La Guerra de la Independencia (1808-1814) en Extremadura

La Guerra de la Independencia (1808-1814) en Extremadura

https://www.elperiodicoextremadura.com/extremadura/2026/05/24/guerra-independencia-1808-1814-extremadura-130429218.html

Extremadura fue escenario de numerosas operaciones militares debido a su posición geográfica. El territorio sirvió como vía de comunicación entre Andalucía, Castilla y Portugal, lo que favoreció la circulación de tropas y el establecimiento de posiciones defensivas…

EL TEJADO DE LA PUERTA DE LOS PIES O «DE LAS MUJERES» DE LA IGLESIA DE NUESTRA SEÑORA DE LA ASUNCIÓN DE TORNAVACAS

EL TEJADO DE LA PUERTA DE LOS PIES O «DE LAS MUJERES» DE LA IGLESIA DE NUESTRA SEÑORA DE LA ASUNCIÓN DE TORNAVACAS

Ahora que se han iniciado las necesarias obras de restauración del retablo dedicado a San Ramón Nonato, situado en la parte trasera de la Iglesia, bajo la zona del coro, y del que pronto hablaremos -ya que al desmontarlo han quedado al descubierto elementos y piezas de interés-, se me vienen a la memoria decenas de curiosidades y pequeñas historias que están directamente relacionadas con el que es, sin duda, el monumento religioso más importante e imponente de Tornavacas: la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción.

Nuestra Iglesia, casi con total seguridad, es la más antigua de todas las iglesias del Valle del Jerte, pues así lo acreditan referencias al templo que se remontan a la primera mitad del siglo XIII (década de 1230).

Con el paso de los siglos, la Iglesia ha experimentado diferentes reformas tanto en su exterior como en su interior.

Actualmente, tanto su estructura externa como la interna, proceden de la última importante reedificación de la Iglesia que se llevó a cabo a finales del siglo XVII (década de 1690). Pero en esa reedificación «sobrevivieron» dos elementos del templo anterior: la torre-campanario y la puerta trasera de la Iglesia, también conocida como la puerta de los pies (por situarse a los pies de la Iglesia) o «de las mujeres» (conocida así también porque era por donde accedían las mujeres al templo).

Esta puerta guarda una historia hoy ya difícil de averiguar si observamos su aspecto actual. Como decíamos, esta puerta es un elemento que procede del anterior templo medieval (y así nos lo indican tanto los documentos como el ligero apuntamiento que se observa en el arco de la misma) y hubo un tiempo, a finales del siglo XIX y principios del siglo XX, en la que estuvo cubierta por un tejado y un pequeño pórtico de madera.

Y, es que, según nos indican los libros de fábrica de la Iglesia, en el año de 1889 se encargó a los carpinteros Pedro Rodríguez y Gregorio Parra hacer un tejado «por cima [sic] de la puerta de las mujeres […] para evitar [que] entre agua en la Iglesia».

Un tejado, apoyado en un pequeño pórtico de madera, que allí estuvo hasta finales de la década de 1910, cuando se tuvo que desmontar para hacer por allí el camino vecinal, que conectó la Plaza de la Iglesia con la carretera, una obra que también llevó aparejada la reducción del imponente atrio que ocupaba gran parte de la plaza y del que ya hablaremos en próximas ocasiones.

La investigación histórica en los tiempos actuales exige una sólida formación académica «metodológica e interdisciplinar»

La investigación histórica en los tiempos actuales exige una sólida formación académica «metodológica e interdisciplinar»

Pablo Iglesias Aunión
Cronista Oficial Puebla de la Calzada

La investigación histórica contemporánea exige hoy una sólida formación metodológica y técnica, tal y como vienen defendiendo historiadores como Esteban Mira Caballos desde la práctica de la investigación documental, o María Dolores López Pérez en relación con la profesionalización del historiador y la necesaria preparación universitaria en disciplinas auxiliares de la Historia. Entre ellas, la paleografía continúa ocupando un lugar esencial para el estudio e interpretación de documentos pertenecientes a distintos periodos históricos.

En este contexto, la recuperación y análisis de manuscritos antiguos mediante nuevas tecnologías constituye uno de los campos más innovadores de la investigación histórica actual. Según informa la Sociedad Española de Antropología y Tradiciones Populares, un equipo de especialistas de la Universidad de Cambridge ha conseguido desenrollar virtualmente un manuscrito medieval que permanecía oculto desde hacía siglos en la encuadernación de un libro de la Edad Moderna. El documento, extremadamente deteriorado por el paso del tiempo, ha podido ser leído sin necesidad de intervenir físicamente sobre él, evitando así posibles daños irreversibles.

Gracias a avanzadas técnicas de digitalización e imagen multiespectral, los investigadores lograron desplegar virtualmente las páginas del manuscrito y recuperar parte de su contenido. El hallazgo reviste una notable importancia tanto para la Historia cultural como para la Historia del libro, pues ofrece nuevas evidencias acerca de las prácticas de encuadernación utilizadas durante la época isabelina, en la que era relativamente frecuente reutilizar pergaminos y textos antiguos como material de refuerzo para las cubiertas de los libros.

El fragmento recuperado, fechado entre los siglos XIII y XIV, contiene referencias a las leyendas de Merlín y del rey Rey Arturo, ampliando así la tradición narrativa artúrica medieval. Este descubrimiento aporta además valiosa información sobre la transmisión textual de los ciclos artúricos y sobre la pervivencia de la literatura caballeresca en el imaginario europeo medieval y moderno.

La relevancia de este tipo de hallazgos demuestra cómo la combinación entre formación historiográfica tradicional y nuevas herramientas tecnológicas está transformando el trabajo del historiador. La paleografía digital, la conservación documental y las técnicas de reconstrucción virtual permiten hoy acceder a fuentes históricas que durante siglos permanecieron ocultas o consideradas irrecuperables, abriendo nuevas perspectivas para el conocimiento del pasado.

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