Por Valentín Casco Fernández, Cronista Oficial de la Villa de Valdetorres (Badajoz)Vicepresidente de la Asociación Cultural Luís Chamizo de Guareña.
La historia de una asociación cultural no se construye únicamente mediante la organización de actos, conferencias o presentaciones de libros. También, gracias a las personas que dedican su conocimiento, su tiempo y su esfuerzo a mantener vivo el legado de quienes forman parte de nuestra historia literaria.
En el caso de la Asociación Cultural Luis Chamizo de Guareña, una de esas personas ha sido el filólogo e investigador extremeño Antonio Viudas Camarasa, cuya trayectoria académica y sus aportaciones al estudio de la obra de Luis Chamizo merecen ser recordadas y reconocidas.
Su colaboración con nuestra Asociación constituye un ejemplo de cómo la investigación universitaria, el trabajo de las asociaciones culturales y la divulgación del patrimonio literario pueden caminar juntos para acercar a la sociedad la figura de uno de los poetas más representativos de Extremadura.
Antonio Viudas Camarasa desarrolló una importante labor filológica e investigadora en torno a la lengua, la literatura y la cultura extremeña. Entre sus aportaciones más significativas se encuentran sus estudios sobre Luis Chamizo y, especialmente, sobre El miajón de los castúos, obra fundamental para comprender la expresión literaria del habla popular extremeña y la identidad cultural de nuestra región.
Su trabajo no se limitó a la divulgación de la figura del poeta de Guareña, sino que ha contribuido al análisis de su lenguaje, su vocabulario y la recepción de su obra. Entre sus publicaciones destacan las ediciones de las obras de Luis Chamizo y el estudio y vocabulario de El miajón de los castúos de Luis Chamizo, publicado en 1994 por la Real Academia de Extremadura. Estos trabajos constituyen referencias de interés para quienes desean profundizar en la dimensión lingüística y literaria del escritor.
La relación de Viudas Camarasa con nuestra Asociación ha tenido una manifestación destacada en las actividades organizadas en torno al centenario de El miajón de los castúos.
El 22 de febrero de 2022 impartió en la Biblioteca Pública Municipal Eugenio Frutos de Guareña la conferencia titulada Luis Chamizo y la Memoria Inteligente Cajaliana, dentro del ciclo
«Los académicos enseñan Extremadura», promovido por la Real Academia de Extremadura.
La actividad contó con la colaboración de la Asociación Cultural Luis Chamizo y del Ayuntamiento de Guareña. Fue una oportunidad para acercar al público una interpretación de la obra chamiciana desde el ámbito de la investigación y el pensamiento, mostrando que la literatura de nuestro poeta sigue ofreciendo posibilidades de estudio y reflexión.
La conferencia tuvo continuidad en el terreno editorial, donde la asociación desempeñó un papel relevante.
La revista de nuestra Asociación El Carro número 7, tuvo una especial significación por su vinculación con el centenario de El miajón de los castúos, publicado originalmente en 1921 y convertido desde entonces en una de las obras más reconocibles de la literatura extremeña.
La inclusión del trabajo de Viudas en nuestra revista supuso una aportación de carácter académico a una publicación nacida con vocación cultural y divulgativa. De esta manera, El Carro se convirtió también en un espacio para reunir investigación, memoria literaria y difusión del legado de Chamizo.
Esta publicación demuestra la importancia de la colaboración entre investigadores y asociaciones culturales. Gracias a ella, estudios que podrían quedar circunscritos al ámbito especializado encuentran una vía para llegar a los lectores interesados en la historia y la literatura de Extremadura. La revista puede consultarse en la página web de nuestra Asociación.
El Premio Chamizo de 2022
El reconocimiento más visible de esta relación llegó el 24 de septiembre de 2022, cuando la Asociación Cultural Luis Chamizo concedió a Antonio Viudas Camarasa el Premio Chamizo, en consideración a su constante labor de investigación científica y literaria sobre la vida y la obra de nuestro poeta.
El galardón fue entregado en Guareña, por el entonces presidente de la asociación, nuestro querido y siempre recordado, Pedro Fernández Lozano. La jornada estuvo vinculada también a la presentación del número 7 de El Carro en la Casa de Chamizo de Valdearenales.
Este reconocimiento representó una forma de agradecer públicamente una trayectoria de estudio y dedicación a la figura de nuestro poeta.
