Manuel García Cienfuegos Cronista Oficial de Montijo y Lobón cienfuegos@cronicasdeunpueblo.com
Los días son más cortos, transcurren más despacio, como queriendo retrasar la delicadeza de la luz que cosecha los maizales y se lleva el rojo de los tomatales de nuestras vegas. Ahora, las hojas de la parra se visten de oro viejo y los racimos de uva llenan los esportones, mientras que las moscas pesadas hacen su septiembre. Casi todo sabe ya a principio de otoño que nos toma el pulso, la vida y el tiempo.
Hoy hace 25 años que ocurrió el gravísimo e histórico atentado de las Torres Gemelas de Nueva York. Y me viene a la memoria qué hacía en el mismo momento en el que se cometió el segundo atentado cuando otro avión se estrelló en la segunda torre.
Acababa de terminar mi jornada laboral en la Dirección General de Turismo de España en Madrid. Tenía la oficina enfrente del hotel Eurobuilding. Una compañera y yo salimos a almorzar donde solíamos hacerlo siempre y allí vimos en directo, por televisión ese horrible atentado. A mí me pareció, al principio un accidente, Todo el restaurante se calló y pudimos escuchar en directo al locutor que hablaba desde el estudio en Madrid y no daba crédito a lo que veía.
Le comenté a mi compañera que a lo largo de mi ya larga vida de profesional del periodismo turístico tuve un almuerzo en el último piso de una Torre Gemela, coincidiendo con el congreso internacional de FIJET, la Federación Internacional de Periodistas de Turismo, que por entonces presidía el español y buen amigo Jesús Vasallo, padre del que fuera director general de Turespaña Ignacio Vasallo, quien antes había trabajado en la oficina española de turismo en Nueva York. Fue el mismo mes en el que una semana más tarde, en ese congreso, nos ofreció en uno de sus hoteles de Atlantic City un reconocido empresario que en el día de hoy es el presidente de los Estados Unidos: Donald Trump.
Subimos a la Torre Gemela en un rapidísimo ascensor un numeroso grupo de personas que nos llevó hasta el último piso de la torre. En mis colecciones de diapositivas tengo varias fotos que tomé desde arriba al Puente de Brooklyn. Fue un almuerzo muy agradable con compañeros periodistas de turismo de diversos países. Yo coincidí, me viene ahora a la memoria, con españoles, un libanés, al que conocí en el congreso de Beirut y que ahora vive en Canadá, suecos y polacos.
He vuelto a Nueva York, cuando mi hijo trabajó en la oficina española de turismo. Un día paseamos por esta zona de las Torres Gemelas, que ahora es el Memorial 11 de septiembre. Ahora es un espacio limpio de edificios, donde están los nombres de cerca de las 3.000 personas fallecidas en este horrible atentado, al que hoy no se atreve a ir el presidente Donald Trump y ha enviado a su vicepresidente, cuando sí van a acudir todos los presidentes vivos de los Estados Unidos.
En mayo de 1953, arrancó, en la Casa de Campo de Madrid, un evento agrícola de primer orden: la I Feria Internacional del Campo.
Allí, en el pabellón de la provincia de Cáceres, estuvo presente la cereza recolectada en el Jerte, siendo representada esta por la Cooperativa del Campo de Navaconcejo, localidad que, por aquel entonces, junto con Cabezuela del Valle, era una de las principales productoras de este fruto de toda la comarca.
Dicha cooperativa del Campo tuvo instalado un «stand», en el que se expusieron algunos kilos de cerezas, diferentes enseres relacionados con esta fruta (cajas de madera, jaulas o cestas, entre otros) así como un gran cartel en el que se podía leer la siguiente frase: «Navaconcejo produce la mejor cereza de España».
Esta es la historia de cómo la cereza de Navaconcejo fue una de las grandes protagonistas del pabellón de la provincia de Cáceres en aquella I Feria Internacional del Campo.
9 de septiembre de 2026 Emilio Arroyo Bermejo CRONISTA OFICIAL DE ZARZA LA MAYOR
El Atlántico y las aguas que lo surcan nos distancia, pero cuando hay una ilusión, atravesarlo, en avión, se convierte en una necesidad. Este es el caso de dos estadounidenses, del lejano oeste, Amy Reid y su marido Michael, que hoy han visitado Zarza la Mayor atraídos por ser los antepasados de Amy de procedencia zarceña. Desde hace un mes hemos preparado esta estancia de sólo cinco horas en Zarza, horas que Amy y Michael han vivido con intensidad y para mí, al ser su anfitrión, he refrendado lo importante que es para las personas su identidad, su pasado, el saber de dónde venimos y conocer los espacios y lugares por donde nuestros tatarabuelos, bisabuelos, abuelos e incluso padres vivieron su infancia, corrieron por sus calles, se divirtieron y con los años anhelaron volver y las circunstancias de la vida lo impidieron. El tatarabuelo de Amy nació en Zarza la Mayor en 1878 y en 1913 llevó a su hija, con seis años de edad, a las Islas Hawai en un barco de inmigrantes durando el viaje tres meses, para trabajar cortando caña de azúcar. De ahí en adelante, imagínense la historia.
