EXTENSO, MONUMENTAL Y POPULOSO ESPACIO. PLAZA MAYOR DE TRUJILLO

EXTENSO, MONUMENTAL Y POPULOSO ESPACIO. PLAZA MAYOR DE TRUJILLO

Cronista Oficial de Montijo y Lobón

La timidez de la luz invernal se posa sobre los flameros y esgrafiados exteriores del convento de San Francisco. La blanca belleza de la nieve ha cubierto la ciudad. La lluvia bautiza el empedrado de la Ronda de las Almenas, Altamirano, Plaza de los Moritos, calleja de los Mártires, del Castillo, de la Academia, plazuela de las Jerónimas, San Pedro, Santa Clara, Sofraga, San Miguel, Parra, ruinas de Santo Domingo y la Plaza Mayor. Las gárgolas lloran mirando al suelo.

El invierno es una tarta de frío donde la memoria se hace pulso, corazón, amor y familia. Porque la memoria así lo dicta. Se alegran las puertas: Triunfo, Coria, San Juan, Vera Cruz, San Andrés y Santiago, abriéndose a la hospitalidad del paisanaje. La calle Tiendas muestra su actividad comercial. El testimonio impreso habla de un pasado gremial trujillano: Carnicerías, Romanos, Herreros. Olleros, Sillería, Tintoreros, Zurradores, Cambrones, Ballesteros, Cabreros y Canteros. Las decisiones desacertadas silenciaron el nombre del Horno de los Corrales, que ahora rescato.

Estoy en la Plaza Mayor. No hay visitante que se resista en sacar imágenes de tan extenso, monumental y populoso espacio. Arquitectura civil y religiosa. Casas del Concejo, palacio de Chaves Cárdenas, casa del Peso Real, de la Cadena, iglesia de San Martín. Palacios del Marqués de la Conquista, Duque de San Carlos y Marquesado de Piedras Albas, con gracejo florentino en su logia. Palacios y casas capaces, amplias, sólidas y robustas. Camino por los portales, que dan cobijo columnas de diversos órdenes. Portal del paño, del pan, verdura y lienzo.

En la plaza, nuestro fotógrafo colorea las emociones. Plaza tostada por el sol, en esta tierra que dice ser extrema en sus extremos. Desde el alma, dura y tierna, sosegada las más veces, inquieta menos, siempre tenaz en su ser. La historia, aquí, no ha perdido impulso, se expande en conquistas, acontecimientos, reivindicaciones, festejos, y celebraciones. Punto de encuentro y admiración desde su hermosura. Testigo de cortejos y emociones. Francisco Pizarro todo lo conoce, por eso calla.

Deseo observar su fachada norte, porque entre dos torres del castillo, vigila el lucero del alba y de nuestra esperanza, la Virgen de la Victoria. Que así efigia el escudo de la ciudad en la que tantas grandezas y bellezas quedan.

(Del libro “Trujillo, alma y luz”, año 2024, del fotógrafo trujillano Adolfo García Jiménez, editado por Palacio de los Barrantes Cervantes-Fundación Obra Pía de los Pizarro. Textos, Manuel García Cienfuegos).

HISTORIA Y MEMORIA DE TORNAVACAS, 1, 2026: LA BÚSQUEDA DEL AVIÓN DE LA LEGIÓN CÓNDOR ESTRELLADO EN EL CALVITERO. ENERO DE 1937.

HISTORIA Y MEMORIA DE TORNAVACAS, 1, 2026: LA BÚSQUEDA DEL AVIÓN DE LA LEGIÓN CÓNDOR ESTRELLADO EN EL CALVITERO. ENERO DE 1937.

Comenzamos un nuevo año, 2026, y, con él, una nueva sección titulada HISTORIA Y MEMORIA DE TORNAVACAS, en la que los protagonistas de la misma serán acontecimientos o sucesos relacionados con nuestro pueblo y sus gentes. En otras palabras, con esta nueva sección queremos dar a conocer la INTRAHISTORIA, la historia cotidiana, del día a día, la de sus habitantes, esa que muchas veces permanece oculta o en un segundo plano por muchos motivos.