Los premios culturales permiten dejar constancia de una labor, reconocer a quienes han contribuido a mantener vivo un legado y transmitir a las generaciones futuras la importancia de la investigación y del compromiso con la cultura.
La colaboración de Viudas con nuestra Asociación Cultural tuvo una trayectoria investigadora mucho más amplia.
Asimismo, sus ediciones y estudios anteriores, entre ellos los trabajos publicados en la década de 1980 y su investigación sobre el vocabulario de El miajón de los castúos, muestran que su interés por el poeta venía de muchos años atrás.
Como presidente en funciones de la Asociación Cultural Luis Chamizo de Guareña, considero importante dejar constancia de estas colaboraciones y de las personas que han contribuido a enriquecer nuestra actividad.
Las asociaciones culturales desempeñan una labor esencial en la conservación del patrimonio intelectual de los pueblos. En ocasiones, su trabajo se desarrolla con recursos limitados y gracias al esfuerzo desinteresado de sus integrantes, pero su aportación resulta fundamental para que los escritores, las obras y las tradiciones no queden relegados al olvido.
La figura de Luis Chamizo merece una atención permanente. Su obra forma parte de la historia literaria de Extremadura y representa un testimonio de la lengua, las costumbres y la sensibilidad de una sociedad en transformación.
Estudiarla con rigor, divulgarla y promover su lectura constituye una responsabilidad compartida entre investigadores, instituciones y asociaciones.
En ese camino, las aportaciones de Antonio Viudas Camarasa han tenido un valor significativo. Sus estudios, sus conferencias y su participación en publicaciones vinculadas a nuestra asociación han contribuido a mantener abierto el debate sobre la obra de Chamizo y a ofrecer nuevas perspectivas para su interpretación.
Desde la Asociación Cultural Luis Chamizo de Guareña, debemos seguir trabajando para que la obra de Luis Chamizo continúe siendo leída, estudiada y difundida, y para que quienes han contribuido a esa tarea ocupen el lugar que les corresponde en nuestra memoria cultural.
Nuestro mas sentido pésame por la pérdida de este chamiciano convencido y todo nuestro cariño a su viuda Rosa María Lencero.
La Asociación Cultural Luis Chamizo presentó en Guareña El último brindis, de Julián Quirós
El viernes 2 de octubre, por la noche, la Asociación Cultural Luis Chamizo de Guareña organizó, junto a Librería Guareña y en colaboración con el Ayuntamiento,
la presentación de El último brindis, primera novela del guareñense Julián Quirós, director del diario ABC, publicada en febrero de 2026.
El acto tuvo lugar en el Centro Cultural y contó con la asistencia del alcalde de Guareña, Abel González Ramiro, acompañado por el concejal de Educación y Cultura, José Luis Álvarez Monge, así como de numerosos vecinos, amigos y representantes del ámbito cultural de la localidad.
Entre los asistentes se encontraba también Fernando Fernández Mansilla, presidente
de la Asociación Cultural Foro Historia de Guareña, de la que también soy miembro
fundador y de cuya directiva formo parte.
La periodista Maribel Lozano fue la encargada de conducir la presentación y de ir desentrañando, junto al propio autor, las curiosidades, circunstancias y personajes de El último brindis. El público siguió con gran interés la conversación y las explicaciones de Julián Quirós sobre su primera incursión en la novela.
Me correspondió abrir el acto como presidente en funciones de la Asociación Cultural Luis Chamizo, tras el reciente fallecimiento de nuestro querido amigo y presidente, Pedro Fernández Lozano.
Y precisamente su recuerdo estuvo muy presente durante toda la velada.
Esta presentación tenía para nuestra Asociación un significado especialmente emotivo, pues se trataba de la primera actividad pública organizada después del fallecimiento de Pedro y, además, era un proyecto que él había dejado pendiente en vida.
Pedro entendía la cultura como una forma de servir a su pueblo, de reunir a las personas y de abrir las puertas de Guareña a los libros, la música, la historia, la poesía, el arte y el conocimiento.
Durante muchos años dedicó su tiempo, su ilusión y su enorme capacidad de trabajo a la Asociación Cultural Luis Chamizo.
Por eso su ausencia se hizo especialmente presente durante el acto.
Pero quisimos recordarlo no solamente desde la tristeza de su pérdida, sino también desde la gratitud y la alegría de haberlo conocido y de haber compartido con él tantos momentos.
