El viernes 7, con la fresca, daremos un pequeño paseo por el pueblo y alrededores para hablar de unas construcciones hoy ya desaparecidas pero que, durante siglos, fueron esenciales al proporcionar diferentes productos básicos para el día a día de los tornavaqueños.
Hablaremos de los hasta trece molinos harineros que existieron, situados muy cerca del río y de algunas gargantas.
Hablaremos de los dos batanes, en donde se procesaban los tejidos de lana.
Y hablaremos también de la floreciente industria textil que existió en Tornavacas desde 1600 hasta la década de 1750. Y es que Tornavacas fue una villa en la que no solamente se producían paños, telas, lienzos u otros tejidos de lana, sino en la que decenas de sus habitantes se dedicaban a exportarlas para venderlas en muchos puntos de Extremadura y del antiguo reino de Castilla.
Todo ello lo acompañaremos de documentación histórica original y de curiosidades como: ¿cuál era la ubicación de algunos de estos molinos y qué cantidad producían al año? ¿quiénes eran los propietarios de los batanes y qué hacían con la lana una vez la tenían procesada? o ¿qué tornavaqueños tuvieron esas tiendas establecidas en diferentes partes de España?