En la primera entrada de este 2026 viajamos a enero de 1937, momento en el que España estaba viviendo una infernal Guerra Civil que acabó con cientos de miles de vidas y cuyas consecuencias se extenderían durante décadas. Dado que en unos días se cumplen 89 años de este suceso, los que seguís mis escritos ya sabéis que el 17 de enero de 1937 un avión de la Legión Cóndor enviado desde la Alemania nazi de Hitler (para apoyar al bando de Franco)y que realizaba un servicio de transporte de correo, se estrelló en las inmediaciones del Calvitero. El avión quedó hecho pedazos a consecuencia del impacto (el accidente se atribuye a la densa niebla que había ese día) y sus tripulantes (seis en total) fallecieron.

Las labores de búsqueda del aparato y de sus tripulantes comenzaron a los pocos días del accidente. Pero no fueron nada fáciles, ya que la sierra se encontraba repleta de nieve y las condiciones para subir no eran favorables. Estas labores se dirigieron desde Jerte, en donde se instaló una especie de puesto de mando formado por autoridades militares, Guardia Civil, falangistas e, incluso, una delegación de soldados alemanes que vino expresamente al valle tras tener conocimiento del accidente.

Se tardaron semanas en encontrar el aparato así como a sus tripulantes y varias de las expediciones de búsqueda hasta dar con ellos fueron fallidas. Y así pasó el 28 de enero de 1937, cuando un grupo de vecinos de Tornavacas (cuyos nombres detallamos a continuación) tuvo que subir a la sierra a realizar labores de “salvamento de varios individuos, milicianos [falangistas], guardias Civiles y alemanes, que se encontraban aislados en la sierra” a causa de las malas condiciones meteorológicas que allí había.

Los tornavaqueños eran buenos conocedores de aquel terreno, al pasar mucho tiempo en él con el ganado, y tuvieron que rescatar a la expedición que estaba tratando de localizar al avión y a sus tripulantes. Los paisanos que en aquella ocasión subieron fueron Honorio Lucas, Liborio Bermejo, Francisco González, Juan Recio, Reyes Martín, Ramón Jiménez, Román Martín, Alejandro Luengo, Ceferino Martín, Victoriano Matallana y Juan Lucas. Cada uno de ellos recibió 2 pesetas, que les fueron entregadas en el Ayuntamiento el día 30 de enero de 1937, tal y como muestra el siguiente documento.

Hasta la próxima.

La Cabalgata de Puebla de la Calzada: «memoria viva de una noche mágica»

La Cabalgata de Puebla de la Calzada: «memoria viva de una noche mágica»

Cronista Oficial Puebla de la Calzada

Cuando el invierno cae sobre la Vega del Guadiana y las calles de Puebla de la Calzada se llenan de un frío antiguo, hay una noche en la que el pueblo entero parece despertar de su rutina: la noche de la Cabalgata. No es solo la antesala de la Epifanía como manifestación de Jesús al mundo; es un rito heredado, una tradición que enlaza generaciones y convierte la historia local en emoción compartida que traspasa las fronteras de la propia localidad. Es como una gran «llamada» a ver, un pueblo que abre sus brazos acogiéndonos a todos en el más puro sentido de fraternidad.

La Cabalgata, tal como la recuerdan los mayores, nació humilde, casi doméstica. Unos pocos vecinos, trajes prestados, coronas hechas a mano y la ilusión suficiente para suplir cualquier carencia. Melchor, Gaspar y Baltasar recorren las calles sin más escolta que la curiosidad infantil y el respeto solemne de los adultos, conscientes de que aquella representación era algo más que un desfile: era la promesa anual de la magia.

Con el paso de los años, la Cabalgata creció al ritmo del pueblo. Se enriquecieron los carros, se multiplicaron los pajes y la música comenzó a marcar el paso. Sin embargo, el espíritu permaneció intacto. En Puebla de la Calzada, la Cabalgata nunca fue un espectáculo ajeno, sino una obra colectiva, levantada por asociaciones, familias y voluntarios que entendieron que mantener viva la tradición era también una forma de cuidar la identidad del lugar.

Hoy, cuando las luces se reflejan en los ojos de los niños y los caramelos caen como una lluvia festiva sobre el empedrado, la Cabalgata sigue siendo un puente entre el pasado y el presente. En cada saludo real, en cada aplauso, late la memoria de quienes la hicieron posible antes y la certeza de que, mientras haya ilusión, Puebla de la Calzada seguirá saliendo a la calle para recibir a sus Reyes, como lo ha hecho siempre.