La Asociación Cultural Luis Chamizo lleva décadas trabajando precisamente para
mantener vivo ese espíritu y para que la cultura continúe siendo un punto de
encuentro en Guareña. Y creemos que no podía existir mejor manera de continuar ese camino que reuniéndonos alrededor de un libro y de uno de nuestros paisanos.
Durante mi intervención también quise agradecer, en nombre de la Asociación Cultural Luis Chamizo, las numerosas muestras de adhesión recibidas de asociaciones y colectivos de Guareña y de la comarca, así como de la familia de Luis Chamizo, a la petición impulsada por las asociaciones culturales, el Foro Historia de Guareña y la Asociación Cultural Luis Chamizo para solicitar al Pleno de la Corporación Municipal el
reconocimiento de Pedro Fernández Lozano como Vecino Distinguido de la Villa de Guareña.
Esta petición ya ha sido aprobada por el Pleno de la Corporación Municipal y se ha
iniciado el correspondiente expediente para su nombramiento.
Desde estas líneas quiero reiterar mi agradecimiento a todos los colectivos y personas que han respaldado esta iniciativa, así como a todos los miembros de la Corporación Municipal por este reconocimiento a quien tanto hizo por la cultura y por Guareña.
Y, como broche final, Julián nos sorprendió gratamente con la lectura de algunos de
sus poemas, que próximamente verán la luz y que esperamos poder disfrutar en una
nueva ocasión en Guareña.
Fue, en definitiva, una noche de literatura, cultura y encuentro, pero también de memoria y afectos. Una noche en la que pudimos recibir nuevamente en su pueblo a uno de nuestros paisanos y, al mismo tiempo, continuar el camino que durante tantos años recorrió nuestro querido Pedro Fernández Lozano.
Gracias, Julián, por volver a casa.
Gracias, Maribel, por acompañarnos.
Y gracias a todos los que compartisteis con nosotros esta noche tan especial.
Valentín Casco Fernández
Presidente en funciones de la Asociación Cultural Luis Chamizo de Guareña.
Cronista Oficial de la Villa de Valdetorres (Badajoz)
Felicidades a mis amigas y amigos que lo tienen por nombre. La orden franciscana, u orden de los Frailes Menores, es fundada en 1209 por Giovanni di Pietro Bernardone (1182-1226), más conocido como Francisco de Asís, en una antigua iglesia que había pertenecido a los monjes benedictinos de Monte Subasio. Francisco de Asís infundirá a su orden el espíritu de pobreza que desprenden las palabras del propio Jesucristo, por lo que será llamado el Poverello de Asís (pobrecito de Asís).
Casi sin proponérselo lideró un movimiento de renovación cristiana que tuvo un inmenso eco entre las clases populares e hizo de él una veneradísima personalidad en la Edad Media. El franciscanismo en Extremadura estuvo muy extendido, la historiografía así lo muestra y demuestra.
La presencia franciscana en Montijo se ve reflejada en el antiguo convento de San Antonio (fundado en el s. XVIII) y el convento de las religiosas clarisas franciscanas (año 1704). Junto con la influencia de los conventos de Loriana (siglo XVI) y el de Santiago de Lobón (siglo XVI). Varios hijos de Montijo abrazaron el carisma franciscano, destacando al último franciscano, fray Guillermo Gragera (qepd).
También fue fundada, el 11/III/1888, en el convento del Santo Cristo del Pasmo, la Venerable Orden Tercera (1865-1890), bajo la advocación del Sagrado Corazón de Jesús. Firmó el certificado de su fundación don Santiago Delgado Villamañán (1843-1895), párroco de San Pedro Apóstol, con la autorización del R.P. Joaquín de Llevamoras, Provincial de los Capuchinos de España y con licencia del Obispo de Badajoz, don Fernando Ramírez Vázquez.
La Orden Tercera Franciscana contaba con treinta y tres componentes siendo doña Sinforosa Piñero, la Hermana Ministra. Documentación que me fue facilitada por la que fuera ministra, doña Amalia Torres Cabezas (qepd). En la actualidad la Venerable Orden Tercera en Montijo está extinguida. Dejo una de las frases de San Francisco de Asís: “Comienza por hacer lo que es necesario; después lo que es posible, y de repente, estarás haciendo lo imposible”.