Amy lo ha hecho realidad, lo ha conseguido, ha vuelto a Zarza, para contarles a su familia cuando regrese a EEUU, cómo es el pueblo de sus antepasados. Ha conocido a la Virgen de Sequeros, la Plaza de Toros, el Castillo con su Calvario, los hornos y su mirador, La Plazuela y sus reverencias, detalles en fachadas y chimeneas, ha subido al coro de San Juan, ha paseado por sus calles para llegar a la Iglesia, fijarse en la Real Fábrica de la Seda y el Palacio de la Encomienda, conocer el Salón de Plenos del Ayuntamiento, deambular por la Plaza del Rollo, embelesarse con La Conceja y mirar la cara de pasión del Nazareno en el Altozano. Un recorrido en el que la emoción ha sido pareja del conocimiento. Amy y Michael se han marchado con muchas imágenes en su cabeza y corazón, han podido hablar con algunas personas y hasta incluso han entrado en algunos zaguanes para ver nuestro precioso dorado. Estoy acostumbrado a mostrar Zarza en múltiples visitas, pero esta me ha marcado. A pesar de tener el hándicap del idioma, cosa que Translate Google nos lo ha solucionado, he vivido junto a Amy y Michael una experiencia inolvidable, no había más que mirar sus caras, las palabras sobraban, ellos a pesar de la distancia, han cumplido un sueño, pisar tierra zarceña, conocer su raíz.
Amy en la despedida se emocionó, sabía lo que dejaba atrás, lo mismo que su tatarabuelo dejó hace más ciento trece años.
5 de septiembre de 2026 Emilio Arroyo Bermejo CRONISTA OFICIAL DE VALDASTILLAS
Desde hoy día 5 de septiembre entramos en Valdastillas en los prolegómenos de las fiestas patronales en honor al Cristo de la Victoria, imagen venerada en la Ermita del Humilladero, con motivo de la festividad de la Exaltación de la Cruz. Devoción cuqueña que se inicia con la novena a la que cada tarde se acercan a pie los cuqueños hasta la ermita edificada en el siglo XVII y que en el Interrogatorio de la Real Audiencia de Extremadura de 1791 se dice: » En este lugar (refiriéndose a Valdastillas) ni su término no hay otra ermita que de una donde se benera un Santísimo Christo Cruzificado…»talla barroca en madera policromada datada en el siglo XVII, composición con un alto grado de naturalismo representando los efectos dramáticos de la Pasión con sus heridas, regueros de sangre, tonos que recuerdan el sufrimiento y cubierto sólo el cuerpo del Cristo con un paño de pureza, hechos que favorecen la meditación, la devoción, uniendo, la imagen, valor artístico e instrumento de espiritualidad.
La ermita y su construcción respondió a una manda testamentaria de Bartolomé Martín, quien, en su testamento dejó una aportación económica para el levantamiento de la misma.
Hoy el Cristo de la Victoria forma parte de un tríptico iconográfico de gran belleza representando la escena del Calvario. El Cristo de la Victoria se encuentra flanqueado por la Virgen María y San Juan Evangelista, el discípulo amado, cuadro y tradición iconográfica basado en el relato de la Crucifixión.
Históricamente, como queda atestiguado en documentos del XVIII, esta ermita corría a cargo de la Cofradía de la Vera Cruz o de la Pasión y la noche de Jueves Santo este espacio se llenaba de solemnidad, pues los hermanos de la cofradía procesionaban con túnica y capillo siendo flagelados hasta llegar a la ermita, aunque al final de las fatigas se disponía un refrigerio de reposición. También el día de la Cruz Bendita, 3 de mayo, la misma cofradía celebraba misa, sermón y procesión hacia la ermita del Humilladero.
Pues sí, esta tarde a a las 19 horas dará comienzo la novena al Cristo de la Victoria en la ermita del Humilladero y allí sus hijos recordarán: «Santísimo Cristo del Humilladero: Hoy viene tu pueblo, tu cruz a adorar; pues quiere que sea el santo Madero su escudo, su gloria, su casa y su altar»
Y tras los nueve días, Valdastillas llegará al día 14, misa de campaña, procesión hacia el pueblo, rico ofertorio por la tarde y traslado de nuevo al Cristo de la Victoria hacia su ermita del Humilladero, sin no antes pujar los brazos delanteros y traseros de las andas para meter al Cristo a su ermita hasta el año venidero.
Esta fiesta religiosa de mucha raigambre e identidad en Valdastillas y para los cuqueños, se convierte en una muestra de agradecimiento al final del ciclo agrario anual y con la mente, el trabajo y la ilusión puesta en la próxima campaña agrícola, sustento económico de esta localidad enclavada en las estribaciones de la Sierra de Tormantos, a caballo entre la cumbre y la hondonada del siempre fértil y caudaloso río Jerte y pueblo flanqueado por dos monumentos naturales, las gargantas Bohonal y Marta.
El Cristo os opera, devoción, tradición y diversión al alcance de el que quiera compartir con nosotros desde hoy hasta el día 14 y en especial los días 11, 12, 13 y 14, con un extenso programa de actividades religiosas, culturales, gastronómicas, festivas y musicales.
Valdastillas preservando su identidad y tradición.
En esta cuarta y nueva entrega de HISTORIAS DE LA CEREZA EN EL JERTE, nos vamos a detener en la importancia que esta fruta ya tenía en la economía local de Cabezuela del Valle a principios de 1950, cuando ya comenzaban a dejarse atrás los años más difíciles de la posguerra. Para ello, vamos a analizar un artículo publicado en el entoncesExtremadura. Diario de la Acción Católica diocesana (hoy El Periódico Extremadura), en su número correspondiente al 27 de junio de 1951 y firmado por F. H. Castanedo, en el que se hablaba, con todo detalle, de la producción de la cereza en esta localidad.
El enorme interés del contenido de este artículo es indudable, pues en él se informaba, con todo detalle, de cuestiones de gran relevancia: del número de kilos aproximado que se recolectaba, de las variedades, de los ingresos…así como de otros aspectos relacionados con aquella producción cerecera de principios de la década de 1950. Estos interesantes datos fueron aportados por varios vecinos de Cabezuela que conocían muy bien la realidadcerecera de aquel entonces, como eran: David Herrero, Luis Barbosa, Segundo y Hermógenes Laso.
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