Que la «magia y la ilusión de todos los corazones poblanchinos» expresen un amor fraternal y lleno de paz y buenos deseos.

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HINOJAL EN LA GUERRA DE LA INDEPENDENCIA

HINOJAL EN LA GUERRA DE LA INDEPENDENCIA

FRANCISCO RIVERO

En el Archivo Histórico Nacional se conserva un documento sobre Hinojal, de doce folios, fechado en Cádiz el 14 de noviembre de 1810, que resumidamente dice lo siguiente: La Justicia y el Ayuntamiento de Hinojal, aldea perteneciente al estado de Garrovillas, solicitan que se de licencia al Corregimiento de Cáceres, a cuyo partido ha sido adscrito dicho estado tras su confiscación al duque de Frías, para que éste les permita el uso de un barco para cruzar el Tajo de una orilla a otra.

El Duque de Frías era ese año Diego Fernández Velasco (Madrid, noviembre de 1754 – París, febrero de 1811), que apoyó a Napoleón en la Guerra de la Independencia, un afrancesado que tuvo que salir de España y morir arruinado en París y enterrado en el cementerio de Père – Lachaise, donde están enterrados personajes de la talla de Óscar Wilde o María Callas, al ser uno de los cementerios más célebres del mundo.. Según su biografía en la Historia Hispánica, publicada por la Real Academia de la Historia, “fue declarado traidor a la patria, por sus servicios a la causa josefina, por el Gobierno provisional y se le confiscó su inmensa fortuna (22 de agosto de 1808)”.

Diego Fernández Velasco fue mayordomo mayor del rey José I Bonaparte. hermano de Napoleón era el 13 conde de esta familia, quien poseía, además 27 títulos de condados, ducados y marquesados, entre ellos el condado de Deleitosa. Este condado fue creado por el emperador Carlos V en 1526 a favor de Francisco de Monroy y Zúñiga, señor de Deleytosa, Almaraz y Belvís de Monroy, en la provincia de Cáceres.

También era el XVI conde de Alba y Aliste, con sede en la cercana Garrovillas, que tenía como villas Cañaveral, Hinojal y Santiago del Campo. Por ser un afrancesado, la Junta de Defensa que luchaba contra las tropas de Napoleón le requisó la barca que poseía en Hinojal para cruzar el río Tajo.

Su hijo Bernardino Fernández de Velasco Pachecco y Téññez de Girón, XVIII Conde de Alba y Aliste, desde la muerte de su padre en 1811 también tuvo muchos títulos y grande de España. Fue presidente del consejo de ministros durante los últimos cuatro meses del año 1838 en el reinado de Isabel II. Y ocho años más tarde se dejó pintar en el famoso cuadro de “Los poetas contemporáneos Una lectura de Zorrilla en el estudio del pintor” Antonio María Esquivel, junto a personajes tan famosos como Mesonero Romanos, Martínez de la Rosa, Hartzenbusch, Amador de los Ríos y otros poetas y escritores del Romanticismo español.

Para saber algo más de la barca de Hinojal. Picar este enlace: La auténtica barca de Hinojal

EL SACERDOTE D. MANUEL MALAGÓN MARTÍNEZ CUMPLE 50 AÑOS DE SU ORDENACIÓN

EL SACERDOTE D. MANUEL MALAGÓN MARTÍNEZ CUMPLE 50 AÑOS DE SU ORDENACIÓN

Pasado mañana miércoles, 7 de enero, habrá en el Seminario un Encuentro del Presbiterio Diocesano, en el que cuatro sacerdotes celebran sus bodas de oro sacerdotales (50 años de la ordenación); entre ellos se encuentra el sacerdote D. Manuel Malagón Martínez, que es emérito en la actualidad. Nació en Deifontes (Granada) el 22/I/1952, trasladándose su familia a Valdelacalzada en los años del desarrollo del Plan Badajoz, fue ordenado en Badajoz el 13/VI/1976.

D. Manuel Malagón Martínez ha servido en la Parroquia de San Pedro Apóstol de Montijo, la de Santa María del Prado de la Roca de la Sierra, Ntra. Señora de Gracia de Talavera la Real, San José Obrero en el Cerro de Reyes de Badajoz y la de La Santa Cruz de Arroyo de San Serván. También tuvo tareas pastorales junto con otro compañero, Andrés Cruz Barrientos, en el Centro Penitenciario de Badajoz. Llegó a la Parroquia del Cerro de Reyes un mes antes de la tragedia de la riada que sufrió la capital.