Manuel García Cienfuegos
Cronista Oficial de Montijo y Lobón
cienfuegos@cronicasdeunpueblo.com
Estos días, este sol de otoño proclama gozoso en su ramaje el parto primerizo por el alborozo y la elegancia del verdor de las bellotas y sus cascabillos de color cuasi plata. Señora y reina de la dehesa, que aguarda que se levante la veda, se escuchen disparos de escopetas y ladridos de perros. Dehesa en tierras surcadas por un mar de recias, hermosas, firmes y sabias encinas. “Encinas, pardas encinas, encinas campesinas, encinas de Extremadura”, que diría don Antonio Machado, nuestro tan universal poeta. Para que nuestro paisano Pedro de Lorenzo, periodista, escritor y académico, sintiera, entre ellas, el aroma del sosiego en un paseo a solas con el atardecer.
Manuel García Cienfuegos
Cronista Oficial de Montijo y Lobón
cienfuegos@cronicasdeunpueblo.com
Francisco Rivero Cronista Oficial de Las Brozas Dr. en Turismo
Mi amigo Juan Luis García Andrade, natural de Lebrija (Sevilla), pueblo natal del autor de la primera Gramática Castellana, Elio Antonio de Nebrija, publicada en la Universidad de Salamanca en 1492, me invitó en su día, en el año 2016, como cronista oficial de Las Brozas, a la presentación en su pueblo de la Fundación “V Centenario Elio Antonio de Nebrija”, fallecido en Alcalá de Henares en 1522
Con los años, de marzo a abril de 2022 un numeroso grupo de jinetes recorrió la España nebrijense. Desde Lebrija, donde nació en 1442 hasta Alcalá de Henares donde murió en 1522, pasando por poblaciones extremeñas, tales como Zalamea de la Serena, Villanueva de la Serena, Brozas, Alcántara, Gata, para continuar hasta Salamanca… Crónicas de Las Brozas: Ruta a caballo dedicada a Antonio de Nebrija
Un año vinieron desde Lebrija dos autobuses en una excursión hasta Alcántara y Brozas con alumnos y sus padres y profesores para honrar al gramático, pues Nebrija vivió con toda su familia en la villa brocense. Por sugerencia de un servidor se puso una placa en la pared del Centro Cultural de “Las Comendadoras”, en la calle de San Pedro, recordando su estancia en nuestro pueblo, placa que fue inaugurada en presencia de estos lebrijanos.
Ahora mi amigo Juan Luis me informa que desean crear la Asociación “Ruta Nebri cense” y para ello la promoverán con un cartel y su leyenda en las localidades por las que pasará y que se puede ver en un mapa en una camiseta: Lebrija, Sevilla, Zalamea de la Serena, Villanueva de la Serena, Brozas, Alcántara, Salamanca, Madrigal de las Altas Torres, Coca y finaliza en Alcalá de Henares, sin olvidarse de la ciudad italiana de Bolonia, donde Nebrija estudió desde 1465 el humanismo renacentista.
Como profesional del turismo, que ha trabajado durante más de 30 años en la Secretaría de Estado de Turismo de España, me parece una idea genial, ya que así se promociona un turismo cultural unido a un turismo deportivo, dándose a conocer las localidades por donde pasará la Ruta Nebricense.
LOS ZARCEÑOS DE LA PLAZUELA
1 de octubre de 2026
Emilio Arroyo Bermejo
CRONISTA OFICIAL DE ZARZA LA MAYOR
El recuerdo puede quedar en la mente y en el corazón, pero también puede ser evocado a través del arte en cualquiera de sus dimensiones artísticas.
Zarza la Mayor no contaba con estatuas o grupos escultóricos fuera de los meramente religiosos como las imágenes pétreas de San Andrés y San Juan Bautista ubicadas en las hornacinas de las fachadas de sus respectivas sedes.
El arraigo de la festividad del Domingo de los Tiros, hoy ya declarado Fiesta de Interés Turístico Regional, hizo que el Ayuntamiento de Zarza la Mayor considerara la elaboración de un grupo escultórico que respresentara a la zarceña y al zarceño, debidamente ataviados con su traje local, para ser colocados en el sitio de La Plazuela, ese lugar cargado de emoción, pasión y alboroto cada Domingo de Resurrección.
