Ángel Cadenas Holguín Cronista Oficial de Conquista de la Sierra Agosto 2026
Amigas y amigos de Conquista, vosotros, protagonistas de tantas vicisitudes de la vida. En estas vísperas de las fiestas patronales, en esta iglesia de San Lorenzo, tengo a bien poder daros la bienvenida a todos nuestros mayores, a los que estáis aquí presentes y a los ausentes, y en especial quiero pedir por todos aquellos que están con los cuidados médicos por problemas de salud: que los avances de la medicina tengan acierto. Aquí os recibimos, con el cariño que os merecéis.
Nacer en Conquista conlleva que la fama o gloria que haya de caer sobre cualquiera de nosotros también caiga sobre este pueblo que lleva el nombre de Conquista. Eso no es sólo peso de la gran historia, es el fruto de su raíz, de la España rural que migra a la ciudad en busca de una vida mejor. Y a esas nuevas tierras que os acogieron les disteis hijos y ellos deben sentirte orgullosos de tener aquí un profundo raigambre, de hondas raíces, como las de los olivos.
Nuestros ancestros no conocieron esta Extremadura, vivieron en la de la pobreza, la del arado, la de los jornaleros y jornaleras, la España profunda en esa España del cuento, la de la escuela para aprender a leer y la del ungüento de la botica para ungir y remediar los dolores. Tomen sitio y asiento si es conveniente, que vienen nuestras abuelas, nuestros abuelos, nuestras madres y padres. Era aquella generación, ya olvidada, de muy buenas personas, honradas y santas, de aptitud cristiana. Nuestro paisaje y vernácula fisonomía tiene derecho de autor. Su dueño es el trabajo de decenas de generaciones de conquisteñas que lucharon por mejorarla y cuyo legado debemos preservar. Y lo más importante que quiero pronunciar aquí es que todos y cada una de vosotras y vosotros sí que os tenéis ganado un merecido reconocimiento. Estáis labrados y forjados a hierro y fuego. Que se acuñen y rotulen vuestros nombres por todas las plazas, calles o resortes y por las cuatro entradas, en este pueblo, que son de puertas abiertas. Hoy quiero recordar a todos, a los vivos y a los muertos. A los vivos para desearles felicidad y salud, y a nuestros los muertos para recordarles cariñosamente. Llevémosles flores, porque los unos y los otros representan la tradición del pueblo y porque gracias a ellos hoy estamos aquí presentes. Hijos de Conquista, lleváis en las venas Sierra y Andes. Nunca olvidéis de dónde venís. Doy agradecimiento al pueblo y dad gracias a la Zarza que nos crio, gracias a Conquista que guarda a los nuestros y gracias a los de afuera porque también sois de aquí.
San Lorenzo, bendice a este pueblo, que nunca le falte pan, ni fe, ni memoria. San Lorenzo es nuestro, que siga la fiesta, celebremos la misa.
11 de agosto de 2026 Emilio Arroyo Bermejo CRONISTA OFICIAL DE VALDASTILLAS
En el seno de una familia placentina nace Margarita García Núñez, Marga, el 1 de agosto de 1969 en Plasencia. Sus padres, Vicente García Pérez (Plasencia 2, noviembre de 1940) empleado de banca y Margarita Núñez Pérez (Plasencia, 15-2-1945 – 28-2-2026) auxiliar administrativo hasta casarse y luego dedicada a como se decía en la época, sus labores, tienen, además de Marga, otros dos hijos( hijo e hija), pero Marga es la primogénita.
La formación académica de Marga se desarrolla en distintos centros educativos placentinos como en las Monjas de la Encarnación, el Colegio San José y el Bachillerato en el Instituto Gabriel y Galán, para posteriormente estudiar enfermería en las dependencias del antiguo psiquiátrico de Plasencia, sito en la Nacional 630 que es donde se ubicaba la Escuela de Enfermería adscrita a la Universidad de Extremadura, lugar donde adquiere la Diplomatura en Enfermería entre los años 1987-1990. En su afán de actualización, obtiene en 2014 el Grado en Enfermería realizando el consiguiente TFG (Trabajo Fin de Grado), además de múltiples cursos de formación para el desarrollo de su profesión.
Marga quería ser enfermera. Siendo niña, su abuelo era portero en el antiguo Hospital Provincial de Plasencia y su abuela ayudaba a las monjas que dirigían el hospital, por lo que Marga acudía con frecuencia a esa institución sanitaria, no dándole ningún tipo de reparo ver curar heridas y tratar con enfermos.
Y tras su formación académica llega su vida profesional. Del año 1990 a 1995 ejerce como enfermera en el Hospital Virgen del Puerto de la capital del Jerte, en servicios como Traumatología, Maternidad y Neonatos y a la vez, desde 1993 hasta 1995, es monitora de prácticas en la Escuela de Enfermería de Plasencia que seguía estando ubicada en las dependencias del Psiquiátrico de aquellos tiempos.