Sus años en Montijo son muy recordados, especialmente por los jóvenes de aquella época, en la que coincidió de párroco con D. José Zambrano Blanco, hermano del fundador del Instituto Secular Hogar de Nazaret. Un cura joven con 24 años y el párroco con 71, mentalidad de antes del Vaticano II y posterior que trajo aires renovadores para la Iglesia.

D. Manuel Malagón celebró Eucaristías participativas en la ermita de Jesús, organizando encuentros de Cristo Vive. Destacó su labor hacia los más desfavorecidos, en las barriadas Juan XXIII y El Valle, donde dejó su impronta; en la última ayudó al equipo de fútbol C.D. El Valle. Se implicó en la cultura con la Agrupación Cultural Agla, creando las ofrendas florales a Ntra. Señora de Barbaño, Patrona de Montijo, en el último domingo de mayo y el día 7 de septiembre… y tantas otras acciones pastorales y sociales.

Colaboró con el Centro Juvenil Domingo Savio de Puebla de la Calzada. Hace un año participó en el homenaje a D. Crescencio Fernández Utrero, párroco que fue durante 40 años en Valdelacalzada, descubriendo un retablo cerámico en el interior de la parroquia de la Sagrada Familia. Ahora, en ocasiones, celebra la Eucaristía en el convento del Santo Cristo del Pasmo (Montijo), de religiosas clarisas franciscanas.

D. Manuel Malagón Martínez tuvo su casa abierta para todos sin mirar procedencia o creencias. Durante su estancia en Badajoz su vivienda fue en muchas ocasiones alojamiento para internos que salían del Centro Penitenciario durante los fines de semana.

D. Manuel Malagón Martínez: gran persona y un buen sacerdote, querido y admirado donde ha sido destinado. Entregado al servicio de los demás, sencillo, generoso, cercano, humilde y cariñoso. Enhorabuena por estos 50 años de vida sacerdotal.

Manuel García Cienfuegos

Cronista Oficial de Montijo y Lobón

El folklore resurge en Tornavacas

El folklore resurge en Tornavacas

Cronista Oficial de Tornavacas

El Valle del Jerte es una comarca repleta de historia y tradiciones que cuenta, además, con un importante patrimonio material e inmaterial, aspectos que lo convierten en un espacio geográfico singular que posee una fuerte identidad cultural. Y Tornavacas, al límite con la vecina provincia de Ávila, es una población que, afortunadamente, puede presumir de poseer toda esa riqueza. Dentro del patrimonio inmaterial, que gran parte ha sido transmitido de generación en generación –y mayoritariamente por la vía oral–, destacan las canciones populares que han sido y son habituales en acontecimientos como la ronda que se realiza cada 15 de septiembre, coincidiendo con el segundo día de sus fiestas patronales (dedicadas al Santísimo Cristo del Perdón) y que se sigue manteniendo gracias al empeño y mérito de un grupo de vecinos.

En Tornavacas, desde hace décadas, además, han existido diferentes grupos folklóricos formados por decenas de vecinos que han recopilado y puesto música a esas canciones ya cantadas por sus antepasados, una labor digna de reconocimiento por lo que ello significa para seguir conservando toda esa valiosa herencia recibida.

En la actualidad, esa labor la continúan el grupo “Albahaca” y las nuevas generaciones que forman los “Pelujines Folk”. El grupo “Albahaca” –que recibe este nombre en alusión a la planta aromática que se suele llevar en las fiestas patronales–, está compuesto por algo más de una docena de integrantes. Los “Pelujines Folk”, son un grupo de niños y jóvenes –cuyas edades van entre los 8 y los 15 años– que, sin duda, constituyen el futuro del folklore local de Tornavacas.

Ambos grupos ya han actuado en diferentes lugares de Extremadura y este martes 23 de diciembre, realizaron una actuación en la Iglesia de la localidad –que reunió a unos 250 asistentes– en la que interpretaron un amplio repertorio de villancicos populares. Una buena muestra de que el folklore resurge en Tornavacas.