En la tarde del 27 de junio de 1989, siendo alcalde Luis Gragera Zamora, se instaló el reloj del Ayuntamiento de Montijo. El soporte fue realizado por el artesano de la forja Casimiro Gragera González y su hijo Vicente Gragera Almirante. Causó polémica el número IIII, una norma que se le atribuye a varios monarcas europeos. Cierto es que los cuatros caracteres IIII crea una simetría visual con su opuesto en la esfera VIII, cosa que el IV no logra.
El reloj fue fuente de inspiración de mi amiga Laly González Castell, que supo plasmar este acontecimiento en unos versos que contaba la abuela a su nieta: “Eso sí que e un invento/el relo q’hay en la plaza/arriba del Yuntamiento./Ante de la campaná,/toca una musiquilla,/de bien y de acompasá”.

Manuel García Cienfuegos
Cronista Oficial de Montijo y Lobón
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