Margarita además de enfermera quería testificar la profesión en el medio rural. Y así en 1995 oposita a plazas de Atención Primaria en Enfermería de la Junta de Extremadura, oposición que aprueba y es destinada, en julio de ese año, a una plaza en Barrado con el anexo de Gargüera, permaneciendo allí cinco años, aproximadamente. En estas fechas se produjo una reestructuración por la creación de los Centros de Salud y se le adjudicó la localidad de Barrado con el anexo de Valdastillas, donde ha permanecido hasta la fecha de su jubilación el mes de abril pasado. Su labor sanitaria se ha llevado a cabo entre Barrado y Valdastillas, pero también era fácil encontrar a Marga en el Centro de Salud de Casas del Castañar, donde hacía las guardias para las localidades de Barrado, Piornal, Cabrero, Casas del Castañar, El Torno y Valdastillas.
Quería ser enfermera rural y lo fue, se enamoró de los pueblos, de sus gentes, pues aquí podía conocer mejor a sus pacientes, conocer sus necesidades, ser más próxima y ofrecer calidez ante la enfermedad. Aquí en Valdastillas, compartió consulta con distintos médicos y en los últimos años con el doctor Rafael Manrique que es el médico titular de Valdastillas en la actualidad.
Recuerda Marga los años dedicados a Valdastillas con mucho cariño. Ella, siendo niña, vino a Valdastillas, localidad en la que su madre tenía una tía, Teresa Núñez Núñez y añora cuando venía a las matanzas y eventos familiares. Siempre se sintió acogida en Valdastillas.
Pero en la vida de Marga también hubo y hay otros intereses. Marga es madre de una hija, Candela Ramos García, que ha terminado sus estudios de Historia y Ciencias de la Música en la Universidad Pública de Salamanca y este año realizará el Master del Profesorado. Marga cuenta con un nutrido número de aficiones como la natación, lectura, cine español, yoga, piragüismo, en la actualidad en la modalidad Barco Dragón, sin olvidarse del cariño que le profesa al flamenco debido a que su padre fue presidente de la Peña Flamenca Placentina con el que acude a muchos eventos.
En abril de 2026 Marga se jubiló. Ante ello, ella quiso despedirse de Valdastillas y para ello lo comentó con el Ayuntamiento y fue el 13 de julio de 2026 cuando se celebró un sencillo acto de reconocimiento, al que acudieron los vecinos, en el que Marga dirigió unas palabras de las cuales resalto el siguiente parrafo «He intentado cuidaros de la mejor manera que he sabido, con profesionalidad, pero también con cariño, porque para mí nunca fuísteis solo pacientes; fuisteis personas con nombre, con historia y con un lugar muy especial en mi vida» y entregó una placa que ha sido colocada en el Consultorio de Valdastillas en la que se lee:
«EN AGRADECIMIENTO A VALDASTILLAS. GRACIAS POR VUESTRA CONFIANZA, CARIÑO Y POR PERMITIRME CUIDAROS DURANTE AÑOS. ME MARCHO DE LA PROFESIÓN PERO NO DE VUESTRO RECUERDO. MARGA GARCÍA 2026»
Por parte municipal, el alcalde, José Ramón Herrero Domínguez, elogió en su alocución la figura personal y profesional de Marga y le hizo entrega de un libro bajo el título «Valdastillas, historia, vida y cultura popular» del autor Fernando Flores del Manzano, libro en el que de puño y letra se lee la siguiente dedicatoria:
» GRACIAS POR TANTOS AÑOS DE DEDICACIÓN, ENTREGA Y CUIDADO. TU PROFESIONALIDAD Y CERCANÍA HAN DEJADO UNA HUELLA IMBORRABLE EN NUESTRO PUEBLO Y EN EL CORAZÓN DE SUS VECINOS. QUE ESTE LIBRO SEA UN PEQUEÑO RECUERDO DE TODO EL CARIÑO Y LA GRATITUD QUE TE LLEVAS CON ÉL.
CON AFECTO, TUS VECINOS. 13-7-26″ (El texto es acompañado del sello del Ayuntamiento de Valdastillas), y también se le obsequió con un pin con el escudo de la localidad.
Tras ello, algunos pacientes, a título individual y de forma privada, la agasajaron con unos presentes, para posteriormente Marga acercarse a casa de algunos pacientes, que por razones de enfermedad, no podía despedirse de ellos.
Una mujer de ciudad que quería ser enfermera de pueblo.
Todos los años de ejercicio profesional en Valdastillas bien merecen el reconocimiento de un pueblo.