En septiembre de 2019, dentro del Plan Activa de Obras de la Excma. Diputación Provincial de Cáceres, se incian las obras de urbanización de la Plazuela, aspecto que es informado y consta en acta del Pleno del Ayuntamiento en sesión extraordinaria de 27 de septiembre de 2019. En diciembre del mismo año, 2019, en el pleno de 27 de diciembre, se informa que ya han finalizado las obras de urbanización de la Plazuela correspondientes al plan anteriormente mencionado y literalmente el acta dice: «quedando pendiente algunos detalles para vestirla convenientemente con el oportuno mobiliario urbano».
La Plazuela antes de su nueva urbanización contaba en su centro con una farola de forja de tres brazos y los mayores recordarán que anteriormente a esto, después de la traída de las aguas a Zarza, en la Plazuela había una fuente que suministraba de agua a la vecindad, de igual forma que había otras en la calle Concejo y el Tinte y que estas últimas aún permanecen aunque de otra fábrica.
Para vestir convenientemente La Plazuela el Ayuntamiento encarga a Jesús Díaz Moreno, «Machaco», un cuadro escultórico que representara la identidad de Zarza la Mayor a través de una zarceña y un zarceño para ser colocados mirando a ese momento tan emotivo en Zarza como son las tres reverencias del Domingo de los Tiros y así permanecer como testigos en la Plazuela.
El autor, Jesús Díaz Moreno, nombre artístico «Machaco», nace en Coria el 29 de marzo de 1957, comenzando su carrera artística en la pintura cuando tenía 20 años, para posteriormente, orientarse a hacer esculturas y pensando «antes de que las fuerzas me comiencen a faltar». Prueba de ello, Machaco, dentro de su carrera, tiene obras en las localidades de Acehúche con «La Carantoña» sobre cobre y soldada. La localidad de Montehermoso cuenta en su parque con unos montehermoseños y en su ciudad natal, un toro en cobre en la rotonda de la Isla y el minotauro situado en donde parte el encierro de los Sanjuanes, además de esculturas públicas por otras provincias además de Portugal y Francia.
Machaco recientemente ha expuesto su obra pictórica y escultórica en el Centro Cultural Las Claras de Plasencia bajo el título «Entre la razón y los sueños» pues el artista dice : «dormido pienso en figurativo y cuando estoy despierto trabajo más en abstracto» de ahí «entre la razón y los sueños».
Machaco conocía Zarza, conocía el lugar, conocía la fiesta y se puso manos a la obra. Seis meses aproximadamente de trabajo que consistieron, en primer lugar, en hacer las figuras en yeso para luego obtener los moldes y posteriormente enviar a Madrid para ser fundidas en bronce, tanto las esculturas como el escudo con que cuenta el cuadro escultórico. La fundición se realizó en Delafuentart Projetct Management, Madrid, y tras ello las dos esculturas se trasladaron a Zarza la Mayor en un furgón.
Ambas esculturas están apoyadas en sendas peanas. En la peana de la zarceña se lee: «Homenaje al Domingo de los Tiros» y en la peana del zarceño la inscripción indica «Ayuntamiento de Zarza la Mayor 2020» y en medio un pequeño escudo de la localidad. La firma del autor queda reflejada en la peana del zarceño, donde por detrás pone «Machaco».
Cada escultura pesa aproximadamente 150 kg y 1, 70 metros aproximadamente de altura, fundidas en bronce, para lo cual el autor pidió que se deberían colocar en un pedestal de granito y así fue.
El pedestal en forma de prisma responde a 1 metro de alto, 1,45 metros de largo y 0, 75 metros de ancho. El frente del pedestal cuenta con el escudo de armas de Zarza la Mayor, también modelado en bronce. Este pedestal se apoya en una base octogonal en la que cada lado del octógono mide 1, 25 metros, base de la que proceden cuatro puntos de luz que embellecen nocturnamente el cuadro escultórico situado en el centro de La Plazuela, embelleciendo los más de 650 metros cuadrados de este lugar tan emblemático para Zarza y los zarceños.
Si tal y como inicié la crónica, Zarza solo contaba con dos esculturas pétreas de tipo religioso, desde 2020 con las dos estatuas en bronce de los zarceños, la localidad une a su patriminio algo muy esencial en cuanto a identidad y arraigo zarceño representado por estas esculturas del artista cauriense.
Maridar recuerdo y emoción a través del arte, ayuda a mantener viva la tradición.
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