Barbaño (cordel de ganados). Noche en la que se llenaban de ‘magia’, festejando la entrada del verano con sus bailes. Sostiene la leyenda que aquel que hasta allí llegue esa noche con un vaso de agua y sin derramar una sola gota, las verá y podrá cumplir sus deseos o sueños pedidos a tan encantadoras damas.
(Ilustra este comentario la obra pictórica “Las Encantás”, realizado por el pintor José Manuel Gamero Gil, Oliva de la Frontera 1975, licenciado en Bellas Artes. Lo hizo durante el transcurso del Pregón de la Feria y Fiestas Patronales, Montijo 2015, a cargo de Pedro Monty, basado en la leyenda popular de “Las Encantás”. El cuadro está en el Ayuntamiento de Montijo, antesala al salón de plenos”.

 

FOLLETO TURÍSTICO DE BROZAS DE 1930

FOLLETO TURÍSTICO DE BROZAS DE 1930

Francisco Rivero
Cronista Oficial de Las Brozas

Días pasados el colega cronista oficial de Arroyo de la Luz, Francisco Javier García Carrero, publicó en su Facebook un interesante artículo sobre un folleto turístico de 1930 dedicado a la provincia de Cáceres, destacando los pueblos de Garrovilas, Brozas, Alcántara y Arroyo del Puerco como ciudades típicas extremeñas. Le pedí una copia fotográfica del mismo y este es el resultado. Gracias Francisco Javier. Yo poseo algunos folletos turísticos de esta época de las ciudades de Cáceres y de Málaga

De Brozas dice lo siguiente en español y francés, que entonces era el idioma extranjero más estudiado. De hecho, fue el que yo estudié en mi bachillerato elemental, superior y hasta en mi carrera de Periodismo.

BROZAS. Desde Garrovillas (25 kms.) y atravesando la sierra por buena carretera, entre pinares y tierras de labor, y pasando por Las Navas del Madroño, llegamos a Brozas (5.000 habitantes), que creció al amparo de la Orden de Alcántara, a cuya encomienda mayor pertenecía. Su historia va unida a la de la Orden y su episodio más saliente, la defensa que hizo la ciudad el Maestre Don Gómez Solís contra el Clavero Don Alonso de Monroy. En la guerra de Sucesión de Felipe V representó Brozas un importante papel.

Conserva casas y palacios señoriales de su antigua nobleza: Carvajal, Flórez, Montenegro, Lizaur, Montejo, Ulloa, etc. Fue patria del insigne gramático Francisco Sánchez de las Brozas, el Brocense, catedrático que fue de la Universidad de Salamanca

La iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción es la mejor de la Diócesis de Coria, donde todo es hermoso y grande; es gótica, del siglo XVI, con mezcla del gusto del Renacimiento; la puerta es bellísima y el interior de la iglesia es de tres naves con cuatro tramos con altísimos pilares y bóvedas nervadas; el retablo del altar mayor es de estilo barroco, sin dorar. Entre los sepulcros sobresale el de Don Gonzalo Gutiérrez Flores, con estatua yacente.

Ferias y fiestas: Ferias: 20, 21 y 22 de abril y 18, 19y 20 de septiembre. Romerías: la de San Antón, el 17 de enero; Santa Lucía, el 13 de diciembre; San Gregorio, el 9 de mayo.

Fonda: Hotel Comercio; pensión completa de 8 a 10 pesetas.

Casa de huéspedes de Rosa Sabino.

NOTA PERSONAL: Como cronista, me gustaría saber quién era Rosa Sabino y dónde tenía su casa de huéspedes.

Como profesional que ha trabajado más de 30 años en el Ministerio de Turismo de España, añado que el Patronato Nacional de Turismo se fundó en el año 1928 durante la dictadura de Primo de Rivera, aunque mucho antes, en 1905, se creó la Comisión Nacional de Turismo, siendo ministro de Fomento el Conde Romanones (Álvaro Figueroa y Torres), abuelo paterno de la periodista Natalia Figueroa, la mujer del cantante Raphael. En 1928 se abrió el primer Parador de Turismo, el de Gredos y en 1933 se inauguró el de Mérida. El Patronato Nacional de Turismo estuvo en funcionamiento hasta el comienzo de la guerra civil de 1936, poniendo un sello de la República ante el logotipo con la corona real.

 

En la festividad de San Luis de Gonzaga

En la festividad de San Luis de Gonzaga

Manuel García Cienfuegos
Cronista Oficial de Montijo y Lobón
cienfuegos@cronicasdeunpueblo.com

En la sesión del 2 de agosto de 1915 se inscribe, por el secretario del Ayuntamiento de Montijo, Bernardo del Amo, en el acta municipal correspondiente “Hallándose en ruinas una Capilla de la Ermita de Nuestra Sra. de Barbaño, patrona de esta villa y practicándose actualmente postulación pública para reedificarla, la Corporación acordó conceder con tal fin una limosna de ciento cincuenta pesetas, que se pagarán con cargo al capítulo 11º, artículo único del presupuesto vigente”.
La capilla a la que se hace referencia es la nave donde se sitúan las imágenes de San Luis y San Isidro, pues el sacerdote Andrés Trigueros, el 30/IV/1917, dedica un altar a San Isidro y ofrece la mayordomía perpetua a los presidentes de la Comunidad de Labradores, de la que era secretario Julio García Pérez. Ambos, secretario y sacerdote crearon la “Fiesta de la Agricultura”, luego Gira y posteriormente Romería.
A finales de septiembre de ese año, 1917, el obispo de Badajoz, Adolfo Pérez Muñoz (1913-1920), aprobó la erección canónica de la Hermandad de Ntra. Señora de Barbaño y su Reglamento, tras la solicitud hecha por el entonces párroco de Montijo, Juan Pérez Amaya, “con el deseo de fomentar más y más la devoción y culto a la Santísima Virgen”. Había fallecido su mayordomo, el sacerdote Luis Pinilla Pinilla, que había adquirido la imagen de San Luis.
La Corporación Municipal de Montijo, el 2 de septiembre 1916, había acordado “que con motivo de la próxima Feria de esta villa y coincidir con la misma la fiesta de la patrona, se construya un quiosco de madera en el paseo para la Banda de Música. Se proceda por el Sr. Presidente a ordenar se hagan las obras de ornamentación en el mismo que es de costumbre y se haga una bandera nueva por hallarse deteriorada la que existe, satisfaciendo el importe de los gastos que origine todo ello con cargo a los Capítulos y artículos respectivos del presupuesto vigentes»