Marga, que te te vaya todo muy bien, que casi este cuarto de siglo entre los cuqueños, permanezca en tu recuerdo de la misma forma que aquí te recuerdan.
Gracias por cuidar de Valdastillas.
Emilio Arroyo Bermejo
CRONISTA OFICIAL DE VALDASTILLAS
Manuel García Cienfuegos Cronista Oficial de Montijo y Lobón cienfuegos@cronicasdeunpueblo.com
Felicidades a la comunidad de religiosas clarisas franciscanas del convento del Santo Cristo del Pasmo de Montijo. Felicidades para las comunidades de clarisas de los monasterios de Zafra, Badajoz, Llerena, Campanario y Almendralejo. Felicidades para María José de Santa Clara González Leal, (sor Clara) natural de Nicaragua, llegó al convento de Montijo en 2010. Felicidades a las amigas que tiene por nombre Clara.
Santa Clara de Asís (1193-1253), religiosa y santa italiana. Seguidora fiel de san Francisco de Asís, con el que fundó la segunda orden franciscana o de hermanas clarisas. Clara se preciaba de llamarse “humilde planta del bienaventurado Padre Francisco”. Después de abandonar su antigua vida de noble, se estableció en el monasterio de San Damián hasta morir. Clara fue la primera y única mujer en escribir una regla de vida religiosa para mujeres. En su contenido y en su estructura se aleja de las tradicionales reglas monásticas. Sus restos mortales descansan en la cripta de la Basílica de santa Clara de Asís.
CARISMA FRANCISCANO EN MONTIJO
El carisma franciscano fue extendido en Montijo en el siglo XVI, año 1548, con la presencia de seguidoras de la Orden Tercera en una casa de recogidas (encerradas) en la calle Badajoz. En 1583 heredaron una casa en la calle Santa Ana (antigua del Miradero) propiedad de la beata Marina Sánchez, por lo que decidieron trasladarse a ella, junto a la capilla de Ntra. Señora de los Remedios, construyéndose en 1617 un beaterio.
Al entrar en él una hija y sobrina de don Cristóbal Portocarrero y Guzmán de Luna, IV conde Montijo, lo reedificó adaptándolo a monasterio, siendo erigido el 7 de octubre de 1704, bajo la advocación del Santo Cristo del Pasmo (imagen labrada por el escultor Juan de Juni en Valladolid, s. XVI). Así, veintidós mujeres beatas, pasaron a ser hijas de Santa Clara, siendo instruidas por dos monjas del convento de clarisas de Barcarrota.
La comunidad de clarisas de Montijo, la componen en la actualidad once religiosas (cuatro están en el noviciado), ocho de México y tres de Nicaragua, bajo el gobierno de Madre Concepción Mora Navarrete, natural de Uruapán, capital del estado mexicano de Michoacán, que llegó al convento de Montijo en 2009. La forma de vida de las clarisas es la oración desde donde brota su vida interior, junto con el trabajo artesano en la elaboración de dulces, el recurso que tienen para vivir y mantener la casa. El convento es un oasis de espiritualidad en Montijo, un lugar de calma y recogimiento que camina hacia el 325 aniversario de su creación.
Mi buen amigo hispano cubano Esteban Maciques, ya más español que habanero, me envía un interesante estudio sobre un reciente descubrimiento arqueológico en la Mina de Ibor, en Castañar de Ibor, en la comarca cacereña de Los Ibores, cercana al mundialmente famoso monasterio de Guadalupe y dentro del Geoparque de la UNESCO de Villuercas, Ibores y Jara.
El trabajo lo ha realizado el Grupo de Investigación Cultural “Luis Montané” y está formado por Esteban Maciques Sánchez y Luis Jara Jiménez, con fotografías del hermano del segundo Alberto Jara Jiménez. Los tres han conseguido nuevos descubrimientos de grabados sobre caliza, del Paleolítico Superior (Magdaleniense entre 17.000 y 10.000 años antes de Cristo) en la Cueva II de la Mina de Ibor. Este hallazgo amplía el número de grabados encontrados en esta gruta, hecho que realza el valor del arte rupestre, dentro de este horizonte cultural en el centro de la Península Ibérica.
En septiembre de 2020 se descubrieron restos arqueológicos en la Cueva número I de la Mina, en Castañar de Ibor, Ahora surgen estos nuevos descubrimientos hechos por la mano del hombre primitivo con afilados elementos de piedra sobre una roca caliza (Las fotos están realzadas para que se vean mejor las figuras).
Hay un mural de 120 por 110 centímetros hay cinco figuras grabadas: Cabezas de un oso, un corzo, un ciervo, un alce o un reno y también trazos en forma de letra M.
