El avión alemán de la Legión Cóndor que se estrelló en el Calvitero, el pico más alto de Extremadura

El avión alemán de la Legión Cóndor que se estrelló en el Calvitero, el pico más alto de Extremadura

El avión alemán de la Legión Cóndor que se estrelló en el Calvitero, el pico más alto de Extremadura

En pocos días se cumplirá el 89 aniversario de un suceso singular ocurrido en enero de 1937 en el Valle del Jerte. En el contexto de la Guerra Civil, se produjo el accidente de un avión alemán Junker, de la Legión Cóndor, en las inmediaciones del pico más alto de Extremadura, el Calvitero

Esta es la crónica publicada el 11 de enero de 2026 en El Blog del cronista de El Periódico Extremadura que recoge dicho suceso (bajo el título «Muertos de frío en el Calvitero: un siniestro nazi que conmovió al Valle del Jerte»), cuya versión en digital puede leerse en el siguiente enlace: https://www.elperiodicoextremadura.com/caceres-local/2026/01/11/muertos-frio-calvitero-nazi-jerte-125462536.html

La crecida de las gargantas del Jerte que destruyó tres puentes: los efectos del temporal de lluvias de diciembre de 1935

La crecida de las gargantas del Jerte que destruyó tres puentes: los efectos del temporal de lluvias de diciembre de 1935

La crecida de las gargantas del Jerte que destruyó tres puentes: los efectos del temporal de lluvias de diciembre de 1935

En apenas unos días se cumplirán 90 años del que, muy probablemente, fue el mayor (y peor) temporal de lluvias que azotó al Valle del Jerte durante el pasado siglo XX.

A finales de 1935, en tiempos aún de la II República, un intenso temporal de lluvias que se prolongó durante varios días, causó daños de consideración en el valle y, de manera especial, en los dos pueblos de su parte alta: Jerte y Tornavacas.

En Jerte, la fuerza del agua arrancó de cuajo muchos árboles (especialmente olivos). También en esta misma población, aunque no llegó a caer, quedó muy deteriorado el puente existente sobre la garganta de los Papúos por el que pasaba la carretera (también conocido como el del Cristo). Y la fuerza del agua que bajó por la garganta de los Papúos arrancó los tubos de hierro de la conducción de la luz, quedando el pueblo a oscuras durante semanas.

Tornavacas, población que quedó aislada, por carretera, de Jerte y del resto del valle por quedar prácticamente derruido el puente sobre la garganta de Becedas, se llevó la peor parte. A inicios de enero de 1936 los daños provocados por el temporal se estimaban por valor de 200.000 pesetas, una cantidad elevadísima para aquella época.

El temporal también destruyó, por completo, el puente de la garganta de los Buitres, situado entre los términos municipales de Cabezuela y Jerte. Este último pueblo, por tanto, quedó incomunicado por carretera.

Nuestros paisanos de mayor edad, como nuestro tornavaqueño centenario Teófilo Sánchez Vaquero (que en el próximo mes de febrero cumplirá 102 años), recuerdan este temporal como "el que se llevó los puentes".

Este temporal de lluvias también causó estragos en Plasencia (en donde se produjeron inundaciones por el desbordamiento del Jerte en la zona de las huertas, no vistas en décadas) y en La Vera, en donde un vehículo fue arrastrado por el agua, falleciendo todos sus ocupantes.

Esta es la crónica de hoy, 21/12/2025, en El Blog del cronista de El Periódico Extremadura, cuya versión en digital puede leerse pinchando en el siguiente enlace: https://www.elperiodicoextremadura.com/caceres-local/2025/12/21/crecida-gargantas-jerte-caceres-destruyo-124818879.html

El puente de Cabezuela: una joya arquitectónica e histórica en el Valle del Jerte

El puente de Cabezuela: una joya arquitectónica e histórica en el Valle del Jerte

Nuestro artículo de este domingo de El blog del Cronista de El Periódico Extremadura ha estado dedicado a una de las joyas arquitectónicas e históricas del Valle del Jerte: el puente de Cabezuela.

Aunque la historia de este puente hunde sus raíces siglos atrás, su aspecto actual procede de los primeros años del siglo XX, cuando se estaba construyendo la carretera de Plasencia a El Barco de Ávila.

En aquellos momentos de inicios de la década de 1900, dada la función que debía cumplir esta nueva vía de comunicación, el puente entonces existente -por el que pasaba, desde hacía siglos, el Camino Real- fue objeto de una intensa reforma, añadiéndole materiales que hasta entonces no tenía (como hormigón armado o hierro) y ensanchándole, pues ya debía ser un puente moderno concebido para que, en un futuro no muy lejano, por él pudieran circular también los primeros automóviles, aparte de los carruajes y caballerías que eran -y siguieron siendo- los medios de transporte más habituales hasta bien entradas las tres primeras décadas del siglo XX.