La cabeza de un oso se trabaja a partir de grietas naturales. Se aprecian depresiones desgastadas artificialmente, la primera en la zona del hocico y la segunda sobre el ojo. El ojo ha sido tallado en forma de almendra con leve inclinación hacia arriba.
Y el estudio termina con estas conclusiones:
La Cueva número II de la Mina de Ibor, en el término municipal de Castañar de Ibor, Cáceres, Extremadura, es un nuevo recinto que atesora importantes grabados Paleolíticos (El más tiempo duró en la península Ibérica fue el Solutrense, del año 22.000 al 17.000 antes de Cristo-Magdaleniense, del 17.000 al 10.000 a. C.). Por el valor y excepcionalidad de estas manifestaciones, merecen una protección especial, lo que lamentablemente no se ha conseguido hasta el momento, lo que las deja expuestas a cualquier acción vandálica. El arte rupestre aquí encontrado abre una nueva puerta a futuras investigaciones y apunta al hecho, más evidente con cada descubrimiento, de la importante presencia de la huella del hombre del Paleolítico Superior en el centro de la Península.
Edgardo Cabrera Delgado es un eficiente hombre del turismo mexicano y también destacado skalega, tanto que ha recibido este año la Medalla del Skal de México “Rafael Millàn”, por su buena labor como profesional, además de ser un excelente novelista, pues le acabo de leer su obra “Juan Pólvora”, que me trajo a España su hija y me la envió por correo con una dedicatoria personal.
Vayamos por partes: El libro trata de una historia novelada de los años 50 en un pueblecito mexicano llamado Villa del Peñón, donde hay un mal político -nada extraño, por cierto- y un peor policía, un tal Juan Pólvora, que nació en ese pueblo de un rico padre desconocido, por lo que en su labor profesional se dedica a hacer desgracia tras desgracia a los pocos habitantes de la población.
La novela tiene un encanto especial para mí como español de España, y eso que he visitado unas diez veces la nación hermana de México (la Nueva España, en tiempos del imperio) pues a veces Edgardo usa palabras que desconozco, ya que muchas de ellas se usan normalmente en México procedente del nhuatl, una lengua que se sigue hablando allí, especialmente en los estados de Puebla (que tengo el gusto de conocer), Veracruz e Hidalgo con más de 6 millones en total. Esto me recuerda a mi profesor de Gramática española en la Faculta de Ciencias de la Información en los cursos 1971 a 1976, don Manuel Alvar, cuya especialidad era el español de América, y que, con el tiempo, fuera director de la Real Academia Española de la Lengua. La última vez que estuve con mi profesor fue en la villa de Las Brozas, en 1990 en un homenaje de la Academia de la Lengua a Francisco Sánchez “El Brocense”.
Son palabras como “mecate”, una cuerda, palabra que viene del náhuatl “mecattl” y se usa en México, Centroamérica y Venezuela; O “alebrestar”, que en el español de España sería alborotar o inquietar. “Molcajete” es un mortero de piedra volcánica de origen mesoamericano que sirve para machacar ingredientes y hacer salsas. Y así muchos vocablos más. He aprendido mucho al tener que usar el diccionario para averiguar su significado. Eso hace que palabras de lenguas indígenas americanas se incorporaran al español de España. Me viene a la memoria de la tribu taína de la hoy República Dominicana y Haití, palabras como huracán, bohío, caimán, hamaca, tiburón, barbacoa. De hecho, la primera gramática del náhuatl la redactaron en 1531 los misioneros franciscanos una gramática muy anterior que otras de países europeos. Por desgracia el escrito gramatical de los franciscanos está perdido actualmente.
Edgardo tiene publicados varios libros más. El último fue en marzo de este mismo año titulado “La llave”. Este amigo skalega primero fue fundador del Skal de Querétaro, hermanado con el el Skal de Madrid, del que tengo el placer de ser presidente de honor, y después creó el Skal de Bernal, un pueblo mágico de México, esa red de pueblos similares a los pueblos más bonitos de España.
El autor es un hombre polifacético. Fue becado por la Organización de Estados Americanos para especializarse en dos Centros de Tecnología Educativa en el extranjero. Su profesión es abogado y llegó a ser presidente del Colegio de Abogados Litigantes de Querétaro. Como político alcanzó el cargo de presidente del Congreso del Estado de Querétaro y como hombre del turismo creó el Hostal Medieval en Bernal, con un observatorio astronómico certificado por la NASA. Ese pueblo bonito cuenta con una curiosidad mundial: Se trata de la Peña Bernal, un monolito de 67 millones de años, procedente de un extinto volcán y es el tercero más grande del mundo tras el Peñón de Gibraltar, en la Península Ibérica y el Pan de Azúcar en Brasil, de 350 metros de altura y adonde acuden miles de personas cada año. www.hostalmedievalbernal.com
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